Hey
Aquí os dejo un nuevo capítulo. Ayer vi Los Vengadores: La Era de Ultrón y obviamente tenía que meter a Clinton Barton (aka Hawkeye) En esta historia porque lo adoror muchísimo.
Nos leemos pronto.
Besos,
-B
Capítulo VII
-La costa está libre. Repito, la costa está libre. 01 a Mano negra, tienes el paso libre. No falles.
Le llegó la información por el comunicador y se preparó para cumplir la misión. Apagó el comunicador, para no dejar ninguna posibilidad de rastreo, cogió sus armas y se acerco a la entrada de la base. Cortó las comunicaciones interiores y se coló por el estrecho hueco. Había sido pan comido. Ya estaba dentro de la base de S.H.I.E.L.D, de verdad que esta dente debería revisar su seguridad porque había sido hasta demasiado fácil.
Sabía que no iba a encontrarse con ningún operativo, sus jefes se había encargado de ello, dejando la base casi desprovista de agentes. A esta gente tan noble era tan fácil tenderles una trampa, solo había que amenazar la seguridad de algunos civiles y aparecerían. No es que a ella le alegrara saber que habría bajas civiles, pero tenía una misión, su venganza e Hydra eran los únicos que podían ayudarla en ello.
Tras dar sigilosamente una vuelta por el complejo, se dirigió al laboratorio donde sabía que se encontraba el ingeniero trabajando con otro mecánico. Apretó un botón accionando uno de los últimos inventos de la organización, haciendo que se apagaran todas las luces. Como ella predijo, el mecánico salió del laboratorio, dejando solo a su objetivo así que entró sin hacer ningún ruido, se colocó tras él y le inyectó la droga que lo volvería dócil hasta llegar al jet.
-¿Qué.. qué está pasando? -Preguntó Fitz confundido, de repente todo le daba vueltas y casi no veía.
-Ven por aquí -Dijo una voz a su espalda. -Te pondré a salvo, sígueme.
Algo en lo más profundo de su cabeza le decía que no debía fiarse pero aun así no pudo negarse. Así que se dejó guiar por las instalaciones, su visión estaba muy borrosa y sus pies se movían automáticamente. Llegaron a una puerta que no recordaba y salieron al exterior de la base, allí la misteriosa y extraña chica que le guiaba le hizo entrar en un jet donde perdió el conocimiento.
La Mano Negra no sabía qué hacer. Sabía que debería llevar al científico directamente a la base pero quería averiguar por qué era tan importante y qué tenía ella que ver con todo. Así que, desconectando cualquier tipo de localizador puso rumbo a una de las localizaciones seguras que sólo ella y otras dos personas conocían, ni Hydra ni S.H.I.E.L.D, para conseguir información.
Cuando llegaron, salió del jet y cargó al científico hasta un sofá donde, tran asegurarse de que estaba bien atado y no podría escapar, le dejó dormir hasta que recuperara la conciencia. En ese momento notó una presencia tras ella y suplicó mentalmente que no fuera ninguno de sus dos maestros porque sabía que les decepcionaría saber en qué se había convertido. Pero, como siempre, el universo no estaba de su parte.
El zumbido de una flecha la alertó y con sus excelentes reflejos la atrapó, evitando un golpe que habría sido mortal de haber sido certero.
-¿Vas a dejarle dormir antes de torturarle? Qué considerado de tu parte. Aunque yo pensaba que eras más directa, una bala en la cabeza o una puñalada en el corazón y adiós vida. Al menos no eres de las que les deja morir lentamente, no sabía que habías expandido tus límites.
-Esa fecha podría haberme matado. -Contestó ella.
-Los dos sabemos que eso no es cierto, pequeña. Sabía que la cogerías.
-Ya no soy tan pequeña. -Dijo ella con un suspiro- ¿Qué haces aquí, Clint? ¿Qué es lo que quieres?
-Lo que yo quiero es que esto no sea verdad. Lo que quiero es que aquella niñita a la que rescatamos de Hydra para ponerla a salvo y a quien entrenamos para que supiera protegerse no se haya convertido en una brutal y siniestra asesina. Pero sobre todo, lo que yo quiero es que Nat siga sin sospechar nada, porque no podría soportar la decepción si se entera de que te has convertido en aquello de lo que siempre te quisimos proteger.
-Clint, esta es mi lucha. Es personal. No te metas. S.H.I.E.L.D asesinó a mi hermano, mi hermano quien dio todo por mí, mi hermano que era la única razón por la que sigo viva y tu querido S.H.I.E.L.D me lo arrebató. Sabes que yo nunca quise esto, pero se lo debo. -Ella no se había dado la vuelta, no creía que pudiera ver lo decepcionado que estaba su mentor, aquel a quien admiraba casi tanto como a su hermano mayor.
-¿Como estás segura de eso, pequeña? ¿Como sabes que es verdad que tu hermano esta muerto? -Clint seguía intentando romper su voluntad, seguía pensando que podría salvarla de ese destino. De esa oscura venganza que sólo iba a destruirla. -Dame una oportunidad de arreglar esto. Haremos un trato. No hagas nada, no te vayas de aquí. Dame dos días y volveré con información. Déjame averiguar qué e pasó a tu hermano antes de seguir con esta cruzada. Vamos B, sabes que no quieres hacerlo. ¿Qué pensaría tu hermano si viera que te has convertido en lo mismo que él, en eso de lo que él quiso protegerte?
Ella volvió a suspirar, dándose por vencida. Desde el principio sabía que no iba a ganar esa batalla. Así que no iba a intentarlo, de todas formas sabía que Clint tenía razón, ella no quería seguir con eso. La estaba destruyendo.
-Está bien Clint. Tienes dos días y luego desapareceré. No... No se lo digas a Nat ¿vale? No quiero que ella también me odie.
Clint, viendo lo destrozada que estaba, como ya poco quedaba de aquella dulce niña que era una luchadora que siempre se levantaba con aun más fuerza que cuando caía, la abrazó, porque igual que Nat, la consideraba parte de la familia.
-No te odio pequeña, nunca podría. Y sé que ella tampoco. Nos vemos en dos días.
Y con eso, el vengador desapareció, dejándola sola con su víctima en la oscura casa mientras ella se replanteaba todo.
-Eh... Ese era... era... ¿Ese era Hawkeye? ¿el vengador?... ¿Qué hago aquí? ¿Donde estoy?º
Al girarse, se encontró con un desorientado Leo Fitz.
