LA SUSTITUTA
Isabella Swan vive sola y trata de salir adelante desde hacia cinco años. Escapó de casa siendo una adolescente porque estaba harta de la clase alta y la vida que llevaba, la preferencia que sus padres sentían hacia Kristen, su hermana gemela y el desprecio. Bella no encajaba en ese mundo lleno de hipocresias y de gente superficial.
Su vida cambia cuando de repente se ve obligada a volver a ver a sus padres tras la muerte de su hermana gemela, quien es asesinada dos días antes de casarse con Edward Cullen, un heredero. Cuando se da el primer encuentro entre Isabella y Edward, él sufre una confusión porque cree que se trata de su amada. Al poco tiempo se da cuenta de su error... Ella no es Kristen, pero aun así, no quiere sacar a Isabella de su vida tras ese encuentro. Poco a poco la atracción que siente se convertirá en un inmenso amor el cual Isabella no desea aceptar porque siente que para Edward y para su familia solo es... Una Sustituta.
Capítulo 2: Asustada
POV Bella
Han pasado ya tres meses desde la muerte de mi hermana. Lo lamento por dos cosas: por mi hermana ya que yo no quería que ella se muriera y porque su muerte complicó mi tranquila vida; mis padres diariamente me insisten en que regrese a casa y en una ocasión me pagaron la renta a pesar de mis protestas.
Yo estaba muy bien sin su presencia, acostumbrada a su rechazo pero de la noche a la mañana me quieren en sus vidas y me demuestran afecto pero a mí no me convencen. Sé que me quieren utilizar para sustituir a mi hermana. Varias veces mi madre me ha pedido que los acompañe a los eventos que van pero no logra sacarme ni un "Tal vez". Mi respuesta siempre es un simple y rotundo "No". Yo no me mezclo con esa gente y si visito a mis padres de vez en cuando es porque son mi familia y les tengo lástima por lo que pasaron.
Mientras estoy en el autobús rumbo al cementerio, pienso en eso. Tengo un pequeño ramo de flores que le llevaré a mi hermana. Al bajarme tengo el presentimiento de que algo va a ocurrir y me asusto. Cuando yo tengo una sensación extraña no es por ninguna tontería.
No siento que vaya a pasar nada malo pero tengo miedo mientras camino hacia la lápida de mi hermana. Cada semana, le llevo flores después del trabajo. No me da miedo caminar por aquí cuando está anocheciendo pero hoy tengo un poco de escalofríos y me voy rápidamente después de dejar las flores. Me alejo lo más que puedo del cementerio y entro a una tienda para comprarme una bebida ya que estoy sedienta.
Cuando la pago, la abro y le doy un pequeño trago mientras camino hacia la salida. Al salir choco contra una persona. Estoy por disculparme pero me quedo asombrada cuando veo con quien choqué. Nada más y nada menos que con Edward Cullen quien es muchísimo más alto y atractivo en persona. Por un momento me pierdo en su hermoso rostro. Sus ojos son azul oscuro, tiene la nariz recta, los labios rojos y gruesos, su cabello es cobrizo y despeinado. Parece un verdadero dios griego. No esperaba encontrarmelo de verdad. Esta sí que es una sorpresa.
Espero a que me grite pero no lo hace. Me mira boquiabierto de arriba abajo y siento pánico cuando me abraza y empieza a llorar como un niño pequeño.
-Kristen- solloza fuertemente y me siento dolida por un momento ya que mi hermana nunca le hablo de mí pero al mismo tiempo estoy espantada.
-Suélteme- suplico-. Yo le voy a explicar lo que…
-No tienes nada que decir mi amor, ya estás conmigo. Mi cielo estás viva- dice mientras me besa por toda la cara. Mi pulso se acelera y siento mariposas en el estomago pero el miedo hace que me aparte bruscamente de él.
-¡¿Quién te crees que eres para hacerme esto?!- le grito muy molesta. Necesito aclarar las cosas aquí pero este tipo no me deja, me abraza como si su vida dependiera de eso.
-Kristen ¿Qué pasa?- pregunta dolido. Verlo con los ojos llenos de lágrimas me parte el corazón pero no puedo dejar de ser dura. Necesito sacarlo de su error.
-Mira, me estás confundiendo, yo no soy…
-¡Por Dios! ¿Cómo te atreves a negarlo?
-Me atrevo a negarlo porque no soy ella, me estás confundiendo ya te dije
-Perdiste la memoria, mi amor- susurra y después me olfatea-. Hueles mejor que antes, no cabe duda… Te has puesto más hermosa
Pongo los ojos en blanco y me separo otra vez de él.
-Edward, estás en un error… no soy Kristen
-¡¿Por qué estás negando eso, mi amor?!- exclama furioso-. ¿Estás en peligro? ¿Por eso fingiste tu muerte?
-¡No!- grito. Este hombre me tiene harta-. Kristen era mi hermana gemela, yo soy Isabella Swan… ¿Me puedes dejar en paz?
Edward suelta una risotada. Parece un loco.
-Estás mintiendo, no tienes hermanos
Estoy a punto de golpearlo porque Edward se encuentra a punto de acabar con mi paciencia.
-Eso es porque Kristen nunca te hablo de mi, yo no vivía con ella, digamos que soy la oveja negra de la familia, a la que nunca mencionan
-¿Por qué me dices todo esto? ¿Ya no me amas?- la voz se le quiebra y me siento mal por él.
-No soy ella, mirame a los ojos o preguntale a mi familia, Kristen murió, entiendelo de una buena vez y déjame vivir tranquila
-Nunca… nunca te dejaré ir. No ahora que te he encontrado
Me sostiene con fuerza. Lucho por salir de sus brazos y le doy una patada en donde más le duele. Edward se dobla por el dolor y yo salgo corriendo para que no me encuentre.
Me detengo en una esquina y respirando agitadamente. No puedo creer lo que acaba de ocurrirme. Esto era un desastre.
¿Por qué demonios te moriste, Kristen? Le recrimino mentalmente a mi hermana.
Después de un rato de vagar por las calles decido tomar el autobus y largarme a mi casa de una buena vez. Cuando llego a esta me duermo luego de cambiarme y cepillarme los dientes.
Duermo placidamente pero en mis sueños se cuelan unos ojos azules. Me despierto y ya no recuerdo eso. Mi día es completamente normal y al regresar del trabajo me siento cansada y observada por alguien. Me entra el miedo y me encierro en mi casa.
Me rio de mí misma ya que estoy volviendome paranoica. Me pongo un pijama, me recojo el cabello y me recuesto en el sofá a ver televisión. Está fallando demasiado y solo tiene un canal pero no me importa.
Me quedo un rato viendo la caricatura que están pasando cuando de repente tocan a mi puerta. Debe ser uno de los vecinos.
Me levanto mientras bostezo, porque ya tengo sueño. Abro la puerta y el sueño se evapora ya que no es ningun vecino sino Edward.
-¡¿Cómo has llegado aquí?!- le grito espantada. Espero que un vecino escuche para que me rescate.
-Cállate, ¿Quieres?- dice molesto.
-No me callaré, no cuando vienes a molestar a mi casa, que por cierto no tengo idea de como diste con ella…
-Tus padres me lo han explicado todo, Kristen si murió- maldigo a mis padres. Por su maldita culpa tendré que largarme de aquí. Pero otra parte, me siento aliviada de que yo no soy Kristen.
-¡Hasta que por fin lo entiendes! Ahora si podré vivir tranquilamente…
-No… Isabella- acaricia mi mejilla con suavidad lo cual me deja atontada y un cosquilleo en la piel-. No dejo de pensar en ti desde que te vi. Eres igual a ella… Incluso más hermosa
-Oh, por favor- gruño. No me voy a sonrojar porque sé que es mentira-. Me dices eso porque quieres sustituir a Kristen ¿No es así? Si viniste a buscarme para eso, estás demasiado mal
-Yo no pretendo eso- contesta malhumorado. Sus facciones están llenas de dureza, de amargura.
-¿Entonces?
-No lo sé- admite apartando la mano de mi mejilla-. Creo que soy un imbecil, me has atraído en un principio porque eres igual que…
-Igual que ella- lo interrumpo-. Puede que sea igual fisicamente, pero lamento informarte que nuestras personalidades son muy distintas
-Lo sé y es por eso que no dejo de pensar en ti. Eres diferente, quiero conocerte, Isabella
-Pero yo no a ti, de hecho ya sé quien eres. Un maldito heredero de la constructora Cullen
Sonrie con picardía.
-Entonces te intereso…
-No, lo sé porque leí que te casarías con mi hermana, eso es lo único que sé de ti. No me molesté en leer el artículo entero porque la vida de esa clase de personas no me interesa
-Pero era tu hermana
-Sí, lo era y la quería, pero me aparté de sus vidas porque no encajo en ese mundo…
-¿Qué mundo?
-¿Podrías largarte?- le pregunto furiosa-. Ya me hiciste hablar de más, no pienso contarte nada
-Volveré Isabella, te juro que nos vamos a volver a ver. No puedes entrar en mi vida y luego desaparecer sin más
Mi corazón se acelera por sus palabras y observo su hermoso rostro: está demasiado serio. Dice la verdad y eso me asusta.
-Desde luego que puedo desaparecer- digo sin pensar y me reprendo mentalmente. Hubiese sido mejor seguirle la corriente, pero soy demasiado imprudente en ocasiones.
-No lo harás, te tendré muy vigilada
-Está bien, no me iré a ninguna parte… ¿Podrías irte y dejarme tranquila?
Edward me mira de arriba abajo. Me ruborizo porque solo llevo una braga y una camisa de tirantes.
-Eres como ella en ese sentido, siempre se ponía ese tipo de pijamas
-Vete de aquí
Cierro la puerta en sus narices y suelto un bufido… ¿Quién se cree ese estúpido que es? Lo detesto a pesar de que sea tan sexy, aunque tenga un cuerpo de infarto…
Me enojo conmigo misma… ¿Por qué diablos pienso en él de esa manera? ¿Por qué me atrae? No, él no me gusta. Es guapo pero solo eso. Una cara bonita y buen fisico no es suficiente para que alguien me atraiga.
No puedo estar más tiempo en este lugar. Necesito irme porque no quiero tener a esa gente en mi vida de nuevo. Yo era muy feliz sin saber nada de mi familia y tengo que largarme antes de que me lleven con ellos porque tengo el presentimiento de que me quieren arrastrar de regreso a esa vida en donde yo no puedo ni quiero encajar. Yo no pienso ser la sustituta de Kristen.
Hiii aqui les tengo el segundo capi :3 espero que les guste :D muchas gracias Lizairy Cullen por comentar. Espero que disfrutes el cap jeje. Y si hay mas chicas que leen tambien gracias n.n besoooss!
Atte: una sustituta hambrienta D:
