Narradora
En un edificio abandonado y viejo de Rusia se encontraba Alexander Pierce, muy cabreado por lo sucedido hace años con SHIELD. Al lado de él estaban sus miles de leales soldados de HYDRA.
-Ya la tienen señor- aviso uno de los soldados
-tráiganla- ordeno
Entonces 2 soldados trajeron a una rubia hermosa algo golpeada y sucia, con ojos tan celestes que parecían transparentes. Esta nada más y nada menos que Yelena Belova agente de la KGB y una gran enemiga de Natasha.
-Hola querida-
-Alexander Pierce- dijo con su acento ruso marcado
-Lamento la forma en la que te trajimos pero era necesario-dijo-pero debes entender que no soy tu enemigo, sino tu... aliado-
-De que hablas?-
-Creo que ya conoces la historia que tuve con SHIELD hace unos años, más específicamente con el capitán Rogers y la viuda negra, Natasha Romanoff- dijo Pierce
-Natalia- dijo cabreada
-Exacto, tengo un plan de venganza contra ellos. Pero no puedo solo, necesito de tu ayuda. Que dices?-
-Estoy dentro. Cuál es el plan?-
-Genial. No se si sabes linda, pero Rogers y Romanoff están juntos. Y ambos tienen un pequeño hijo-
-Imposible-sonrio- Entonces que haremos?-
-Esto- dijo Alexander entregándole unos documentos, junto a unos grandes lentes y una peluca negra.
Steve
La amo tanto. Es perfecta.
Verla entrenar me entretenía mucho, con esos shorts negros y su sujetador deportivo azul. Pegándole una y otra y otra vez al box como si fuera una pluma. Con la mirada fija en el. Alerta a todo, lista para atacar.
-Por qué miras tanto?- me pregunto. Me sobresalte y tarde unos segundos para darme cuenta de lo que me había dicho.
-Qué? Nada nada, solo que eres taaaan hermosa-
-Si?- se fue acercando a mi
Cuando ya sentía su respiración me acerque lentamente y la bese. El beso se volvió muy apasionado y largo, cuando nos separamos pude ver sus ojos y vi que quería lo mismo que yo pero…
-Rogers, Romanoff- grito alguien
Me gire y la vi, la nueva directora de SHIELD. María Hill.
-Paso algo?- pregunto Nat
-Tienen una misión urgente- hablo Hill- Te gustara Natasha, deben ir a Rusia-
Natasha puso mala cara. María me entrego los documentos y salió, Nat se acercó un poco para poder leer. Debíamos eliminar a una asesina rusa que había causa grandes problemas, su nombre era Nina y se desconocía su apellido. Decía que era muy buena en el uso de armas y artes marciales. Al final de la página había una foto de ella, este no se distinguía mucho pero pude ver que tenía cabello color negro y usaba unos grandes anteojos.
-Parece fácil-dije-Debemos salir mañana-
-Que haremos con James?. No quiero dejarlo con alguien más-
-Ni yo. Llevémoslo con nosotros. Le gustara Rusia ahora que hay algo de nieve además nos turnaremos para cuidarlo mientras el otro está en la misión. Que dices?-
-Genial- dijo y me dio un gran abrazo.
Natasha
Ya eran casi las nueve de la noche, Steve había salido a comprar la cena. Yo me quede con James le estaba por dar la gran noticia del viaje.
-Cielo- llame
-Si mami?-
-Mami y papi se tienen que ir de viaje un tiempo por el trabajo. Y decidimos que vendrías con nosotros, que dices?-
-SI SI SI- James comenzó a saltar con una gran sonrisa en la cara- A dónde vamos a ir mami?-
-A Rusia, es donde yo nací. En este momento hace frio y está lleno de nieve-
-Genial!-
-Hola, ya llegue- hablo Steve desde la puerta de casa
-PAPI PAPI. Vamos a ir a Rusia, hay NIEVE!- James corría o mejor dicho saltaba
-Si campeón. Me alegro que te guste.-
-Bueno vamos a cenar- dije mientras ponía la mesa
Narradora:
Luego de que terminaron de cenar Steve cargo a James, ya dormido, hasta su habitan para luego dirigirse a la que compartía con su esposa. Cuando entro y se desvistió para quedar solo en boxers se acercó a Nat que estaba con unos shorts y una musculosa para dormir.
-A James le encantó la idea de viajar eh?- hablo Steve
-Sii, está muy emocionado. Mañana preparare todo para salir. Ya hable con Maria por los pasajes-
Steve solo asintió. Y luego sintió los labias de la pelirroja sobre los suyos, primero fue un beso lento y suevo para luego convertirse en algo más apasionado y rápido; las caricias no tardaron en aparecer y Steve la tumbo en la cama quedando arriba de ella. Se deshizo de sus shorts y musculosa rápidamente para comenzar a besarle el cuello y luego sus pechos. Mientras que ella pasaba sus manos por su musculoso abdomen y espalda. Cuándo ya sentían que era el momento la ropa restante desapareció y Steve entro en ella de una forma delicada y suave.
Ambos se quedaron dormidos juntos sin despegarse.
