Steve:

-Llevenla al otro cuarto y déjenla ahí- ordeno Yelena

-NO! NO! LLEVENME A MI! ESTUPIDOS!- grite lo más que pude, tratando de zafarme del agarre- NO LA TOQUEN! IDIOTAS! NO LA TOQUEN!-

Pero fue inútil se la había llevado. Me empecé a desesperar y a asustarme. Sabía que Yelena no la mataría pero no podía dejar que la toque, ni ella ni nadie.

Continúe haciendo maniobras para salir pero fueron inútiles entonces me encontraba solo en la fría habitación, sin mi esposa ni mi hijo. Estaba enojado muy enojado, mataría a Yelena y a cualquiera que haya planeado esto. Pero entonces escuche gritos, rápidamente Salí de mis pensamientos para saber que sucedía. Era ella, era Natasha, ella gritaba. Se me hirvió la sangre a tal punto que comencé a moverme como un loco y a gritar.

-NOO! NATASHA!-

Me iba a quedar sin voz pero sus gritos seguían llenando el gran silencio de la vieja habitación, entonces pararon, temí lo peor. Y pensé: No ella está viva, Steve. Esta viva va a volver.

Volví a respirar cuando vi que los matones la traían de regreso. La poca luz de la habitación no me dejaba verlos completamente, pero al irse acercando a la parte más luminosa, se me fue el aire. Natasha estaba erguida y su remera estaba manchada con algo de sangre en la parte del estómago. Su cara estaba algo blanca y sus ojos llenos de lágrimas que esperaban salir.

-Que le hicieron idiotas?- les dije, y vi que ellos sonreían mientras la sujetaban otra vez.

Entonces la mayoría se retiró menos uno que puso su mano sobre el rostro de Nat acariciándolo, ella puso cara de asco cuando él se detenía en sus labios.

-Déjala, no la toques!- volví a gritar desesperado. El hombre se giró hacia mí para luego sonreír e irse.

Cuando me gire a verla vi que ella me miraba aun con sus lágrimas al borde de caer, vi que la mancha de sangre se había hecho más grande.

-Nat, por favor. Háblame-

-S- Steve- me dijo casi en un susurro pero que me lleno de alegría al oír su voz.

-Gracias a Dios! Nat que te hicieron? Tienes sangre-

-Estoy bien es solo... un simple corte- dijo tratando de formar una sonrisa

-No, no lo es. Dime que te hicieron allá- le exigí

-Debemos buscar a James, por favor Steve. Es lo principal ahora, luego te preocupas por mí-

Tenía razón teníamos que encontrarlo.

-Tranquilo, tengo un plan. Tienes que fingir que duermes-me ordeno

-Natasha. No. Que vas a hacer?-

-Por favor confía en mi- sonrió- todo estará bien-

Asentí y cerré mis ojos para fingir que dormía. Escuche como Nat se removía un poco en su lugar

-Hey! Muchachos! Necesito ayuda aquí- dijo gritando a la puerta

Escuche el ruido de la puerta abrirse seguido de unos pasos

-Que quieres preciosa?- era la voz gruesa y ronca de uno de los matones.

Quería matarlo pero sabía que Nat no era ninguna tonta, y le había dicho que iba a confiar.

-Me aburro, estar aquí sola-

-No estás sola, yo te veo con compañía-

-Quien? Este? Este dormido, es un aburrido. Y yo quiero divertirme- dijo Natasha de una forma seductora

-Divertirte, no?. Eso se puede arreglar hermosa.-

Escuche el ruido de unas llaves seguido del de las esposas caer sobre el suelo. Lo escuchaba todo, Natasha se paraba, escuchaba algunos gemidos de parte del hombre, eso me hirvió mucho la sangre, pero debía esperar.

-Eres perfecta, y seras mia-

-Toda tuya-

Entonces se sintió un golpe fuerte y seco, seguido de un pequeño del hombre. Abrí mis ojos para encontrarme con Natasha sobre el matón haciéndole una llave en el cuello con sus largas piernas.

-Donde esta el niño?- le dijo Natasha apretando más el agarre

-Q…que niño?- el hombre apenas respiraba

-El pequeño rubio de ojos verdes, James, mi hijo-

-Jamas te lo diré, puta-

Esto hizo enojar más a la pelirroja, haciendo que apretara más el agarre que tenía alrededor del hombre. Este trato de zafarse pero fue embano, ya no tenía aire y esto le impedía la total movilidad de su cuerpo.

-Es... está en la ha...habitación 14-

Natasha sonrió, y comenzo a soltar su agarre. El matón empezó a toser y trato de levantarse, cosa que Nat le impedido, haciendo fuerza con dos de sus dedos sobre el costado derecho de su cuello. Antes de decir otra palabra, se escuchó el ruido seco de su cabeza contra el suelo. La pelirroja le sacó la pistola que tenía y un pequeño juego de llaves que llevaba en el bolsillo. Se acercó a mí con las llaves en la mano y rápidamente me saco las esposas. Me costó unos segundos poder volver a pararme sin perder equilibrio, pero cuando lo hice me acerque a ella y fije mi mirada primero en sus hermosos ojos verdes, para luego bajar a su estómago aun sangrante.

-Estas bien?- le dije preocupado

-Si, genial- me dijo con un hilo de voz- hay que buscar a James. Ten esto, no creo poder disparar- dijo entregándome el arma y mirando su herida.

Salimos de la habitación haciendo el menor ruido posible, al cerrar la puerta vimos que en el centro había un numero: 6. James no debía estar muy lejos de allí.

Natasha:

Decidimos ir para la derecha. El pasillo era algo largo y oscuro, con algunas puertas a los costados, todas numeradas. Íbamos a paso ligero, sin correr. Si hacíamos mucho ruido Yelena o alguien más nos podría descubrir. Steve iba a mi lado mirándolos números que contenían las puertas, con el arma en la mano.

-10…11…12…13…14. Es aquí!- dijo

Lentamente acerque mi oreja a la puerta para detectar si había alguien ahí. Pero no se escuchó nada. Agarre las llaves que le había quitado al hombre y busque la que tenía el número 14. Al encontrarla abrí lentamente la puerta dejando que Steve de adelantara, ya que él era el que tenía el arma. Cuando abrimos la puerta, me sentí la mujer más feliz del mundo. Al ver a mi hijo en una esquina de la habitación, pude comprobar gracias a como subía y bajaba su pecho que estaba dormido. Corrí hacia él y lo abrece con todas mis fuerzas, pero debía estar muy sedado ya que ni se inmuto de mi presencia. Vi como Steve sonreía y soltaba un gran suspiro mientras bajaba el arma; poco a poco se fue uniendo a nosotros y deposito un tierno beso en la frente de James. No teníamos mucho tiempo, seguro que ya habían visto que no estábamos allí. Así que mire a James rápidamente para darme cuenta, gracias a Dios, que no estaba herido. Solo algo frio. A diferencia de nosotros a él no lo habían atado así que como si fuera un bebe lo cargue en mis brazos.

-No prefieres que yo lo lleve?- me dijo Steve, cuando vio la mueca de dolor que hice. James no era pesado, yo había cargado hasta a Clint en una ocasión, pero con la herida en el estómago todo era diferente.

-No- dije inmediatamente- tu dispara, yo iré detrás de ti-

Steve solo asintió. Salimos para encontrarnos con el largo y frio pasillo. No sabíamos dónde estaba la salida así que optamos por seguirlo. Esta vez íbamos algo más rápido, Steve en el frente con la mirada segura y el arma en alto. Mientras que yo lo seguía atrás con James en brazos, en más de una ocasión baje mi velocidad y me mire el estómago. Estaba empeorando. Steve se percató de eso y paro junto a mí. Yo negué rápidamente y le indique que siguiéramos. Continuamos un poco más, viendo puertas con números algunas abiertas y otras completamente cerradas.

Creí que me iba a caer, mis piernas estaban cansadas, y el dolor en mi estómago aumentaba a cada paso. Pero al bajar la cabeza y ver a mi pequeño rubio, las fuerzas que tenía escondidas en lo más profundo de mi cuerpo volvían a aparecer.

Los pasillos parecían eternos. Ya estábamos cerca de la puerta número 30 cuando vimos que el camino no seguía derecho sino que debíamos doblar a la derecha. Apuramos el paso y vimos un pasillo de unos 150 metros de largo sin puertas en sus costados. Solo una, al final. Más grande que las demás y con un cartel de Salida verde arriba. Apuramos el paso, pero entonces escuchamos gritos que venían de atrás:

-Atrapenlos!- grito una voz femenina con algo de acento ruso. Era Yelena otra vez.

Mire a Steve y el asintió. Rápidamente cambiamos de posición el iba atrás con el arma en alto y yo adelante corriendo con mi hijo. Comenzamos a escuchar pasos, y corrimos. Estábamos muy cerca de salida solo a unos 50 metros cuando un disparo paso a pocos centímetros de mi. Inmediatamente me di la vuelta y vi como Steve peleaba con 2 matones. Vi que no tenía el arma, trate de buscarla por todos lados y la vi. A unos metros de Steve, entonces Yelena apareció. Corría a toda velocidad directo al arma. Lo siguiente que hice no lo pensé completamente, deje a James en el suelo a unos pocos metros de la salida, y corrí con todas mis fuerzas hacia el arma, esta estaba más cerca de mi. Me tire al piso y la tome, unos segundos antes que Yelena. Inmediatamente le dispare, aunque ella ya se me había tirado encima, y solo pude darle en la pierna. Esta lanzo un grito de dolor pero aun así llego a pegarme en la herida, imite su grito para luego pegarle fuertemente en la cabeza y verla caer inconsciente, y si tenia suerte muerta. Me gire para ver a Steve que no estaba muy lejos de mi, ahora solo peleaba con un maton, el otro yacía inconsciente en el piso. Steve me vio y comprendió lo que quería hacer. Entonces le pego una fuerte patada al hombre para separarlo de el, aproveche esta oportunidad para dispararle. Entonces sentí un fuerte dolor proveniente de la herida, quería dormir, se me cerraban los ojos.

-Natasha! Nat! Vamos!- grito Steve

Cuando escuche los gritos volví en si, y lo vi a el cargando a James de la misma manera que yo lo había hecho, a unos pasos de la salida. Entonces se escucharon más pasos, pero yo ya estaba afuera junto a mi esposo e hijo.

Steve:

Al salir de ese horrible lugar, note que afuera hacia mucho frio. Seguíamos en Rusia, y debían ser como las 4 de la mañana, ya que la noche estaba presente. Fuera del edificio había un gran bosque a unos pasos de allí. Yo me quede helado sin saber que hacer con mi hijo en brazos, pero entonces Natasha sin dudarlo entro en el inmenso bosque. Yo simplemente la seguí atrás. Ya que dentro de unos segundos más matones saldrían del edificio.

El frio era insoportable, estaba cansado y algo lastimado. Pero Natasha era lo que más me preocupaba en ese momento, su herida seguía sangrando y no sabía cuando más podría resistir. Sabía que era fuerte, y que podía cuidarse sola pero ella junto a James, eran lo mejor de mi vida.

Seguíamos corriendo, entre los grandes plantas y árboles cubiertos de nieve o simplemente congelados. El suelo, por suerte, no estaba lleno de nieve. Más de una vez casi caemos debido a la falta de luz que había y al ambiente. Pero seguíamos igual. Ya no escuchábamos pasos o gritos, los habíamos perdido. Corrimos otros 5 minutos más cuando vi que Nat paraba bruscamente y se acercaba a un árbol para agarrarse y no caer. Vi que estaba pálida, muerta de frio y herida. No sabía que hacer.

-Natasha- susurre-paremos-

-No, Steve se dónde estamos-decía con un hilo de voz- una.. una vez hice una misión aquí, hay un lugar donde quedarnos por.. por aquí- dijo señalando hacia la izquierda

-pero Nat, no estas segura. Estas herida cansada. Hay que parar-

-Moriremos de frio, y lo sabes. Nosotros podremos aguantar pero no James-

-Esta bien. Es muy lejos?-

-No solo unos metros-

Yo no estaba seguro donde estábamos o donde íbamos, simplemente la seguí. Y estaba en lo cierto, después de caminar un poco más. Vi como poco a poco los arboles iban desapareciendo y en medio de todo el bosque se encontraban 2 pequeñas casas, bastante descuidadas. Solo un gran farol alumbraba el sector, pero puede llegar a ver el estado de las casas: la pintura casi se había ido por completo, en la puerta se veían rajaduras y huecos de balas. Sin contra la nieve que cubría gran parte del tejado. Creí que estaban abandonadas, aun así, Natasha se dirigió a una de ellas, que a diferencia de la otra, se podía ver un pequeño destello de luz saliendo de la ventana.

Natasha toco fuertemente la puerta y espero unos segundos. Cuando un hombre algo viejo y gordo salio. Su pelo era castaño con algunos blancos, llevaba unos viejos pantalones y una camisa que no cubria su gran panza completamente. Tenía cara de estar cansado y muy enojado.

-Ingles o Ruso?- pregunto Natasha sin mas

-Ingles. Quien eres tu?- dijo el hombre mirándola de arriba abajo, sin percatarse de mis presencia

-Necesito un cuarto, el otro está libre?-

-Si, pero si solo necesitas cama puedo compartir- dijo mirando a Nat y sonriendo

-No. Somos 3 en realidad. Ahora deja de mirar a mi esposa sino quieres que te mate, esta bien?- dije con la mirada muy severa

El hombre retrocedió un poco y luego me quedo mirando unos segundos.

-Está bien. Pueden ir a la otra, pero tienen que pagar. Son 200$ la noche.- dijo y volvió su vista a Nat

Esta llevaba algo de plata en su bota que saco y le entrego al hombre. Si ella no estuviera herida, si James no estuviera inconsciente, sino estuviéramos muriendo de frio, hubiera preferido otro lugar. Ese hombre no paraba de mirar a Natasha, y eso me enojaba demasiado. Este nos guio hasta la otra casa, al abrirla me llego el olor a humedad y algo parecido a sangre. El lugar no estaba tan sucio como imaginaba. Tenía una pequeña cocina, que estaba destruida casi por completo. Un pequeño baño donde reinaban azulejos verdes manchados de tierra. Y al final una cama grande junto a 2 camas más chicas. Recosté a James en una de ellas. El hombre se fue, no sin antes sonreírle otra vez a MI pelirroja. Esta se tiro en la cama y soltó un suspiro de cansancio mezclado con algo de dolor.

-quítate la remera- le ordene mirándola desde el borde de la cama matrimonial

-Qué?-

-Quiero ver la herida, no esperare un segundo más Natasha-

Ella asintió. Y lentamente se quitó lo que llevaba puesto, quedando solo con su sujetador negro. Me acerque y sentí dolor en mi propio cuerpo. La herida era parecida a una quemadura con algo de sangre en el centro. Era de unos 10 cm, justo arriba del ombligo. La piel que estaba bordeándola estaba roja e hinchada.

-Dios, Nat!. Que te hicieron?-

-Una macana eléctrica. Solo ponle agua, fría, porque esto quema y busca algo como vendaje-

Rápidamente raje parte de las sabanas de la cama y la dividí en 2, una de ellas la moje con agua y lentamente limpie la sangre y refresque la herida. Puede ver que ella se relajaba y cerraba sus ojos. Cuando ya había limpiado todo utilice la otra parte de la sabana para vendar toda la cintura de Nat.

-Gracias- sonrió

-De nada-

Ella se acercó a mi pero vi que hacia una mueca de dolor, asi que fui yo el que se agacho y la bese. Fue corto pero suficiente para hacerme sonreír otra vez.

-James está bien?- pregunto

-Si, sigue dormido.-

Ella sonrió y asintió

-Como conocías este lugar?-

-Antes la KGB tenía pequeños lugares escondidos para nosotras, una noche tuve que dormir aquí. Luego la gente comenzó a sospechar entonces se vendieron, y ahora los alquilan-

- Debes descansar Nat- le dije mientras la veía soltar un gran bostezo

-Y tu no?-

-No lo se, no confió mucho en el hombre de afuera- lance una mirada hacia la arruinada puerta- me quedare despierto por si algo pasa- y entonces desvié mi mirada hacia James

Natasha no me respondió, simplemente se levantó de la cama. Trate de detenerla pero ya estaba al lado de James cargándolo. Camino hacia nuestra cama otra vez y deposito suavemente el cuerpo de este en su centro.

Me miro y me sonrió. Volviendo a acostarse a un costado de James, yo la imite colocándome en el lugar izquierdo de la cama. Fue en ese momento en el que me di cuenta que era bastante grande, otras 2 personas podían estar con nosotros.

Apague la luz que se encontraba en mi costado, dejado la habitación casi completamente oscura, de no ser por la luz que entraba por la ventana, con falta de cortinas, y por los agujeros de la puerta. La habitación estaba en completo silencio, pero aun asi no podía dormir.

-Steve- susurro Natasha

-Si?-

-Te amo-

-Y yo a ti Nat- dije sonriendo, sabía que ella no me veía pero aun así lo hice.


Gracias por los Reviews! Espero que les guste y díganme si hay algún error o algo, soy nueva en esto pero me encanta. xD

Rosita: Jaja, que bueno que te guste! continuare subiendo mas capitulos pronto. Aqui dejo el 5to. adios!

Guest: Hola! Me alegra mucho que te guste, continuare subiendo capitulos lo mas rapido posible. Si eres muy fan del Romanogers mira mi otra historia que tiene un poco de Steve y Natasha. Se llama "Noches frías en equipo", es muy divertida y puede gustarte. Otra vez gracias y adios! :3