Steve:

Sentí que me quemaba, luego caía, entonces un dolor fuerte me llego a la cabeza. Quería abrir los ojos pero no podía. Natasha y solo Natasha era lo que pasaba en mi mente. Entonces lo conseguí, abrí los ojos pestañando varias veces. Estaba afuera, en el bosque, sobre restos de edificio. Sentí la gota de sangre que salía de mi cabeza. El humo reinaba en ese lugar. Aun así, podía distinguir los trozos de la fábrica y la nieve con algo de ceniza. Mi plan había funcionado Yelena y Ethan no podían estar vivos, pero entonces recordé a Natasha. Intentar pararme me consto mucho, pero cuando lo conseguí me tambalee un poco tratando de encontrar a la pelirroja.

-Natashaaaaaaa!- mi voz estaba ronca, y no pude evitar toser

Nada. Seguí caminando entre escombros y ceniza.

-Natashaaaaaaa! Natashaaaaaa!- volví a toser más fuerte

Pero no la encontraba.

Entonces la vi, unos metros más lejos de donde estaba. Volví a respirar. Estaba tirada sobre pedazos de edificio. Cuando me acerque la vi bien y comencé a llorar. De su nariz y cabeza salía sangre, sin contar las cenizas y raspones que tenía. Me acerque y puede comprobar que tenía pulso. Eso hizo que mi llanto parara. Entonces vi el gran trozo de pared que estaba sobre su pierna derecha. Saque fuerzas de donde ya no había para poder sacarlo, y ver la gran herida que tenía su pierna. La cargue, teníamos que salir de ahí cuanto antes. Camine yéndome fuera de los trozos de edificio, dejando atrás el humo y las cenizas, dirigiéndome hacia donde creía estaba el helicarrier. Y no me equivoque, cuando estaba cerca comencé a buscar a Sharon.

-Sharon!- grite, pero estaba débil y mi voz era apenas audible. Entonces mire a Natasha, y verla así me dio más fuerzas.

-SHARON!-

Entonces ella apareció, detrás de unos arboles, nos había estado buscando. Cuando me vio así, con Natasha rápidamente abrió el helicarrier ayudándome a subir. Recosté a Nat en una de las camillas y me quede a su lado.

-Que paso?!- grito la rubia

-VAMONOS YA!-

La rubia no chisto y despego lo más rápido que pudo y se dirigió directo a SHIELD.

En el helicarrier no teníamos nada más que armas, por lo que no pude atender a Natasha con nada. Me quede a su lado tomando su pulso segundo tras segundo. Debían llegar a SHIELD rápido, no sabia si ella sobreviviría y eso me mataba por dentro.

Sharon hizo todo lo posible para llegar rápido. Apenas aterrizamos baje con la pelirroja ensangrentada en brazos gritando ayuda para todos lados. Vi como 3 doctores agarraban a Natasha para subirla a una camilla, escuche a Maria gritar y preguntarme que había pasado, pero estaba muy ocupado pensando en Nat. Entonces vi que detrás de la camilla corría Clint a su lado. Yo quería correr pero me dolía todo el cuerpo.

-Steve, te llevaremos al hospital. Vamos- dijo algo

Trate de caminar pero el dolor me supero, y caí al suelo. Todo estaba negro.

Natasha:

Me sentía cansada, con el cuerpo pesado. Quería despertar y ver a Steve y a James. Pero no podía simplemente abrir los ojos. Entonces los recuerdos volvieron. La explosión, el humo, el fuego, Steve.

Al abrirlos la luz me cegó por unos momentos. Cuando me acostumbre a ella reconoci rápidamente la habitación del hospital de SHIELD. Intente moverme, fue cuando sentí un fuerte dolor en la espalda y en mi pierna derecha.

-Ste…Steve- susurre sintiendo mi garganta seca y rasposa

-Shh, Nat no te muevas- escuche una voz. Tarde un poco en reconocerla pero vi que era Clint.

-El esta bien. Pero tu estas delicada ahora, no puedes moverte Nat.- continuo

Yo asentí, y volvi a respirar cuando dijo "el esta bien".

-Clint que me paso?. Hubo una explosión. Yo… yo no recuerdo.-

-No se sabe bien que paso Nat, pero cuando Steve llego estaba muy herido, pero tu estabas peor. Tenias muchos golpes en la cabeza y espalda, habías aspirado mucho humo, pero lo peor era tu pierna Nat- dijo mirándola, esta estaba vendada. Entonces me di cuenta que solo tenia una remera y un pequeño short blanco.

-Y como está ahora?- pregunte

-Mejor, pero no podras moverla por unas semanas-

-Clint, necesito saber de Steve. Por favor…déjame ir con el.- trate de levantarme pero él me detuvo

-Nat, el está bien. Casi mueres Natalia, entiendes eso?. Debes permanecer aquí.- asentí y sonreí al escuchar mi antiguo nombre- además hay alguien que quiere verte desde hace horas…-

Yo sonreí, sabia quien era ese "alguien". Clint abrí la puerta dejando pasar a mi pequeño James. Jamás me había sentido tan feliz, unas pequeñas lagrimas salieron de mis ojos. Clint salió dejándome sola con él, este se acercó a mi con unas margaritas en la mano. En su rostro se dibujaba una gran sonrisa.

-Hola mi amor!- le dije

-Hola mami!- me dio besos y me entrego las flores.- son para ti, te gustan?.-

-Me encantan. Gracias-

-Vamos a volver a casa no?. Papi y tú no van a estar aquí siempre no?.- pregunto preocupado

-No claro que no!. En unos días estaremos en casa. Lo prometo.-

Entonces escuchamos a Clint gritar en los pasillos.

-Calma Steve! Por favor, no te puedes mover aun!-

-Dejame pasar Clint!- grito Steve

James y yo nos sobresaltamos al ver como Steve entraba con una bata blanca y muchas vendas en el brazo, pierna y una en el rostro. Al verlo mi rostro se ilumino y el suyo me imito.

-Natasha! Gracias a Dios!- grito eufórico acercándose a mi

-Steve estoy bien!, tu como estas?. No tienes que estar aquí, estas débil.-

-Tenia que verte!. Natasha lo siento, debí pesar un mejor plan. Lo lamento, mira como estas por mi culpa…- dijo angustiado

-Shhh, Steve tu plan fue brillante. Era la única forma de salir de ese lugar. Además me salvaste, te debo una. Te amo Steve-

-Y yo a ti- dijo y me dio un largo beso

-Ejem… hola estoy acá.- dijo James desde un rincón

No pude evitar reír.

-Hola campeón!- dijo Steve revolviendo su cabello.- nos extrañaste?.- este asintió

Entonces un doctor entro y le ordeno al rubio mayor que debía volver a su habitación. Sin muchas ganas Steve acepto sin antes darme otro beso.

Narradora:

Luego de 4 días, Steve ya se encontraba completamente curado y listo para salir de ese hospital. Durante ese tiempo, James se quedó junto a Clint, Morse y su pequeño Francis. Sharon también salió rápidamente. Pero Natasha era otro tema. Fue difícil retenerla una semana en la cama del hospital, pero Clint y Steve lo lograron. Cuando sus días dentro de SHIELD terminaron, la pelirroja estaba muy feliz y aliviada, su rostro cambio cuando el doctor le dio las muletas.

Steve ya se había reunido con Maria, y este le había contado todo lo sucedido. Hill abrió los ojos asombrada cuando el rubio le cito el momento de la explosión, y se alegro mucho de que todos hayan salido con vida. Maria envió a otros agentes al lugar donde el desastre se encontraba, y para suerte de Steve, dijeron que habían encontrado sangre y partes del cuerpo de Pierce, Belova y Ethan. Podían volver a su casa sin correr peligro.

Fue así como un Steve algo herido, un James muy feliz, y una Natasha con muletas. Regresaron a su casa como una familia.

Steve:

Ya había pasado algo más de un mes. Nat ya había dejado las muletas y estaba mucho mejor. Yo, me encontraba más pleno que nunca. James vivía al lado de nuestro nuevo gato. Si, el capitán américa y la viuda negra tenían un gatito. Cómo?. Tenían un hijo que no paro de hablar de que quería uno hasta que lo tuvo en brazos. En fin, esa cosa marron y blanca no resulto tan mala. Jamás vi a Tasha tan encariñada con un animalito, y por mi está bien. Si ellos están felices, yo estoy feliz.

El día de hoy se había planeado hace ya semanas. Iríamos los 3 al parque, y pasaríamos la tarde allí. Nat preparo el almuerzo. James se llevó sus autitos. Y yo, mis lápices y cuaderno.

Ya allí, comimos, reímos y jugamos.

-Mami! Puedo ir con mis juguetes hasta ese árbol?- le pregunto James

-Emm… no lo se… no te puedes trepar, está bien?-

-Claro- dijo y corrió hasta el árbol que estaba a pocos metros de nosotros.

-Ten cuidado!- grite y me volví a mi dibujo

-Que dibujas Rogers?- dijo Tasha alzando la cabeza para ver mi dibujo

-Sera sorpresa! Aun no lo he terminado- dije y escondí el cuaderno detrás de mi

-Ohh vamos!, quiero verlo…- me pidió con carita de perrito y no me resistí.

-Te odio Romanoff- le dije y le mostré el cuaderno.

Amaba dibujar. Y debía admitir que no era malo haciéndolo. En el cuaderno estaba ella, sentada con el parque detrás. Con una sonrisa en su blanco rostro, su pelo rojo resaltando del fondo y sus ojos verdes y brillosos.

Ella lo tomo y sonrió.

-Es hermoso!. Eres muy bueno es esto…-

-Emm… gracias.-dije timido.- te quiero Tasha-

Ella despego la mirada del cuaderno y me miro directo a los ojos.

-Yo también Steve, mucho.- miro a James corriendo en el pasto- a los dos.-

Entonces algo paso en su rostro. Algo cambio bajo la mirada, y esta se tornó triste y firme a la vez.

-Nat que sucede?- la tome del brazo

-Nada, es solo que… tengo miedo.-la mire extrañado- miedo de que puedan venir a bucarnos otra vez y que los pierda para siempre.-

-Eso no pasara jamás, me escuchas?. Nadie me separara de ti ni de James. Si?- ella me miro y asintió.

-Estaré junto a ti hasta el final- continue

-Y yo estaré para ti- dijo

Y nos besamos. Un beso largo, que sello ese pacto entre ambos. Porque yo estaría con ellos hasta el final, pase lo que pase.


Holaa! paso mucho tiempo pero aqui esta. Lamento decirles que este es el ultimo capitulo de esta historia :(. Espero que les guste!

En fin, comencé una nueva historia y obvio es Romanogers, si tienen alguna sugerencia díganmela. Adios!