Aquí otro cap nuevo ~ Ayer fue tan frustrante no poder escribir, pero hoy me desquite ùvu
DTMG no me pertenece. Sin más, que comience!
Lo que quiero de ti
Capitulo 4.- Un momento para los dos.
-Muéstrame tu mundo y yo te muestro el mío.- propuse, esperando a que capte la idea. Pero al ver su rostro, sabía que no había sido así.
-¿humm? ¿A qué te refieres?- me preguntó. No me quedó de otra que ir por las acciones, en vez de las palabras.
-Aay~ que hermoso que estuve ayer, pero no vale, porque hoy lo estoy aun más!
-pero que…
-Arthur, llévanos a "este lugar"
-Enseguida, mi señor.
-Billy Joe Cobra…quiero bajarme…-susurró.
-Eh? No te escuché bien… que tienes frío?-intenté disimular para no darle lugar a escape.
Solo vi que el volvió a suspirar e intentó calmarse por mi "sordera", después de un rato volví a reintentar la conversación con él, efectivamente funcionó llevándolo a diversos temas y haciéndole olvidar que yo lo había capturado. Poco a poco me iba diciendo más sobre él con ligeras preguntas mías. Y me di cuenta de que él tiene una gran afición hacia las películas de terror y que en un futuro se plantea a ser cineasta, específicamente de películas de horror.
Después de tantas preguntas, llegó una de las que más estaba interesado en saber. Pero sabía que si no lo decía con cierta delicadeza y alejando mis sentimientos de esta, no me iba a ir tan bien como ahora.
-Oye, Spency y algunas vez has tenido novia, eh ~?-pregunté con algo de picardía, pero al diablo, que ni se atreva a decir que ya ha tenido.
-Nah, realmente no hay una que realmente me llamé la atención.- me dijo y yo de una u otra forma, agradecí a Dios.
-Ugh… quizás, el amor de tu vida llegue a estar cerca.- disimulé desinterés, pero con ganas de saber que decía el al respecto.
-Haha… ojala y sea así.-respondió con una sonrisa
Iba a seguir embobado con su sonrisa, pero Arthur interrumpió mis pensamientos en señal de que ya habíamos llegado a "ese lugar" donde le había dicho, Spencer miró curioso por la ventanas y se dio cuenta de que estábamos en la playa. Pero no en una cualquiera, si no en la mía propia.
Le invité a que saliéramos del carro para disfrutar más de la vista, la última vez que había venido era en las vacaciones de mi madre. A ella siempre le gustaba venir aquí conmigo para descansar, pero es una verdadera lástima que ya no pueda estar conmigo nunca más…
-Yo la llamo… Te Cobra Beache.
No es una playa cualquiera, al menos el mar de esta zona se ve limpio puesto que las invasiones fueron escazas, hay un sin número de especias de conchas por todas partes. La mansión principal es de lo más acogedora y elegante ante la vista de cualquier persona. Los cocos de las palmeras son muy jugosos y exquisitos, aparte de que el paisaje en el atardecer es como si fuera de eso que hay en las novelas de romance.
Pero no le diré nada a Spencer porque quiero que el mismo vaya descubriendo las riquezas de mi playa privada, todo tiene que salir de acuerdo al plan.
Le dije que esperara en la playa mientras yo le preparaba una sorpresa, el al principio se negaba a seguir aquí pero al tratar con Arthur… creo que se arrepintió de seguir forcejando. La última vez que lo vi, era sentado en una de las sillas frente al mar escribiendo en su tableta.
-Adentro de la casa-
Hoy yo mismo me tomaré la molestia de hacer un platillo para nuestra velada, no soy un excelente cocinero pero espero que a él le guste y que no muera en el acto. Le pedí a Arthur que me preparara todos los ingredientes que le pedí y así fue como lo hizo.
Mi especialidad, pero ni tanto "Amour Cobra". Que trata de pasta con albóndigas glaseadas de un fino queso derretido en vez de quedo rayado y por supuesto, proviniendo de mi quedará muy cool! Me puse manos a la obra en la cocina. Puse la pasta a hervir, la carne a descongelar y el queso lo dejé para lo último, ya que entre más reciente sea su textura, mejor aún.
Mientras hacía mis maniobras, me puse a pensar en los cinco minutos antes de ir a ver a Spencer a su colegio… fue tan genial hablar con mis futuros…conocidos.
-flash back-
-Señor, que sucederá si acaso los padres del joven Spencer notan que no ha llegado a su casa?
-Ah! Te me robaste la idea, Arthur! Ya tenía pensado algo para eso.-le dije con mi típica sonrisa de victoria, puesto que en realidad si lo había pensando y yo sabía cómo manipular la situación.
Saqué mi celular y marque al número de la casa de Spencer, me contesto una señora que he de suponer, es su madre.
-Si?
-Oh! Buenas tardes, señora Wright. Habla Baruch un amigo de Spencer.
-Buenas, que desea?
-quería pedirle permiso para ver si él podría acompañarme a…
-Ay si! Llévalo a donde quieras, ese niño tiene que respirar aire puro!
-pero déjeme…
-No tenemos ningún problema, bye bye.-me cerró.
Fue hasta más rápido de lo que yo me esperaba y me sorprendió mucho que la señora aun sin conocerme me haya dejado llevar a su hijo a donde quiera. Al menos las cosas ahora, ya son más legales.
Le ordené a Arthur de que siguiera el camino hacia el instituto y yo con una sonrisa satisfecha miraba de lejos al chico que había robado mi corazón.
-fin del flashback-
Entre uno que otro recuerdo se me fue el tiempo al momento en que también cocinaba, hasta que terminé. Tal y como lo había dicho, a simple vista había quedado como una obra de arte hecha por los dioses. Me quite el mandil y le dije a Arthur que lo sirviera en un solo plato y lo más decorado posible, el asintió.
Yo fui a ver qué estaba haciendo Spencer mientras tanto, me dirigí a la silla playera pero lo único que vi fue su tableta… ¿acaso habrá escapado? ¿El se fue sin siquiera decírmelo? Ha..ha..Como se atreve o mejor dicho, como se pude haber atrevido…
Estaba tan triste que me puse a caminar hasta cerca de la orilla de la playa, todo lo que quería se había arruinada. Todo el momento mágico que deseaba, había desaparecido. Todo, absolutamente todo, hasta que lo vi al lado mío acostado en la arena durmiendo y yo no me había dado cuenta.
Quería saltar de la emoción por aun verlo junto a mí, pero decidí no más que esa alegría seria interna. Me agache y acerque mi rostro al suyo, a pocos centímetros de sus labios hasta que el despertó. Es una pena, se veía muy lindo así.
Rápidamente el tomo distancia de mí, confundido por la repentina cercanía entre los dos. Yo solo reí por su nerviosismo y me senté junto a Spencer, lo más cerca que pude.
-Q-que hacías cerca de mi?
-Creí haber visto un cangrejo en tu cara.-respondí queriendo hacerme el chistoso.
-¡¿Qué?!
-¿Sabes, Spence? Hasta dormido mucho… y yo creo que me he demorado en mi sorpresa, ya sol las 5:30 y esta es una de las apuestas de sol más hermosas que he visto.
-Tengo que irme a casa…
-No te preocupes de eso, eso acompáñame.-le dije levantándome y tendiéndole una mano, el me quedo observando por unos momentos y acepto a ir conmigo. A pasos más adelante, podía ver que Arthur ya había preparado todo, yo le dije a Spencer que se apresurase.
Cuando ya habíamos llegado, Spencer se que con una cara de asombro y por qué no, yo también estaba fascinado de mi obra maestra. Tomamos asiento y yo le serví una copa del vino que estaba en medio.
-No bebo.-advirtió.
-No es fuerte.- contraataque
-Billy Joe Cobra…
-Puedes decirme Billy, si deseas.
El calló, al paso de que no quería tomar del vino que yo le ofrecía, por lo que le dije a Arthur que le trajera un juego de piña para que pueda acompañar con la pasta.
-A todo esto, porque un solo plato? Esto parece sacado de una escena cliché de romance.
Justo en los planes.
-¿Qué hacías dormido allá cerca de la orilla?-intenté cambiar de conversación, empezando a comer de mi platillo.
-Ah, pues al principio quería nada un poco, pero la brisa me iba ganando y quede dormido por la tranquilidad del lugar, es muy bonito!-exclamo emocionado, también probando de mi almuerzo/cena.
-¿A que si?
-Un lugar donde se podría filmar mi obra "Romance Zombie"!
-con soundtracks mounstrosos que den ese éxtasis de emoción y tensión!
-Y que llamen la tención del público!
Sin que él o yo mismo nos hayamos dado cuenta, al paso de la conversación un hilo de fideo nos unía hasta quedar muy cerca, yo lo absorbí más para terminar con la lejanía entre nuestros labios y pude ver que su rostro se había enrojecido notablemente. Nuestro contacto duro tan poco, puesto que él se separó de mí lo más rápido posible.
Pero aun así, yo en el fondo me sentía my feliz. Aun tengo esa sensación tan cálida que para mi había sido eterna.
Creo que hasta aquí llego xD ando que me duermo (¿ este le hice más largo por no haber podido actualizar ayer unu Espero que les haya gustado c:
Y la lo de "Querida Abbey" me encantó mucho, de hecho, ya se en que más inspirarme. Gracias! :DD
Nos vemos~
