La historia del perro del hortelano

Capítulo 8

Sango Youkai P.D.V.

Levanto mi mano en señal de despedida hacia Kuranosuke san. Recuerdo lo que me dijo Kagome hacia unas cuantas horas.

-"porque tengo que sacarme de la cabeza a Inuyasha, sé que suena terrible y lo estoy utilizando, pero es la única manera de hacerlo"

Como lo pensé tal vez nuestras situaciones no son tan diferentes. Kuranosuke es una buena persona. Es injusto. Y siento que empiezo a odiarme, pero de repente pienso aliviada que él solo quiere ser amable conmigo por ser nuevo en esta enorme ciudad. Me encojo de hombros, pensando en que él solo quiere ser mi amigo como consuelo.

Introduzco la mano en el bolsillo de mi falda del uniforme cuando me percato de algo. Veo la silueta de un extraño a unos cuantos metros de mí. Un escalofrío me invade. Mi calle usualmente es muy segura, pero solitaria… de pronto, la noticia de una chica secuestrada que vi antes de salir a la escuela en la mañana llega a mi mente.

No tengas miedo, Sango. Seguro es tu vecino, el señor Takeda.

Si, Takeda no mide cerca de 1,80m. Pero hay algo que me llama la atención de ese extraño. Me acerco sigilosamente, creo que no se ha dado cuenta de mi presencia. Creo. Camino lentamente hacia él cuando lo reconozco.

No es posible…

Miroku Hoshii.

Es él, sin duda, reconocería esa cola de cabello que sale de su cabeza. Pero… pero ¿Qué está haciendo aquí? muevo mi cabeza tratando de apartarlo como si de una ilusión se tratara, pero sigue ahí. Es él.

Me paro firmemente. Siento que el corazón se me va a salir, pero no importa. Empiezo a avanzar siento sentimientos encontrados. Quiero reclamarle tanto, pero quiero saber porque está el aquí… frente a mi casa, esta noche.

¿Es una coincidencia? Lo dudo, ¿Qué probabilidades hay? Cada paso que voy mi furia aumenta, casi siento que corro a través de la calle, a pesar de que son solo unos cuantos metros de distancia.

-"¡¿Qué estás haciendo aquí?!"-digo apoyando mi mano derecha sobre su hombro

Siento como un escalofrío recorre su cuerpo, no se había dado cuenta de que lo había descubierto y pienso que estoy en ventaja. Pienso. No lo sé. Estoy enojada. Estoy contenta. Estoy… ya no sé qué siento.

Miroku se voltea a mirarme, con esos ojos azules que me encantan…. Me encantaban. Y veo en su mirada algo de ¿tristeza? ¿Remordimiento? Si, debería sentir remordimiento.

-"Sa… Sango, buenas noches"-dice titubeando claramente nervioso. Lo pillé y Miroku ODIA ser pillado

-"¿Qué haces aquí?"-digo con más energía de lo que me propongo –"¿te perdiste? ¿Vas a la casa de Sakaki?"-digo enojada y despectiva.

Oh no. Se viene… se viene una verborrea…

-"Sa…. Sango no es lo que imaginas…"

No, es algo peor que una verborrea. Son lágrimas.

-"¡Eres un idiota!"-grito con toda mi fuerza sin evitarlo mientras que algunas lágrimas estallan de mis ojos. No, debo controlarme. Toda la furia, el enfado, las no-llamadas, los no-mensajes, el haberlo visto en esa heladería con Sakaki, lo de hoy, todo, todo se vino en ese preciso momento. Y las lágrimas eran ese reflejo.

Me cubro los ojos con ambas manos y nos quedamos estáticos por varios segundos. Solo puedo escuchar mis lágrimas y algunos hipos que inútilmente trato de controlar.

-"sí, soy un idiota"

Lo escucho decir calmadamente. Así es él. No sé cómo lo puede tomar todo con calma. Yo soy la que está llorando. Daría cualquier cosa por estar tan calmada como él.

-"te fallé, soy un idiota y lo siento"-dice después de unos segundos más donde las lágrimas han dejado de llegar como una cascada. No puedo verlo bien… la vista se me nubla, por lo que me es casi imposible saber su expresión o tratar de descifrar lo que piensa. Si es que lo hace. –"tienes suerte, el sujeto de hace minutos se ve que de verdad está interesado por ti"

¿Ah? ¿De qué está hablando? No puede ser… Kuranosuke san

-"creo que… creo que deberías seguir saliendo con él"-dice con una voz ronca y no puedo creer lo que escucho… no entiendo. De verdad no entiendo. Mis manos caen a los lados de mi cuerpo como peso muerto. No los siento. Aun mis ojos están cristalinos, mis mejillas acaloradas y el nudo en la garganta está haciéndose cada vez más grande.

Esa es su respuesta final.

Al parecer después de todo, nunca le interesé y no le voy a interesar. Eso está claro, seguro se siente mejor al saber que "alguien" está saliendo conmigo…

Pero él está equivocado. Yo no soy como él.

-"Es lo mejor para ti"

Esa frase es la frase más hipócrita que alguien me ha dicho en toda mi vida entera. ¿Qué sabe ÉL que es lo mejor para mí? ¡Me ha visto llorar! ¡Le importa un rábano mis sentimientos! La furia que se había desvanecido por instantes se materializa en mi cuerpo una vez más, seguidamente no pienso, solo reacciono. Es como si el mismísimo diablo que hubiese poseído en este momento.

No sé cómo pasó, pero pasó. Ambos escuchamos un ruido sordo en toda la calle. Agradezco infinitamente que estemos los dos solos y este obscuro. Me arde la mano, la marca en la cara de Miroku es pronunciada pero no me importa.

Nunca me di cuenta de la fuerza que tenía hasta ese preciso momento.

-"¡IDIOTAAAAAAAAAAAAAAA!"-grito una vez más y me echo a correr ahora sí, sin importarme nada. Abro la puerta de mi casa con gran torpeza sin mirar atrás. Sin mirarlo. Maldita sea, la llave se queda atracada en la cerradura. Maldito día, maldito Miroku. Después de unos instantes de batallar con ella ingreso a mi casa dando un portazo, limpiándome las últimas lágrimas que hay en mi rostro. Kohaku no puede verme así. No puede. No debe.

Me volteo para dejar los zapatos y siento los pasos detrás de mí.

-"Bienvenida… hermana"-dice Kohaku sin entender. Estoy de espaldas y no puede ver mi rostro –"¿sucedió algo?"

-"No… nada"-digo con voz casi a punto de quebrarse –"que va a suceder… fui a la casa de Kagome y… me entretuve, anda a seguir viendo la televisión y yo prepararé la cena ¿sí?"

Siento que me mira, pero no me dice nada más. Después de todo, estoy casi segura de que sabe que algo ha pasado. Pero conociéndolo, no se atreve a preguntarme. Una vez que me aseguro que Kohaku ha desaparecido del vestíbulo me volteo con dirección a la cocina sin antes volver a mirar hacia la puerta, pensando en Miroku y la bofetada que le acabo de marcar en su rostro.

Kykio Higurashi P.D.V.

Le doy la mejor de mis sonrisas. Creo que la actuación ha sido algo innato en mí. No es que me desagrade Inuyasha, es más creo que si no hubiera conocido a Naraku Onigumo antes estuviera perdidamente enamorada de él. Pero la situación es diferente ahora, e Inuyasha es mi medio para conseguir lo que Naraku y yo queremos.

-"me siento muy emocionada, es la primera vez que iré a tu casa, Inuyasha"

-"si… verdad"-dice él con algo de nervios

No sé porque pero he notado algo extraño en Inuyasha en los últimos días. Como si me ocultara algo, o no me dice las cosas con claridad. Es un sentimiento que he tratado de ignorar, pero a medida de cómo pasan los días, siento más curiosidad en saber que es. Me acomodo el cabello mientras que siento como el taxi que hemos tomado va cogiendo la vía que se dirige a la parte de la ciudad donde están las mansiones y villas más adineradas.

-"mi casa es algo… anticuada"-dice Inuyasha –"espero que no te moleste"

-"Inuyasha, vivo en un templo"-digo con rapidez

-"bueno… es diferente"

El taxi se detiene e Inuyasha baja apresuradamente para ayudarme a bajar mientras que paga al conductor del taxi. Levanto la mirada y me encuentro frente a un portón antiguo de madera con construcción noble a los costados. Está muy bien conservado, parece la entrada a una fortaleza. La información que me brindó Naraku está en lo correcto. Inuyasha vive en un palacio del Japón antiguo.

Súbitamente, las dos puertas se abren y somos recibidos por un séquito de damas.

-"bienvenido a casa, joven Inuyasha"-dicen las cuatro chicas a coro. Todas están vestidas con kimonos y con arreglos en la cabeza algo elaborados

Inuyasha parece exasperado. Rueda los ojos –"entremos, no hagas caso, a mi madre le gusta el estilo ceremonioso"-dice tendiéndome una mano, me apresuro y tiendo mi mano izquierda alcanzando la de él.

-"es una mansión antigua ¿cierto? ¿del periodo Meiji, puede ser?"

-"si, lo que sea"-dice Inuyasha con desdén –"ha pasado de generación en generación por la familia de mi padre. Algún día, la mitad será mía… y la otra mitad será de Sesshoumaru"

-"ah ya, entiendo"-digo examinando los alrededores.

Entiendo porque Naraku está tan interesado en robarle a la familia de Inuyasha. Puedo calcular que tiene una gran fortuna… supongo que la perla que busca debe ser una parte insignificante, no entiendo porque tanto valor por esa joya.

Llegamos a la entrada y noto que las cuatro damas nos han seguido y se detienen metros atrás de nosotros. Froto con ímpetu las mangas de mi uniforme, procurando esperar el momento correcto para seguir analizando la situación. Inuyasha sube hacia la entrada y ambas puertas se abren, es un salón de té. Las cuatro chicas corren al interior mientras que habilidosamente preparan la estancia.

-"pueden ingresar"-dicen a coro. Estoy empezando a creer que todas forman parte de un mismo libreto.

Inuyasha se sienta sobre el futon de mala gana y yo procuro sentarme frente a él con la instrucción que recibí de mi madre cuando era pequeña. Tengo una taza de té frente a mí completamente limpia, esperando a ser llenada.

Segundos después las cuatro damas ingresan con varias bandejas de dulces y meriendas. Y por supuesto, el té. Lo sirven con rapidez y sincronizadamente observo sus manos como se mueven con agilidad, repartiendo los bocadillos y sirviendo el té.

-"¿desea algo más, joven Inuyasha?"-dice la que al parecer está a cargo

-"no, se pueden retirar"-dice Inuyasha ahuyentándolas con una mano. Las cuatro chicas hacen una reverencia y cierran la puerta de bambú dejándonos solos en la estancia. –"¡ahora si a comer!"-dice Inuyasha mientras que coge un bollo relleno de alguna fruta y se lo mete a la boca.

Lo miro con sorpresa devorar el bollo, para luego bajar la mirada hacia mi taza de té. El olor es agradable, me apresuro a coger la taza que está caliente dándole tres vueltas y seguidamente un sorbo. Está delicioso.

-"puedes servirte lo que quieras, Kykio, ellas lo han preparado especialmente para nosotros"-dice Inuyasha quien va en su segundo o tercer bollo de fruta

-"gracias"-digo mientras que le doy otro sorbo a mi té –"tu casa es muy grande, es muy bonita"

-"¿eso crees?"-dice con incredulidad. Ha dejado el futón para echarse encima del tapete mientras que come otro bollo de frutas –"si, es demasiado grande y vieja, es un laberinto…"-suspira

-"me imagino… tú crees…. Que podamos conocerla"-digo de manera casual –"me gustaría conocerla por completo. Nunca he estado dentro de una mansión antes"

-"¿quieres ver mi casa?"-dice levantando una ceja –"bueno, supongo que no habrá ningún problema"

Veo algo de duda en sus ojos, pero luego la dispersa. Si, hay algo que no quiere que vea o que no puedo ver. Supongo que es… la perla de shikon.

Kagome Higurashi P.D.V.

Yo sé que le dije a Sango que no me importa si Kykio está engañando a Inuyasha con otra persona. Realmente ese asunto NO es de mi incumbencia. Empujo mi bicicleta hacia mi casa, es viernes al fin. Se acabaron las clases… pero hay algo que no me deja en paz.

Primer problema: Kouga Ookami insiste en preguntarme si voy a convertirme en su novia. Pregunta que por supuesto, no he contestado aún. Ni pienso contestarlo en un corto plazo. Sería más fácil que no estuviera en mi salón. Prácticamente he tenido que escabullirme en los recesos y salir lo más rápido posible de clase. Esto no puede seguir así. El miércoles vino a mi casa a preguntarme de nuevo, si seré su novia. Insistió tanto que lo tuve que botar con la escoba… no tiene remedio.

Segundo problema: Inuyasha está muy extraño conmigo (como si me importara) SiMeImporta. Ok. Si tengo que olvidarlo, es necesario que deje de prestarle atención a todo lo que hace ¿no? Pero parece que estuviera enojado conmigo y yo debería ser la que estuviera enojada con él. Es un completo cabezota… ahh… Kagome, realidad. No te importa lo que suceda con Inuyasha, él tiene lo que se merece.

Lo que se merece.

Sacudo la cabeza pensando en mi tercer problema. Otra persona que ha estado en la luna esta semana y no soy yo, es Sango. No sé qué le está sucediendo, por más que he tratado de preguntarle esquiva mis preguntas con otras preguntas. Mi instinto de mejor amiga me dice que algo va mal, puedo adivinar que es un hombre. Aja. No me equivocaba, al parecer la nueva conquista de Sango es un hombre de malvivir. Posiblemente este fin de semana nos programemos una pijamada para que mi mejor amiga llore sobre mi hombro hablándome sobre las desavenencias de su corta relación. No era la primera vez, pero ya a estas alturas estaría enterada de algo, pero no es así.

¿Qué sucede con mi vidaaaaaa?

Tropiezo con el dobladillo de la escalera y doy a parar en la puerta de la habitación de Kykio, como siempre está cerrada. Me duele mucho el pie… creo que me lo torcí. Lo que me faltaba, la cereza del pastel. Me sobo el tobillo apoyándome en la manija de la puerta por unos segundos, sin querer giro la perilla y la puerta se abre. Es extraño, Kykio usualmente deja su habitación cerrada por completo. Recuerdo haberla visto un par de veces en los últimos ¿4 o 5 años?

-"Kykio está engañando a Inuyasha con otra persona"

No sé porque pero la frase de Sango vuelve a mí. Apretó mis manos con fuerza sintiendo que el dolor del tobillo me es atroz. Una ola de curiosidad me invade. Sé que no es correcto, pero… pero necesito saber si hay alguna pista.

Ingreso a la habitación de mi hermana gemela. Todo está en perfecto orden –a diferencia de la mía- el escritorio está vacío y hay algunos cuantos libros de textos en los costados acomodados alfabéticamente. Kykio es maniática del orden y la limpieza. Su closet está cerrado y la cama perfectamente tendida, hay un equipo de sonido y una televisión que no se han usado en siglos en una esquina. Pero hay algo que me llama la atención me dirijo hacia su mesa de noche, donde hay una lámpara y unas cuantas notas alrededor. Es raro, conociendo a Kykio y lo fanática que es sobre el orden.

Son notas dispersas. Y un volante…

Naraku Onigumo famoso jazzista japonés regresa a Tokyo para dar una gira de conciertos en la ciudad.

Naraku Onigumo. Repito mentalmente. No sabía que a Kykio le gustara el jazz. Realmente sé muy poco de ella. Observo el volante con atención y a la persona que hay en él. Es un hombre, mayor que nosotras con largo cabello oscuro y ojos fríos rojizos…

-"fue a encontrarse con un hombre. Mayor que nosotras… cabello largo y ojos rojizos ¿lo conoces?"

No puede ser. Digo mientras que dejo el volante en su sitio. ¿Será posible? Kykio está engañando a Inuyasha con este hombre. Pero… pero… ¿Cómo? Es un artista… mi mano temblorosa golpea la mesa y caen algunas notas al suelo. Las levanto y sin querer leo una de ellas.

Perla de Shikon. Izayoi Taishou. Sacerdotisa.

¿Taishou? Ese es el apellido de Inuyasha. No entiendo. Repaso otra nota en su escritorio.

Viernes en la tarde inspeccionar mansión Taishou. Descubrir la ubicación de la perla de shikón.

¿Qué es la perla de shikón? Dejo las notas en su mesa de noche como si estuvieran malditas, me apresuro a salir de la habitación de Kykio. Asegurándome de dejarla con llave.

No sé qué está tramando Kykio pero mi instinto me dice que no es algo bueno.

Tratando de ordenar mis ideas y olvidándome del horrible dolor de mi tobillo me apresuro a entrar a mi habitación que está al final del pasillo.

Inuyasha Taishou P.D.V.

No entiendo la fascinación de Kykio por conocer mi casa. Yo no estaría tan entusiasmado. En fin, caminamos a través de los pasillos de madera y bambú, mientras la observo de reojo. Es bonita, y me siento afortunado de que sea mi novia, sin embargo creo que ya no es la misma emoción de un comienzo. Es decir, posiblemente me he acostumbrado o no sé. Caminamos hacia los jardines que mi madre cuida, a un lado hay un criadero de peces ornamentales y un estanque muy japonés. Yo estoy acostumbrado a todos estos lujos, pero creo que para ella es la primera vez.

Mi padre fue un general en el ejército de Japón, siguiendo los pasos de mi abuelo, quien falleció en la segunda guerra mundial. Mi padre no fue la excepción y murió hace ya varios años en combate. Sesshoumaru y yo no tenemos ni una pizca de ese sentimiento enfermo de servir al país. Menos mal. No podría vivir con ese sentimiento de temer dejar viuda a mi esposa y a mis hijos sin un padre.

Mi madre es una sacerdotisa, sé que suena extraño pero lo es. Se entrenó en Ise desde que era una niña pequeña. Fue huérfana y las personas de ahí la adoptaron. Desconozco prácticamente lo que ella hace, pero me tiene prohibido el ingreso a una parte de la mansión. Justo a la que estamos llegando.

-"eh Kykio…"-digo llamándola. –"hasta aquí podemos llegar"-digo sin tratar de sonar extraño. –"mi madre me tiene prohibido el paso a esta parte de la casa"

-"¿prohibido?"-me pregunta con curiosidad

Suena estúpido que tenga prohibido el paso a una parte de mi casa, pero es así. Mi madre es muy estricta con eso.

-"es algo… difícil de explicar"-digo tratando de zafarme del problema –"reglas de mi madre"

-"oh entiendo"-dice sutilmente –"¿hay algo escondido, seguro? Que no quiera que veas"-bromea

-"la verdad no lo sé"-digo siendo sincero –"desde muy pequeño nos dijo a Sesshoumaru y a mí que no podemos ir a ese lugar y no aceptó ninguna excusa…"

-"¿y dónde está tu madre?"

-"supongo que ahí mismo"-dice Inuyasha –"no sale mucho… de ese lugar"

-"ah…"

-"buenas tardes, joven Inuyasha"-dice una voz que me llama la atención.

Es la anciana Kaede.

-"hola anciana Kaede, está mi madre por aquí"-pregunto observando caminar a la antigua ama de llaves de la mansión.

-"la señora se encuentra en el templo orando, joven Inuyasha. Veo que trae compañía"-dice mientras que mira a Kykio. –"buenas tardes, jovencita"

-"ah… ella es Kykio, mi novia"-digo abriéndome camino mientras que la anciana la observa. Kaede tiene una mala manera de observar a la gente. Creo que lo hace sin querer. La anciana es ciega de un ojo dado que tuvo un accidente cuando era pequeña algo así. Veo que Kykio no se intimida.

-"buenas tardes"-la escucho decir –"soy Kykio Higurashi"

Kaede sonríe –"eres muy bonita"-dice mientras que da una vuelta alrededor de Kykio –"¿Qué te trae por aquí, jovencita"

-"Inuyasha se ofreció a mostrarme la mansión, espero no incomodar"-dice rápidamente con una sonrisa –"me estaba contando la historia sobre esta parte de la casa…"

-"ah… no hay historia que contar"-dice Kaede sonriendo ha dejado de observarla para acercarse a la entrada que se me tiene prohibida. Tanto como mi madre y Kaede, son sacerdotisas. Kaede también se formó en Ise siempre fue una hermana mayor para ella –"tienes poderes ¿no es así?"

-"Kae…"-digo mientras que me pongo nervioso. Kaede a veces es impertinente en sus comentarios

-"Mi familia es quien cuida el templo de la ciudad"-dice Kykio con absoluta calma –"No tengo poderes mágicos pero puedo ver fantasmas y sentir algunas presencias"

-"ah… entiendo"-dice Kaede apoyando su bastón con fuerza en el suelo. Empiezo a sudar frío –"creo que con un poco de entrenamiento podrías volverte una sacerdotisa también. Seguro ya te diste cuenta de que tengo bastante energía"

-"así es… desde antes de que llegara"-sonríe Kykio

-"bien, bien. Joven Inuyasha, me parece que su madre le ha indicado muchas veces que no debe estar por los alrededores"-dice mirándome –"sería bueno que escolte a la jovencita hacia la casa. No debemos interrumpir las oraciones de tu madre"

-"eso es exactamente lo que vamos a hacer. Adiós, Kaede"-digo con todas las ganas de salir de ahí. Nunca he sido curioso sobre lo que mi madre está involucrada, con la magia, rituales, espíritus y conjuros. Así que cojo el brazo de Kykio y la arrastro hacia el camino que indica la anciana.

Kaede nos queda mirando. Noto algo de preocupación en su mirada, pero no sé qué es. Un segundo después me sonríe, debió ser mi imaginación. No debe ser nada. Me conformo con eso y avanzo con Kykio adentrándonos en la mansión.

Kykio Higurashi P.D.V.

Finalmente tengo una pista de donde puede estar esa dichosa perla. Volvemos al primer salón donde bebimos té y comimos las meriendas. Me dio un escalofrío cuando vi a esa anciana. Pude sentir que vio a través mío. Pero puede ser mi imaginación. Es imposible. Debo dejar de preocuparme por tonterías y enfocarme en reunir más información para Naraku.

-"Quiero que vayas a la casa de Inuyasha y conozcas la ubicación de la perla"

Abrí los ojos con asombro cuando me dijo eso. Fue el día lunes, el día en que Kagome enfermó. Con la excusa de llamar a casa a preguntar por ella, llamé a mi enamorado, Naraku.

-"de acuerdo, aunque será difícil. Inuyasha nunca me ha invitado a su casa, como… si tratara de evitarlo"

-"lo sé, pero estoy seguro que hallarás una forma. Mi querida Kykio"-lo escuché a través del auricular –"necesita ser esta semana"

-"está bien. Le diré el viernes para ir a su casa"-respondí. Jamás me había podido negar ante una petición de Naraku

-"recuerda... mi querida Kykio, que al final nos va a beneficiar a los dos"

Corté la llamada. Conocía sus artimañas para manipularme. Desafortunadamente. Siempre caía en ellas. No podía evitarlo.

Estaba perdidamente enamorada de él.

-"Kykio…"

Escuchó la voz de Inuyasha llamarme y me saca de mis recuerdos. –"dime, Inuyasha"

-"espero que Kaede no te haya molestado. A veces… suele ser… algo… extraña"

-"no, para nada"-respondo. Pero la verdad es que si me incomodó la manera en cómo me miró –"entiendo que también hayan lugares prohibidos en esta enorme casa para ti"-me encojo de hombros –"tu madre es una sacerdotisa ¿no? Seguro tiene algo que cuidar o proteger. Ese es el trabajo de una sacerdotisa"

-"eh... supongo"-me responde con una gota en la cabeza –"yo no sé de esas cosas. Nunca las entendí"-se defiende mientras que se rasca la cabeza. Parece un niño –"no sabía que podías ver espíritus"

-"pues… si, si puedo"-respondo –"en mi casa hay unos cuantos"

-"¿de verdad?"

-"si, en el almacén que está atrás de mi casa, hay un pozo dentro de él"-explico recordando –"siempre he sentido algo extraño en su interior, hace años que está seco… pero Kagome siempre lo evita, creo que ella también lo siente. Debe ser algún espíritu errante"-sonrió con discreción y sé que he captado su atención –"pero el abuelo insiste que no es dañino"

-"ah"

-"y bueno también está el árbol sagrado, según mi familia ha estado ahí desde hace más de 1000 años, los feligreses le piden deseos a ese espíritu"-digo mientras que doy un sorbo al té que me acabo de servir –"pero yo dudo que el espíritu de ese árbol conceda deseos"

-"¿Por qué lo dices?"

-"pues, porque creo que un espíritu de la naturaleza no puede hacerlo. Las almas celestiales o del infierno son las que conceden esos deseos"-comento e Inuyasha se ve entusiasmado –"pero el abuelo dice que es bueno para el negocio, así que en tiempos de Tanabata, la gente va a pedirle deseos a nuestro árbol siendo fiel a la leyenda. Además…"

-"¡qué haces sentado ahí, estorbas!"

La voz masculina me saca de la explicación que estaba a punto de concluir y observo a Sesshoumaru Taishou quien acaba de abrir la puerta de bambú. Lo miro pasar y él ni se molesta en mirarme. Escucho como Inuyasha lanza arengas contra su hermano mayor.

-"¡Imbécil, pídeme permiso!"

Sesshoumaru lo mira impertérrito ante el insulto. Luego, me doy cuenta de otra figura que está detrás de Sesshoumaru. Me sorprendo…

Es ella. No puede ser.

-"¿no sabes saludar acaso, idiota?!"-reclama Sesshoumaru

Inuyasha gruñe –"¡¿Quién es el idiota, tu comenzaste, Sesshoumaru?! Me importa un reverendo pepino lo que pienses"

-"discúlpalo, Kagura, sus modales son una porquería"-dice Sesshoumaru –"¿Quién es ella?"-dice atrayendo su atención hacia mí por primera vez

-"soy Kykio Higurashi, soy la novia de Inuyasha"-me adelanto sin dejar de mirar a Kagura, quien me da una sonrisa y finge que no me conoce

-"soy Kagura Onigumo"-responde ella y ambas nos miramos en confidencialidad estrechándonos las manos.

Kagura es una famosa violinista que usa la fuerza de los vientos para llevar su espectáculo. Es hermana de Naraku. No sabía que ella era la novia de Sesshoumaru. Estoy confundida, si tenía a su hermana para sacarle información ¿Por qué me lo pide a mí?

Sesshoumaru hace una mueca de histeria y llama a Kagura con un gesto, quien no aparta la mirada de mí. Los ojos de Kagura son los mismos que Naraku. Me da escalofríos.

-"si, Jaken, debes estar bromeando pedazo de alcornoque… se acabaron las entrevistas por hoy. Si no haces algo te despediré"-lo oigo decir por el celular mientras que ingresa a otra sala junto a Kagura a unos cuantos metros de donde estamos. Me quedo inmóvil en la puerta, algo confundida por la omisión de información de Naraku.

Inuyasha está enfadado en la sala mirando el techo conteniendo su furia. Nunca va a cambiar, hasta cuando se enfada es un niño. No sé si será prudente seguir analizando la situación. Una vez que llegue a casa, llamaré a Naraku para que me explique el siguiente paso.

Todo parece indicar que este fin de semana será el golpe.

Las antipáticas notas de Lime: Jojojoo! Hola a todos mis queridas lectoras favoritas en el mundo mundial xD! Aquí Lime reportándose con un nuevo capítulo y si, se acerca el final (bueno será uno capítulos más) ya se preparan Kykio y Naraku para dar el golpe (robo) ¿Por qué Naraku no le dijo que su hermana era novia de Sesshoumaru? Jum jum… algo no pinta bien ahí. ¿Qué sucederá entre Sango y Miroku? ¿Y lo que descubrió Kagome en la habitación de Kykio? solo falta unir cabos… que esperemos pronto lo haga xD…! Y bueno Kouga sigue insistiendo, yo de ser Kagome lo mando por un tubo…! En fin, en fin… prometo actualizar aunque sea una vez por semana antes de que mi ciclo se complique mas T.T! nos leemos pronto! (Los insultos arengas son propias de los personajes no de Lime)

**Sección Reviews**

Zabitamt1975: creo que el próximo capítulo cumpliré tus deseos jijiji ya es hora de que ese tonto de Inuyasha se de cuenta de ciertas cosas :)! ¿le dirá que si a Kouga? Uhmmmm puede ser. Nos leemos pronto!

Lela: Jijijiji aun no planeo muy bien cómo se va a descubrir lo de Kykio, porque se va a descubrir, pero primero tiene que ocurrir una maldad (si, una maldad) antes de que todo eso ocurra ! Ya lo leeremos en el siguiente capítulo… espero que cuando vengas por Lima me pases la voz :D! nos vemoss!

Leihej: O.o nunca me imaginé a Sesshoumaru con Kagome, pero he visto varios fics que los relacionan, a mi me parecen raro xD! Más lo veo con Kagura =/ a mi me late que al final del manga y el anime se gustaban, pero como ella se murió ahí quedo todo xD! Kagura va a formar parte importante de la historia :) jijijiji ya lo verass! Ahhhhh sii trama maquiavélica y hacer sufrir a Inuyasha un rato xD! A partir del siguiente capitulo para ser exactos :p! ya nos leemos pronto! Un abrazo!

Jazmin L: espero que al menos se hayan resuelto un 50% de tus inquietudes jiji, el resto los iré resolviendo poco a poco T.T! con paciencia… jijiji! Muchas gracias por comentar, me alegro que te guste!

Itzela: Holaa! :D ¿lo amaste? Muchas gracias! Ahh Miroku nunca va a cambiar, siempre seguirá siendo el mismo pervertido U.U pobre Sango. Inuyasha si peca de inocente, espero que pronto se de cuenta ¬¬ de sus sentimientos y de lo que pasa a su alrededor.! Nos leemos pronto!