La historia del perro del hortelano
Capítulo Final
Sango Youkai P.D.V.
No sé qué hacer. Doy vueltas alrededor de la sala de los Higurashi, hace unos minutos se fue Kykio. Me doy cuenta de que soy una inútil. Intenté comunicarme con Kagome para avisarle que su malévola hermana gemela está en camino a la casa de Inuyasha, pero por alguna extraña razón no puedo comunicarme con ella.
-"Sango"
Sihppo me llama desde el otro lado, la criatura señala lo que es mi bolso y veo que la luz de mi celular ha comenzado a brillar, corro con prisa y contesto sin si quiera ver de quien se trata pensando que podría ser Inuyasha o Kagome.
-"¡Alo!"-gritó con todas mis fuerzas. Súbitamente escucho un silencio… nada… me sorprendo…
-"Sango"-me dice una voz ronca al otro lado de la línea. La piel se me escarapela al reconocerla a la perfección.
-"¿Qué es lo que quiere… Hoshii senpai?"-pregunto molesta. Mal momento para contestarle, después de que he evitado contestarle durante la semana –"no tengo tiempo para…"
-"¿sucede algo?"
¿Siempre es tan intuitivo? ¿O será que tengo la voz a punto de quebrarse?
-"Kagome e Inuyasha están en problemas"-digo sin pensarlo y me tapo la boca, incapaz de retener las palabras por más tiempo
-"¿Qué?"-dice preocupado. Sé que Inuyasha es su mejor amigo de la escuela y… ¡ay, Dios creo que lo eche a perder! –"¿Qué dices? ¿Dónde estás? ¿Qué sucedió con ellos?"
Súbitamente, la preocupación que había estado guardando durante tortuosos minutos llega a montones. Las lágrimas del miedo nublan mi vista y aunque no me crea, le cuento todo a Miroku Hoshii, incluyendo que a mi lado se encuentra una criatura… un demonio zorro. Debe pensar que he perdido la razón.
-"no te muevas, iré para allá"-dice después de escuchar durante los cinco minutos toda mi fantástica historia –"tenemos que llamar a la policía…"
-"pero Inuyasha dijo…"
-"me importa un bledo lo que haya dicho ese idiota"-responde Miroku con vehemencia y me quedo callada. Sé que está agarrándose la cabeza y lo oigo correr por no sé dónde… -"Y si, Sango, si te creo"
-"¿Qué?"
Era mi turno de estar sorprendida. ¿Me cree? Parpadeo con sorpresa. La voz de Miroku me saca de mi estupor.
-"ya llegué, estoy subiendo las escaleras al templo. Estoy ahí en 3 minutos, llama a la policía y diles que vayan a la mansión de Inuyasha ¿sabes dónde queda?"
-"n… no"-respondo
-"diles mansión Taishou, sabrán cómo llegar"
Me cuelga. Mi corazón late fuertemente… estoy asustada. Diablos, esto es serio… bueno el hecho de que Shippo esté a mi lado quiere decir que es serio. Ok, es hora de salvar a mi amiga, marco el número de la estación de policía más cercana. Siempre tengo presente ese número en mi mente desde que murieron mis padres… nunca pensé que lo volvería a utilizar.
-"buenas noches, estación Hakkaido"
-"buenas noches, se está efectuando un robo en la mansión Taishou, tienen que ir enseguida"-digo con el hilo de voz que me queda llena de angustia
-"¿mansión Taishou? ¿Podría identificarse señorita?"-me responde la operadora. Claro, seguro cree que es una broma telefónica. Me muerdo los labios y no sé si decir mi nombre –"San…"
-"habla Miroku Hoshii, comuníqueme con el oficial Mushin, soy su sobrino"-dice Miroku, que no sé cómo subió tan rápido las escaleras arrebatándome el celular de las manos. Lo contemplo con sorpresa y no se me ocurre que decirle. –"Mushin…"-responde después de unos segundos –"¡Viejo ebrio! ¡hay un robo en progreso y el ladrón es un famoso ladrón de joyas apellidado Onigumo!"
-"¿eh?"-me pregunto mentalmente le acaba de decir viejo ebrio?
-"levántate y envía refuerzos allá, no es una broma"-reclama sin prestarme atención –"Si… ese mismo, Naraku Onigumo"-suspira –"Ok… no preguntes como lo sé, solo sé que es verdad. Estoy en camino…"
Cuelga y suspira resignado. Me mira… me sonrojo. Maldita sea… yo… no sé qué decirle, pero el recuerdo de la bofetada que le di no me ayuda. Si, debo concentrarme de que es un maldito pervertido… y desgraciadamente estoy que me muero por él.
Kagome Higurashi P.D.V.
Siento la mirada de mi hermana gemela sobre mí. Es una sensación nueva, creo que es adrenalina. El corazón me bombea con fuerza y siento que se me va a salir. No sé cómo, no sé por qué pero me siento distinta. De repente tiene que ver con el arco que me dio la anciana que acaba de marcharse.
Nunca se me dio bien el arco y la flecha. Soy demasiado torpe.
-"¿y bien, Kagome?"-dice Kykio a unos metros de mí esperando mi ataque –"te daré una pequeña ventaja. Siempre has sido tan torpe que ni si quiera sabes sostener un arco y una flecha"
Me quedo muda porque sé que tiene razón. No. No es tiempo para dudar. La fuerza del arco presiona mis manos y estoy apuntándole. Es algo inverosímil estar apuntándole a Kykio, una parte de mí no quiere hacerle daño. ¡es mi hermana por todos los dioses! Pero otra parte, una voz me dice que ella no dudará en hacérmelo. Recordar el dolor en el tobillo y que me encerró en el almacén de la casa no ayuda.
Todos estos pensamientos cruzan en mi mente cuando lanzo la flecha. Es mi imaginación pero creo que de ella sale un destello y se ilumina. Debo estar alucinando…. Si, debo estar alucinando. Veo como la frágil figura de Kykio se mueve rápidamente, esquivándola. No le di. Corro hacia un árbol a refugiarme porque sé que el próximo ataque ella podría darme aunque estuviera en movimiento.
-"bien, Kagome"-la oigo decir. Está en el suelo y… de pronto veo como la flecha le acaba de rozar el rostro. Se lo limpia pero una línea de sangre delgada emana de la herida. Jadeo por la corrida y utilizo el árbol como escudo –"Es mi turno… no voy a fallar"
No sé si debo atacarla ahora… medito mis opciones, si trepo al árbol tendré una mejor vista y de repente una mejor puntería, pero también sería un blanco fácil y no podría mover tan fácilmente.
Mi mente piensa en esos momentos… donde está Inuyasha. Siento mucho, mucho miedo de que Kykio pueda matarme o yo matarla a ella. Nunca me lo perdonaría.
Pero es demasiado tarde, Kykio está a unos cuantos metros. Con una sonrisa en el rostro, no sé si lo disfruta… me cuesta creerlo. Ella tiene ese instinto de cazadora… y esta vez, yo soy la presa. Me preparo para el contrataque, pero a menos de que las dos nos quedemos sin flechas. Me siento indefensa.
Miroku Hoshii P.D.V.
Cuando Sango y yo llegamos, la mansión está en completamente silencio y penumbras. Por lo general siempre hay guardias a los alrededores. He venido a la casa de Inuyasha un par de veces a ayudarlo con los deberes. Siempre he sido muy bien atendido aquí. las damas son muy hermosas y… ah cierto, tengo que concentrarme.
-"¿no tienes noticias de la policía?"-pregunta Sango.
-"en dos minutos están aquí"-respondo calculando el tiempo. Nosotros estamos mucho más cerca de la estación.
-"¡Kagome! ¡Inuyasha!"-grita Sango y me apresuro a taparle la boca
-"¡silencio! No sabemos quién puede estar cerca"-susurro y ella se calma miro alrededor y veo un viejo árbol. Estoy seguro que por ahí han ingresado. Esto no puede ser bueno. Por lo menos hace media hora que llegaron y… las cosas están mal. Tengo ese viejo presentimiento que no me deja en paz.
Las sirenas de policía se encuentran cerca. Supongo que entraremos con ellos. La cabeza rapada de mi tío Mushin se asoma y baja acompañado de varias patrullas más. de ellas salen cuatro policías.
-"¿Qué es todo este escándalo Miroku?"-pregunta mientras que me da una palmada en la espalda como si fuéramos viejos camaradas. Como siempre, está oliendo a tabaco y a alcohol, tengo mis dudas de cómo llegó a ascender tan rápido en la policía con respecto a sus vicios, pero este anciano fue el mejor amigo de mi padre antes de que muriera 10 años atrás, así que lo considero como mi familia. –"buenas noches, señorita"-dice dirigiendo una mirada lividosa a Sango, me molesta y antes de que ella pueda contestarle me interpongo entre la mirada y ella.
-"te estaba diciendo que están robando la mansión Taishou"-digo con resignación, apuesto de que se le había olvidado ese asunto importante –"¿no ves nada extraño?"
Mushin mira hacia la mansión –"no, no me parece nada extraño"
-"¡Viejo ebrio!"-grito molesto sin poder contenerme. El resto de policías se miran unos a otros sin saber que decir -"¡los guardias no están en sus puestos!"-digo señalando con vehemencia. Mushin vuelve a mirar de arriba abajo sin inmutarse hasta que su boca hace un símbolo de "o" muy grande.
-"tienes razón ¿no habrán ido por un trago?"
Le doy un coscorrón en su cabeza sin cabello perdiendo la paciencia.
-"senpai, no creo que sea bueno actuar con violencia"-me susurra Sango a mis espaldas. Me había olvidado por completo de que ella estaba aquí
Toso disimulando mi incomodidad. –"confía en mí. Mi mejor amigo y una compañera de la escuela han venido aquí y no han regresado"
-"Miroku no puedo ingresar, sin una orden…"-dice poniéndose serio –"es la mansión Taishou, si es que no están robando la casa podríamos meternos en serios problemas con el gobierno y…"
-"¡me importa un cuerno!"-grito perdiendo los estribos
-"¡de verdad señor!"-grita Sango mirando a Mushin y a los policías –"no tenemos pruebas, pero es cierto que están robando la mansión… Naraku Onigumo está adentro y tiene rehenes… ¡tenemos que entrar!"
-"¿el ladrón de joyas? ¡lo hubieses dicho antes, muchacho! Hemos tratado de atraparlo desde hace tiempo. Ingresemos, yo tomaré toda la responsabilidad"
-"eso es lo que te había dicho cuando te llame"-murmuré molesto. Como siempre, Mushin no me escucha.
-"¡Si señor!"-dijeron a coro los policías mientras que inspeccionaban la enorme puerta de madera adivinando como ingresar
-"eh… podemos ingresar por ahí"-dice Sango señalando hacia el árbol. Mushin y los policías se miran entre sí y asienten.
A nosotros nos mandan primero y Mushin se queda en la puerta, según el pidiendo refuerzos. Me aseguré de quitarle todo el alcohol que tenía disponible. Solo espero que todo salga bien.
Kykio Higurashi P.D.V.
Nunca le voy a perdonar a Kagome que me haya disparado al rostro. La herida empieza a arderme, es insignificante lo sé, pero mi vanidad me impide que le perdone esto. Esa una estúpida, llorona e inútil. La miro temblando como una hoja… me teme, y está bien que me tema, sabe que soy superior a ella en todo.
Ahora es mi turno para apuntarle. No fallaré. Alzo el arco y apunto. El brazo estará bien para empezar, para inmovilizarla… o puede ser el tobillo para que no corra. Aun no sé cómo se recuperó de su lesión tan rápido pero no me importa. Decido por el brazo para que no pueda apuntar.
La haré sufrir. Le dolerá hasta el alma haberse fijado en Inuyasha e interponerse en mis planes.
Me concentro y apunto, tiro la flecha y lo siento. Algo me golpea por la espalda. No lo vi venir. ¿Qué demonios? Lo único que puedo ver es como cabello plateado se va revoloteando hacia donde se encuentra Kagome. ¿Es Inuyasha? No, no es Inuyasha.
El golpe es intenso, me tumba al suelo y no puedo levantarme.
Súbitamente mi mundo se oscurece.
Inuyasha Taishou P.D.V.
Veo los ojos de mi madre asustados. Es… la primera vez. Mi cuerpo se debilita segundo a segundo... mis ojos pesados quieren cerrarse. Antes de que se cierren veo una maraña de cabello plateado ¿es mi padre? Estoy confundido por lo que sea que esa engendra me haya inyectado. Pasos apresurados y golpes sobre madera. Es como si alguien estuviera corriendo.
-"¿padre?"-murmuro, no sé si lo digo o simplemente lo pienso.
Mas golpes a mi alrededor. Un golpe sórdido y veo entre sombras que el lugar donde estaba mi madre ya no se encuentra… ella no está. Un grito. Es ella… es mi madre. Mi cerebro confundido lucha por mantenerse despierto y entender que es lo que está sucediendo. Siento algo caliente que está muy cerca de mí pero no puedo moverme. Arde… siento que arde.
-"¡Inuyashaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!"
La sacudida es increíble, mi cabeza da contra el suelo.
-"¡Inuyasha! ¡Inuyasha!"
Abro los ojos con pesadez y siento que ha pasado una eternidad. Una verdadera y tortuosa eternidad. La luz me ciega, no sé dónde estoy, solo sé que ya no veo sombras. Veo un rostro, es Kagome. Sus lágrimas están llegando a montones.
-"Ka… Kagome"-digo con la única fuerza que me queda en el cuerpo. Trato de levantar mi brazo y siento que pesa una tonelada completa. No, no puedo moverme.
-"¡estás bien!"-escucho y su rostro se ilumina. Yo no entiendo absolutamente nada, lo único que recordaba era haber visto a mi padre o algo así y el rostro de mi madre, sus pupilas angustiadas.
Mi madre… ¿Dónde está?
-"¿ma.. madre?"-susurro mientras que pierdo el conocimiento nuevamente.
Kagome Higurashi P.D.V.
Todo sucedió tan rápido que no puedo evitar creer que es verdad. De hecho, no lo hubiera creído si es que no lo hubiera visto con mis propios ojos. Estaba pensando en una estrategia para poder salvar mi vida y la de Kykio, fue cuando lo vi. Corría a una velocidad impresionante… por un segundo pensé que había sido Inuyasha, pero definitivamente no era él.
Golpeó a Kykio por la espalda con fuerza que la hizo desviar la flecha en el último segundo y esta dio a parar a la corteza del árbol. Vi como caía el cuerpo de Kykio inconsciente… y luego se volteó hacia mí.
-"¡¿Dónde está Inuyasha?!"-preguntó mirándome fijamente con sus ojos dorados. Por un segundo me quede muda. –"¡¿Dónde está el inútil de mi hermano?!"
-"fue… fue a buscar a.. su madre"-articulé sintiéndome presionada. Era Sesshoumaru Taishou, su hermano mayor. No espero una segunda respuesta y partió hacia donde Inuyasha se había ido minutos antes. Sin pensarlo dos veces corrí tras de él. Nunca, nunca había visto correr a alguien tan rápido. Conocía perfectamente el camino… cuando estaba a punto de quedarme sin aliento se detuvo varios metros de mí frente a una puerta. pude ver a un cuerpo inconsciente…. No sé porque pero me pareció que era un niño de cabello blanco. Me concentré en Sesshoumaru. Se notaba que estaba enojado. Abrió la puerta de par en par.
A lo lejos pude ver como Naraku, el amante de Kykio amenazaba con un cuchillo el cuello de su madre y ahogue un grito lleno de terror. Inuyasha yacía en el suelo no sabía si estaba inconsciente o algo peor. Corrí hacia él sin importarme nada más. pude ver como Sesshoumaru y Naraku empezaban a pelear, no me importó… porque justamente en medio de su lucha habían arrojado una vela a los pies de Inuyasha y si no lo sacaba de ahí, se iba a incendiar.
-"¡Inuyashaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!"
Grité con todas mis fuerzas mientras que llegaba justo a tiempo a impedir que su cuerpo empezara a quemarse. La madre de Inuyasha estaba a mi lado tocándose el cuello, Naraku había querido estrangularla. Cuando al fin pudimos retirar el cuerpo de Inuyasha, quien respiraba débilmente pero al menos estaba vivo pude ver como Sesshoumaru luchaba contra ese… ese sujeto.
No sé si fueron segundos o minutos mientras que los dos peleaban cuerpo a cuerpo. Me di cuenta de que a nuestro lado había una niña vestida de blanco… como el cuerpo inconsciente que vi cuando corría. Me asusté, parecía un espectro. Ella se giró hacia nosotras y no nos dijo nada. Su mirada estaba vacía, sin ninguna emoción. ¿Era un fantasma?
La situación cambio cuando pude ver que Naraku empezaba a estrangular a Sesshoumaru. La madre de Inuyasha ahogo un grito de temor sabiendo que sería inútil intentar algo, la detuve en su intento de correr hacia su hijo mayor y apunte mi flecha hacia la espalda de Naraku. Estaba distraído.
Pero yo no tenía tan buena puntería. Y si no hacía algo, podría estrangular a Sesshoumaru.
No era tiempo para dudar. Sesshoumaru me había salvado de Kykio, tenía que ayudarlo. Me levanté y estaba a punto de lanzar mi flecha cuando la niña sacó un cuchillo de su ropa y lo puso en el cuello de Inuyasha.
-"si lanzas esa flecha, los mataré"-dijo fríamente sin dudarlo
La miré incrédula. Era una niña de apenas… ¿9 o 10 años? ¿Hablando de matar?
-"no lo hagas"-suplicó la madre de Inuyasha sin poder moverse –"son mis hijos"
-"la perla"-susurró la niña mirándola
La madre de Inuyasha miró como Naraku estaba a punto de asesinar a su hijo mayor y luego miró el rostro Inuyasha siendo amenazado por el cuchillo de la niña de ropa blanca.
-"está bien"-dijo finalmente –"pero no le sigas haciendo daño… por favor"
-"Naraku…"-susurró
Antes de que pudiese decir algo más, escuché un disparo. ¿disparo? Salí de mi asombro y me giré hacia la niña con la finalidad de empujarla en su distracción, y quitarle el cuchillo. No tenía ni la más mínima idea de donde había salido ese disparo pero pude quitarle justo a tiempo antes de que pudiese herir a Inuyasha. La dejé noqueada y perdió el conocimiento al instante.
Varios pasos ingresaban al salón. Eran policías. No sé de donde habían salido, pero justo a tiempo. El cuerpo de Naraku se movía lleno de dolor. El disparo le había dado en el hombro derecho, Sesshoumaru seguía tendido en el suelo, no sabía si estaba inconsciente o… algo…
-"hemos capturado al sospechoso con vida"-dijo uno de los oficiales en su radio –"los rehenes están bien, oficial Mushin"-dijo mientras que nos miraba con palidez –"llegamos justo a tiempo"
-"está vivo"-dijo el policía que estaba revisando a Sesshoumaru –"por poco y lo estrangula, pero está vivo"
Creo que las emociones no pudieron más con la madre de Inuyasha ya que acababa de desmayarse sobre mí. Y no dudaba que en cualquier momento iba a hacerlo yo también.
Uno de los policías se acercó a nosotros mientras que escuchaba que los demás pedían ambulancias mediante radios, porque no había señal de celulares. Al fin, todo se había terminado.
Sango Youkai P.D.V.
Ha sido una noche de locos. Cuando por fin pudimos llegar al jardín principal encontramos el cuerpo de Kykio tendido sobre el grass, con mi versión de los hechos los oficiales la pusieron en custodia. Minutos después aparecía una anciana seguida de varias muchachas, al parecer habían permanecido escondidas en las cocinas. El ambiente era desolado… en nuestro camino habíamos encontrado un par de cuerpos del escuadrón de seguridad de la mansión. Y varios inconscientes. Me hicieron espabilar.
-"temíamos que no vinieran a ayudarnos"-dijo la anciana –"no podíamos comunicarnos con el exterior… y no sabíamos cómo huir"-explicó –"hasta que apareció la hermana gemela de esta chica"-dijo refiriéndose a Kykio quien seguía inconsciente –"luego vimos al señor Sesshoumaru ir hacia donde se encuentra la señora. Esperamos que todo esté bien"
Gracias a las descripciones de la casa, el escuadrón de policías pudo hallar la dirección que había tomado Sesshoumaru. Junto con Miroku llevamos a Kykio hacia afuera de la mansión esposada e inconsciente. Nos acompañaron dos policías más.
Solo nos restaba esperar. Podía oír a lo lejos varias sirenas de policías o ambulancias. Seguro era el refuerzo que el señor Mushin había pedido.
-"los encontraran a salvo"-dijo Miroku colocándome una mano sobre mis hombros. Asentí. Temía mucho por Kagome
-"¿la golpearon muy fuerte no?"-dijo Shippo a mi costado y yo asentí. Me di cuenta de que Miroku o los oficiales de policía no podían verlo. Según Shippo me explico que solo podían verlo las personas de buen corazón o que tienen poderes especiales… suspiré, Miroku estaba muy lejos de eso.
-"están a salvo"-dijo Mushin recibiendo las comunicaciones de radio que le acababan de llegar –"capturaron a Naraku y todos están vivos, con algunas magulladuras, pero vivos"-dijo y el alma volvió a mi cuerpo.
Nos quedamos esperando en la patrulla, fueron varios minutos cuando vimos llegar una ambulancia.
Finalmente, la vi. Era Kagome, quien lideraba el grupo. Detrás de ellos, estaba la madre de Inuyasha, Inuyasha y Sesshoumaru inconscientes… siento transportados en camillas por los agentes de la policía. Detrás de ellos tres policías llevaban arrastrando a Naraku esposado y había dos niños de vestido blanco inconsciente, también en camillas.
-"¡Kagomeeeeeeeeee!"-grité mientras que la alcanzaba. Aparte de algunos golpes, estaba bien. Asustada, pero bien.
-"¡Sangooooooo! ¡Shippo!"-gritó mientras que me abrazaba con fuerza
Ikutsu namida o nagashitara
every heart sunao ni nareru darô
dare ni omoi tsutaetara
every heart kokoro mitasareru no darô
Nagai nagai yoru ni obieteita
tôi hoshi ni inotteta
Meguru meguru toki no naka de
bokutachi wa ai o sagashiteiru
tsuyoku tsuyoku naritai kara
kyô mo takai sora miageteiru
Inuyasha Taishou P.D.V.
Odio los hospitales. Los odio, espero nunca en mi vida volver a pisar uno. Odio sentir que los tubos adheridos a mi cuerpo. Ya es casi una semana que he estado aquí. Lo odio, lo odio, prefiero volver a clase.
Bueno, no tanto.
-"buenas tardes"-saludó Kagome ingresando a mi habitación con su uniforme del colegio. Detrás están Sango y Miroku. Han venido a verme todos los días… después de ese fin de semana del demonio.
Bufé resentido. Ellos pueden ser libres, salir y vivir la vida. Yo estoy encerrado en cuatro paredes junto con…
-"buenas tardes, Sesshoumaru"-dijo Kagome haciéndole una reverencia. Mi hermano, como siempre miró hacia un costado fingiendo leer. Es un malnacido sin modales.
-"¿Cómo te sientes?"-pregunto Kagome
-"bah… quiero largarme de este lugar"
-"el doctor dijo que aún tus músculos no reaccionan por completo"-explicó Miroku dándose aires de suficiencia
-"ya puedo caminar, con eso es suficiente para largarme de aquí"-lo contradigo, sabiendo que el médico me dijo que lo que me inyecto esa noche Naraku había complicado la movilidad de mis músculos, pero con terapia en unos meses podría ser el de antes. Para mí, podía irse al mismo demonio. Una vez que salga de aquí volveré a mi vida normal.
-"Naraku y Kykio fueron acusados de conspiración y robo agraviado"-dijo Sango de repente. Me sorprendí. No habíamos hablado de esa noche desde… bueno desde ese día.
-"Kykio pasara unos años en una correccional"-dijo Kagome y vi tristeza en sus ojos, sabía que de todas maneras la noticia había afectado a su familia, después de todo, eran hermanas –"no podrá salir de ahí hasta que cumpla 20"
-"en… entiendo"-digo mientras que coloco mi mano sobre la suya.
-"a Naraku le han dado 30 años… ¿sabías que pensaban que el jazzista y el ladrón de joyas eran homónimos?"-dijo Miroku –"nunca se les pasó por la cabeza que eran la misma persona"
-"por mi que se pudra en la cárcel ese desgraciado"-digo mientras que aprieto mis manos y la máquina que mide mis latidos del corazón aumenta su velocidad. Lo odio. –"casi nos mata"-dije sabiendo que Sesshoumaru me escuchaba.
-"fue una suerte de que llegara el joven Sesshoumaru a salvarte"-dijo Miroku y levante mi mirada ofendido. Sabía que no le había dicho ni las gracias a mi hermano por haberme… rescatado. El pensamiento de por si me parecía de lo más desagradable
-"por cierto, ¿Qué sucedió con Kagura?"
-"la dejé huir"
Todos nos volteamos hacia la voz que provenía de la camilla opuesta a la habitación. Sesshoumaru había dejado su libro sobre la mesa de noche y nos miró tan inexpresivo como siempre.
-"arruino el plan de Naraku ¿lo traicionó?"-preguntó inocentemente Kagome
Sesshoumaru asintió –"cuando llegamos al teatro me contó todo el plan. De ahí regresé a ver a este imbécil y lo encontré durmiendo en la habitación de madre"
-"¡vuélveme a llamar imbécil!"
-"imbécil"
-"puedo suponer de que Kagura se enamoró de verdad del joven Sesshoumaru, tanto para traicionar a su propio hermano"-dijo Sango y Sesshoumaru no dijo nada más volviendo su mirada en su lectura. Mi mirada fue gélida hacia mi hermano mayor pero no le dije nada.
Supe que de verdad le había dolido la separación con Kagura. Sin dudarlo, él se había llevado la peor parte, aún seguía utilizando el collarín aunque ya había recuperado el habla por completo, daba igual Sesshoumaru era un hombre de pocas palabras.
-"buenas tardes, buenas tardes"-dijo la voz de mi madre ingresando a la habitación de hospital. Estaba vestida con un elegante kimono rosa con estampados en cerezos. Detrás de ella llegaba la anciana Kaede
Mis amigos hicieron una reverencia hacia mi madre y ella sonrió.
-"Sesshoumaru, te acaban de llegar más arreglos florales"-dijo mi madre mirando a su hijo mayor. Sesshoumaru bufó sin apartar la mirada de su libro, en promedio le llegaban entre 10 a 15 arreglos de sus fans del canal que hasta ahora no sabía cómo demonios se enteraban en que habitación y en que hospital se encontraba recuperándose.
-"nosotros te trajimos esto"-dijo Kagome sacando de su mochila escolar era un postre o algo parecido –"lo hice… lo hice yo, en la clase de cocina"
Miré el pobre traste que lucía nada apetitoso. –"¿se quemó no es cierto?"
-"¡esta delicioso igual!"-gritó Kagome –"¡no sabes lo mucho que me costó hacerlo!"
-"mejor dáselo a los perros"-dije mirando despectivamente el preparado que pasaba de un color marron a uno negro –"aquí me dan mejor comida"
-"¡Inuyasha…!"-dijo mientras que esperaba que estallara.
Uf.
-"ni creas que me comeré un pedazo de ese…"
Miroku fue más rápido y en mi distracción cogió un par de palillos y… duh… inundó mi boca con el postre quemado de Kagome Higurashi.
-"no me lo agradezcas"-murmuró y yo sentía como poco a poco iba deslizándose a través de mi garganta pasando a mi esófago –"trágalo"-dijo mirándome con cara de pocos amigos –"listo, señorita Kagome"
-"gra… gracias"
-"¿eso es ilegal?"-pregunto Sango con una gota –"¿no se pondrá peor?"
-"no, no lo creo"-dijo Miroku triunfante…. Me las va a pagar cuando salga de este maldito hospital.
Donna egao ni deaetara
every heart yume ni fumidaseru no
hito wa kanashimi no mukô ni
every heart shiawase ukabete nemuru
Itsuka itsuka subete no tamashî ga
yasuraka ni nareru yô ni
Meguru meguru toki no naka de
bokutachi wa ikite nanika o shiru
toki ni warai sukoshi naite
kyô mo mata aruki tsuzukete yuku
Sango Youkai P.D.V.
-"¿estás seguro, Shippo?"
No puedo evitar preguntar mirarlo a los ojos. Y el me asiente. Estamos en el jardín de Kagome frente a almacén donde está el pozo donde salió. Ya ha pasado una semana de que el demonio zorro está viviendo en la casa de Kagome, pero su abuelo nos indica que no puede quedarse por más tiempo. Por lo que hemos decidido dejar que su alma descanse en paz.
-"por fin estaré con los míos"-dijo Shippo –"me divertí mucho en este mundo humano. Comi muchos dulces"-dijo contento mirándonos a todos.
-"gracias por tu ayuda, pequeño Shippo"-dice Kagome mientras que se arrodilla frente a la criatura –"me ayudaste mucho, nunca te voy a olvidar"
-"yo tampoco los voy a olvidar. Despídanme de ese bueno para nada de Inuyasha"-dice refiriéndose a Inuyasha quien sigue en el hospital.
-"supongo que es el adiós, pequeño zorro"
-"Senpai estás mirando hacia el otro lado"-respondo. Lo sabía, Miroku Hoshii no puede verlo, debe tener un corazón corrupto y lleno de malicia.
-"ah lo siento"
Kagome asiente a su abuelo y todos formamos un circulo, llamado circulo mágico, es un hechizo para enviar a los demonios al otro mundo. Lo ensayamos en la casa, pero igual me siento nerviosa. Respiro hondo y empezamos a recitar el conjuro que el abuelo de Kagome, nos dijo que dijéramos.
Veo con asombro, como Shippo se empieza a elevar con un aura verde y se va quedando dormido. No sé por que pero no puedo evitar que unas lágrimas se salgan de mis ojos. Lo extrañaré. Me salvó… pasan unos segundos en ese estado de transición y luego se va desvaneciendo poco a poco.
-"adiós amigos"
Escucho a lo lejos como un eco. Y sé que se ha ido. Kagome me mira con ojos llorosos y me doy cuenta de que yo me siento igual.
-"hasta luego, pequeño Shippo"-dijo mentalmente sonriendo a Kagome. Después de todo, él debe regresar a donde pertenece. A su lugar… con los suyos.
-"bueno, niños. Eso es todo"-dice el abuelo de Kagome cerrando un pergamino amarillento y recogiendo unas hierbas aromáticas que le daban algo de magia a la escena –"pueden pasar a la casa por un té, si gustan"
-"gracias"-respondo al unísono junto con Miroku
Kagome nos sonríe y aun con una mirada nostálgica nos despide e ingresa a su hogar siguiendo a su abuelo. Sé que lo hace con intensión. Sé lo que se propone.
-"al final no lo pude ver"-me susurra Miroku
-"si, es porque tienes un corazón lleno de malicia"-respondo sintiéndome ofendida. Después de todo este tiempo, él ni yo hemos aclarado nuestra situación.
-"¿tu lo crees?"-pregunta y me mira. Me sonrojo.
-"si"-digo con un hilo de voz soy incapaz de mirarlo directamente.
-"pensé que estabas saliendo con alguien, Sango"-dice y no levanto el rostro
-"pues..."-titubeo y sé que se refiere a Kuranosuke –"no es de tu incumbencia. Además tu estás saliendo con Sasaki, así que no tienes por qué preguntarme nada"
Miroku cierra los ojos calmadamente por algunos segundos y quiero saber qué es lo que piensa. No sé qué decirle.
-"no, no estoy saliendo con Sasaki"-dice súbitamente –"quiero saber si estas enamorada de esa persona, si me dices que sí, no sabrás de mí y ya no te molestaré"-dice mientras que me mira de frente y yo no entiendo cómo puede hacer eso, porque todo mi cuerpo se escarapela y se muestra piel de gallina –"si me das una oportunidad para cambiar todo esto y…"
-"si"-digo sin pensarlo –"si quiero…"
-"¿Sango?"
-"si acepto salir contigo… senpai"-digo sin poder contenerme. Las palabras salieron antes de que mi cerebro pudiera entenderlas. Era feliz, era un mar de sentimientos todos encontrados y…
Miroku sonrió para luego levantarse a mirarme y dirigirme una mirada tan tierna como nunca antes. Levantó mi barbilla y puso sus labios sobre los míos. Y fue cuando supe que nunca más nos íbamos a volver a separar.
Osanai kioku no katasumi ni
atataka na basho ga aru so sweet
Hoshitachi ga hanasu mirai wa
itsumo kagayaiteita so shine
Meguru meguru toki no naka de
bokutachi wa ai o sagashiteiru
tsuyoku tsuyoku naritai kara
kyô mo takai sora miageteiru
Kagome Higurashi P.D.V.
Pasaron dos semanas más y por fin dieron de alta a Inuyasha. Me cuesta creer que todo realmente pasó. Supongo que lo tendré que asimilar algún día. Mi madre ha ido a visitar a Kykio antes del juicio, ver a mi madre agobiada y sin creer lo que Kykio estuvo a punto de hacer esa noche me parte el alma. Pero por más que trate de suavizarlo, las cosas ocurrieron de esa manera y no podemos cambiarlas.
-"¿seguro que puedes caminar, Inuyasha?"
-"ya te dije que si"-me responde y veo como alza las manos en señal de protesta para evitar que lo ayude –"no soy un inútil, Kagome"-me suelta y yo me quejo.
-"¡eres un testarudo!"-le reclamo –"¡está bien, ya no te voy a ayudar!"
-"bien, puedo solo"
Veo como Inuyasha avanza algunos pasos hacia la salida y veo como se tropieza con sus propios pies. El golpe de su cuerpo contra el suelo resuena en toda la sala de emergencias. Me mira sintiéndose ofendido y levanta la cabeza, como si recién estuviera aprendiendo a caminar. Mi instinto me dice que debo ayudarlo, pero la mirada de Inuyasha me refrena y me quedo donde estoy.
Pasan unos segundos y puede levantarse. Se sacude el buzo que lleva puesto y se acomoda la gorra. Se da la vuelva y me mira para luego sonreírme. Sabe que lo ha logrado. Definitivamente va a llevar unos meses antes de que vuelva a pisar la pista de atletismo, pero todos los doctores indican que todo va marchando bien.
Yo sonrió y me adelanto tomando su mano. Siento su cálida palma entre mis dedos. Y me doy cuenta que en ningún otro momento me he sentido más enamorada de él.
Solo sé que de ahora en adelante, no va a haber nadie quien pueda impedir a que yo sea feliz. Porque esta felicidad es la que yo me merezco. Por primera vez, en mi vida. Soy completamente feliz.
-"eh… Kagome"-escucho decir a Inuyasha desde la puerta sacándome de mis pensamientos
-"¿Inuyasha?"
-"no soy bueno para estas…situaciones incomodas"-dice y no entiendo que es lo que trata de decirme
-"¿situaciones incomodas?"
-"me besaste… ese día… noche, en mi casa"
Ah….
Mi rostro se vuelve una cereza completa, pensé que lo había olvidado. Asiento sin saber que decirle. Maldita sea, me delaté por completo… soy una idiota.
-"¿estas enamorada de mí?"
Oh… alguien denle el premio a la pregunta del año, por favor. Asiento. Otra vez sin palabras.
-"desde antes… que todo esto pasara"-susurro –"si te molestó, discúlpame. No lo volveré a hacer porque fue en un momento en que…"
Felicidad. En el instante en que estaba despistada Inuyahsa me había asido de la mano que estaba libre y me había llevado hasta él. Tan cerca como para darme un beso, el más tierno y lindo beso que he recibido en mi vida.
-"te amo"
Fue lo que le susurré antes de darle mi mejor sonrisa.
Meguru meguru toki no naka de
bokutachi wa ikite nanika o shiru
toki ni warai sukoshi naite
kyô mo mata aruki tsuzukete yuku
FIN
Las antipáticas notas de Lime: Al finnnnnnnnnnnn! Al fin termine este fanfic! No sé si lo sintieron muy rápido pero eso era la idea que tenía en mente, espero de todo corazón que les haya gustado :) ¿un poco raro? ¿peculiar? Si, supongo que si,,, un universo alterno no tan alterno jajajaa… en fin! Por cierto, ahora si puedo explicar la razón del título "La historia del perro del hortelano", perro del hortelano es una frase que hace referencia a una persona que no come ni deja comer ¿Cómo así? Pues justo lo que sucede en este fanfic. Kykio no está enamorada de Inuyasha (es más está enamorada de otra persona), pero aun así le molesta que Kagome se fije en él y no quiere que sea feliz. La muy bitch… como me cae mal! Ejem…. Como estaba comentando. Espero que les haya gustado el final. Lo deje un poquito abierto pero al menos sabemos que cada oveja con su pareja, menos Sesshoumaru, me hubiera gustado incluir a Rin para que sea la pareja con la que se quedaba, pero como que Rin es muy niña O.o y sería algo raro, así que dejaremos que Sesshoumaru se quedó solo y una vez que Rin crezca la conozca y sean felices xD. Por cierto, de u otra manera no quiero incentivar la violencia entre hermanos(as) con este fanfic O.o! no es mi intención. Créanme que lo hizo Kykio es desquiciado y esta completamente loca…! No-lo-intenten-con-sus-hermanos x.x
Hasta una nueva oportunidad… ah me olvidé de decirles que me disculpen la larga espera por el final, pero he tenido harto trabajo y he estado llena de trabajos / exámenes en el post grado T.T! por lo que tuve que paralizar mis fanfics un par de semanas.
Agradeciendo de manera especial a todas aquellas personas que me dejaron un fanfic en la trayectoria del mismo. A Angelica, a Jazmin L, a Lela, a Zabitamt1975 y a Itzela. A ti lector anónimo, a quienes lo colocaron como favorito y como follow… prometo incluirlos en mis agradecimientos cuando publique algún libro xD!
Casi me olvido, la canción con la que estoy cerrando es súper conocida por todos nosotros: Every Heart de Boa (cuarto ending de Inuyasha) me encantaaaaaaaaa! Aunque más me gusta GRIP, pero es uno de mis endings favoritos igual xD
Los quiero, un abrazo!
Lime
Fanfic "La historia del perro del hortelano"
Fic iniciado un 19 de Octubre del 2014
Fic terminado un 20 de Julio del 2015
Después de 12 capítulos
OWARI
