Capítulo 3: Visita casi indeseada

Sakuno despertó al día siguiente con un gran dolor de cabeza y los ojos hinchados

- Definitivamente iré en la tarde a la Universidad – pensó – no saldré con esta cara – pero se levantó y fue al baño para tomar un remedio y ver que tan mal se veía. – Por kami-sama…me veo realmente horrible, tomaré un baño primero definitivamente – dijo mientras se hacia algo de desayunar y luego se daba un relajante baño hasta que mientras se vestía alguien tocó la puerta y fue a abrir – que diablos haces aquí – dijo de mala manera cuando vio a Ryoma en su puerta

- ¿qué te pasó ayer? – preguntó sin rodeos mientras la observaba detenidamente. Pelo largo y húmedo que mojaba su polera, shorts y él seguía enumerando mientras maldecía a la vez, bueno era hombre al fin y al cabo y no podía negar que su compañera le llamaba mucho la atención

- No es de tu incumbencia – dijo secamente - ¿cómo es que sabes mi dirección?¿eres un sicópata o algo así acaso?

- Me encontré con esa amiga tuya, que es bastante gritona por cierto….fue a verte a clases porque no había logrado comunicarse contigo ayer

- Quería estar sola…y aún lo quiero – dijo mirándolo con cara de pocos amigos

- ¿fue por lo que te dije?

- No tienes que ver en esto – mintió mirando hacia cualquier lugar que no fuera él

- Eres pésima mentirosa – dijo irritándose un poco

- Mienta o no, no te concierne – dijo mientras sentía la mirada de él sobre ella – asique ya que no entiendes la indirecta y no me has dicho para que viniste, quiero estar sola

- Respóndeme – prácticamente ordenó

- No – dijo testaruda – y deja de mirarme así – dijo incómoda

- ¿así como?

- Como si jamás hubieras visto una mujer y estoy segura que lo has hecho y con menos ropa

- ¿celos? – preguntó de manera arrogante

- En tus sueños…¿para que viniste? Es la última vez que pregunto

- Tu amiga me pidió que lo hiciera – respondió omitiendo la parte en que se sentía culpable

- Gracias, pero no necesito tu lástima ni ayuda

- Eso no se notaba ayer cuando pasaste por mi lado

- No te vi – volvió a mentir descaradamente

- Mentirosa – dijo acercándose – no entiendo porque me tratas así, no he hecho nada malo

- Te pasaste de la raya con tu proposición, no me interesa…así que no me mires como si fuera la única mujer que vieras en años, me hace sentir incómoda; tengo lo mismo que cualquier otra chica que hayas visto y probablemente mucho menos llamativo

- Es tu culpa porque tu polera esta mojada – dijo con una sonrisa arrogante mientras ella miraba espantada su polera sonrojándose

- ¡deja de molestarme! – dijo muy avergonzada mientras le cerraba la puerta en la cara - ¡maldición! Como no me fije – se mortificaba – me molestará de por vida – mientras, fuera del departamento, el chico pensó en volver a tocar la puerta para molestarla pero pensó que lo mejor sería esperar a la clase de la tarde o del día siguiente asi que simplemente regresó a la universidad sin decirle alguno de los motivos de su visita.

Sakuno, luego de ese encuentro, se termino de vestir y de secar el pelo para llamar a Tomoka que le alegó que no le contestara, pero ni siquiera mencionó el tema de Ryoma ya que no quería volver a tocarlo, luego de eso almorzó y fue a sus clases de la tarde evitando al chico logrando no topárselo hasta la mañana siguiente, que pese a que se sentó al final de la sala él se le acercó:

- Evitándome no llegaras a ningún lado – dijo Ryoma riendo

- No te evito, sólo no tengo ánimo – dijo suspirando – que quieres

- Nada – dijo sentándose en el asiento frente a ella – sólo que si estoy cerca de ti nadie se me acerca

- Sé que no soy la chica favorita de mis compañeros, pero preferiría de igual manera que te mantuvieras lejos de mi aunque toda la atención que las chicas te dan sea tan "molesta" – dijo irónica

- Me quedaré – dijo simplemente y antes de que ella pudiera cambiarse de lugar llegó la profesora

- Chicos, entréguenme los trabajos que les di ayer – en ese momento Sakuno cayó en pánico

- ¿trabajo? – le susurro a Ryoma – no me dijiste nada cuando fuiste ayer – dijo molesta

- Tu faltaste – dijo como si nada y fue a entregar el suyo mientras ella pensaba y repensaba como haría para explicarle a la profesora que no lo tenía hecho

- Muy bien – dijo la profesora – recuerden quien es su compañero de este trabajo, ya que estarán juntos el resto del semestre para las disertaciones y demás asuntos grupales

- Menos mal que yo soy tu compañero – le dijo Ryoma a Sakuno – el trabajo era fácil

- ¿lo…lo hiciste solo? – pregunto sorprendida

- Prefiero trabajar solo

- Gracias – dijo sonriéndole – aunque no lo hayas hecho por mi, igual muchas gracias

- Mph – respondió él girándose para que no le viera el sonrojo – ahora espero que respondas – le dijo cuando la clase terminó - ¿Por qué llorabas ayer?

- Supongo que debería decirlo – dijo suspirando – mal que mal, hiciste el trabajo solo…pero es algo complicado

- Vayamos por un café y me lo explicas

- Esta bien – dijo de mala gana – quizás así me dejes de molestar

- Veremos – dijo encogiéndose de hombros

- Entonces al termino de las clases de hoy

- Nada de eso, ahora – dijo frunciendo el ceño

- No no no, necesito pensar como te lo explicaré

- ¿Qué quieres decir con eso?

- No es sólo que sea complicado, lo entenderás cuando lo sepas y huirás de mi

- ¿Por qué lo crees?

- Es una carga, no sería la primera vez que un chico lo hiciera – dijo con tristeza – por eso es mejor no relacionarse con los demás

- Tienes una amiga - dijo aún más confundido

- Me conoce desde que éramos unas niñas, desde antes del "asunto"

- Se escucha complicado – dijo suspirando – está bien, iremos luego de clases, pero no se te ocurra escaparte

- Como sea – dijo tomando sus cosas – y hazme el favor que nadie sepa de esto

- ¿Cómo?

- No quiero que nadie sepa que iremos por un café

- Es la primera vez que alguien me pide eso

- No quiero que piensen que soy una de tus amiguitas y tampoco quiero miradas celosas de las mujeres porque me andas molestando

- No te molesto, sólo te uso para que me dejen tranquilo

- Lo que sea..ah y lo otro..lo que te cuente hoy espero que quede entre nosotros

- No soy un chismoso – dijo un poco molesto

- Sólo te advierto

- Además es lo mínimo que puedes hacer luego de echarme de tu casa – dijo acercándose a ella sexymente – y de que yo hiciera el trabajo porque me evitaste

- Te lo explicaré – dijo retrocediendo – no hagas eso – dijo avergonzada

- ¿Que cosa?

- Acorralarme – dijo mirándolo retadoramente o más bien, haciendo el intento de eso

- Sólo jugaba o ¿te pusiste nerviosa? – preguntó burlonamente

- Para nada – dijo volviendo a su actitud fría – hasta la tarde – y se fue

- Al menos la pongo nerviosa – pensó – ella me divierte

Sakuno fue a comprara algo de comer y subió a la azotea para pensar como se lo diría sin darle toda la información, pero también sabía que el notaba cuando mentía y sobretodo que se ponía un poco nerviosa cerca de él. Todo esto se estaba saliendo se su control y no sabía que hacer para volver a como eran las cosas el primer día; sólo llevaba una semana de clases y quería matar a alguien, pero a la vez la atención que le ponía no le molestaba tanto como ella trataba de pensar y quizás, sólo quizás, esperaba que la aceptara a pesar de lo que le dijera hoy, que no huyera porque a pesar de todo se sentía segura con él cerca y aceptada.

Este chico le movía su mundo más de lo que quería aceptar y realmente se empezaba a interesar en él aunque intentara reprimirse, pero el corazón no siempre escucha a la cabeza, mas bien nunca lo hace y Sakuno empezaba a notarlo y verdaderamente a molestarle, ya que a pesar de que todas las chicas andaban persiguiéndolo, no todas notaban que tras esa careta de chico sexy, frio y molesto, se preocupaba de otros sino jamás habría hecho el trabajo solo o le preguntaría insistentemente porque había llorado o la miraría molesto cada vez que le mentía, sabía que era más que sólo curiosidad porque lo veía en sus ojos, veía la culpa que sentía por saber que él la hizo llorar. Llegaba a ser tierno como trataba de disimular su preocupación con comentarios arrogantes y burlas, pero en el fondo ella notaba que había algo más y le gustaba eso.

Luego de pasar pensando toda su hora de almuerzo, corrió hasta su clase ya que iba atrasada y planeaba seguir analizando las posibilidades para su no cita del café.