Lo siento lo siento lo siento! sé que ha pasado bastante tiempo, pero la universidad de verdad no me quiso soltar se los recompensaré!

Capítulo 8: ayuda

- ¡Saku-chan! – gritó alguien desde la puerta de la sala luego de que el profesor salió – te encontré – dijo sonriendo

- Kintaro-kun – dijo ella sonrojándose mientras él se acercaba – creí que habíamos quedado en juntarnos a la salida de la universidad – dijo confundida

- Sí, así fue, pero como alguien me dijo que estabas aquí…preferí pasar por ti – dijo sonriéndole

- Me estás persiguiendo – dijo riendo

- Por supuesto que si – dijo riendo también - ¿cómo estás?

- Bien, bien ¿y tu?

- Ansioso por nuestra salida – dijo sonriéndole y se dio cuenta de que un chico que estaba sentado detrás de SU Saku-chan los miraba fija, pero inexpresivamente - ¿Qué pasa? – le djo

- Mph – respondió ignorándolo – nos vemos, Sakuno – dijo sus cosas para irse

- Ryoma-kun…- dijo recordando que estaba ahí – te quiero presentar a Kintaro-kun – le dijo mirándolo con ojos grandes y suplicantes a los que él, por supuesto, no podía negarse y ni siquiera podía dejar de mirarlos

- ¿Por qué?

- Porque somos amigos ¿no? – le preguntó nerviosa

- Ok – dijo suspirando derrotado – aunque deberías presentárselo a tu amiga Osakada – dijo encogiéndose de hombros – peor no prometo ser agradable – dijo con una sonrisa de suficiencia

- ¡Ryoma-kun! – dijo retándolo e intentando no reírse

- Asique tu eres ese tal Kintaro – le dijo acercándosele inexpresivo – Echizen

- ¿es de quién me contaste? – le preguntó a Sakuno y ella asintió mientras Ryoma estaba feliz porque salió como tema en la cita de ayer – Mucho gusto, tu eres ese tal AMIGO de Saku-chan entonces – dijo recalcando la palabra "amigo"

- Así es – dijo intentando seguir calmado – llámame si necesitas algo – le dijo a Sakuno ignorando a Kintaro y le escribió su número de celular en la mano como ella anteriormente lo había hecho y ella lo miró sorprendida y encantada

- Esta bien…gracias – dijo un poco en shock

- No te preocupes – intervino Kintaro en la burbuja que ambos habían formado – me encargaré de que llegue sana y salva a su casa – dijo haciendo caso omiso a la mirada fría que le lanzaba Ryoma

- Hasta mañana – le dijo el pelinegro a la chica revolviéndole el pelo en un pequeño gesto de cariño que sólo provocó un sonrojo y mucha confusión en ella, mientras que para él fue un gesto de propiedad. Luego se fue, siendo perseguido por su club de fans que no pasaron sin mirar con odio a la castaña

- Adiós – respondió suavemente aunque ya no la escuchaba

- Nosotros también deberíamos irnos – le dijo su acompañante sacándola de sus pensamientos.

- Por supuesto, vamos – dijo sonriéndole

Luego de ese encuentro, Kintaro se dio cuenta que tenía un gran rival, pero no iba a dejarse vencer aunque Echizen era un gran problema y tendría que estar realmente atento porque, aunque al parecer ninguno de los dos lo notaban aún, pero Ryoma estaba interesado en Sakuno y no iba a permitir que eso pasara. Conocía a Ryoma, por supuesto que lo conocía a él y su fama, pero no dejaría que eso lo asustara porque había un premio que quería quitarle a Ryoma, exactamente la chica de la que se estaba interesando de verdad.

Ryoma por su parte había llevado a una de las chicas de su club de fans hasta su auto para distraerse, porque por primera vez una chica realmente lo estaba confundiendo y sin siquiera notarlo, porque ella era tan inocente e ingenua que ni siquiera sabía lo hermosa y sensual que era y lo peor de todo que era natural, no como esas chicas que lo perseguían fingiendo ser sexys para que el cayera, lo que nunca pasaba por cierto, simplemente lo satisfacían por un rato. No lograban en él, lo que Sakuno si, como cuando la vio junto a Kintaro y se puso en guardia y con todo su cuerpo hirviendo de rabia; no era una sensación habitual para él y no estaba cómodo sintiéndose fuera de control por una chica que ni siquiera intentaba descontrolarlo. Pero por más que intentaba interesarse en la mujer que estaba en su auto sentada sobre él besándolo, no podía desconectarse de esa hermosa castaña que en ese momento tenía una cita con otro asique se detuvo, le dijo a su acompañante que se bajara y se fue a las canchas de tenis callejeras para de pensar. Cuando llegó pudo divisar a Momo ahí, asique se dio media vuelta para regresar por donde venía

- ¡Ochibi! – gritó Momo mientras Ryoma seguía caminando hasta que lo detuvo - ¡no me ignores!

- No quiero verte – dijo tratando de seguir su camino

- No seas así – dijo riendo – ¿y Saku-chan no anda contigo? – preguntó mirando alrededor

- No – dijo en un tono más fuerte de lo usual

- ¿pelearon?

- No y ni sé porque lo haríamos

- Bueno…creí que con el correr de los días tratarías algo con ella – dijo como si fuera obvio – a menos que haya pasado y ella fuera la que no quería nada más contigo

- Nada de eso, sólo somos amigos – dijo poniendo su bolso en una banca

- Amigos…..- dijo en shock comenzando a reír después – tu no tienes amigas

- Ella es diferente – dijo concentrado en lo que hacía

- Mmmm….diferente – dijo disfrutando el momento – deberías llamarla y decirle que venga

- Está ocupada ahora

- Aaaahhh…quieres decir ocupada con alguien supongo

- Supongo…juguemos – dijo sacando su raqueta de tenis

- Es bueno distraerse si estas celoso – dijo riendo y yendo al otro lado de la cancha

- ¿celoso? – dijo confundido

- ¿no te has dado cuenta acaso? – dijo Momo riendo – lo que sientes son celos

- No sé de que hablas

- Sé que no lo aceptaras asique juguemos – dijo haciendo el servicio y comenzaron con un reñido partido.

En el break del juego Ryoma revisó su celular sólo por si acaso, no esperaba nada o eso se decía y de repente vio una llamada perdida de un número desconocido asique lo comparó con el "un poco borroso" número de Sakuno que aún tenía en su mano y llamó de vuelta esperando que contestara, pero nada. Volvió a remarcar y revisar la hora en que lo había llamado, sólo había sido un par de minutos antes, tenía que contestarle

- ¿aló? – respondió la voz temblorosa de la chica después de que casi perdía la esperanza - ¿Ryoma-kun?

- ¿Qué está mal? – preguntó preocupado

- Yo….etto…necesito tu ayuda – dijo susurrando - ¿podrías venir por mi?

- Dime donde estás iré enseguida – dijo mientras armaba su bolso mientras Momo lo miraba atento, porque Ryoma nunca dejaba un partido a medias

- No quiero molestarte…pero…tengo miedo – dijo mientras se le quebraba la voz – te mandaré un mensaje, porque me puede escuchar

- Ok, mantente donde estés a salvo

- Lo haré….gracias – dijo colgando y mandándole la información

- Momo, me voy – dijo corriendo a su auto y Momo lo persiguió

- ¿algo le pasó a tu familia?

- No, Ryuzaki se metió en problemas

- Pero estaba en….- y de repente pensó que podía haber pasado – preocúpate de ella y luego matamos al desgraciado – y Ryoma lo miró furioso mientras subía al auto y se iba rápidamente

- Maldición, le dije que era ingenua – dijo Ryoma enojado hablando consigo mismo en el auto y manejando tan rápido como podía