Capítulo 9: Peligro

Un auto negro se estacionó a una cuadra de un parque y un chico con el pelo negro y reflejos verdes se bajó corriendo hasta el parque buscando algo o alguien. Estaba desesperado aunque no lo demostrara y buscaba detrás de cada árbol y arbusto que veía, pero no le quedaba otra opción más que gritar:

- ¡Ryuzaki! – dijo mientras seguía buscando – demonios, donde estará – y en ese momento le envió un mensaje para saber en que parte se encontraba, recibió una respuesta casi inmediata diciéndole que estaba en el lado opuesto por lo que él corrió hasta allá – Ryuzaki, donde estas – dijo tratando de no gritar por si ese "imbécil" seguía por ahí

- Ryoma-kun – dijo una voz quebradiza desde detrás de unos arbustos

- Sakuno – dijo aliviado acercándose rápidamente – ¿estás bien? Sal de ahí, no te veo

- Llegaste – dijo sonriendo aliviada mientras lloraba y salía toda sucia y rasguñada de donde se encontraba. Estaba temblorosa y pálida, y Ryoma deseó matar al cretino que le hiso eso sin saber siquiera que había ocurrido

- Vamos – dijo poniéndole su chaqueta encima, más que por lo frio que se había puesto, era porque si la seguía viendo así iría ahora mismo a aniquilar a Kintaro - ¿necesitas un médico?

- No…sólo quiero irme de aquí – dijo mirándolo suplicante

- Te llevaré a casa, para que puedas estar tranquila

- ¡No! – dijo asustada – allá no, por favor…por ahora no

- ¿por qué? – preguntó extrañado

- No quiero estar sola – susurró – llamaré a Tomo-chan para que vaya, pero no quiero estar allá hasta que llegue

- No la llames, te quedaras conmigo

- ¿Qué? – dijo mirándolo asombrada

- Lo que dije

- Pero…¿Por qué? No quiero molestarte y sería….raro

- Raro…si, lo sería, pero por algo me llamaste a mi para pedir ayuda ¿o no?

- Supongo….- dijo avergonzada

- En todo caso, no pensé que lo harías…¿Por qué lo hiciste entonces?

- No lo sé, ni siquiera me di cuenta hasta que ya había marcado – dijo incómoda – en realidad no quiero hablar de eso ahora

- Entiendo – dijo mirando como ella se encerraba en si misma como al inicio de todo – sube al auto – dijo abriéndole la puerta y luego el entró por el lado del conductor

- Gracias por venir por mi….

- Te dije que me llamaras si tenías problemas – dijo revisando su celular y llamando a Momo al ver muchas llamadas perdidas y mensajes – la encontré

- ¿está bien? – pregunto Momo

- Dentro de todo si

- ¿Qué pasó?

- No lo sé…necesito un favor

- Dime

- Se quedará hoy conmigo, ¿puedes irle a buscar lo que necesite a su depto.? – y Sakuno lo miró interrogante

- Claro, pasa a dejarme las llaves

- Ok – dijo colgando y poniéndose en marcha a las canchas callejeras nuevamente

- ¿a quién llamaste?

- A Momo, estaba con él cuando te llame asique estaba preocupado

- No quiero causar molestias…- dijo afligida

- No lo haces, pero le pasaremos a dejar las llaves para que vaya a buscar cosas que necesites

- ¿necesite para que? – preguntó confundida

- Te quedarás en mi casa

- ¿¡qué?! – dijo mirándolo espantada - ¿Cómo que en tu casa? Puedo llamar a Tomo-chan

- No te haré nada, sólo creo que te hará bien estar en otro lugar que no sea tu casa por hoy

- Pero…

- Nada de eso, te hará bien despejarte…puedes tomar un baño ver una película o lo que sea que hagan las chicas, ambos sabemos que las cosas terminaran siendo como quiero – dijo sonriendo arrogantemente

- Pero no molestemos a Momo-kun…puedo ir yo

- No hay problema – dijo estacionando – dame tus llaves, volveré en un segundo

- No me dejes….- y esa sola frase lo conmovió, nunca la había visto así. Estaba tan frágil y atemorizada aunque tratara de esconderlo, ni siquiera cuando le gritó en la azotea ella lo miraba con los ojos tan tristes asique le tomó la mano

- Entonces acompáñame – y ella asintió asique se bajó a abrirle la puerta.

Se bajaron y caminaron hasta las canchas buscando a Momoshiro, pero Ryoma no soltó en ningún momento a Sakuno y ella estaba muy agradecida por eso, sabía que él no era de demostraciones y que hiciera todo lo que hiso y ahora la cuidara hablaba muy bien de él. Lo hacía verlo de otra forma, porque a pesar de que él había dicho que fueran amigos, no le creía tanto hasta ahora que estuvo ahí apenas lo necesitó sin pedirle nada a cambio, justo como Tomo-chan siempre hacía. Estaba viendo otro lado de él y le gustaba poder decir que era la única que lo conocía de esa forma en la universidad porque, aunque se sintiera culpable al llamarlo, cuando pensó a quien llamar lo primero que hiso fue recordar lo segura que se sentía con él y antes de darse cuenta ya estaba llamándolo, fue instintivo y no se arrepentía por eso, ni siquiera la estaba presionando para saber que ocurría y lo agradecía de sobremanera, le agradecía que la estuviera protegiendo y dándole su espacio; y que la tuviera abrazada aunque sabía que él no era un fan de eso, la hacía feliz y no podía dejar de mirarlo con aprecio mientras hablaba con Momo

- Sakuno – dijo Ryoma sacándola de su ensoñación – las llaves

- Ah ¡si! – dijo sobresaltándose y pasándole las llaves sonrojada – lo siento

- No te preocupes Saku-chan – dijo Momo sonriendo – ha sido un día duro para ti, pero Ochibi te cuidará bien porque si no lo hace, ¡lo golpearé! – dijo riendo

- No diga eso Momo-kun – dijo con una pequeña sonrisa, se sentía querida y eso hace mucho que no era un sentimiento común para ella

- Mejor vamos – le dijo el peliverde – tienes que descansar… luego tu llegas a mi casa, ya la conoces – le dijo a Momo – adiós

- Adiós – dijo Momo – nos vemos en un rato

- Gracias, Momo-kun…

- No hay cuidado, Saku-chan…espérame tranquila donde Ochibi, él no te hará nada

- Lo sé – dijo sonriendo y se fue con Ryoma a su departamento mientras Momoshiro iba al de Sakuno.

Ryoma y Sakuno se subieron al auto y se fueron en silencio hasta el departamento del chico que quedaba en la mejor zona de la ciudad, ella estaba completamente asombrada con el lugar y no sabía que decir al pensar que él vivía en un lugar así y había visto su departamento que ni se comparaba con alguno de los lugares de ahí y se sintió repentinamente deprimida y abrumada, más de lo que ya estaba si era posible.

- Vamos – dijo Ryoma bajándose del auto y abriéndole para no dejarla sola – es silencioso asique estarás tranquila

- Está bien…- dijo un poco queda siendo llevada por él al ascensor

- Estás rara

- Es normal ¿no crees?

- No estabas así antes

- Es que… - dijo respirando profundamente – no lo sé, sabía que tenías buena situación, pero me abrumó un poco verlo por mi misma…me hace pensar en por que querrías ser amigo de alguien como yo

- Porque…demonios, no me gusta hablar de estas cosas – dijo suspirando – eres real ¿entiendes? Es todo lo que te diré, no hay mucha gente así a mi alrededor – y cuando la miró ella lo observaba con una dulce sonrisa - ¿qué?

- Nada – dijo abrazándolo – gracias….por todo

- Está bien – dijo extrañado – llegamos – dijo cuando el ascensor se detuvo en el último piso y entraron a su departamento

- Es hermoso – dijo sorprendida – y ordenado

- No paso mucho tiempo aquí…ven dijo caminando hasta una pieza – aquí dormiras

- Parece tu pieza – dijo entrando y mirando todo

- Lo es

- No puedo…

- No vamos a tener la típica pelea de tu duerme aquí, no tu…blablablá

- ¿entonces?

- Ambos dormiremos aquí – dijo encogiéndose de hombros como si nada

- ¡¿qué!?

- Lo que dije – dijo yéndose a la sala