Capítulo 13: confesión
Quizás este era el momento de por fin poder contarle a alguien todo lo sufrido en su vida y de porque ella hace años ya se había rendido a estar con alguien, además que sabía que Ryoma no hablaría con nadie y no porque se lo hubiera dicho, sino por como cuidaba de ella. No quería hacerse ilusiones ni mucho menos, peor notaba que realmente se preocupaba de su seguridad y eso la conmovió de sobremanera, hace demasiado tiempo que no sentía eso de parte de alguien más aparte de su mejor amiga.
Estaba tan contrariada, debía decirle o no, quizás a que llevaría esto porque no quería ni su lástima ni compasión aunque sabía que él no era de esos simplemente no quería que la mirara con otros ojos luego de que se enterase de todo, pero si eran amigos en algún momento tendría que enterarse porque confiaba en él más de lo que confiaba en ella y eso la sorprendió y le dio la respuesta que buscaba: se lo diría todo, porque debía ser honesta con él sobre lo que se enfrentaba al ser su amigo. Le dolía el corazón pensando que quizás él se apartara, pero debía arriesgarse, se lo debía a él al Ryoma arriesgarse a rescatarla de ese cretino.
- Si te cuento…todo puede cambiar – dijo mirándolo con miedo
- No me iré a ninguna parte, no soy de los que huye
- No quiero que te quedes sólo por lo que te contare, no quiero lástima ni compasión…si quieres dejarme, lo entenderé y si te quedas…te estaré absolutamente agradecida
- Veremos que puedo lograr con tu agradecimiento – dijo con una pequeña sonrisa y ella se rio un poco
- Sé que quieres apoyarme y que dices eso para relajarme, eres tan bueno…no sé porque no quieres que lo sepan
- No hablamos de mi Sakuno….
- Está bien – dijo suspirando nerviosa – comenzaré desde el principio, evitaré detalles morbosos pero te contaré todo…tu dime cuando quieras que me detenga – dijo retorciendo la polera entre sus manos nerviosas
- Cerrare las cortinas para que te sientas más a gusto en la oscuridad – dijo levantándose
- Gracias, lo necesitaré – y aunque estaban apenas en el inicio de la tarde, se anocheció fácilmente con esas cortinas, luego de cerrarlas y cerrar cualquier puerta que pudiera traer luz de afuera, Ryoma se sentó frente a ella
- Todo preparado - y Sakuno respiró hondo
- Comencemos con esto – dijo con algo de miedo – te mentí diciéndote que la persona que cuidaba de mi fue quien abuso…
- ¿Cómo? – dijo Ryoma desconcertado
- Fue…fue mi hermano…- dijo dejando caer la primera bomba y dándole tiempo de que asimilara – es mucho mayor que yo y por suerte perdí el contacto con él, no sabe donde vivo…
- ¿cómo fue capaz de..? – ni siquiera era capaz de reunir las palabras después de eso
- Es 10 años mayor que yo y esto pasó cuando yo tenía 6 años…
- Sabía exactamente lo que hacía el desgraciado – dijo con mucha ira
- Así es…abusó de mi, perdón, no está bien dicho…- titubeó un poco y prosiguió – me violó muchas veces a lo largo de un año…esa palabra aún me pone los pelos de punta – dijo mientras trataba de reunir el valor para seguir pensando que el chico frente a ella debía estar completamente espantado- no podría decir que fue por una…como decirlo, vía "idónea" sobretodo en una niña…tuve amnesia post traumática por lo que no lo recordé hasta hace poco más de un año, sólo tenía estos sueños donde él…donde…- dijo tratando de proseguir mientras su garganta se le cerraba y Ryoma le tomó una de sus temblorosas manos mientras la acariciaba dándole valor – pensé que estaba enferma, como podía soñar ese tipo de cosas con mi hermano….jamás pensé que fuera capaz de hacerme algo así, estaba indefensa y herida…y se aprovechó…
- Por mucho que te insté a que me contarás, no tienes que…no quiero dañarte más…
- Lo necesito – dijo mientras trataba de no llorar – necesito que alguien sepa la verdad…fui aislada de mi familia porque desde pequeña me volví fría y dura con todos ellos y cuando recobré la memoria no se explicaban como podía guardar tanto rencor contra alguien tan maravilloso como mi "esplendido hermano". Mientras yo estaba sola y sufriendo, sufriendo en silencio…sentí vergüenza, culpa y aborrecimiento por mi misma, tan sucia me sentía que no podía ni mirarme al espejo, ¿por qué no grité o por qué no le dije a mis padres que vivían aún en esa época? Ni siquiera lo recuerdo, solo recuerdo lo que me hizo…en esa época yo ya hacía ballet hasta hace un año, ahí conocí a mi primer novio, otro error. Mis varios sicólogos dijeron que también me violó, no lo siento de esa manera, ya tenía 15 años y sabía lo que significaba lo que hicimos, era 9 años mayor que yo..- dijo mientras trataba de ralentizar su respiración – no me violó, pero si se aprovechó de mi búsqueda de afecto y aprobación por otros, podría contarlo como mi primera vez aunque no fue como esperaba – dijo apoyándose en el respaldo del sofá y cerrando los ojos mientras Ryoma se levantó a buscarle un vaso de agua rápidamente y regresó
- Toma – dijo poniéndoselo en la mano y sentándose muy cerca de ella- prosigue
- Literalmente sólo rompió mi himen, salió y eso fue todo…terminamos al poco tiempo, supongo que ya no era tan divertido estar con una alumna. Fue mi profesor de piano mientras hacía ballet, era una clase obligatoria, yo me sentía rebelde ni siquiera pude imaginar que jugaba conmigo, otro número en su muralla. Luego tuve dos novios más con los que nunca trate de acostarme con ellos, tenía miedo, pero con el primero llegamos muy cerca de hacerlo y me giró… él trató de…de…- dijo comenzando a llorar silenciosamente
- Shhh – dijo abrazándola tiernamente, algo extraño en él- lo comprendo, no tienes que llamarlo por su nombre- y ella lo miró agradecida aunque el ambarino no pudiera saberlo
- Eso me rompió aún más, pero cuando terminamos comenzó a acosarme…me llamaba incesantemente, me mandaba mensajes, llegaba a casa y obviamente mi abuela no podía contra él….fueron meses horribles, no quería llegar a casa, siempre asustada de que estuviera…con mi tercer y último novio supongo que fue la relación más normal que tuve, pero como tuve una ulcera en "ciertas partes" – dijo sonrojándose – nunca trató de tocarme, pero de igual manera se comenzó a comportar de manera extraña…muy controladora y no pude soportarlo, asique terminé con él, le tomó bastante tiempo darse por enterado.
- ¿eso es todo? – preguntó el chico esperando que nada más le hubiera ocurrido, ya con todo eso era más que suficiente y no sabía cuanto más podría oír sin pegarle a algo
- Aún queda – dijo retomando el control de sus lágrimas y de su respiración- conocí un garzón en una tetería a la que adoraba ir y comenzó a obsesionarse conmigo, me hablaba tantas veces al día que no podía contarlas, si sabía que yo iba siempre llegaba para allá…2 dos compañeros también decían que eran amigos míos y querían juntarse conmigo todo el tiempo, pero ni siquiera los conocía, literalmente nunca los había visto, les tuve mucho miedo a los 3 pensando que en cualquier momento aparecerían. También el sicólogo con quien me traté, decía que debía conseguirme un novio porque era "frígida" y era lo único que le interesaba, no el hecho de que fui violada y acababa de enterarme…más de una vez trató de tocarme para mostrarme "como debía tocarme yo al no tener un novio", me decía que sentía cosas por mi que no debía sentir por una paciente y hui, no era sano ni profesional…para él era muy personal – dijo comenzando a llorar de nuevo y abrazándolo – es la primera vez que puedo hablar de todo esto, expiar mis fantasmas...
- Siempre estaré aquí – dijo acercándola y abrazándola con fuerza – eres realmente fuerte, Sakuno…me arrepiento tanto de como de acerqué a ti
- No tenías como saber – dijo entre sollozos – no tengo marcas visibles, nunca me corte, nunca traté de suicidarme…siempre me he visto cuerda, pero es lejos de lo que soy…quiero que este dolor y miedo se vayan Ryoma, no me importa el hecho de que jamás vaya a tener una pareja estable o que no sienta lo que debería sentir cuando un hombre me toca….no quiero más dolor
- Estoy para protegerte – dijo sentándola en su regazo para abrazarla mejor – todo lo que dijiste…estoy algo en shock, pero me hace ver que eres muy fuerte, pero igual necesitas de alguien que te esté apoyando
- Gracias – dijo ella cansada por tanto llanto y estrés que había dejado fluir. Hace años que no se sentía tan tranquila, no pensó que hablarle a él sobre todo eso la ayudaría, pero definitivamente lo que más la ayudó fue que Ryoma le besó el pelo, eso le provocó tanta paz que pensó que fue su imaginación
- Necesitas descansar, estas agotada – dijo tomándola en brazos- me quedaré contigo – y ella le dio una sonrisa cansada- quédate hoy también, no creo que después de esto debas estar sola
- Me haría muy bien si me dejas quedarme…
- Duerme un poco ahora, yo haré lo mismo – dijo acostándola. No quería dormir, pero definitivamente necesitaba pensar en toda la información que acababa de escuchar, no la dejaría irse de su lado porque definitivamente ella sí atraía cierto tipo de hombres enfermos. Estaba verdaderamente sorprendido por su valentía y fuerza, era una chica excepcional.
- Gracias por ser tan dulce conmigo – susurró Sakuno mientras caían algunas lágrimas silenciosas – sé que no es algo que hagas naturalmente, por eso lo aprecio tanto…me hace sentir tan protegida y querida…
- Eso es bueno – fue todo lo que pudo decir, ya que sintió como su corazón dolía después de lo que dijo, quizás hace años que no se sentía acompañada y amada…ciertamente ninguno de sus novios lo habría hecho de una manera sana. Mañana era domingo, asi que pasarían todo el día en casa, seguramente ella preferiría eso luego de ayer y hoy que habían sido tan extenuantes sicológicamente para Sakuno.
