Capítulo 16: comienzo

Ryoma se debatía entre hacerle caso a esas increíbles ganas de besarla que tenía o tratar de ser un buen amigo y alejarse aunque le doliera, no supo en que momento ella había llegado hasta su corazón porque no solía ser como las chicas que frecuentaba aunque posiblemente esa era la razón. Tan ingenua, inocente, pura y a la vez decidida logró que pensara en ella como algo más que una mujer de una noche y llegara a que el forjara sentimientos reales por ella, cosa que lo asustaba porque pensaba que no lo vería jamás de esa manera y que seguramente ni se había dado cuenta que la trataba de cierta manera, pero eso cambió cuando la vio sonrojada y sin alejarse espantada asique pensó que quizás dejarse llevar sólo un poco no estaría mal, sólo un poco para no espantarla por lo que se acercó un poco esperando ver su reacción usando lo último de su fuerza de voluntad para no abalanzarse sobre ella. Al notar el pequeño movimiento que hizo el peliverde, Sakuno tragó anticipando si sería lo que esperaba y el chico al ver que ella no lo rechazaba terminó de acercarse besándola al fin, tratando de ser suave para no asustarla pero igual la besaba intensamente. Ella se acercó más a él luego de sentir los labios del chico y trató de seguirle el ritmo pero estaba demasiado nerviosa y confundida, hasta que se separaron y miró avergonzada hacia sus manos

- Yo…- dijo Ryoma, pero se dio cuenta que no sabía que decir y Sakuno seguía mirando sus manos avergonzada

- ¿es porque estas confundido? – preguntó esperando que la respuesta fuera no

- Sé bien lo que hice….¿estás….mmm...te sientes…?- no podía pensar en una palabra adecuada con la que preguntarle si ella también quería esto o simplemente él vio cosas donde no las hubo

- Estoy bien – dijo jugando con su pelo – tu…. ¿por qué?

- Me gustas….- era la primera vez que lo decía en voz alta y se sorprendió de lo cierto que realmente era, pero no tenía considerado decirlo tan pronto simplemente no quería mentirle u ocultarlo porque ella podría malinterpretarlo y salir herida

- ¿yo? – dijo sorprendida mirándolo a los ojos – eso no puede ser posible

- ¿por qué dices eso? – respondió enojándose repentinamente, como si él no supiera lo que le pasaba. Está bien, le costó un poco aceptarlo y asumirlo, pero definitivamente sabía

- Acabas de ser golpeado por mi culpa, soy diferente a todas esas chicas modelos con las que sales siempre, yo no tendré algo como a lo que estás acostumbrado y sobre todo….- dijo intentando mantenerse en control – sabes mi historia, yo jamás podría darte lo que buscas o lo que cualquier persona necesita en una relación….ya sabes que yo no…

- Cállate – le dijo cortándola a media frase – por lo mismo, no sé manejar todo esto…pero no menosprecies lo que dije

- ¡no lo hago! – dijo alzando por primera vez la voz – es sólo que…yo no…Ryoma-kun, no quiero que te sientas frustrado o herido por mi…

- Así me estoy sintiendo ahora – dijo suspirando y ella lo miró alarmada – porque estás siendo terca…si te dije lo que dije y ya sé todo lo que tu dijiste, es porque no saldré huyendo

- Pero, Ryoma-kun…

- Déjame terminar – dijo negando con la cabeza – sé que no será una relación como las que suelo tener, y estoy de acuerdo...Sakuno, nadie había llegado a hacerme sentir algo….el querer cuidarte, la preocupación, el hecho que te negaras a cualquier contacto conmigo y tu pasado….no son cosas a las que estoy acostumbrado, pero quiero saber como es…sé que necesitaremos tiempo para cualquier cosa, pero si es lo necesario y es lo mínimo que puedo hacer después de todo lo que te ha pasado con los hombres…sería un imbécil si te presionara

- Entonces… ¿no fue por si conseguías algo más? – preguntó confundida

- No contigo – dijo besándola suavemente esta vez

- Y si… ¿necesito más tiempo del que piensas?

- Sólo dímelo

- Espera un momento….- dijo pensando en todo lo que dijo – dijiste relación…"no será una relación como las que suelo tener"

- Pensé que dejé claro que eres mía ahora – dijo con una sonrisa arrogante

- ¿y tú? – preguntó sonrojándose

- No estaré con nadie más si es lo que preguntas

- Ryoma-kun – dijo abrazándolo - ¿puedo hacer esto entonces?

- Puedes – dijo abrazándola también

- Deberíamos curar tus heridas – dijo tratando de salir del abrazo – anda a la sala y llevare el botiquín

- Están bien así…

- A la sala Ryoma-kun – dijo yendo al baño a buscar las cosas y lo encontró allá – lo bueno es que parece que no es nada grave – dijo revisándole bien la cara y sonrojándose - ¿por qué no lo denunciaste?

- Momoshiro se encargó de hablar con ellos cuando se lo llevaron

- ¡¿qué!? ¿se llevaron a Kintaro? – preguntó esperanzada

- Seguramente será sólo por hoy, Momoshiro hará la denuncia y cosas así…pero dudo que lo tengan más que hoy

- Lo importante es que estás bien – dijo curándolo – cuando escuché los gritos, me preocupé tanto…pensé que él podría haberte dañado mucho, podría haber venido con un cuchillo o algo así – dijo suspirando

- Está loco, pero estoy bien…él salió peor

- Me alegro tanto – dijo sonriendo – me asuste de que estuvieras realmente lastimado…

- Tranquila…nuestro primer día aquí fue algo movido

- Es verdad – dijo sonrojándose y recordando el beso, realmente nunca lo esperó

- Sé que es lo que piensas – dijo mirándola fijamente

- No...no sé de que hablas – dijo tartamudeando y sonrojándose aún más – no pienso en nada

- En el beso – dijo sonriendo con suficiencia - ¿o me equivoco? – ella lo miró realmente nerviosa y Ryoma se puso a reír, era una de las pocas veces que lo había escuchado y quedó embelesada – tu cara….está realmente roja

- Soy vergonzosa – dijo con un adorable mohín

- No cuando me dejas las cosas en claro – dijo acercándose coquetamente – recuerdo varias ocasiones donde tenías bastante personalidad

- ¡Ryoma-kun! – dijo empujándolo un poco- me avergüenzas

- Lo sé – dijo mientras sonreía juguetonamente

- Estás de muy buen humor – respondió mientras lo miraba tan relajado y juguetón con ella, esperaba que sólo con ella

- Como para no estarlo – la acercó rápidamente y la abrazó – esto se siente cómodo, no me había sentido así con nadie desde mi niñez

- Ni yo, desde hace años – dijo mientras se acomodaba entre sus brazos – nunca pensé sentirme así con un hombre otra vez

- De a poco será aún más cómodo