Bostezaste, frotándote perezosamente las pequeñas lágrimas acumuladas en tus ojos. Te habías quedado dormida sobre las piernas de Armin de nuevo, observando al cielo, mientras te leía uno de los libros de su extensa colección.
"Armin, ¿cuánto he estado dormida? Podías continuar tu lectura en alto, sabes que no me molesta" le miraste de soslayo frunciendo el entrecejo de forma socarrona.
Apartando la vista del libro, te devolvió la mirada con una sonrisa de oreja a oreja. "Todos sabemos que [Nombre] es una persona de mal despertar" Rió quedamente.
Echándole la lengua a modo burlón, dirigiste tu mirada hacia el canal, observando hipnoticamente el movimiento del agua, abstraída en tus pensamientos... Hasta que el repentino barullo que parecía estar originándose en el interior del distrito te hizo prestar atención.
"¿Deberíamos ir a mirar?" dijo Armin captando tu creciente interés.
Aún recostada sobre sus piernas, te estiraste perezosamente, dedicando un último bostezo a modo respuesta.
"Pense que no preguntarías nunca" sonreíste amistosamente levantándote de un salto, tendiendo tu mano en el proceso para ayudarle a incorporarse.
"Déeeejame adivinar, ¿tus piernas se durmieron? ¡Há! Por eso te dije que me despertaras idioooota" reíste viendo la extraña expresión en el rostro del joven, luchando contra sus extremidades aún adormecidas.
Corriendo de forma apresurada os integrasteis entre la creciente multitud que parecía dirigirse a la plazuela cerca de la compuerta este del muro.
"¡Armin! ¡es una expedición! Si nos apresuramos un poco más, podremos ver a los héroes, ¡a prisa!" Le gritaste al muchacho rubio por encima de tu hombro. Era complicado pasar entre tanta gente, y tu emoción hacía que inconscientemente acelerases tu paso, dejando atrás al pobre chico.
Al percatarte de ello, le agarraste del brazo, tirando de él hacia un lateral de la calle, donde habías avistado un par de estupendas cajas apoyadas contra una valla no muy concurrida.
Te subiste de forma apresurada, comprobando con éxito, que habías elegido el mejor puesto.
Los exploradores estaban a apenas unos pasos. Reíste descontroladamente, mientras te girabas para poder conversar con el chico, que intentaba recuperar el aliento por la reciente carrera.
"Dime,¿hemos tenido suerte? ¿Hay algún héroe importante?" Comentaste de forma atropeyada, emoción coloreando tus mejillas.
"Mmmm..." obtuviste por única respuesta, observando como el chico se estiraba, para escudriñar mejor a toda la tropa.
Podías oír el abrumador murmullo de la muchedumbre, sin conseguir descifrar nada. Mientras tanto, ajenos al caos dispuesto a su alrededor, dos ancianos se apostaron frente a vuestro palco improvisado, manteniendo su vana conversación.
"Entonces, Erwin heichou también forma parte de esta expedición... Debe ser importante ya que nunca había visto una tropa tan grande a este lado del distrito, ¡y menos aún al soldado más fuerte de la humanidad, Levi!" Comentó uno de los ancianos, palmeando de manera enérgica el hombro de su compañero.
Comenzaste a recorrer al pelotón con mirada entusiasta, decidida a encontrar a ese soldado apodado como 'el más fuerte de la humanidad'. Frustrada por no tener ni idea de a quién dirigir exactamente todas tus atenciones, le propinaste un pequeño codazo a Armin, sacándole de su ensimismamiento.
"Oye,¿sabes cuál es ese soldado tan asombroso del que están hablando?" susurraste, repasando otra vez a los soldados a la vista.
"¡Oh! ¿Te refieres a Levi heichou?" Rió picaronamente, señalando a uno de los soldados que estaban a unos pasos delante vuestra, montado a caballo.
Estallaste en una sonora carcajada, causando sobresalto entre el gentío que se encontraba a vuestro alrededor.
"¿¡Ese canijo con el pelo a lo taza es el soldado más fuerte de la humanidad!? ¡Jajajaja! ¡Vamos, no me tomes el pelo!" Gritaste, mucho más fuerte de lo que creías que te era posible, produciendo que tus cuerdas vocales picaran al instante.
Tus gritos habían ocasionado un conmocionador silencio, del cual ambos seguíais abstraídos aún en vuestro absurdo diálogo.
Con tus manos en las caderas y expresión divertida, seguías rogándole al chico que desvelara la identidad de tan notable personaje. Observaste como de pronto el chico palideció, con una mano tapando su boca y la otra apuntando a lo que parecia ser detrás de tu espalda.
"Mmmm.. ¡Déjame adivinar! ¿hay alguien detrás de mi, huh?" Dijiste sin perderle de vista, sonriendo después de haber hecho tu más que inecesaria anotación. No tardaste en notar como alguien te tocaba la espalda, pinchándote con un dedo.
Sin girarte para mirar tan siquiera quien intentaba llamar tu atención, seguías obcecada en tu previa discusión con Armin.
"Ahora no, estoy ocupada dejándole claro el punto a mi amigo" dijiste con desdén al intruso sin ni siquiera voltearte y señalando al nervioso chico rubio.
*poke poke* volvió a pincharte con el puñetero dedo en la espalda de nuevo. Notabas como te empezaba a hervir la sangre, aún observando como tu amigo seguía en su estado de tremendo shock.
"¡¿QUÉ?!" espetaste, girándote de golpe para enfrentarte cara a cara contra el insistente hostigador. "Ups...mierda..." Te apañaste para decir, mientras tu rostro variaba del rojo más intenso al blanco más pálido.
"Me temo que muy a tu pesar, he oído toda esa discusión vuestra de hace un momento, ¡mocosa!" reprochó el sujeto de forma altanera, con la muerte presente en su mirada.
"¡Ah!Mmmm... ¡vaya,montado a caballo no parecías tan bajo! Eh...no, eso no... ¿que corte de pelo..más original? Parece que eso tampoco..." balbuceaste temblando como un flan.
Podías ver como a cada frase que farfullabas su ira no hacía más que crecer... Pero tu mal hábito, decidió entrar en escena para caldear más el ambiente.
"Levi heichou...¿no? He oído que eres el soldado más fuerte de la humanidad, pero estás muy escualido" Osaste comentar palmeándole la barriga.
Si ese momento tuviera que ser recordado como una onomatopeya, la más apropiada habría sido 'Crak!'
La paciencia del joven hacía mucho que había dejado este mundo, durante vuestra irracional conversación, casi unilateral.
No te dió tiempo a reaccionar, y ya tenía una de sus manos sujetando tu cabeza, haciendo que le observases directamente a esos ojos, que parecían hielo líquido.
"¡Nunca en mi vida, nadie me había sacado de mis casillas tan rápido,mocosa!" Levantó la voz aún sosteniéndote.
Tomando el control de tu cuerpo, tu lado oscuro (como a veces se te daba por llamar a tu mal hábito) creyó oportuno echarle aún más leña al fuego.
"Entonces.. ¿he establecido un récord,no? ¡Y no creo que alguien con una estatura como la tuya pueda permitirse juzgar libremente la de los demás!" casi podías oír un nuevo 'Crak'.
"¡Oh!veo que a los padres de alguien se les olvidó doblegar esa lengua viperina tuya" contestó simplemente, irá aún irradiando de él.
"Já! ya me gustaría tener que lidiar con las lecciones de unos padres pesados, fui abandonada idioooota!" sollozaste, cubriéndote el rostro con tus antebrazos.
Aprovechando el desconcierto que se apoderaba de su expresión, lanzaste un puntapié a su rodilla más cercana, en un intento por liberarte.
Otro 'Crak'.
"Acabas de firmar tu sentencia...¡mocosa descarriada!" Una vena solitaria apareció en su frente. Entraste en shock consciente de que tu muerte estaba cerca. Armin seguía petrificado tras de ti, seguramente orando plegarias internas.
"¡Oi, Levi! Parece que te estás divirtiendo mucho ahora mismo, pero van a abrir la compuerta,¡muévete!" Gritó una mujer de mirada siniestra, semi escondida tras unas enormes gafas.
Antes de partir, Levi se tomó la libertad de inclinarse hacia a ti, aún medio comatosa entre sus manos, para susurrarte la pena de muerte que te merecías.
"Te has librado por ésta vez, pero...yo de ti aprendería a ser más educada de ahora en adelante. ¡Reza porque no nos volvamos a encontrar, niña!" dicho esto, te liberó, girándose sobre sus talones y echando a andar apresuradamente a su montura.
"Hanji! Ni se te ocurra volver a darme órdenes de nuevo." Oíste que le vociferaba a la extraña mujer que te había rescatado de tu calvario en el momento oportuno.
De repente, tu visión comenzo a nublarse...
"Argh!" te incorporaste observando nerviosamente a tu alrededor, temblorosa y envuelta en sudor..
-Maldita sea...¿porque tenía que cazarme ese recuerdo en sueños, justo ahora?-
