Recomiendo escuchar la canción de Pharrell Williams - Happy ( Banda sonora de la película Gru 2) mientras leáis la segunda parte del capítulo, es lo que estaba escuchando mientras lo escribía, y me reí mucho sola e.e Si...lo sé, soy muy rara, no le deis vueltas y enjoy xD

Nuni, te dedico el trapo!Jajaja


"Vaya, hemos tenido suerte. Hoy hace un día estupendo y justo después de terminar el entrenamiento, tenemos algo de tiempo libre. Sería una pena que alguien tuviera que malgastarlo limpiando, ¿no?" Eren rió maliciosamente con el fin de picarte, mirándote por encima de su hombro.

Al no percibir ninguna reacción por tu parte, tus tres amigos frenaron en seco. Sin embargo, tú, aún ensimismada, seguías caminando en línea recta observando el suelo, hasta que te chocaste de bruces con Mikasa. La chica al verte en la inopia,ya se había preparado para sujetarte con el fin de evitarte una caída, en caso de que fuera necesario. Te sobresaltaste ante el repentino contacto alzando la vista, topándote con el desconcierto de los tres jóvenes.

"¿Que está mal [Nombre]?" Dijo Armin, situándose a tu izquierda, palmeándote el brazo.

"No es nada... sólo falta de sueño" suspiraste exhausta, retomando la marcha. Por mucho que te pesase aún tenías las malditas tareas de Levi heichou por atender.

"Nos vemos luego" comentaste, levantando el brazo a modo despedida sin detener tu paso.

Llamaste a la puerta de la oficina de Levi heichou, lo último que necesitabas aguantar ahora mismo era una reprimenda por tu falta de protocolo. Cuanto antes te asignara la puñetera tarea antes podrías terminar con tu pequeño calvario...al menos, en lo que hoy respecta.

"Adelante" oíste comentar desde dentro de la habitación.

Con tu puño derecho sobre tu corazón y tu mano izquierda tras tu espalda, saludaste al hombre absorto con su papeleo.

"Tu tarea de hoy es limpiar completamente la biblioteca. ¡Ah! y hay libros que necesitan ser catalogados. Me pasaré más tarde para comprobar si todo está satisfactoriamente limpio." Dijo simplemente, enarcando una ceja mientras levantaba la vista de sus papeles.

Pudiste observar como sus ojos adquirieron un aura depredadora, cuando dijo: 'satisfactoriamente limpio'... Con un leve movimiento de cabeza te indicó que podías retirarte.

-Ufff si tuviera mi energía de siempre le habría preguntado si alguien se meó en su café hoy... ¡Imbécil!- Rugiste para ti misma, aún sabiendo que no tenías motivos para estar enfadada con heichou, no se podía evitar. Hoy era uno de tus días absurdos e incontrolables, en los que podías pasar de alguno de tus estados de ánimo a otro, de forma aleatoria y en prácticamente segundos. -Argg hoy no me soporto- clamaste para ti misma haciendo tu camino hacia tu siguiente destino.

Abriste los portones de la biblioteca, resoplando. Para cuando alzaste la vista, deseabas tener a alguien cerca para provocar que te abofetease, y así sacarte de tu alucinación.
Lo que estaba frente a ti... no se parecía en nada a lo que la definición de la palabra biblioteca describe.

La estancia estaba muy mal iluminada, pero aún con la poca luz que se filtraba a través de las apolilladas cortinas, podías distinguir siluetas de objetos amontonados desordenadamente , por todos lados.

No sólo se habían almacenado libros allí, había basura donde quiera que dirigieras tu mirada.

"Pero que cojones.. ¡cabrones!" siseaste aún concentrada en identificar todo lo que te rodeaba. Con un largo suspiro, te pusiste manos a la obra.

Habías recogido el desastre sorprendentemente rápido, pese a que no te habías parado a catalogar los libros.

De repente algo golpeó tu cabeza... Observaste como el objeto con el que habías sido agredida se alejaba rodando por el suelo. A grandes zancadas, alcanzaste la bola de papel, para lanzársela de vuelta al intruso. Al girarte sobre tus talones, te topaste con la cabeza de Eren asomando por la puerta. Aún dedicándote una sonrisa jovial de lo más adorable, pudiste preveer que tenía 'más munición' a su espalda.

Todo sucedió demasiado rápido. Lanzándole la bola de papel que aún sostenías en tu mano izquierda, te escondiste tras una gran mesa. Cubriéndote de la ráfaga con la que el joven castaño te estaba hostigando, obligándote a no abandonar tu cobertura y poder así evitar que pasaras al contraataque.

"¡Mierda, con ésta ya te tengo juradas dos, Jäegar!" Gritaste sin asomarte de tu escondite.

La risa de Eren resonó por la biblioteca como respuesta a tu vana promesa. Rápidamente, observaste a tu alrededor en busca de cualquier cosa tangible que te pudiera servir como 'munición de respaldo'.
No muy lejos de ti, habías avistado un cubo en el que aún reposaba el trapo que habías utilizado para limpiar las pegajosas mesas.

Saliendo de tu cobertura con una voltereta agarraste el trapo, aún empapado. Dejando que tu ira, tu adrenalina y tu estrés se entremezclaran en una sola sensación, dirigiste el lanzamiento a la cara del muchacho con toda tu fuerza.
Eren reía a carcajadas, disfrutando de la sensación de vuestra pequeña 'batalla' y de tu más que molesta expresión.

Para tu decepción, observaste como el chico esquivaba tu ataque exitosamente.

*PLAF!*

Desconcertada al reconocer el sonido del trapo alcanzando un objetivo, abandonaste tu posición, acercándote para ver si por un momento, la suerte te sonreía hoy y por lo menos habías conseguido darle a Jäegar de rebote.

Palideciste de inmediato al observar como Eren seguía acuclillado en el suelo, tan desconcertado como tú. Os percatasteis de la proximidad de una silueta en la puerta, que emanaba muerte por todos sus poros, helando vuestra sangre de golpe.

Al levantar la vista, pudiste observar como el trapo había impactado de forma perfecta justo entre los ojos del blanco. Aunque no en el que habías pretendido...

-Mierda...-