Punto de vista de Rin

Conoce a su amigo, es decir, tantos años compartiendo con él, incluso sin estar en el mismo país, deben contar para algo.

Sabe que Sousuke tiene momentos coquetos, en ocasiones hasta creyó que incluso más que él, con todas las llamadas que recibía a su celular, aunque con ningunas conversó más de dos minutos.

Así pasó todo el tiempo en que compartieron habitación en Samezuka, el pelinegro recibiendo llamadas que poco parecían importarle.

Cuando se mudaron en el mismo departamento en Tokio, cerca de la universidad, se olvidó de eso, ya que veía al pelinegro enfocado en sus estudios, su rehabilitación y en el trabajo que había encontrado como portero de un restaurante elegante, nada que forzara su hombro pero aún así con buen ingreso.

Todo eso no le dejaba tiempo para nada, según lo que notaba Rin, ya que veía a su amigo llegar bastante tarde.

De repente su amigo cambia de trabajo, ahora sí de mesero, en otro restaurante, la paga era menos pero el horario era más flexible. Casi todos los días llegaba a casa a las ocho, exceptuando los dos días que tenía libre, que llegaba antes.

Fue una de esas tardes, luego que Rin llega de la universidad que lo encuentra hablando por teléfono.

Estaba sentado, más bien acurrucado, en el sofá de una plaza que habían puesto en el pequeño balcón que tenía el departamento, y disfrutando de una taza de chocolate caliente, lo sabe por el humo que aún despide la taza.

Su voz llega a los oídos de Rin como un murmullo, pero lo suficiente para conocer aquel tono seductor que le ha oído antes, aunque esta vez es distinto, sus labios están curvados en una sonrisa cegadora y sus ojos parecen tener el mismo brillo.

También es distinta esta ocasión, ya que Rin tuvo tiempo de entrar a su habitación, ducharse, cambiarse y pasar por la cocina para servirse lo poco que quedaba del aún tibio chocolate, antes de que Sousuke diera por terminada su conversación y Rin se le uniera en el balcón.

¿Interrumpí algo? No debiste terminar tu llamada por mi culpa.

¡¿De qué hablas Rin?! Es una simple llamada, ya había terminado de todas formas.

Rin sabe que Sousuke miente, pero al notar la felicidad de su amigo por una "simple llamada" decide pasar por alto ese detalle.

Durante un rato solo se escucha el sonido de ambos al sorber, mientras observan la ciudad bajo sus pies. En el pequeño parque que hay al doblar la esquina una pareja coquetea, la chica ríe de algo que su novio le dice, saben que son pareja por lo cerca que están el uno del otro.

Rin, ¿Cuál sería la pareja más rara que crees que yo tendría? Es decir, no te molesta si es chica… o chico…o… - Sousuke luego de eso murmuró algo que Rin no pudo entender.

¿La verdad? – Sousuke asiente - mi único problema es si de repente te vuelves pedófilo o zoofílico – sousuke pone cara de asco y Rin ríe - …. ¡Y ni se te ocurra salir con Gou, que no solo no te lo perdono sino que también te castro!

Despreocúpate no es nada de eso.

Hasta ahí llega la conversación y Rin no presiona más, el solo hecho de que Sosuke se inquietara por el tipo de persona con el que sale le indican al pelirrojo que debe ser muy importante, ya en su momento le dirá.

Solo el día en que vio a Sosuke tomado de la mano de Haru y diciéndole al grupo que estaban saliendo, con esa sonrisa a flor de piel y viendo a su otro mejor amigo igual de feliz fue que él pudo entender por qué estaba tan preocupado su mejor amigo, aunque ¿No dicen que del odio al amor hay una línea delgada? Es obvio que este par la cruzó sin que él se diera cuenta.