Muy buenas a todos los que leen esta historia. Los saluda el Marqués de Sade, quien se encuentra muy feliz porque pasó el examen de universidad.

He de decir que planeaba publicar la semana pasada, pero mi teclado se descompuso misteriosamente. Ya lo arreglé (honestamente no sé cómo lo hice), por lo que no habrá ningún problema.

Una vez más agradezco a baraka108 por dejar otro review, el cual procederé a contestar.

Primeramente, me da gusto que Dios te esté agradando, pues es un personaje pensado para agradar a la mayoría y atraerlos a él, para que pongan atención a su historia, la cual es bastante larga, tanto así que algún día habrá un pre-series de esta historia. En cuanto a sus poderes y sus límites, bueno, él aún no ha demostrado prácticamente nada de lo que puede hacer (me pareció bastante curioso que lo compararas con el anti-espiral, lo cual me llevó a escuchar "Libera me from hell" y Sorairo Days un montón de veces).

La transformación de Yoshino fue, de hecho, su forma Inversa, como casi todos lo han de haber deducido. Traté de apegarme lo más que pude a lo que dijo Tachibana Kouchi (creador/a de Date a Live): "Cuando un personaje se vuelve dark, se vuelve más sexy". Esto lo aplicó muy bien en "Inverse Tohka". Otro ejemplo pero de otro anime sería Yami en su forma "Darkness", la cual saldrá en esta temporada de Julio. La evolución de Yoshinon no fue planeada, de repente se me ocurrió hacerla. No comprendo tu forma de ver a Ruby porque no leí esa parte del manga, pero bueno, es tu opinión. No diré nada sobre los futuros poderes de Yoshino por ahora, solo espera cosas grandes. La aparición de Flannery tampoco fue planeada, fue algo que escribí sobre la marcha. Y por último, la intención del entierro de Yena era ese mismo, que llegara al Kokoro.

En cuanto a las novelas ligeras, yo las descargue de una página de Facebook llamada Zero1994, ahí están, junto a las novelas de High School DxD y otras.

Sin nada más por agregar, disfruten.

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-¿Eso es todo? Puedes hacerlo mejor- la desafiante voz de Yoshinon motivó a Ken a seguir tratando de asestarle una patada. Ya había pasado media hora desde que comenzaron el combate, y ambos estaban cerca de alcanzar sus límites, pero ninguno de los dos estaba dispuesto a ceder.

Ken se abalanzó una vez más hacia Yoshinon, al mismo tiempo que arrojaba Ascuas hacia sus piernas. Yoshinon saltó hacia Ken para evitarlo, a lo que Ken también saltó mientras preparaba una patada. Se escuchó un fuerte impacto proveniente del choque entre sus patas: Yoshinon logró detener la patada de Ken con la suya. Pero Ken no se detuvo ahí y arrojo la segunda patada, realizando el movimiento Doble Patada, el cual se dirigía directo al rostro de Yoshinon.

Yoshinon reaccionó a tiempo y antepuso sus brazos, recibiendo en ellos toda la fuerza de la patada, pero la fuerza fue tal que la arrojó hacia el suelo. Yoshinon aterrizó en sus piernas e inmediatamente después realizó un par de volteretas con la intención de tomar distancia.

-¡Este nuevo cuerpo es increíble!- exclamó, bastante feliz por su reciente evolución.

Después de que Yoshinon evolucionó, decidí que mis Pokémon debían fortalecerse, para no volver a ser derrotados… y para que ninguno de mis Pokémon sufra el terrible fin de Yena o las dolorosas heridas que tuvo Yoshinon. No permitiría que me arrebatasen a otro amigo.

Aunque realmente no quería que Yoshinon comenzara el entrenamiento tan pronto debido a que se había recuperado hace muy poco, terminé rindiéndome ante sus exigencias. He de admitir que estaba sorprendida con el aumento en todas las características de Yoshinon, volviéndose más fuerte, resistente, veloz.

¿Era esto resultado de su evolución? ¿O acaso Dios hiso algo más que curarle? Sea cual sea la razón, era un cambio positivo y no me molestaba en lo más mínimo.

Voltee hacia el resto de mis Pokémon, los cuales también estaban entrenando. Reine – quien ahora era una Gardevoir – estaba fortaleciendo sus poderes psíquicos levantando ciertos objetos del suelo. Eevee estaba combatiendo contra Axel, una batalla a base de placajes y arañazos. Por último, voltee hacia mi sexto Pokémon, el cual era el Beldum que me regaló Steven. Beldum estaba fortaleciendo su fuerza destruyendo rocas, aprovechando su cuerpo de acero.

Todos estaban esforzándose al máximo en sus respectivos entrenamientos, lo cual me hiso pensar en el que yo tendría que hacer. ¿Qué clase de entrenamiento sería? Me imaginaba los entrenamientos normales, los cuales consistían en sentadillas, abdominales, lagartijas, y todo ese tipo de cosas, pero ninguno parecía ser el correcto. ¿Cómo se supone que entrenas para usar la energía? Esta pregunta me hiso pensar en las series que a veces veía en la televisión, en las cuales el personaje meditaba o hacia ejercicios bastante extraños. ¿Entonces tenía que meditar? ¿Qué se supone que debía meditar?

Al final me rendí, no se me ocurría ningún ejercicio que pudiese realizar para comenzar antes el entrenamiento, pero no quería quedarme sin hacer nada, así que comencé a trotar hasta que llegara la tarde.

Hoy comenzaba mi entrenamiento con Dios, y mañana… enfrentaríamos el desafío del Gimnasio Pokémon.

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Al ver el vacío blanco del lugar y lo oscuro del suelo, respiré profundamente. Había llegado el momento.

Decir que estaba nerviosa era poco comparado a lo que realmente sentía, no tenía idea de lo que debía hacer. Pero traté de calmarme lo más que pude para evitar que él se diese cuenta de mi estado actual. De todas formas, probablemente ya se había dado cuenta, aunque sus ojos estén más concentrados en su taza de café con leche que en mí.

-… Bueno, supongo que es hora de comenzar- dijo después de darle un último sorbo a su café y arrojando la taza hacia cualquier lado.- ¿Estas lista?-

-… S-sí- respondí, respirando profundamente una vez más.

-Entonces comencemos- dijo mientras su rostro se volvía serio.- Tu primer ejercicio es: ¡Hacerte notar!-

-… ¿Eh?- exclamé, pues no entendí a qué se refería con "hacerme notar".

-El objetivo de este ejercicio es simplemente que sientas tu propia energía-

-Y, ¿Qué debo hacer?- pregunté, aun sin entender.

-Solo debes dejar que tu energía salga- trató de explicarme, sin mucho éxito.-… Mejor has lo que yo te diga, ¿Entendido?-

-…Esta bien-

-Cierra tus ojos- fue su primera orden, la cual obedecí de inmediato.- Ahora concéntrate en tu núcleo, el cual está en el centro de tu pecho. Dime, ¿Qué sientes?-

No contesté a la pregunta de inmediato. Era un tanto difícil concentrarme en algo de lo que nunca había estado enterada que estaba ahí. Después de unos pocos segundos finalmente sentí algo, algo pequeño que estaba justo por encima de mi estómago.

-… Siento una esfera pequeña… la cual irradia vitalidad- traté de explicarme. Era difícil describir en palabras lo que estaba sintiendo.

-Excelente. Ahora, ¿Sientes como esa "vitalidad" que expulsa tu núcleo quiere salir?- siguió preguntando.

Me concentré un poco más en aquella sensación, la cual se extendía por todo mi cuerpo de una forma mucho menos perceptible.

-… Sí… pero no puede…- dije.-… como si algo la estuviese reteniendo…-

-Es como una llave de agua: el agua no saldrá si no abres la llave- explico él.-… Ahora solo déjala salir-

-¿Cómo hago eso?- pregunté.

-… Deseándolo- respondió sencillamente.

No entendí del todo su respuesta, pero traté de hacer lo que él me dijo. Me concentré en el deseo de liberar esa "vitalidad, me lo repetí mentalmente una y otra vez, tratando de grabar ese deseo en mi corazón. Pronto me sorprendí al sentir como se expandía una onda de "vitalidad" desde mi cuerpo, la cual provocó que el viento circundante se agitase con cierta fuerza. Finalmente me detuve al escuchar el sonido de aplausos.

-Felicidades- celebró él, dejando de aplaudir.- Has terminado el primer ejercicio con éxito-

-… ¿Uh? ¿Tan rápido?- pregunte incrédula. ¿Eso era todo el primer ejercicio? Aun así, la sensación que me dejo ese pequeño ejercicio fue, de cierta manera… excitante.

-Sí, era un ejercicio muy sencillo, así que era obvio que lo terminarías rápidamente- dijo mientras otra taza de café con leche aparecía en su mano derecha.- Ahora supongo que querrás que te explique porque tuviste que hacer eso en tu primer ejercicio-

-Por favor, explícame- pedí, pues aún no lo entendía del todo.

-La idea es que te acostumbres a tu propia energía y a dejarla salir, para que puedas manejarla después- explicó, dándole un sorbo a su café.- Lo llamé "Hacerse notar" porque todos los seres vivos instintivamente sienten cuando otro libera más energía que ellos-

-Entonces, ¿Eso es la "presencia" de alguien?-

-Sí y no, la "presencia" de alguien consiste en la energía que libera y en su propia personalidad. Esta "presencia" suele ser usada para intimidar- terminó de explicar. Repentinamente, el ambiente se volvió más pesado, se formaron fuertes vientos y respirar se volvió un poco más difícil, indicios de que él estaba imponiendo su "presencia".- Mientras más energía liberes y mientras tu personalidad sea más fuerte, el efecto será mucho mayor en el resto de seres vivos a tu alrededor. Incluso puedes aprender a aplicarle esa "presencia" a un solo objetivo-

Al terminar de hablar, los vientos se detuvieron, pero mi cuerpo se volvió más pesado y respirar se volvió aún más difícil, dándome a entender que él estaba concentrando su "presencia" solo en mí. Finalmente se detuvo y aproveché para respirar hondo.

-Te recomiendo que realices este ejercicio cada vez que puedas- dijo, terminando de beberse su café.- Pero ten cuidado de cuando lo haces, pues a algunos los intimidaras, pero a otros los motivaras a enfrentarse a ti-

-… Entiendo, seguiré tu consejo- hablé, al mismo tiempo que recuperaba la compostura.- Ahora, ¿Qué sigue?-

-Je, te has recuperado bastante rápido, veo que estas motivada- dijo él, sonriendo burlonamente.- Bueno, ya que empezamos con práctica, supongo que sigue algo de teoría antes del siguiente ejercicio-

-¿Teoría? ¿Qué vas a explicarme?- pregunté dudosa, pues me había hecho a la idea de que solo sería práctica.

-Voy a explicarte las bases de toda acción- respondió él, aunque no entendí bien de qué hablaba.

- Para hacer cualquier acción se necesitan 4 cosas:

1.- Poder: Debes tener la energía suficiente para hacer la acción.

2.- Conocimiento: Debes saber cómo realizar la acción.

3.- Voluntad: Debes estar dispuesto a hacer la acción, aceptando todas las consecuencias que pueda haber.

Si no cumples con alguna de estas tres, entonces no podrás realizar la acción. Por último, la cuarta no es necesaria para realizar la acción, pero si define lo fuerte que será.

4.- Deseo: Mientras más desees realizar la acción, más fuerte será. Tu deseo debe venir directamente de tu corazón. Así podrás realizar lo imposible.

Terminó de explicar y rellenó su taza con café, volviendo a darle un sorbo. ¿Cuánto café beberá al día? Probablemente suficiente como para matar a un adulto.- Si cumples con todo esto, puedes hacer cualquier cosa, incluso crear universos-

-¿Enserio?... ¿Es así como creaste los universos?- pregunté, repentinamente interesada en el tema.

-Bueno, yo no soy de los que disfrutan creando universos. Prefiero visitar los universos que han creado otros a crear los míos- respondió, alborotando su cabello. Una parte específica de su respuesta llamó mi atención.

-¿Otros? ¿Eso significa que hay otros dioses?- pregunté estupefacta.

-¿Uh? Sí, por supuesto. Sería muy sorprendente que solo fuese yo- contestó como si fuese lo más obvio del mundo.

-… ¿Cuántos?-

-¿Hmmm?-

-¿Cuántos dioses hay?- pregunté, tratando de hacerme a la idea de que él no era el único. Esperaba que fuese como en las series, donde había un total de 12 dioses y cada uno significaba algo. Después le preguntaría qué significaba él.

-Hmmm… según recuerdo, la última vez que los vi eran cerca de 4,000- respondió mientras posaba una mano en su barbilla.

-¡¿Cu-cu-cu-cuatro mil?!- exclamé. Su respuesta había superado por mucho mis expectativas.- ¿No son demasiados dioses?-

-¿Cuatro mil es un número tan sorprendente?- preguntó extrañado, como si mi reacción fuese injustificada.- Antes eran millones-

Ya no supe que decir ante lo último que dijo y solo pude concentrarme en mis propios pensamientos. ¿Millones? ¿Por qué había tantos dioses? ¿No era suficiente con una docena? Fue entonces que analicé correctamente lo que me había dicho. Si antes eran millones y ahora eran cerca de 4000, entonces…- ¿Por qué ahora hay tan pocos dioses en comparación con antes?-

No respondió inmediatamente, sino que se quedó mirando a la nada de forma nostálgica, como si estuviese recordando algo que no quería recordar. Finalmente recobró la compostura y volteó a verme.-… Hace muchos años, se desató una especie de "guerra civil" entre los dioses, la cual duro entre 14 y 17 años, hasta que finalmente un bando fue derrotado.-

¿Una guerra entre dioses? No quería ni imaginarme la cantidad de destrucción que un evento como ese pudo causar.- ¿Casi todos los dioses murieron en esa guerra?... ¿Eso significa que los dioses pueden morir?-

-… Sí, los dioses pueden morir, pero te hablaré de eso más adelante. Sin embargo, a diferencia de lo que podrías pensar, en esa guerra murió una tercera parte de la población de los dioses- respondió. Entonces su mirada se volvió sombría.- Lo peor vino después-

-… ¿Qué sucedió después?- pregunté, aunque dudaba que debía hacer esa pregunta.

Él suspiró y volvió a ver a la nada, como si se estuviese debatiendo mentalmente si contestarme o no. Finalmente pareció tomar su decisión y volteó a verme.

-… 7 años después, aprovechando que los dioses apenas se estaban recuperando de la guerra, el Rey Demonio Lucifer y sus generales realizaron un ataque a gran escala, provocando la muerte de casi todos los dioses- dijo, en sus ojos se veía el rencor.

-¿Los demonios existen también?- pregunté para confirmar.

-Sí, aunque en realidad son dioses con ideología distinta, los cuales se separaron de nuestra sociedad hace miles de millones de años- explicó. Ya todo estaba tomando sentido, solo faltaba una pregunta más.

-… ¿Y tú?- pregunté, llamando su atención.- ¿Cuál fue tu participación en ambas guerras?-

Esta vez pareció sorprenderle mi pregunta, sin embargo, no tardó mucho en contestarla.

-… En mis tiempos "antes de nacer", yo, mis amigos y todos los dioses que no estaban en ninguno de los dos bando pero se vieron obligados a pelear nos enfrentamos al ejercito insurgente en la "guerra civil". Aunque he de admitir que nuestras razones para enfrentarlos eran distintas a las de nuestros compañeros… eran un tanto más personales- dijo, aparentemente participó en un tercer bando. Una vez más había mencionado algo sobre "sus tiempos antes de nacer".-… Después, en la invasión de los demonios, mis amigos combatieron a los generales de Lucifer, mientras que yo y "la chica rosadita" nos enfrentamos al mismísimo Lucifer.-

-… ¿Quién ganó?- pregunte, aunque la respuesta era casi evidente.

-… El último día de la invasión, "nací" y me enfrente uno a uno contra Lucifer en su forma más poderosa… Y la invasión terminó en el instante en que lo asesiné… aunque no fue lo único que terminó- esto último lo dijo en un susurro casi inaudible. Bajó la mirada, causando que su cabello cubriese sus ojos. Su tono de voz sonaba como si algo doloroso hubiese pasado aquel día… como si hubiese perdido algo… como si se arrepintiera de algo.

-… Entonces tú ganaste…- confirmé mientras trataba de pensar en alguna manera de hacerle recuperar su actitud normal. Quizá si cambiaba de tema…

-Evidentemente sí… aunque tuvo muchos costos- dijo y una vez más se terminó su café, para después volverlo a llenar. Observó su café por un momento, tratando de distraerse con el líquido.-… ¿Alguna pregunta más?-

-… ¿A qué te refieres con "antes de nacer?- pregunté de nuevo, ya que la vez anterior no me respondió. Realmente deseaba cambiar el tema de conversación, pero la curiosidad me estaba carcomiendo. Bueno, dice el dicho que "la curiosidad mato al gato… en este caso conejita… pero la conejita murió sabiendo".

-… Realmente no quiero hablarte de eso- respondió, decepcionándome un poco. Pero no podía obligarlo a responder, quizá era un tema demasiado sensible.- Lo único que te puedo decir es que ese día que "nací" dejé de ser el "Yo" anterior y me volví el "Yo" actual. Ya existía desde antes de ese día, pero soy lo que soy ahora desde ese momento-

Aunque no lo comprendí por completo, con eso era suficiente. No volvería a preguntarle de nuevo, era mejor esperar a que él mismo me lo explique algún día por su propia voluntad. Ahora cambiaría el tema y ya no le haría más preguntas…

No. Aun había una pregunta que deseaba hacerle, y por más que quería moverme a un tema menos sensible, esta podría ser la única oportunidad que tenía.

-… Una pregunta más, ¿Quién es "la chica rosa…"?-

-¡Bien! Basta de preguntas- exclamó repentinamente, destrozando en pedazos mi intento de preguntar. Parecía haber regresado a su actitud normal… o quizá estaba fingiendo… espero que sea lo primero.- Como puedo sentir que se acerca el momento de que te vayas, me gustaría enseñarte algo más antes-

-¿Cuál es el siguiente ejercicio?- pregunté, convenciéndome a mí misma que era mejor no seguir con el tema anterior.

-Voy a enseñarte a potenciar… por si acaso, no me refiero a matemáticas- dijo mientras alborotaba su cabello.

-¿Potenciar? ¿Potenciar qué?-

-Tu cuerpo. En otras palabras, voy a enseñarte a usar tu energía para volverte más fuerte, resistente y veloz- explicó y se bebió todo su café, arrojando la taza después.-… Aunque existe un pequeño problema-

-¿Cuál es el problema?-pregunté. Él solo suspiró y comenzó otra explicación.

-Como ya te explique antes, se requiere de cuatro cosas para realizar cualquier acción, de las cuales 3 son indispensables: el Poder, el Conocimiento y la Voluntad. El Poder ya lo tienes, la Voluntad es algo que se desarrolla con facilidad, pero adquirir el Conocimiento para hacer algo puede tomar años, y tú no tienes todo ese tiempo- terminó de hablar, pero algo en sus ojos me decía que había más.

-¿No existe una manera para aprender más rápido? Como un entrenamiento especial o algo como en las series-… últimamente estoy comparando mucho mi situación con series de televisión.

-… Si la hay, pero puede ser muy arriesgada si algo sale mal- dijo, como si estuviese considerando si decirme el método o no.-… la manera más rápida de que aprendas es que yo te transfiera esos conocimientos-

-¿Puedes hacer eso?- pregunté sorprendida.

-Soy Dios, puedo hacer muchas cosas- respondió con una mueca extraña.

-… Ah, cierto…- dije, por un momento me sentí idiota.- Pero hay algo que no entiendo, ¿Cuál es la parte arriesgada?-

-Que podrías morir- dijo secamente.

-¿M-morir?- me sorprendió su respuesta.- ¿P-pero por qué moriría?-

Él suspiro una vez más y levantó su brazo con la intención de beber café, para después recordar que ya no tenía nada en sus manos. Se venía otra explicación.

-Para poder darte mis conocimientos, es necesario que tú y yo realicemos una conexión mental. El problema es que, mientras mi conciencia entra en tu mente y transcribe los conocimientos, tu conciencia entra en mi mente, dando el riesgo de que te pierdas por siempre en mis recuerdos y ya no puedas volver- explicó.- Eso no sucederá si te mantienes concentrada en un solo punto, en un solo lugar de mi mente. En un solo recuerdo, por ejemplo-

-Entiendo…- dije y comencé a pensar. ¿Debería correr el riesgo? Podría desaparecer dentro de su cabeza en el peor de los casos, pero si no lo hacía jamás podría superarme a mí misma. Él dijo que "La voluntad, necesaria para hacer una acción, es estar dispuesto a hacer la acción, aceptando sus consecuencias"… era hora de forjar mi voluntad.-… Estoy dispuesta a correr el riesgo… ¿Podemos intentarlo?-

-… ¿Estas segura?- preguntó para confirmar. Yo solo asentí.- Entonces que así sea-

Al decir esto se acercó a mí y colocó sus manos en mis mejillas, para después comenzar a acercar su rostro al mío. Me sonrojé inmediatamente ante lo que aparentemente iba a hacer.- E-e-espera, ¿Q-q-qué v-vas a…?-

-Recuerda que debes concentrarte en un solo recuerdo- me interrumpió y terminó de acercarse, solamente juntando nuestras frentes.- ¿Estas lista?-

-H-h-h-hai- contesté, totalmente nerviosa y avergonzada.

-Bien, aquí vamos- dijo y cerró sus ojos. Yo le imité.- ¡Seishin-tekina setsuzoku!-

Su voz resonó con fuerza en todo el lugar y, aunque tenía los ojos cerrados, todo se volvió absolutamente blanco. Repentinamente sentí que el suelo desaparecía y traté desesperadamente de sostenerme de algo, pero no solo no había nada de que sostenerse, sino que tampoco estaba cayendo.

Inesperadamente el lugar cambió, mostrando un escenario montañoso. Sin embargo, no fui capaz de apreciarlo bien debido a que la vista cambió en menos de un segundo, mostrando otro lugar que más tarde volvió a cambiar. Ríos, lagos, mares, montañas, volcanes, praderas, bosques, selvas, islas, desiertos, glaciares, ciudades, pueblos, e incluso planetas, lunas, cometas, soles, nebulosas, hoyos negros, galaxias, y todo lo que podría haber en cualquier universo se mostró frente a mí a una velocidad impresionante, sin que pudiese apreciarlo por más de medio segundo.

Ver tantos lugares a tal velocidad comenzó a marearme, y pronto ese mareo se convirtió en dolor de cabeza, que luego paso a migraña. Al tratar de tomar mi cabeza entre mis manos, noté con horror que mi mano izquierda ya no estaba, y el horror se incrementó al notar que otras partes de mi cuerpo comenzaban a desaparecer.

-Cálmate, cálmate- me dije, pues ya había empezado a hiperventilar.-… Concéntrate en uno solo, un solo recuerdo-

Aunque trataba de concentrarme en un recuerdo, pasaban tan rápido que no me daba tiempo de concentrarme en dicho recuerdo antes de que apareciese otro. Pero conforme el tiempo iba pasando pude notar que los recuerdos duraban más que antes, hasta que finalmente pude concentrarme en uno.

Al lograrlo, sentí mis pies volviendo a tocar el suelo y sostener mi peso. Ahora me encontraba al pie de una pequeña colina, la cual poseía un árbol grande y frondoso en su centro. El cielo tenía unas pocas nubes y la hierba resplandecía con el rocío de la mañana. Comencé a caminar hacía el árbol, pero me detuve cuando noté que había movimiento justo ahí, el cual era causado por tres personas.

El primero era un joven alto, aproximadamente de 1.80 metros. Su tez pálida contrastaba con su cabello negro, el cual era corto y estaba peinado hacia atrás. Su ropa era completamente negra, desde sus deportivas hasta su camiseta y sus jeans. Algunas de sus características físicas más llamativas era el rojo sangre de sus ojos, los cuales daban una mirada llena de seriedad, además de que sus pupilas eran rasgadas, como las de un gato. Sus incisivos eran ligeramente más largos de lo normal, los cuales se dejaban ver en su sonrisa.

Su sonrisa era muestra de que estaba disfrutando el combate contra el segundo.

El segundo era un joven de la misma altura que el primero. Su piel blanca tenía un tono más sano que la del pelinegro y su cabello era blanco como la nieve. Sus ojos eran tan blancos como su cabello y daban una mirada observadora y analizadora. Sus deportivas eran negras, sus jeans grises y su camiseta blanca. Al igual que el pelinegro, la sonrisa del peliblanco denotaba que estaba pasando un buen momento enfrentándose al primero.

Observé a la tercera persona, una mujer, y me sorprendí al notar que su aspecto era increíblemente parecido al mío. Su tez blanca del mismo tono que la mía, su cabello ondulado de un tono azul casi igual al mío, pero el de ella era tan largo que fácilmente podría llegarle a las rodillas. Sus ojos azules como zafiros brillaban con una calma y una inteligencia bastante destacada. La diferencia más apreciable entre ella y yo era la edad de nuestros cuerpos, pues el suyo era el de una joven de entre 17 y 19 años. Su busto era abundante y sus curvas eran definidas, la belleza de su cuerpo difícilmente era ocultada con un sencillo vestido blanco y, sumada su sonrisa que irradiaba paz y felicidad, a ella solo le faltaban alas para ser un ángel.

Ella solo se encontraba sentada y apoyándose contra el árbol, observando la contienda entre aquellos dos jóvenes. Y yo solo me quede observando también.

Después de un minuto más de combate, ambos se detuvieron y, después de hablar un poco, el peliblanco se dirigió hacia la señorita y le ofreció su mano. Ella aceptó gustosa y se levantó con su ayuda. Los dos hombres comenzaron a caminar hacia el horizonte y ella los siguió, pero después de dar un par de pasos se detuvo.

Y volteó a verme.

Yo la miré, perpleja de que me haya notado… no, de que siquiera pudiera verme, pues se supone que es un recuerdo y ella no debería ser capaz de notarme. Ella me miro confundida, como si supiese que yo no debería estar ahí, para después darme una bella sonrisa y agitar su mano, saludándome y despidiéndose, pues justo después todo se volvió blanco y ella desapareció.

Abrí mis ojos y lo primero que vi fue a Dios, quien ya había tomado su distancia para que yo tuviese mi espacio personal.

-Eso es todo- dijo con tranquilidad, mientras una taza de café aparecía en su mano.

-… No me siento distinta- hablé con sinceridad. No sentía ningún tipo de cambio en mi cuerpo o mente.

-Te he dado el conocimiento necesario para potenciar tu cuerpo, pero eres tú quien debe practicar para acostumbrarse a hacerlo. Cuando lo logres, serás capaz de hacer cosas como estas- al decir eso, una gigantesca piedra se formó justo al lado de él. La piedra pronto alcanzó un tamaño comparable al de una montaña pequeña. El volteó hacia ésta y preparó su puño, listo para lanzar un fuerte golpe.- ¡Saidai-ka shimasu!-

Su puño impactó con fuerza en la superficie de la roca, la cual se resquebrajo completa en solo segundos y todos los pedazos fueron arrojados en la dirección a la que se dirigía el puño. Un despliegue de fuerza bruta impresionante.

-Por cierto, si vas a intentar hacer eso, te recomiendo que también aumentes la resistencia de tu mano… o podrías rompértela- advirtió y levantó su brazo para beber café, pero una piedra – la cual se había elevado verticalmente en lugar de ser arrojada hacia la dirección del puño – cayó sobre su taza y la quebró, ganándose una mirada de molestia por parte de él… aunque un segundo después ya tenía otra taza en su mano.

-… Disculpa, me gustaría preguntar, ¿Quiénes eran esas personas que vi? ¿Quién era aquella chica peliazul?- pregunté. Ella realmente me había dado una sorpresa, y he de admitir que estaba curiosa sobre su pasado.

-… Oh, ella… quizá algún día te responda…- dijo mientras miraba al horizonte y su miraba delataba nostalgia, pero parecía que esta vez estaba recordando buenos tiempos.- Pero no será hoy, pues ya es hora de que te vayas-

Miré hacia el horizonte y confirmé que el lugar estaba desapareciendo, que mi conexión con este mundo se estaba cerrando.

-¡E-espera! Por favor, dime quien es- exclamé, no quería irme sin saber eso.

-… Ella era alguien muy preciada para mí… su nombre era… Lyria Van Yuki- dijo, con una sonrisa triste.-… Adiós, conejita Yoshino-

Entonces todo fue tragado por el vacío.

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Ya había pasado un minuto desde que la conejita se había ido y yo no me había movido del lugar, aun recordando hechos del pasado.

-¿Estás seguro de lo que estás haciendo?- una voz grave y seria, perteneciente a un hombre joven, me habló en mi cabeza, sacándome de mis pensamientos.

-Sí, lo estoy- respondí con simpleza.

-Pero esto podría volverse algo negativo para nosotros- replicó la voz seria.

-¿Te preocupa lo que una niña pueda hacer?- esta vez habló una voz relajada, también perteneciente a un hombre.

-No me preocupa lo que la niña haga, sino lo que "aquello" haga- le respondió la voz seria a la voz relajada.

-Dragón-sempai t-tiene razón, es un tema que nos co-concierne a todos, Nube-sempai- una voz tímida, perteneciente a una chica, se unió a la conversación.

-Ya lo sé, Cereza, solo quería molestar un poco a Dragón- habló la voz relajada, ahora conocida como Nube.- Hablando en serio, ¿Qué vas a hacer si llamamos la atención de "eso", Ángel?-

-Pelear, supongo- contesté, realmente no se me ocurría ninguna situación donde no termine luchando.

-Es una pena que debamos combatir de nuevo, me gustaría evitarlo de ser posible- esta vez se escuchó la voz dulce y armoniosa de una mujer.- ¿Podríamos ser más discretos? Quizá así no tengamos que luchar-

-Trataré en la medida de lo posible, Luz- dije, esperando complacerla.

-¿Y qué vas a hacer con ese cristal maligno que cubre el núcleo de la niña?- preguntó Dragón.

-Yo también estoy curioso por saber- dijo Nube.

-Por ahora voy a dejárselo. Si se lo destruyera ahora, ella probablemente perdería tanto su potencial como sus poderes, e incluso podría morir- contesté. Todos se quedaron en silencio, considerando mi decisión.

-E-eso sería p-peligroso, Ángel-sama. Ella podría he-herirse a sí misma y a las p-personas a su alrededor si el cristal la influencia- Cereza replicó.

-Entonces solo nos queda esperar que no pase- dije, queriendo terminar ya con la discusión.

-No creo que esa señorita le haga daño a alguien, parece tener un gran corazón- dijo Luz.

-En eso tienes razón- le dijo Nube.- pero nunca se sabe que pasara cuando se trata de energía-

-En todo caso, será mejor que me prepare para la peor situación, así que tendré que empezar a entrenar. Después de todo, no he tenido una buena batalla desde hace 12000 años- dije, aunque no me gustaba lo que estaba diciendo. No quería volverme más fuerte sino hasta que alcanzara mi objetivo, pero "situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas".- Y si la situación se vuelve más problemática, podemos pedirle ayuda a Isabel-

-Concordamos- dijeron todos, y después ya no escuché ninguna voz.

-Bien, comencemos esto- me dije, al mismo tiempo que terminaba mi café.

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Caliente y húmedo.

Esas 2 palabras describían a la perfección el gimnasio de Pueblo Lavacalda.

Esto era causado por la gran cantidad de aguas termales que se encontraban dentro de éste. Lo curioso era que, debido a que el gimnasio era de tipo fuego, los Pokémon del gimnasio estaban rodeados por su enemigo natural, aunque las aguas termales no parecían afectarles tanto como agua normal.

-Flannery, ¿Usted es la líder de gimnasio?- pregunté, aunque mi pregunta era más para confirmar.

-Por supuesto, ¿No te lo esperabas?- contesto Flannery con una sonrisa.

-Honestamente no- respondí.- Pensé que usted era de las personas que les encantaba viajar frecuentemente, moverse por ahí libremente-

-Y tienes razón, pero este trabajo lo llevo con orgullo, así que está bien-dijo Flannery, para después darme una mirada más seria.- ¿Comenzamos?-

-De acuerdo-

La batalla comenzó.

Ambas tomamos una Poké Ball y la arrojamos sin dudar. De su Poké Ball apareció un Pokémon que aparentemente estaba hecho de lava, un Slugma. Yo, por mi parte, liberé a Reine.

-¡Lanza Rocas!- ordenó Flannery, y su Pokémon obedeció sin rechistar, arrojando rocas a Reine.

-¡Teletransportación!- ordené, imitando la estrategia de Wally. Reine desapareció y apareció poco después detrás del Slugma.- ¡Psíquico!-

El golpe fue directo.

-Tsk, ¡Usa Día Soleado!- repentinamente, una esfera amarilla apareció dentro del gimnasio, simulando al sol.- ¡Ahora, Sofoco!-

-¡Acaba con Psíquico!- una enorme onda ígnea impactó a Reine, causándole mucho daño. Sin embargo, el Psíquico terminó debilitando al Slugma.

-¡Ve, Numel!- Flannery no tardó nada en regresar a su Pokémon debilitado y arrojar otro. Al ver al Numel, sentí un extraño pinchazo de Ira en el centro de mi pecho, pues Numel era la preevolución de Camerupt, y un Camerupt había matado a Yena.

-Reine, elévalo con tus poderes psíquicos, y usa Psíquico en él hasta que le derrotes- Reine apuntó una mano hacia el Numel y lo elevó con cierta dificultad, para después comenzar con los ataques. No habría piedad contra él.

-¡Liberate de su poder, usa Humareda hasta que te suelte!- la pelea entonces se convirtió en ataque tras ataque hasta que uno de los dos sea debilitado. Al final, Reine se debilitó primero debido a que el Día Soleado estaba potenciando la Humareda. Pero al debilitarse Reine, Numel cayó de una altura de 3.5 metros, quedando inconsciente con la caída.

Ambas regresamos nuestros Pokémon sin decir una sola palabra y ella arrojó otra Poké Ball.

De ésta apareció una tortuga roja con caparazón negro, un Torkoal. Yo le hice una seña a Yoshinon, indicándole que era su turno.

-Bien, estoy lista- dijo Yoshinon, quien estaba más concentrada en la repentina sensación de pesadez en el ambiente que en la batalla que sucedería. Esta sensación había aparecido justo después de que Flannery había sacado a su 2do Pokémon, y no se sentía muy agradable. El Torkoal parecía notarlo también, pues temblaba casi imperceptiblemente.

Inconscientemente, yo estaba dejando salir energía, esto a causa del repentino pinchazo de ira que había aparecido anteriormente. Aunque la energía no era tan densa como para ser visible, si era lo bastante fuerte como para presionar el ambiente. Flannery comenzó a sentirlo también, pero no sabía de qué se trataba esa sensación o de dónde provenía.

-Yoshinon, Ataque Rápido y Puño Mareo- Yoshinon se espabiló y atacó a gran velocidad, no dándole tiempo a Flannery de recuperarse.

-¡Usa Golpe Cuerpo!- aprovechando la poca distancia que había entre ambos, el Torkoal atacó a Yoshinon, pero ésta lo resistió muy bien.

-Patada Salto- ordené y Yoshinon realizó el ataque, debilitando a Torkoal.

Flannery lo regresó a su Poké Ball y se dirigió a mí.

-… Uf… pero que sensación más tenebrosa, ¿Tú la sentiste?- preguntó, mientras se tallaba los brazos, como si tuviese frío.

-… ¿Eh?- finalmente reaccioné, me había quedado en las nubes.- Ehmmm… Sí, si lo sentí-

-Bueno, de todas formas, aquí tienes- dijo y me entregó la medalla Calor. Yo la recibí distraídamente.- Fue una batalla bastante intensa, me ha gustado, por lo que te daré esto-

-Muchas gracias- agradecí mientras recibía la MT Sofoco.- Sí me disculpas, debo irme-

Salí de ahí inmediatamente, pero apenas di la vuelta en la esquina me topé con Ruby-san, el cual no dudó en iniciar una conversación.

-¡Yoshino! ¿Estás bien?- me preguntó con un rostro muy preocupado.

-Cómo puedes ver, sí, lo estoy- respondí. Realmente no quería hablar ahora, estaba más preocupada por haber liberado energía de esa manera.

-¡Que alivio! Después de dejar al profesor en Pueblo Pardal, corrí lo más rápido que pude para llegar donde estabas y ayudarte, pero a mitad del camino repentinamente toda la cima se congeló y se llenó de niebla, lo cual me hiso preocupar mucho más por ti- habló y se detuvo para recuperar el aliento.- Pero por culpa del hielo no pude tomar el teleférico para llegar más rápido, por lo que tuve que escalar hasta la cima y después llegar aquí-

-… Toda una aventura, ¿no?- dije con simpleza.

-Sí que lo fue, pero valió la pena, pues ahora puedo verte sana y salva con mis propios ojos- dijo Ruby-san, y después se fijó en el gimnasio Pokémon, deduciendo lo que acababa de pasar.- ¿Te enfrentaste a la líder del gimnasio?-

-Sí, aquí está la medalla- dije mientras le mostraba la medalla Calor.

-Impresionante, se ve que aprovechaste el tiempo que yo tardé en venir. La siguiente medalla es la de Ciudad Petalia, y yo voy para allá. Pero primero me enfrentaré a la líder de aquí, ¿Me esperarías?- me preguntó, yo realmente no tenía deseos de estar acompañada por alguien además de mis Pokémon y Yoshinon por ahora.

-No. Sera mejor que te tomes tu tiempo para enfrentarla, es una poderosa líder. Si te espero, te sentirás presionado, por lo que podrías perder. Mejor me adelanto- dije, obviamente una excusa. Él bajó la mirada, un tanto desanimado.

-Supongo que sí… entonces adelántate- dijo y me dejo partir. Yo comencé a caminar hacia la salida del pueblo, pero su voz me detuvo.- Yoshino…-

-… ¿Sí?- me di la vuelta.

-… Realmente me da gusto ver que estás bien- dijo con una sonrisa cálida. Yo se la devolví y lo vi entrar al gimnasio. Yo volví a voltearme y caminé en dirección a la salida del pueblo.

Era hora de ir hacia mi "padre".

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Espero que hayan disfrutado del capítulo. Agradecería que dejaran un review con su opinión al respecto.

Ahora, un par de definiciones.

¡Seishin-tekina setsuzoku!:Mental Connection, Conexión Mental.

¡Saidai-ka shimasu!: Maximize, Maximizar o Potenciar.

Decidí escribir los nombres de las habilidades en japonés porque así sonaban mejor.

Ahora que el entrenamiento de Yoshino comenzó. ¿Qué sucederá? ¿Quiénes eran las personas en aquel recuerdo de Dios? ¿Yoshino superará con éxito el entrenamiento? ¿Quiénes eran Dragón, Nube, Cereza y Luz? ¿Qué era "eso" de lo que estaban hablando? ¿Quién es Isabel? ¿Y quién es "la chica rosadita"? ¿Yoshino saldrá de control? Algunas de las respuestas podrían ser encontradas en el próximo capítulo, así que presten atención.

Sin nada más por agregar, que tengan una buena semana.