Mariposas.

Thor besa a Loki, y este no siente alguna mariposa en el estómago. Empieza a decirse que lo suyo no es amor, porque tampoco tiene las manos temblorosas o las piernas débiles.

Casi piensa que eso, como el enamoramiento, es falso. Pero tiene esperanza. Esperanza por los libros que relatan cosquilleos profundos en el abdomen y dosis amplias de ilusión en los ojos.

Thor le hace el amor a Loki, y no hay sentimientos extraños. Su cerebro parece más lúcido que nunca y los labios se le congelan. Tiene un hueco en las entrañas, pero el mundo sigue inamovible. Estremeciéndose entre placeres fríos y toques automáticos, entre caricias cada vez menos cálidas que su hermano brinda, murmura letanías —no es amor, no es amor.

Sin mariposas en el estómago, manos sudorosas o cariño; su relación es más de silencios y ruidos, de entendimiento y soledad.

No te amo, no te amo. Casi lo cree.

155 palabras exactas.