Cuando Loki se encuentra frente al martillo de Thor, el mundo parece detenerse.

Han tenido incontables batallas antes, ninguna menos letal que esta... Y, sin embargo, nada se siente tan definitivo como ese segundo en que Thor duda.

Loki sabe que, si uno de los dos se distrae, muere, y que tiene una oportunidad única de salvarse si tan sólo intenta. Pasa mucho tiempo, más de lo que le gustaría y menos del que imagina. Él, de hecho, lo gasta recordando una historia midgardiana.

Caín y Abel, los hermanos.

Se le hace gracioso aquél miedo a ser cualquiera de ellos. De forma vaga se pregunta: ¿Quién soy? ¿Moriré a manos de mi amado o seré el estúpido que lo asesina y carga con ello hasta el fin de sus días?

Aquel pequeño momento termina con un parpadeo final. Loki ya tiene una respuesta. Cierra los ojos: firme y decidido. Mjölnir se acerca.

Abel seré.

155 palabras exactas.

El fin, señoras y señores. Me siento realizada al terminar este, con cinco "capítulos" y todo. Sin embargo, me disculpo, todo los drabbles están medio malos.

Un montón de gracias por los comentarios.

¡Tened un gran día!