N/A

Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Naruto no me pertenece.


Love, Love, Love

Capítulo II

- Una vez la casa este construida por completo vendremos por tus pertenencias, viviras conmigo - sentencio viendo como la rubia se sonrojaba como un tomate, le encantaba verla de esa manera, le encantaba causar esas reacciones en ella - S-Si - contesto esta y sonrió levemente, solo una mueca, se sintio culpable cuando la vio bajar la mirada, con Hinata había sonreído demasiado, como una persona normal pero a pesar de que amaba a Ino, con ella no podía sonreir como lo deseaba, tomo las bolsas que habían caído al piso para tomar su mano y salir de ahí, lo mejor era ir directo al que sería de nueva cuenta su hogar.

Comenzaron a caminar en completo silencio y sintio las miradas de todas las personas sobre ambos, era normal que él fuera arrastrado por la rubia pero no al revés, se detuvieron en una tienda de té y a Ino se le iluminaron los ojos, sabía que esta disfrutaba enormemente de preparar los mismos puesto que a él le encantaban - Escoge los que quieras - aseguro viendo como la ojiazul asentía de inmediato, entraron a la tienda y todas las miradas viajaron a ambos, estaba detestando aquello - Yamanaka - la llamo deteniendo su andar, vio el miedo posarse en sus ojos, sabía que tenía miedo de como la trataría delante de las personas.

- Prepara algo delicioso de cenar y acompañalo con un delicioso té por favor - pidio viendo que las miradas de todos se posaban en ambos, noto más allá el shock en las caras de sus amigos sobretodo en las de Naara y Akimichi, le encantaban esas expresiones más de lo que admitiría - C-Claro - la vio alejarse hacía los pequeños anaqueles y entonces esquivo el kunai del de coleta, estaba enojado y el descontrol en su chakra le decía que estaba en lo correcto, el puño del "rellenito" se estrello en una de las paredes del local asustando a la gente, Ino de inmediato giro el cuerpo para ver lo que estaba sucediendo, se lo merecía.

Sabía que se lo merecía demasiado bien - ¡¿A qué estas jugando con ella Uchiha?! - le grito el Akimichi y él solo gruño en respuesta, ese no era su asunto, si algo que le molestaba era eso, que se metieran en los problemas de una pareja - Eso no les incumbe - sentencio con frialdad saliendo del local para esquivar con gran agilidad los puños de estos, lo menos que quería era golpearlos porque después la rubia le daría un sermón - ¡Shikamaru! ¡Chouji! ¡Basta ya! - y por fin aparecio la aludida que intento detener a sus compañeros de equipo que la ignoraron como siempre porque los golpes le seguían lloviendo a él.

Esquivo de nuevo algunos intentando no perder el control y golpearlos, finalmente se detuvieron y él supo porque, Naruto estaba detrás de él con una clara expresión seguramente de furia - Ustedes dos a mi oficina ahora, y ustedes dos espero que tengan una explicación para mañana - les sentencio a los dos para desaparecer al igual que los amigos de su nuevamente novia... eso había salido un poco más fácil de lo que había pensado.


Entraron finalmente a la casa principal del distrito Uchiha, la casa donde el azabache había pasado su niñez, donde aún tenía una familia - P-Preparare primero la cena, después ordenare mi ropa - señalo viendo que este asentía con la cabeza mientras comenzaba con un camino hacía el despacho que una vez hubiera sido de su padre pero que ahora era la oficina de Sasuke, donde revisaba solo algunos documentos de sus misiones, el sonido de la puerta fue lo siguiente que escucho, camino a paso calmado a la cocina, sabía perfectamente donde estaba todo así que se dispuso a preparar la cena con una sonrisa sincera.

El sonido de la puerta principal se hizo escuchar en toda la casa, dejo el cuchillo al lado y camino con pasos rápidos hasta llegar a la misma, abrio y se quedo de piedra al ver a Hinata que estaba igual de sorprendida que ella - ¿I-Ino? - la faceta tímida de esta se había perdido por completo, las malas lenguas decían que era porque estaba con Sasuke o había estado con este, si, todo el mundo sabía que ella era la mujer con la que la habían engañado, escucho que el Clan de la misma simplemente la miraba con un poco de satisfacción, al parecer que tuviera en su cama al último de los Uchiha era todo un logro para todo su Clan.

- ¿Yamanaka qué haces ahí? - escucho los pasos de Sasuke hasta detenerse detrás de su espalda, noto la tensión que se origino en este al ladear el cuerpo para verlo, no quería saber que hacía ahí la ojiluna, no quería sentir dolor de nuevo - Hinata, ¿qué haces aquí? - eso era lo que más odiaba, que a ella si le llamara por su nombre y a ella tan solo le dijera por su apellido, era su novia y no la trataba bien, no la trataba como a la ojiperla, bajo la mirada y comenzo a andar de vuelta a la cocina antes de que pudiera decir algo malo a los dos, antes de que comenzara a llorar, tomo el cuchillo entre sus dedos y siguio con la cena.

Escucho algunos susurros en la puerta y después el silencio, tomo algunos sartenes para colocarlos sobre el fuego de la estufa y comenzar a cocinar con calma, intento olvidarse de lo recien sucedido porque sabía que eso no le hacía ningún bien - Hinata se quedara a cenar con nosotros, me olvide de que hoy ibamos a hacer algo, espero no te moleste - escucho su voz desde el marco de la puerta, ¿qué no se daba cuenta del dolor que le causaba?, al parecer no, asintió con la cabeza escuchando pasos por el pasillo con dirección a su despacho - Ino-san, ¿podemos hablar? - la ojiperla la llamaba pero no quería hacerlo.

No quería hablar con la misma en lo absoluto - D-Después... por favor - indico tomando la carne para comenzar a rebanarla, saco platos y demás cosas mientras todo se asaba - Hinata - escucho de nuevo pasos y se derrumbo un poco, las lágrimas se deslizaron por sus ojos, algo de ella se perdio en ese momento... lo amaba demasiado pero sería mejor que él se diera cuenta del daño que le estaba haciendo o entonces solo saldrían más lastimados o más peleados de lo que ya estaban.


- ¿Cuándo le vas a decir? - pregunto su amiga y él solo gruño en respuesta, no había manera en que se lo dijera en esos momentos, que mañana saldría de misión con Hinata durante una semana, solos, era obvio que se haría ideas cuando acababan de regresar - Hoy, antes de dormir - contesto con calma mientras hojeaba los regristos de la misión, era una cumbre en Suna, la élite de los Jounnin se reunirían para hablar de temas importantes, la ojiperla lo miro con burla para terminar dando un suspiro - No me quedare a cenar, hazlo durante la cena - la miro con algo de furia causando la risa de esa, se estaba enojando.

- Vete, largo - le sentencio viendo que la peliazul tan solo se levanto de su asiento, desaparecio en medio de hojas de lavanda y él suspiro - ¡La cena esta lista! - el grito de Ino lo hizo volver a la realidad, había extrañado esos gritos sinceramente, dejo a un lado lo que tendría que llevar para la misión y se levanto de su asiento, comenzo a caminar con calma hasta llegar a la sala donde estaba la rubia acomodando todo - Hinata se fue, no cenara con nosotros - señalo viendo que esta asentía con la cabeza mientras terminaba de acomodar todo - S-Sientate - señalo esta mientras tomaba una tetera acomodandola con cuidado.

Tomo asiento y sonrió internamente al ver los alimentos, olían delicioso, había extrañado su sazón, sin embargo, él cocinaba pero sabía que le faltaba demasiado para cocinar como ella, tomo los palillos con cuidado - Gracias por la comida - y comenzo a comer al igual que la rubia en completo silencio, lo único que podía escucharse era el sonido de los palillos, la vio tomar un vaso de leche y llevarselo a los labios, al parecer ese hábito había cambiado nada - Yamanaka, tengo que decirte algo importante - esta poso su mirada sobre él y tomo aire, no quería que se enojara o llorara de nueva cuenta, detestaba verla llorar.

- ¿Q-Qué? - el temblor en su voz no le gustaba para nada, siempre había creído que Ino era como Sakura, fuerte, segura de si misma, todo mundo decía que así era pero él sabía que a su lado por completo era diferente, era temerosa, no le gustaba para nada causar ese tipo de emociones en su novia, no quería verla de esa manera - Tengo que ir a una misión con Hinata durante una semana, saldremos mañana en la mañana - y tal como penso sus ojos se nublaron un poco pero asintió con la cabeza, la vio comer con rápidez y se levanto de golpe, no sabía si estaba enojada pero como mínimo esta dolida por esa misión.

- T-Termine, acomodare mis cosas, después lavare los trastos... p-provecho - se levanto de golpe caminando de prisa hacía la habitación, no esperaba otra reacción la verdad... sabía que pedirle que confiara en él era demasiado, no después de lo que había sucedido entre Hinata y él... sabía que no podía pedirle que confiara pero una parte de él quería que lo hiciera.


Salio de la ducha colocandose con cuidado el suéter para caminar a la cama, había lavado los trastos y Sasuke aún estaba en su despacho seguramente revisando los últimos detalles de la misión que tendría con Hinata, quería confiar en él, de verdad que quería hacerlo pero no podía, no cuando ella era la mujer con la que se había acostado, a la que le había dicho que la amaba, a la que la llamaba por su nombre, se recosto en la cama cubriendose con los edredones cerrando los ojos, estaba demasiado cansada como para darse cuenta de que no debía dormir en la misma cama que él pero estaba acostumbrada a hacerlo.

La puerta se abrio y levanto un poco la cabeza para verlo tomar una pijama - Yamanaka... no te voy a engañar de nuevo - aseguro este sin mirarla por lo que enterro la cabeza en la almohada intentando no escuchar lo que este le estaba diciendo, eso había dicho la primera vez y tan solo fue una mentira, el peso en la cama le hizo saber que estaba recostado a su lado, giro el cuerpo para darle la espalda, no quería para nada verlo - Yamanaka - la volvio a llamar zarandeandola del hombro para que lo escuchara pero no quería hacerlo, de verdad que no porque estaba cansada, se sentía cansada de ese intento de relación.

Tomo asiento en la cama ante la mirada atenta del azabache - ¿Por qué tiene que ser ella? ¿Por qué ella y tú solamente? - pregunto sintiendo un nudo en la garganta, no quería llorar, era lo único que quería dejar de hacer, ya estaba cansada de llorar, había pasado muchos meses llorando por esa situación - Yo no lo pedí Yamanaka, fue el Hokage quien nos dio esa misión, no puedes culparme por ello - sentencio este, le sacaba de quicio que hablara como si nada de la situación, detestaba que no tomara en cuenta sus sentimientos, se levanto de la cama caminando hasta la puerta para abrirla y cerrarla detrás de si.

Camino con paso calmado hasta una de las puertas que daban a los jardínes, tomo asiento pegando la espalda a una de las columnas de la casa y se abrazo a sus rodillas, el intento de una relación pero parecía todo lo contrario, esa no podía ser llamada una relación, no cuando él no ponía nada de su parte, era ella siempre quien daba todo, quien quería que eso saliera adelante pero no solo con ella se podía, de ninguna manera, una relación era de pareja, de dos personas, cerro los ojos sintiendo el frío correr por su cuerpo, no quería volver a la habitación, él nunca le obedecía a Naruto así que no entendía porque lo hacía ahí.

Por que obedecía en esa misión podiendo decir que no cuando sabía que la lastimaría, el suave viento provoco escalofríos en su cuerpo pero le dio lo mismo, solo quería sentirse en paz, solo quería que su corazón no se oprimiera de esa manera... solo quería que Sasuke pusiera un poco de su parte en esa relación, solo eso, no era mucho lo que pedía pero al parecer para él si... quiza lo mejor era no haber empezado de nuevo.


Solo daba vueltas en la cama, ella no había vuelto así que contra todo pronóstico se levanto de la cama tomando un pequeño cobertor pero se detuvo cuando sintio la prescencia de alguien en su casa, uno de sus kunais volo hacía una de sus ventanas y escucho una suave risa, una risa fingida mejor dicho, su copia barata, Sai, quien le estaba sonriendo mientras se encontraba sentado en uno de los árboles de su casa - ¿Qué diablos haces aquí? Largo - le espeto a este que solo negó con la cabeza mientras aparecía delante de él, detestaba que se acercara demasiado, detestaba mucho que sonriera como si fuera tan feliz.

- Naruto-kun me mando a darte algo - le entrego un pergamino que tomo entre sus manos y gruño en respuesta, detestaba el acercamiento que tenía con el dobe porque siempre buscaban las maneras de hacerlo sentir enojado - Creo que Sasuke-kun podía elegir no ir a esta misión sabiendo que lastimaría a Ino-san, más ahora cuando han regresado, toda la aldea habla de ello - aseguro este mientras miraba por una de las ventanas, él solo miro el pergamino, la lista de los Jounnin que irían estaba delante de sus ojos, lo mejor de lo mejor y él quería conocerlos, era la primera vez que se sentía demasiado impaciente.

- Guarda silencio - gruño al pelinegro que solo solto una suave risa para silbar levemente, se acerco a la ventana y miro a Ino recostada contra uno de los pilares de la casa abrazada a sus rodillas, quiza estaba dormida, había sido un completo estúpido al pensar que estaría en otra habitación más no ahí, habían pasado dos horas de que se hubiera ido de la habitación, era un estúpido - Ha estado llorando desde hace mucho, solo la observe aunque quize bajar a ver si se encontraba bien pero supongo que a Sasuke-kun le da lo mismo - sin previo aviso avento el pergamino al rostro de este para salir de ahí corriendo.

Necesitaba ver como estaba, necesitaba ver si quería seguir con ese intento de relación, bajo de prisa las escaleras hasta detenerse delante de la rubia quien respiraba con suavidad, estaba por completo dormida, la rodeo con el cobertor provocando que despertara de golpe, su corazón se oprimio al ver sus ojos completamente rojos, hinchados, sus mejillas húmedas por el llanto que había pasado por las mismas - ¿S-Sasuke? - pregunto con la voz algo ronca y asintió con la cabeza, paso una mano por su espalda y otra por rodillas para cargarla con suavidad, sus delicadas manos pasaron por su cuello sujetandose de ahí.

El calor que desprendía lo cautivo por completo, su respiración era regular, se estaba quedando dormida de nueva cuenta - No ire de misión con Hinata, me quedare aquí... contigo - susurro mientras subía las escaleras con calma, lo mejor era asegurarse de que estuviera arropada porque lo menos que necesitaba era que se resfriara o algo así, no quería causarle más daño del que ya le había hecho - Dile a Naruto que no voy, que consiga otra persona, mañana puede decirme lo que quiera - le señalo a Sai mientras entraba a su habitación para dejarla descansando en la cama, la arropo con cuidado viendola dormir.

Se veía cansada y no quería verla de esa manera - Naruto-kun sabía que no irías - dicho esto desaparecio y él sintio la rabia expandirse por su cuerpo, los iba a matar, eso iba a hacer, sin embargo, se dio cuenta de algo, Naruto estaba protegiendo a Ino al tener un plan de respaldo mientras que él no pensaba en nada en ella, no la tomaba en cuenta, no sabía si la lastimaba, no quería hacerlo pero era para lo único que vivía, solo la hacía llorar, solo le hacía daño... ese era él y no estaba dispuesto a cambiarlo pero quiza si por ella, necesitaba cambiar sino quería que lo dejara, necesitaba cambiar por Ino cuanto antes.


Se removio un poco en la cama, la oscuridad se colaba por la ventana, miro al frente y se sorprendio cuando vio a Sasuke dormido a su lado, giro con cuidado a mirar el reloj en la mesita de noche, eran las cinco de la mañana y según sabía su misión empezaba desde las tres de la madrugada, debía de haberse ido hace más de dos horas, pensaba despertarlo pero entre destellos recordo sus palabras cuando le dijo que no iría a la misión, que se quedaría con ella, la había elegido a ella y eso la hacía demasiado feliz, estaba feliz de aquello, acaricio su mejilla con suavidad sonriendo cuando este se quejo como un niño.

- Sasuke... te amo - susurro sabiendo que nunca la escucharía, que él no sentía lo mismo, que él jamás se lo diría, beso sus labios castamente, a pesar de haber estado en una relación durante un año no habían compartido un beso como Dios mandaba, solo eran roces de cinco segundos o menos, siempre que le robaba besos solo escuchaba gruñidos de su parte, se mordio el labio para no llorar - T-Tengo miedo Sasuke, tengo miedo de que jamás me ames, si es así, si es así y lo sientes por favor... p-por favor dejame... no quiero sufrir de nuevo, no quiero que duela de nuevo... - murmuro sabiendo que él no la escuchaba.

Sabiendo que esa era la única manera en la que podía sentir que un poco del dolor se esfumaba.. sabiendo que esa era la única manera en que no se sentía a punto de morir... sabiendo que esa era la única manera en la que podía intentar ser fuerte.


N/A

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.

Gracias por los comentarios.