N/A

Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Naruto no me pertenece.


Love, Love, Love

Capítulo III

Los rayos del sol la hicieron removerse un poco, se sentía cansada en extremo por lo que solo rodo por la cama para darle la espalda a la luz cuando cayo aparatosamente al suelo, se quejo al sentir un dolor en la cabeza, si se había golpeado algo fuerte - Auuu - gimio al sentir que su cabeza era la parte un poco más dañada, eso no estaba bien, no estaba en sus planes hacer el rídiculo nada más despertar, escucho sonidos de pasos e intento levantarse pero ya era demasiado tarde porque entonces Sasuke aparecio abriendo la puerta para verla con una ceja encarnada.

Le dedico una sonrisa algo nerviosa causando un suspiro de parte del azabache y eso era lo que menos quería, que pensara que seguía siendo una tonta aunque lo era pero él no tenía porque saberlo - ¿Estás bien? - pregunto este así que asintió de inmediato colocandose de pie ignorando el dolor en su cabeza, en cuanto se fuera se curaría a sí misma - El desayuno esta listo, primero desayuna y después date una ducha, iremos a ver tiendas para la reposición de muebles - asintió junto con las manos y el azabache solo dio media vuelta cerrando detrás de si la puerta.

Sentía que este no quería estar ahí, Sasuke realmente deseaba ir a esa misión con Hinata pero estaba con ella - Teme, necesito que... - giro el cuerpo de inmeidato hacía la ventana encontrandose con Naruto que tenía en sus manos algunos documentos mientras la miraba con una ceja encarnada - N-No es lo que piensas - se apresuro a aclarar causando una leve sonrisa en los labios de este que solo la miro con calma, seguro estaba pensado que tan rápido ya habían intimado pero ni a eso llegaban, el de mirada ónix no lo deseaba por alguna razón y ya se daba una idea del porque.

- No estaba pensando nada, ¿dónde está Sasuke? - pregunto y solo sintió un sonrojo en sus mejillas al darse cuenta de que estaba en camisón, un camisón medio transparente, eso no estaba bien para nada - E-En la cocina, oh por cierto, ¿Sakura esta en casa? - pregunto puesto que en verdad necesitaba hablar con su amiga sobre algo importante, se mordio el labio cuando el rubio desvío la mirada con una sonrisa triste en el rostro, esa no era una buena señal en lo absoluto, ya se daba una idea de que había sucedido porque la pelirrosa le contaba algunas cosas sobre su relación.

- No se si esta en casa, peleamos de nuevo y termino saliendo, no volvio - bajo la mirada compadeciendo un poco a su amigo y líder, sinceramente no entendía como de un tiempo para acá la ojijade había dejado de querer al ojiazul, sin embargo, por lo que Sakura le decía no es que lo hubiera dejado de amar o querer sino que simplemente en el corazón no se mandaba - Si necesitas algo puedes hablar conmigo cuando lo deseés - se sincero sintiendo la mirada escrutadora de este que tan solo se acerco un poco, antes de darse cuenta Sasuke estaba delante de ella tirando de su brazo para quedar tras su espalda.

- Baja a la cocina dobe - le sentencio con frialdad a su Hokage, escucho el tintinear de algo y después el silencio, Sasuke la jalo para sacarla de su espalda y sintio su mirada fría - Vístete ahora mismo - y dicho esto desaparecio, no entendía nada de lo que acababa de pasar pero lo mejor era vestirse cuanto antes.


- Deberías controlar a tu maldita bestia - le siseo a su amigo que tan solo se llevo a los labios de nueva cuenta un vaso de agua, podía sentir el descontrol de su chakra desde donde se encontraba y lo peor no era eso, por supuesto que no, lo peor era que Kurama tenía "fantasías sexuales" pero no con cualquier persona, claro que no, sino nada más y nada menos que con su novia, claro lo que le faltaba, que de competencia tuviera a un zorro maniáco, con eso sinceramente ya no podía, lo único que quería era un poco de paz, no pedía mucho o al menos eso él creía.

- La controle teme, sin embargo, ambos sabemos que desde que dejaste a Ino y Kurama cometio el error de descontrolar mi chakra las cosas para nadie han ido bien - miro a su amigo que ya estaba un poco más calmado pero no lo suficiente, aún sentía que en cualquier momento iría detrás de la rubia y cosas nada buenas saldrían de ahí - Sabías desde un momento porque la había dejado, si tanto querías algo con Yamanaka lo hubieras tenido - estaba al límite de su paciencia y por esa razón esas palabras habían salido de sus labios cuando no quería decirlas en lo absoluto.

- ¿De verdad me lo estás diciendo? Ambos sabemos que en cualquier momento puedo terminar con Sakura o que ella termine conmigo, si lo que me estas diciendo quieres entonces no dudes que será así si tú la vuelves a dejar - le contesto el rubio mirandolo con desafío en los ojos, una sonrisa de burla se formo en sus labios, del Naruto que conocía ya casi no quedaba nada, había crecido en todo el sentido de la palabra - Yo no amo a Yamanaka, no puedo amarla, bien sabes que a la única persona que amo es a Hinata - era la verdad, se había dado cuenta de ello en ese mismo momento.

- ¿Entonces por qué estas con ella? - se atrevio a preguntar su amigo, aún recordaba aquella ocasión que después de haber terminado con la aludida la hubiera visto feliz en compañía del rubio, los dos se veían felices, sabía que Kurama estaba demasiado inquieto siempre que se trataba de Ino pero también apostaba a que su amigo tenía algo que ver en esos sentimientos revueltos, a Naruto le gustaba un poco la rubia por mucho que dijera que Sakura era la única en su vida, ni él mismo se lo creía y ambos de alguna u otra manera lo sabían por mucho que les costara.

- Porque me da pena, porque detestaba verla llorando por toda la aldea, porque odiaba que todos ustedes intentaran por todos los medios hacer que volviera con ella, porque me hartaba ver como fingía sonreir cuando nos encontrabamos en alguna parte, yo no amo a Yamanaka, por el contrario... ¡odio a Yamanaka! - le grito a su amigo con la respiración entrecortada, lo había dicho, por fin lo había dicho, no la odiaba pero odiaba la manera en la que lo descontrolaba, detestaba a más no poder ser un tonto cuando esta estaba en el mismo lugar que él.

La odiaba por despertar cosas que no quería sentir para nadie, la detestaba de esa manera solamente - Al fin lo has dicho - giro de golpe el cuerpo viendola detrás de si, no estaba llorando sino que tenía una sonrisa en los labios, si estaba sufriendo no lo estaba demostrando en lo absoluto - No queda nada de mi en esta casa, pagare por todo lo que compres para la restauración y si el Hokage lo desea entonces la remodelare pero cuando no estes aquí, no quiero darte más problemas... nos vemos - y dicho esto giro el cuerpo para salir de ahí con pasos calmados, no corriendo como siempre.

- La perdiste para siempre teme - le adjudico Naruto para desaparecer por igual dejandolo solo, no, ella lo había entendido mal, Ino no lo había entendido, se apresuro a activar el sharingan para buscarla y emprendio la marcha tras ella.


Caminaba con pasos calmados pero al mismo tiempo presurosos, su vista se mantenía baja, tenía que darse prisa en llegar a su departamento cuanto antes, necesitaba un lugar donde pudiera sentirse un poco mejor, necesitaba con desesperación más que nada sentirse calmada, sentir que todo iba a estar bien, ya lo sabía, ya sabía que la odiaba, que no podría amarla nunca como lo hacía con la ojiluna pero de ahí a que lo dijera de esa manera simplemente le había provocado más dolor del que podía permitirse sentir, siempre era quien más la lastimaba con sus palabras.

Algunas lágrimas se deslizaron de sus mejillas y no intento limpiarlas, que tonta había sido al creer que esa nueva oportunidad era porque quería tener algo en serio con ella, comenzar de cero de nueva cuenta, no, no era por eso sino porque lo hacía por compasión, eso no era bueno, termino chocando con alguien así que alzo la mirada y miro a Sai que le sonreía con ternura, sus sonrisas habían dejado de ser fingidas o quiza solo con ella como decía Tenten - No llores, las mujeres bonitas no deben llorar - aseguro este estirando la mano para limpiar sus lágrimas pero todo paso demasiado rápido cuando la mano de Sasuke lo detuvo antes de que la tocara.

- Largo, no te atrevas a tocarla - escucho el ruido de un crujido pero Sai no se movio en lo absoluto de su lugar a pesar de que el azabache tenía el sharingan en la mirada, escucho algunos gritos ahogados de las personas cercanas al ver el aura negra que estaba rodeando a su ex novio de nueva cuenta, ni siquiera sabía porque este estaba ahí después de haberla lastimado de nueva cuenta - Sasuke-kun debe tener cuidado con Ino-san - susurro el pelinegro llevandole como siempre la contraria al de mirada ónix que solo gruño apretandoo más el agarre que mantenía sobre este.

- Desaparece - le siseo y contra todo pronóstico este lo hizo dejandola sola con la persona que en esos momentos no quería ver para nada, retrocedio intentando huir de Sasuke pero sus manos se cernieron sobre su cintura no permitiendole aquello, eso no estaba bien en lo absoluto, debía alejarse cuanto antes, eso era necesario, tenía que irse a la de ya - S-Sueltame, no somos nada de nueva cuenta, dejame - coloco sus manos en su pecho intentando apartarlo pero este no se movio en lo absoluto, no lo haría y lo sabía demasiado bien.

- No es lo que parece, no quería decir eso - una sonrisa llena de furia se instalo en sus labios mientras sentía como poco a poco crecía la ira en su interior, lo quería bien lejos antes de que algo malo sucediera como la última vez, quiza una pelea que no quería tener con él - ¿No es lo qué parece? Lo dejaste muy en claro Sasuke, me odias y esta bien, lo acepto, ya tuve suficiente de este intento de relación, ¡he dicho que me sueltes! - le gritoneo para concentrar chakra en las palmas de su mano, el azabache al ver sus intenciones se aparto de inmediato, al menos sabía lo que le convenía.

- Calmate, es la verdad, no miento, no entendiste de lo que hablaba - la furia crecio en cada parte de su ser al escuchar algo como aquello, no se había equivocado, si se lo había dejado bien en claro y estaba harta de sentir el amor más grande del mundo por una persona que no quería nada de nada con ella... estaba más que harta.


Esquivo el primer puñetazo que esta le mando, de nueva cuenta otra pelea y tenía que detenerla cuanto antes, sujeto su muñeca para que no le lanzara otro golpe y al mismo tiempo la tomo por la cintura para intentar detenerla pero fallo en el intento al recibir un golpe de esta en su labio, eso no estaba pero para nada bien, sabía que jamás la iba a lastimar pero tampoco estaba demasiado dispuesto a recibir sus golpes sin siquiera defenderse, no podía permitirse eso como el Uchiha que era así de sencillo y fácil.

- ¡Yamanaka basta! ¡Dejame hablar por unos segundos! - le gritoneo en respuesta viendo como la rubia solo retrocedía sonriendo con demasiado dolor pero al mismo tiempo con obviedad, no le iba a creer si no se expresaba bien y lo sabía - ¡¿Qué me vas a decir?! ¡Jugaste de nueva cuenta conmigo Sasuke, siempre lo haces, siempre me lastimas de todas las maneras posibles, estoy harta, harta de que siempre me uses... v-voy a dejarte de amar lo prometo! ¡Puedes ir y revolcarte con Hinata las veces que quieras que ya no me vas a lastimar! - le grito esta llorando con más fuerza y se sintió la peor escoria del mundo al lastimarla.

- ¡No entendiste nada maldita sea, no dije que te odiaba en ese sentido... dije que te odiaba porque te amaba! ¡Siempre te he amado, siempre, se que fui un estúpido al acostarme con Hinata y lo he pagado con creces... no quiero perderte de nuevo! - Ino se dejo de llorar de golpe pero comenzo a sollozar poco a poco, las personas que habían visto la escena lo miraban con demasiada sorpresa, su imágen de chico malo se había ido en ese mismo instante por la borda gracias a una confesión de ese tipo pero si era por ella... lo valía en todo el sentido de la palabra.

Su respiración estaba demasiado agitada, ya estaba, lo había dicho, fin de la historia, no la amaba como a Hinata porque era un amor mucho más fuerte el que sentía por la ojiazul, sin embargo, sabía que aún le iba a costar admitir que estaba perdidamente enamorada de esta pero si era por ver una maravillosa sonrisa en sus labios entonces no le quedaba de otra para nada, se acerco hasta donde se encontraba Ino llorando pero en silencio aún medio procesando el hecho de lo que había dicho, estuvo a unos centímetros de su cuerpo y sus miradas se encontraron como siempre.

Sin pensarlo dos veces se arrodillo delante de esta recostando su cabeza en su vientre ante las miradas atónitas de todo el mudno, ya le daba lo mismo lo que creían, no la iba a perder de nueva cuenta por sus estúpideces, podía perderla por más razones pero no por ser un cobarde de nueva cuenta, cerro los ojos unos momentos y se acomodo mejor en su vientre de manera que su frente choco con el mismo, el olor a fresas silvestres se colo en sus fosas nasales, le encantaba el aroma que Ino desprendía aunque nunca lo fuera a decir en voz alta por desgracia.

- No me dejes de nuevo, prometo intentarlo, prometo que hare bien las cosas esta vez pero por favor... no me abandones, no dejes de creer en mí - pidio suplicante escuchando los sollozos de Ino que se desplomo en el suelo frente a él escondiendo su rostro en su pecho, la sostuvo con fuerza dandose cuenta de que todo el mudno seguro pensaba que eran una pareja demasiado bipolar, llorona de parte de la rubia que en esos momentos a pesar de estar llorando sonreía, si eso iba de mal en peor de verdad, acaricio su espalda intentando que dejara de llorar un poco.

- Lo siento - se disculpo de nueva cuenta para desaparecer junto con esta antes de que la gente comenzara a hablar más pero bueno, en menos de cinco minutos el rumor ya se habría expandido por toda la aldea así que ya daba lo mismo, aparecieron en su habitación pero aún sobre el piso así que se apresuro a tomarla por la espalda para cargarla como un koala y recostarse con esta en la cama, al final Ino termino sobre su cuerpo puesto que no se iba a arriesgar a aplastarla con su peso así que no le quedo de otra más que de acomodarse en la cabecera del lugar.

Comenzo a repartir caricias suaves en su espalda intentando que dejara de llorar... nunca le había gustado verla llorar después de todo.


Se removio un poco al sentir la garganta seca, cuando se dio cuenta de sobre quien estaba y aún más en la posición que estaba, los colores subieron a su rostro de una manera más que rápida - Calma, respira, no me molesta estar así - aseguro el azabache mientras estiraba una mano para comenzar a acariciar su mejilla con suavidad causandole escalofríos por completo, le encantaba demasiado su tacto, sin embargo, este siempre la privaba del mismo, entendía las razones pero él no sabía que estaba celosa de que a Hinata si la hubiera tocado en todo el sentido de la palabra.

- S-Seguro estoy pesada - intento aclararle pero este no hizo el intento de bajarla de su cuerpo en lo absoluto sino que por el contrario la tomo de las caderas para que no se moviera de su lugar - No pesas, de hecho estás más delgada, ¿por qué? - el tono que había usado solo logro darle un poco de miedo, si le decía que en parte era por él lo único que la esperaba era una regañiza y no deseaba eso después de escuchar las palabras que le había dicho, aún su corazón latía demasiado rápido, amaba realmente a Sasuke, este era su vida sin duda alguna.

Al final el azabache se termino sentando en la cama con ella entre sus piernas aún acariciando su mejilla como si quisiera calmarla aunque nunca iba a poder del todo cuando este se encontrara delante de su persona - A veces no tenía demasiado apetito así que... - dejo inconclusa la frase pero de igual manera el de ojos ónix asintió para dar un suspiro, seguro le iba a decir algo que la lastimaría, no quería que el reciente momento se arruinara así de simple la verdad - Tenemos que hacer algo entonces, cocinare para ti hasta que recuperes el peso que perdiste, ¿entendiste? - mentiría si dijera que no quedo en shock ante sus palabras.

Asintió bajando la mirada para después sentir unos suaves dedos rozando su mentón, sus ojos se encontraron y Sasuke se inclino un poco, la iba a besar, quiza vendría su primer beso real, necesitaba sentir sus labios para tener paz en ese momento, cerro los ojos cuando el aliento del azabache choco contra su rostro, sin embargo, estaba equivocada, no la beso, tan solo deposito un suave beso en su mejilla y sintio un poco de dolor en el corazón, no sabía cuando la besaría de verdad pero no podía presionarlo de ninguna manera, así no funcionaban las cosas.

- Duerme un poco, hare la merienda - el calor que Sasuke le regalaba se esfumo cuando este se aparto casi corriendo, bajo la mirada mordiendo su labio mientras el cabello caía sobre sus hombros, apreto las sábanas con las manos intentando calmarse, eso era algo que nunca entendía del todo, no sabía porque siempre arruinaba las palabras que le dedicaba con acciones dolorosas, con acciones que sabía le dolían demasiado, dio un suspiro y solo se acomodo en la cama cerrando los ojos, más que nunca, necesitaba un minuto de sueño, necesitaba alejarse de todo lo que la rodeaba por unos momentos.

El aire entro un poco por la ventana causandole un ligero escalofrío pero tan solo se concentro en perderse en el mundo de los sueños.


- ¿Crees qué es broma? - le pregunto a su amigo Lee y este solo comenzo a reirse con más fuerza de la necesaria, él sinceramente no le veía lo gracioso al hecho de que Kurama tuviera una fijación demasiado seria por Ino, es decir, era la novia de su mejor amigo, de su hermano del alma y no era divertido para nada tener que lidiar con esos sentimientos - Naruto-kun, a ti, no a Kurama-san... ¿le gusta Ino-san? - pregunto el cejudo con una clara expresión de seriedad que solo logro producirle nervios, por supuesto que no, en lo absoluto, era una conocida, una amiga nada más y ya.

- Por supuesto que no - aseguro viendo como el cejudo tan solo suspiraba para negar con la cabeza, no podía gustarle, Dios, claro que no, sin embargo, no iba a mentir que cuando sucedio lo de Sasuke y Sakura comenzo a alejarse de él si encontro alivio en sus encuentros del mercado puesto que la rubia aunque estuviera sufriendo se encargaba de sacarle una de sus características sonrisas, una sonrisa sincera la verdad, además le encantaba la manera en que siempre lo visitaba con algo de comida puesto que sabía que era un asco cocinando.

- ¿De verdad? - le gustaba verla entrenar porque era ver su máximo esplendor, aún recordaba las prácticas que los dos habían tenido en conjunto para que ella mejorara, recordaba la especie de cita que habían tenido en agradecimiento, claro que se había divertido sobretodo por el hecho de que Ino se hubiera esforzado por comer ramen con él - Puede que... me guste Ino - susurro sintiendo una opresión en el pecho al decir eso... los sentimientos de Kurama y los suyos se habían fucionado... eso no estaba para nada bien, pero para nada bien.


N/A

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.