N/A

Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Naruto no me pertenece


Love, Love, Love

Capítulo V

La luz de la mañana entro por las ventanas de la cocina, se sentía mejor después de descansar, el sonido de los trabajadores hizo un poco de eco en la estancia, era el segundo día en que Sasuke se encontraba en la cumbre, no podía decir que estaba bien pero tampoco podía quejarse cuando estaba más que claro que él quería ir ahí, tomo en sus manos los dos platos con una leve sonrisa, se estaba acostumbrando a pasar tiempo con su Hokage aunque nunca lo llamaba así, era un acuerdo que tenían — ¿Necesitas ayuda? —pregunto el rubio haciendo acto de aparición causandole un pequeño susto que causo su risa.

— No me asustes... no, tranquilo, toma asiento —le señalo viendo que el ojiazul solo se acercaba para tomar en sus manos los dos platos con esa sonrisa tan suya, le sonrió de vuelta viendo como salía de la cocina, giro el cuerpo para tomar en sus manos la jarra de jugo, salio de la estancia caminando al comedor donde se mostraba un desayuno digno, tomo asiento con cuidado dejando la jarra — Se ve delicioso, gracias por invitarme —negó con la cabeza ante aquellas palabras, la verdad es que no quería estar sola pero la compañía del ojiazul le hacía demasiado bien, la relajaba de una manera que le daba miedo.

Se sentía demasiado cómoda a su lado — No agradezcas, en verdad me alegro que puedas compartir conmigo un momento de tu tiempo —señalo porque sabía que seguro tenía demasiado trabajo pero aún así estaba a su lado, eso era algo que le agradecía, a pesar de estar ocupado le hacía compañía, no como el azabache — Uno de mis clones se hace cargo además... no puedo decir que no a un desayuno como este —solto una suave risa cuando tocaron a su puerta, pensaba levantarse pero como siempre Naruto fue más rápido al hacerlo, escucho después de unos segundos que la misma se abrio.

— Sakura —aquel murmullo le causo estremecimientos, sin dudarlo dos segundos se levanto para caminar de prisa hacía el recibidor donde estaba su amiga que al verla le sonrió con calma, por un momento había pensado que la odiaba — Hola Ino, solo vine a entregarle mi renuncia al Hokage-sama... Sai y yo queremos un tiempo a solas —aquello la congelo unos instantes, no podía creer que lo hubiera dicho de esa manera, Naruto tomo la hoja con una sonrisa viendo como la pelirrosa solo daba media vuelta alejandose del lugar, estaba preocupada por el rubio pero este tan solo le sonrió entrando a la casa de nuevo.

— ¿E-Estás bien? —pregunto preocupada recibiendo a cambio una sonrisa tranquilizadora, suponía que ambos lo habían hablado o habían quedado en no matarse como mínimo, esperaba que fuera eso — Si aunque... me quede sin asistente —señalo causando una sonrisa en sus labios y entonces se le ocurrio algo muy inteligente o muy tonto, sin embargo, quería hacerlo o intentarlo — Puedo ayudarte con eso, pedire medio turno en el hospital y estare contigo durante la tarde, justo como Sakura, además Sasuke siempre entrena —añadio entusiasmada porque él aceptara, esperaba que dijera que si la verdad.

— ¿Estás segura? —asintió de inmediato, el ojiazul solo ladeo la cabeza como pensando si tenerla a su lado sería bueno o por ello le cortarían la cabeza pero quería mantenerse ocupada — Esta bien, entonces, a partir de hoy eres mi asistente —sonrió enormemente después de escuchar esas palabras... era una manera de mantener su mente ocupada de la relación que tenía con el Uchiha.


Hinata caminaba con la cabeza baja mientras se acomodaba por décima vez aquella cinta ninja en la cintura — Deja eso ya —le señalo algo furioso, si, había cometido el error de preguntarle el porque se veía tan demacrada, sabía más o menos la respuesta pero necesitaba con desesperación que le dijera lo que realmente sucedía, los demás ninjas caminaban hacía sus habitaciones, durante la mañana del siguiente día se daba por terminada la reunión — ¿Qué quieres qué te diga? No te amo más —aseguro levantando la mirada con seguridad pero sabía que mentía, la conocía lo suficiente como para saberlo en serio.

— No te creo —aseguro escuchando un suspiro de su parte, finalmente entraron a su habitación cerando detrás de si, la peliazul camino directo hacía el armario para comenzar a empacar lo que había traído, se veía calmada — Ya la lastimaste una vez, quedamos en ser amigos, ¿qué estás buscando con esto? —pregunto levantando la mirada para verlo con los ojos furiosos, le sonrió ladinamente para caminar hasta su cama y tomar asiento en la misma, estaba calmado, no iba a lastimar a Ino, solo quería saber algo — Planeo que no te hundas —señalo como si fuera lo más común del mundo aunque no lo era.

La peliazul no necesitaba su ayuda, eso lo sabía pero en algún momento la iba a necesitar y francamente no quería lastimar a la rubia, no de nuevo — ¿Hundirme? ¿Por qué habría de sucederme eso? Te olvide Sasuke, quedamos en ser amigos, punto —dictaminó y asintió con la cabeza para caminar a su cama, se recosto en la misma cerrando un momento los ojos, la cabeza le dolía un poco — Debiste irte con ella cuando el clon de Hokage-sama vino por ti, ¿por qué te quedaste? —ladeo la cabeza encontrandose con Hinata que lo miraba severamente, le dedico una sútil sonrisa para encogerse de hombros.

— Esta bien, lo sé, Ino no me necesita siempre —aseguro con calma viendo como la ojiluna solo gruñía por lo bajo negando con la cabeza, de pronto una invocación aparecio en la habitación, miro al halcón que traía en su cuello un pergamino, la Hyuuga se acerco hacía el mismo para tomar el papel comenzando a leer, después de unos segundos solo gruño en frustración — Cambio de planes, la cumbre se acaba hoy, dicen que debemos irnos en diez minutos o antes —asintió colocandose de pie de inmediato para comenzar a guardar sus cosas, al parecer vería a Ino antes de tiempo y esperaba que no estuviera enojada.

— ¿Nos iremos con ese jutsu? —asintió ante ese cuestionamiento cerrando un momento los ojos... esperaba que la rubia no le gritara en cuanto los viera entrar juntos, sinceramente no le apetecía de momento escuchar sus reclamos o que llorara, entonces se detuvo un momento... ¿por qué estaba siendo un tonto con Ino de nuevo?... por Hinata nuevamente.


— Listo, en el hospital entraras la próxima semana en el turno de la mañana, en la tarde seras mi asistente —sonrió ante las palabras dichas por Naruto, estaba más que dispuesta a comenzar a trabajar, se aburría sola en casa, termino de lavar los trastes y lo miro directamente — Entonces... ¿esta semana será turno completo? —pregunto recibiendo un asentimiento por respuesta, se alegro de aquello porque realmente no deseaba estar cerca de Sasuke, no de momento, no le apetecía ver esa mirada que decía; se que prometí empezar de nuevo pero siempre estar con Hinata será lo más importante en mi vida.

No, no quería verla, justo cuando estaba por decir algo más se escucho un sonido sordo y en cuestión de segundos aparecio Sasuke con... Hinata que estaba abrazada a su cintura, al parecer una nueva técnica y como siempre, no tenía idea alguna — ¿Dobe? ¿Qué haces aquí? —giro el cuerpo tomando entre sus manos la toalla para secarse, esperaba que llegara pero no con ella — Ino y yo estabamos a punto de irnos, es mi nueva asistente —agradecía a los cielos porque hubiera sido el ojiazul quien dio la noticia porque sus fuerzas parecían haberse acabado y realmente no era algo que deseara, no quería estar así.

— ¿Tu qué? —tomo un poco de aire para voltear y sonreirle al azabache que la miraba claramente esperando una explicación pero no tenía nada que decirle, en lo absoluto — Asistente, soy su nueva asistente, el refrigerador esta lleno, puedes preparar comida, nosotros nos vamos —sin meditarlo ni un segundo más tomo la muñeca del ojiazul para comenzar a arrastrarlo hacía la salida, paso a aquellos dos y solo tomo sus zapatos para acomodarselos de prisa, salieron de ahí en menos de un minuto, cuando el sonido de la puerta llego a sus oídos se sujeto con fuerza del pecho de Naruto que solo se quedo quieto.

Su respiración estaba demasiado agitada, se sentía mareada, imágenes de aquel día llegaron a su mente, el momento en que los encontro, el momento en que le dijo que la amaba, cuando lloraba, cuando pedía explicaciones, su respiración comenzo a fallar, sus piernas temblaron, una suave mano se poso en su cintura para sostenerla — Tranquila, respira —le señalo Naruto pero es que no podía, simplemente no podía hacerlo, dudas la asaltaron, no quería dudar de Sasuke pero es que siempre le daba motivos para hacerlo, de alguna u otra manera le daba motivos para dudar y ya no podía, su confianza se esfumaba.

— Hey Ino, tranquila, respira —le señalo el ojiazul pero solo se aferro a su pecho sintiendo un nudo en la garganta, su rostro choco contra su torso aspirando su aroma y en instantes sintió un leve viento... de pronto ya estaba en el despacho del Hokage que la miraba con calma — ¿Te encuentras bien? —pregunto y asintió con una leve sonrisa aunque no lo estaba en lo absoluto... poco a poco su cuerpo comenzo a sentirse pesado... sus ojos se cerraron y en cuestión de segundos estaba desmayada.


Solto un suave suspiro, volvio su vista hacía el sófa de su despacho viendo a Ino dormir profundamente o mejor dicho, más o menos desmayada puesto que ya la había atendido personalmente, le había dado un susto por completo al desmayarse en sus brazos, se veía un poco más delgada así que se tenía que encargar de decirle unas cosas en cuanto despertara — ¿Dónde esta Ino? —dio un bote en su asiento ante el susto de su amigo, había estado tan concentrado en mirar a la ojiazul que ni siquiera prestado dos segundos a la prescencia del azabache que estaba esperando una respuesta, se veía más que furioso con él.

— ¿Para qué la quieres? —pregunto con calma tomando en sus manos unos papeles que tenía que leer antes de tener una reunión con su consejero quien era Naara Shikamaru para sorpresa de todos aunque no para él — No me parece correcto que trabaje contigo —al punto, Sasuke siempre iba al punto, le dedico una sonrisa a su amigo mientras señalaba con la mano el lugar donde reposaba la rubia que se estaba removiendo un poco — ¿Qué diablos le sucedio? —le hizo un gesto para que se callara, estaba viendo que estaba dormida y preguntaba aquello con un ligero tono alto, no necesitaba que despertara ahora.

— Se desmayo, baja la voz —le pidio viendo como el azabache caminaba hacía donde se encontraba pero lo detuvo con la mano negando, no, no quería que la despertara cuando estaba mal — Sasuke, debe dormir, ¿qué quieres hacer? —escucho un gruñido de parte del de mirada ónix que no obedecio para colocar una mano sobre el hombro de Ino comenzando a moverla, de verdad que era un animal cuando quería — Te estoy diciendo que necesita descansar Sasuke —le siseo a su amigo que solo lo ignoro mientras hacía algunos sellos, genial le estaba inyectando chakra cuando no debería de hacerlo pero no entendía.

La rubia comenzo a moverse quejandose un poco y entonces... se levanto de golpe cuando sintió otro chakra que no era el suyo — Levanta, nos vamos —quería darle un buen golpe, eso necesitaba darle, ¿cómo podía ser así con ella?, Ino no era cualquier persona para decirle algo como eso, se suponía que eran novios pero la trataba peor que un desconocido, sabía de su famosa declaración pero no veía por ningún lado que fuera a tratarla como si la amara, la ojiazul lo miro descocertada y a cambio recibio un jalón en su mano para que se levantara, la estaba apretando demasiado, la lastimaba pero parecía darle lo mismo.

— Sasuke, la estas lastimando —le señalo con una calma que para nada sentía, su amigo lo ignoro jalando de nuevo a la rubia, pensaba decirle algo más pero fue su sorpresa cuando la Yamanaka se solto de ese agarre y lo miro con furia — No hagas las cosas complicadas, camina —le espeto su amigo con rabia pero la rubia negó de nuevo con la cabeza... algo le decía que las cosas iban a salirse de control en ese momento.


— ¿Qué sucede contigo? Se supone que soy tu novia Sasuke —señalo con dolor en la mirada, la trataba como a cualquiera, ¿qué diablos era eso de "levanta"?, no era una maldita mascota, estaba furiosa, eso sentía, solo furia por como la estaba tratando — No tienes porque ayudar a Naruto en nada, tu deber es estar en casa —quería golpearlo porque eso no era justo, la casa estaba siendo construida así que no tenía nada que hacer ahí, ese era su punto de vista — No, no es mi deber, además puedo hacer lo que quiera —ya no se iba a dejar llevar por la corriente, no, no iba a hacer siempre lo que Sasuke quisiera y punto.

Bastaba ya de ser siempre el títere del Uchiha, si, lo amaba pero no estaba dispuesta a seguir denigrandose por un poco de su atención — No, eres mi novia y vas a hacer lo que te diga —entonces entendio todo, él podía estar con la peliazul a solas pero ella no podía estar para nada con alguien más, vaya, era demasiado equitativo y que se notara el sarcasmo — Claro, ahora si que soy tu novia pero eso no parecía importarte mientras aparecías en casa con Hyuuga tomada de tu cintura, eso si que no te importo —le señalo furiosa viendo la sorpresa en sus ojos, nunca le llebava la contraria pero ya estaba cansada de verdad.

— Cuida como me hablas Yamanaka —y ahí estaba, su apellido no su nombre, siempre hacía eso, la minizaba pero ya estaba cansada, ya no podía dejar que la pisoteara, era momento de ser la guerrera que era — Puedo hablarte como quiera Sasuke —señalo con calma viendo una mirada furiosa en sus ojos, sintió un tirón en su brazos y de pronto el piso se movio... estaban en los territorios Uchiha, más específicos en la sala de la casa que se estaba remodelando — No, no puedes hablarme como quieras —arremetio mientras se separaba de ella como si el contacto lo quemara, la estaba lastimando demasiado de nuevo.

Ni siquiera sabía si estaba enojado, celoso o algo, ya con él no sabía nada — Si puedo, ¿o sino qué? —se atrevio a preguntar dispuesta a golpearlo si era necesario, otra pelea le daba lo mismo, estaba cansada de que el azabache siempre la mangoneara a su antojo, ya no más, era momento de enseñarle que no era la misma niña que siempre lo seguía o gritaba su nombre, había crecido — Sasuke... vuelve a la cama —todo se congelo en ese momento, Hyuuga bajaba las escaleras con una camisa del azabache cubriendo lo que suponía era su desnudez, su corazón martilleo de nueva cuenta, las costillas comenzaron a doler.

Sasuke se mantuvo calmado — No es lo que crees, esta herida, no me acoste de nuevo con ella —y fue entonces cuando exploto, no podía más, giro el cuerpo para subir las escaleras empujando en el proceso a la peliazul, entro en la habitación y tomo sus maletas, sus bolsos, comenzando a aventar la ropa, no más, ya era suficiente de que jugara con ella — Te estoy diciendo que no es lo que crees, ¿a dónde vas? —su mano fue sujetada pero en un movimiento rápido se solto para seguir con su labor hasta que las manos de la persona que más amaba sujetaron sus muñecas para que lo mirara, sin embargo, ya era tarde.


El pánico se apodero de cada parte de su ser, la iba a perder, se iba a marchar en verdad, sujeto sus manos con fuerza para que no se soltara, Hinata estaba cansada, tenía un desorden de chakra, solo quería cuidarla, no se había acostado con ella para nada — Escucha, no es lo que piensas, no lo hagas difícil —siseo perdiendo el control encotrándose con una sonrisa irónica en los labios de la rubia que se zarandeo para que la soltara, no lo haría, tenían que arreglar la situación — Basta ya, suéltame Sasuke, no puedo más con esto —señalo como si fuera lo más obvio del mundo pero para él no lo era, no quería dejarla ir.

— ¿No puedes con qué? Te estoy diciendo que no paso nada entre nosotros Yamanaka, ¿por qué siempre haces esto?, para ya de hacerte la víctima —espeto soltandola viendo una mueca de sorpresa por completo en su rostro pero es que tampoco podía más, lo sacaba de quicio que siempre dudara, si, le había dado razones para hacerlo pero tenía que entender que quería arreglarlo — Vete, se acabo, no entiendo porque no confías en mí, quiero arreglar el daño que te hice... necesito arregarlo pero no me dejas —y entonces se dio cuenta que era un perfecto egoísta porque no la amaba... quería aliviar su conciencia.

Quería quitar de su mente el daño que le había hecho a la rubia, no la amaba, solo la necesitaba para quitarse de la cabeza el daño que le había hecho solo eso y por la mirada pura de dolor que le dio la ojiazul sabía que ella misma sabía aquello — ¿Arreglar? E-Eres egoísta... te odio, ¿te enteras?, ¡te odio! —le grito con lágrimas saliendo de sus ojos y sabía que se merecía aquello, la vio tomar sus maletas junto con sus bolsos para salir de ahí, no quería que se fuera, no quería dejar que se marchara, estaba bajando las escaleras cuando salio corriendo tras ella, porque sabía que no la amaba y que quiza nunca la amaría pero...

La sola idea de dejar que se fuera le provocaba escalofríos, la detuvo en las escaleras provocando que casi cayera, algo no andaba bien con él, se sentía ligeramente perdido, se sentía "acalorado", la sujeto por la cintura escuchando sus gritos — ¡Basta! ¡S-Sasuke apartate! —sujeto sus muñecas para que no se moviera pero terminaron en el suelo estrepitosamente, la rubia se quejo al sentir el golpe directamente en su espalda, su vista se nublo un poco, era como si... alguien lo estuviera controlando, sujeto con fuerza las muñecas de Ino colocandolas a los lados de su cabeza inclinandose para besarla... necesitaba hacerlo.

Sus ojos se abrieron con horror, un horror que solo lograba sacarlo de quicio — S-Sasuke detente —susurro pero no pensaba hacerlo, una de sus manos viajo hacía su cintura intentando que se quedara quieta por completo — S-Sasuke para —súplico pero no podía... sintió un golpe en su cuello y cayo rendido sobre el cuerpo de la rubia, lo último que alcanzo a ver fueron un par de ojos carmínes... demasiado fríos.


N/A

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.