N/A

Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Naruto no me pertenece


Love, Love, Love

Capítulo VI

Iba a matarlo, eso iba a suceder, Ino estaba sentada sobre uno de los sófas de su oficina mordiendo con fuerza su labio mientras que Sasuke estaba siendo atendido por Sakura más allá, y por si fuera poco tenía un rubio con ojos carmínes de la Niebla con una ceja encarnada y una mueca de furia contenida, no sabía su nombre aún pero miraba a la rubia como si quisiera algo de la misma y no le daba muy buena espina — Listo —la voz de la pelirrosa se dejo escuchar en toda la estancia así que salio de su pequeño trance sonriendole en señal de agradecimiento, la ojijade se despidio tomando con cuidado algunas muestras.

Si, le había tomado muestras de sangre al Uchiha después de que este asegurara de manera determinante que algo se le había "metido", en pocas palabras alguien lo estaba controlando — Muy bien ahora, ¿tu nombre? —miro al ojicarmín notando su mirada fría, miraba peor que el azabache sin dudarlo, la mirada de este parecía saber todo de ti y eso no le gustaba en lo más mínimo — Yoshikawa Ryota, jounnin de la aldea de la Niebla —asintió un poco más calmado por saber que no era un tipo de asesino o algo así aunque no podía evitar pensar en que se parecía demasiado al sujeto que ataco a su amigo en la cumbre.

— Entonces, ¿qué deseas de mi aldea o de mí? —directo al punto, el rubio ladeo la cabeza y concentro su mirada en la Yamanaka que dio un respingo cuando sintio su mirada penetrante, algo no andaba bien — Mi Kage desea que analize algunas cosas en su aldea, necesito una guía y la quiero a ella —un pergamino aparecio en su escritorio, lo tomo entre las manos y solto un suspiro, el Mizukage de verdad debía querer algo de su aldea como para que mandara a alguien así tan de improvisto — Hay más guías, no sera ella —dictamino con calma, por nada del mundo pondría a la ojiazul con ese tipo que le daba mal espina.

La sonrisa que surco los labios del ojicarmín le dio un poco de pánico, solo un poco — La quiero a ella o puede decirle al Mizukage que planea deshacer la alianza —el sujeto de verdad no tenía ni un poquito de miedo como para decir eso, no quería dejar a Ino en manos del tal Yoshikawa pero quiza no tendría opción... solo esperaba que nada malo sucediera con su decisión.


— No hay manera alguna en que deje a mi novia con un sujeto como tú —bien, no sabía ya que eran pero ni muerto pensaba dejar a Ino a manos de un sujeto como ese, sentía que era el maldito que había osado a tocarlo en la cumbre, y nunca se equivocaba — Teme —le llamo la atención su amigo rubio pero le dedico una mirada mordaz para que guardara silencio, le daba lo mismo, no pensaba dejarlos solos nunca — Esa no es decisión tuya, no quiero problemas y no estoy pidiendo algo complicado, solo la quiero como guía a ella, es sencillo —la voz tan calmada de ese rubio le causaba una sensación diferente, algo raro.

Solto un bufido cuando vio que su Hokage estaba a punto de aceptar — Bien, no hay problema alguno, Ino no tendra problema en enseñarte la aldea, pueden volver dentro de tres horas para que te diga donde te quedaras en tu estancia —giro la cabeza para mirar por la ventana, lo menos que quería era ver como se iban los dos, tenía que arreglar lo que había causado y no sabía como — ¿H-Hokage-sama? —la ojiazul estaba confundida pero una sonrisa enorme de parte de Naruto la hizo asentir con la cabeza para levantarse de su asiento y caminar ante el extraño que la miraba demasiado, como si quisiera saber algo.

— Pueden irse —el rubio no medio palabra alguna con Ino solo dio media vuelta para que esta la siguiera, una vez la puerta se cerro miro a su estúpido amigo que se masajeaba las sienes mientras fruncía el ceño — ¿En qué diablos estas pensando? Sabes tan bien como yo que ese sujeto tiene algo —aseguro con un tono desdeñoso viendo como el ojiazul posaba su mirada cansada sobre su persona, es que simplemente era tonto como para dejarla ir así como así — Lo sé pero no te incumbe lo que haga con mis ninjas, puedes irte —quería arrancarle la cabeza a su querido amigo cuanto antes por decirle aquello.

No, se la iba a arrancar en cualquier momento — ¿Ninjas? Creía que Yamanaka no era solo una ninja —la mirada de profunda rabia que le dedico le hizo callar de inmediato, no tenía derecho alguno a decirle algo como eso cuando sabía que no era fácil contener sus sentimientos en lo absoluto así que solo se levanto y desaparecio, necesitaba descansar por igual, ya vería después como seguía lo de Ino porque por ningún motivo pensaba dejarla ir.


La había llamado novia pero entonces, ¿por qué no se sentía feliz?, no entendía a Sasuke, un día estaba bien y al siguiente era un completo caos, de pronto su rostro se impacto contra el torso de alguien, el aroma a menta inundo sus fosas nasales y su corazón se agito demasiado — Ten más cuidado, ¿te encuentras bien? —y fue entonces que se dio cuenta de que casi había chocado contra una de las paredes de la mansión Hokage, si que era por completo una tonta — L-Lo siento —balbuceo sintiendo las mejillas calientes, intento separarse pero el agarre de ese rubio no se deshizo en ningún momento, la apreto más.

— Espera, gente va a pasar —se quedo quieta escuchando risas hasta que la solto con suavidad, sus ojos viajaron a los suyos y pensó ver que no eran tan fríos como aparentaban — Tengo hambre, sería bueno que me guiaras a donde pueda comer —daba órdenes justo como Sasuke pero había algo diferente, comenzo a caminar a su lado notando las miradas de muchas aldeanas sobre los dos, bajo la mirada pero de inmediato la levanto, no tenía nada de que avergonzarse, no eran nada, solo dos ninjas y punto — Por aquí —señalo una calle y el ojicarmín la dejo pasar primero, al menos era un caballero, eso era bueno.

Entraron y vio a las personas platicando, a niños jugando con espadas de madera — Es diferente, mi aldea es más fría —susurro el ojocarmín llamando por completo su atención, los niños llegaron ante donde ellos con los ojos brillosos — ¡Yamanaka-san! ¡Juegue con nosotros! —sonrió ante los pequeños para llevar una de sus manos hacía la bolsita donde tenía sus armas ninjas, hizo un jutsu para que no se lastimaran y se las entrego con una sonrisa — Él y yo seremos los malos, tienen que deternos antes de que... ¡tomemos esa rosa! —señalo una rosa en uno de los tejados de las casas y estos sonrieron asintiendo.

Salieron corriendo y sin pensarlo tomo la mano del rubio que la miro asustado — ¡Corre pero no uses jutsus, así no es divertido! —vio su mirada de shock pero le dio lo mismo tan solo lo arrastro para que comenzara a correr, de alguna manera sentía que tenía que ser así con este, que tenía que hacerlo feliz de alguna manera, no sabía que era esa sensación de querer hacerlo feliz pero quería hacerlo, corrieron así de la mano, los niños subieron escaleras y entonces lo detuvo unos momentos — ¡Ahora! —y los pequeños diablillos lanzaron los kunais y surikens hacía donde estaban ambos, los esquivaron sin usar jutsus.

— ¡Vamos! —lo jalo para correr entre las personas mientras los niños seguían lanzando las armas, finalmente se detuvieron junto a la rosa y vio a los niños igualmente donde estaban, sin pensarlo éstos se lanzaron buscando pelea, esperaba que Ryota no lastimara a ningún niño pero no lo hizo, esquivo los ataques con calma sin lastimar a nadie, la rosa la ganaron los niños que reían felices, les sonrió a todos sintiendo incluso la sonrisa del rubio... se sentía un poco más feliz que antes solo con ver una pequeña sonrisa en sus labios pero sincera.


— ¿Qué es lo qué te preocupa? —miro a Shikamaru que parecía cansado, seguro era por el asunto con el Mizukage, seguía sin entender la historia que le había contado pero era claro en decir que quería que ese hombre fuera quien estuviera en su aldea — Nada, absolutamente nada —aseguro caminando de vuelta a su silla después de ver como ésos dos saltaban por los tejados riendo junto con los niños, el tal Yoshikawa se veía "feliz" con la prescencia de Ino y por desgracia la rubia parecía igual feliz, no le gustaba que rumbo podía tomar aquello pero no podía hacer nada, no deseaba una guerra con la Niebla para nada.

Tomo asiento soltando el aire que estaba reteniendo — Ino no es tan tonta, sabe cuidarse —sonrió ante esas palabras, no estaba dudado de ello en lo absoluto solo era que no estaba cómodo con la prescencia de ese sujeto, no le terminaba de cuadrar — Solo hazte cargo de que el equipo ANBU lo vigile y una cosa más, dile a Sasuke que se quedara con ellos —era una decisión que por mucho que le costara era la mejor, de esa manera podía tenerlo bien cuidado por el azabache — ¿Quieres qué me arranquen la cabeza? —sonrió ante aquello, la idea no le apetecía pero si él se lo decía iban a terminar en una pelea.

— Solo hazlo Shikamaru, no te hara nada, a ti no te hara nada —sentencio con voz clara viendo la mueca de inconformidad de su amigo castaño que se levanto para salir de ahí a paso calmado aunque algo tenso, le tenía miedo al Uchiha en verdad, acomodo los papeles sobre el escritorio tomando aire cuando vio a uno de los ANBU arrodillado en el centro de su oficina — ¿Desea algo Hokage-sama? —tomo un poco de aire, la cabeza le dolía un poco además de que no estaba del todo seguro de que lo siguieran, sentía que lo descubriría de inmediato pero Ino podría distraerlo, eso sería más que perfecto la verdad.

— El nuevo ninja que llego a la aldea esta con Yamanaka Ino, necesito que lo vigilen, esten atentos a cada uno de sus movimientos, estara en casa de los Uchiha, la que se esta remodelando, cuídenlo —el ANBU desaparecio y se masajeo las sienes, el que ese extraño estuviera en su aldea lo hacía estar más alerta y no tenía cabeza para eso cuando Kurama estaba taladrandolo con preguntas sobre su avance con Ino... todo estaba siendo demasiado en ese momento.


— ¿Qué dijiste? —gruño viendo al Naara que se mantenía calmado en todo el sentido de la palabra pero sabía que no lo estaba en lo absoluto — Esuchaste bien, Yoshikawa se quedara con ustedes, Ino lo sabra dentro de nada o, ¿ella ya no vive aquí? —apreto los puños intentando no romperle la cara al consejero de la aldea por preguntar aquello, por supuesto que vivía a su lado y eso sería siempre — Por supuesto que vive conmigo Naara —sentencio con voz firme viendo una sonrisa ladina del castaño que le entrego el pergamino donde estaba la orden del Hokage sobre lo que le acababan de decir, eso no estaba bien.

Tomo el pergamino haciendolo bolita, le iba a arrancar la cabeza al rubio cuando lo viera — ¿Hyuuga también vive aquí? —esa pregunta la tomo por sorpresa, miro directamente al ninja que estaba delante sosteniendole la mirada sin algún miedo ya — Eso no es tu problema Naara, hasta donde yo se mi vida privada es privada —espeto seguro de sí mismo escuchando un bufido de parte del amigo de la rubia que lo miro con furia contenida — Si la lastimas de nuevo juro que te vas a arrepentir el resto de tu vida —corto y claro su mensaje, sabía que lo odiaba pero le estaba lanzando de lleno esa amenaza sin duda alguna.

— Somos una pareja Naara, no necesito de tus consejos, los problemas de pareja son de pareja —arremetio con voz cargada de frialdad viendo como el Naara apretaba de más los papeles que estaba cargando — No los veo como pareja, no lo son, Ino lloro demasiado después de lo que le hiciste, no comía bien, no dormía bien, juro que si la lastimas de nuevo sere yo mismo quien la aleje de ti para siempre —sabía que no estaba mintiendo, si este decidía alejarla eso iba a hacer, definitivamente tenía que cuidarse de Shikamaru pero es que él no sabía que si la amaba o que no tenía muy en claro sus sentimientos.

Era confuso, demasiado confuso lo que sentía — No tienes ni idea de lo que siento hacía ella, no te atrevas a amenazarme Naara porque no me quieres como enemigo —siseo viendo una sonrisa ladina del castaño que desaparecio entre hojas, cerro su puerta respirando con agitación, estaba muy molesto — Entonces ¿qué sientes por ella? —y Hinata hizo la pregunta que tenía demasiado miedo de contestar porque no estaba seguro en lo absoluto de la respuesta de la misma.


— Sabe delicioso —acoto el rubio tomando el té entre sus manos, la comida ahí era demasiado deliciosa, le traía algunos recuerdos porque esa fue su primera cita con Sasuke aunque el azabache hubiera salido después de cinco minutos diciendo que esas cosas le aburrían, ella había vuelto durante la noche a su departamento, tontamente pensó que volvería pero no lo hizo — Me alegra que te gustara Yoshikawa-san —el ojicarmín gruño cuando escucho eso así que no entendía muy bien que de malo le había dicho — No me llames por mi apellido, lo detesto —la tomo por sorpresa que dijera eso pero asintió de prisa.

Dio un respingo cuando su mano se cernio sobre la suya para que lo mirara, eso hizo y una cuchara aparecio delante de su rostro — Abre —jamás había hecho algo como eso, ni siquiera lo imagino con el Uchiha, estaba nerviosa pero aún así abrio los labios y la cuchara se abrio paso por los mismos, degusto el sabor a fresas con un poco de miel, tomo el contenido y la cuchara salio de sus labios, sus mejillas se calentaron de inmediato — Sorprendente —lo miro confundida viendo como el rubio se inclino sobre la mesa tomando un poco de la comida que había pedido, sentía que todo mundo la miraba y no era raro.

— ¿Q-Qué es sorprendente? —se armo de valor para mirarlo directamente al rostro viendo una ceja encarnada en el rostro del ninja que parecía notar que las aldeanas lo miraban como si de un pedazo de carne se trataba — Lo que hice lo he hecho miles de veces en mi aldea, las mujeres actuan coquetas después de ello, tú no lo hiciste y eso es... sorprendente —una venita resalto en su ojo derecho después de escuchar aquello, quería arrancarle la cabeza en serio pero solo apreto demás el tenedor provocando que este se doblara, no le gustaba que jugaran con ella, estaba intentando que nadie más lo hiciera y...

Se levanto de golpe de la mesa dejando el dinero de la comida para salir de ahí, estaba molesta, nadie la iba a tratar como su juguete, caminaba con pasos firmes ahuyentando a las personas que la miraban y seguro eso se debía al aura negra que traía y a la mirada asesina pero entonces retrocedio cuando los vio... la Hyuuga lo tomaba del brazo mientras los dos reían, Sasuke reía, una sonrisa sincera, carcajadas de alegría cuando nunca reía a su lado, se quedo congelada y entonces la vieron, la ojiperla se separo de golpe y la sonrisa del de mirada ónix desaparecio de golpe, eso no podía ser, era un sueño seguro.

— Yamanaka —y su corazón se quebro un poco más ante aquello, ¿por qué su apellido y no su nombre?, una mano cubrio sus ojos y quedo pegada a un torso firme, de nuevo el aroma a menta lleno sus fosas nasales, el piso se movio y la mano se alejo dejando ver la sala de la casa Uchiha, entonces solto a llorar, lloro aferrada a esa persona que la apreto con fuerza, lloro porque ya era suficiente, ya no podía más con eso, quería dejar de amarlo, intentaría dejar de amarlo... empezaría a verlo como un amigo o solo como un conocido y en esta ocasión, iba muy en serio.


Gruño de nuevo, Ino era demasiado problemática, estaba cansado, el hablar con Hinata lo calmaba, lo hacía sentir bien pero era tan confuso que solo se desesperaba aún más, entro en la casa siendo recibido por un aroma a canela, había hecho seguro un postre pero detestaba lo dulce, era obvio que no lo comería, camino con pasos calmados hasta la cocina y entonces la vio caminando por la misma mientras tarareaba una canción — Aquí esta —se sorprendio cuando vio a ese maldito rubio extendiendole una caja de la alacena, lo que más le sorprendio fue la sonrisa que la ojiazul le dedico, una sonrisa sincera.

Una sonrisa tierna, una que solo le pertencía a él o al menos eso había creído — ¿Qué estas cocinando? —llamo la atención de los dos, esperaba verla sonrojarse o algo pero solo le sonrió con tranquilidad, esa sonrisa le revolvio el estómago, no tenía los sentimientos que le profesaba — Canela, es para Ryota-kun, la comida esta casi lista así que lavate las manos —volvio su vista al frente para seguir cocinando y solo gruño cuando la mano de ese sujeto se cernio sobre su cintura susurrandole algo al oído, lo iba a matar en serio, le iba a arrancar la cabeza por hacer eso pero entonces se detuvo, no tenía porque.

Eran pareja aunque no lo parecieran pero lo eran, entonces no debía dudar de la rubia — Quita tus manos de ella —sin embargo, lo hizo, lo hizo porque no pensaba en lo absoluto dejar que alguien más la tocara, los dos lo miraron con confusión y sorpresa, Ino lo miro con una sonrisa ladina — No somos pareja Sasuke, nunca lo fuimos, me quedare hasta que la casa termine de ser reconstruida y la amueblare, entonces me iré de vuelta a mi departamento, lo nuestro termino —su voz clara y firme lo dejo en blanco, no había manera en que eso sucediera, no pensaba dejarla ir, tenía que estar a su lado para siempre.

— No, tú no puedes irte —los ojos azules parecían cansados y se detestaba por ser el causante de ese cansancio, quería verla reir pero tenía una personalidad fría, no podía estar con ella ya que no tenía idea de que hacer en una relación — Basta con esto por favor —pidio suplicante, retrocedio asustado, no podía perderla, de ninguna manera pensaba permitir que la rubia se fuera de su lado, empezarían de nuevo pero... Yamanaka Ino no se iba a ir de su lado y punto.


N/A

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.