Disclaimer: JK Rowling dueña de los personajes, la Warner por comprar los derechos.
Mía porque surge de mis noches de ocio, de mis tristezas. De ustedes porque sin sus opiniones y sugerencias no podría continuar.
Rating: M. Por situaciones adultas.
Capítulo VI: You and Me
Si bien la noticia de que Parvati estaba embarazada había sido como un golpe fuerte y certero en el estómago, Hermione ahora estaba feliz. La noticia al principio le había parecido como una broma de mal gusto de Parva, pero cuando las tres la habían acompañado al médico, todo lo que pensaba sobre el bebé se había esfumado, querían a ese pequeñín, las tres habían estado tan emocionadas hablando de si era niño a que escuelas acudiría y si era niña de cómo enseñarle a robar los corazones de los chicos.
Ella estaba feliz y consciente de lo que ese bebé traería. Las tres estaban más que entusiasmadas, Parvati al principio se había mostrado insegura, pero una vez que las tías oficiales habían gritado de la emoción, confió en si misma, un bebé era una alegría estuviera o no presente la figura paterna y Luna y Hermione, estaban seguras de que Parvati sería una madre excepcional.
-Me siento exhausta y eso que apenas voy para el segundo mes- comentó Parvati depositando unas cuantas bolsas de comprar en el sofá de Hermione.
-¡Ojalá fuera niña! Le haría toda clase de peinados para nenas –dijo Luna con los ojitos brillantes.
-Luna, sea lo que sea, lo amaremos ¿entendido? – Luna hizo un mohín, Parvati rió suavemente.
-Sin ustedes, esto sería un tormento – las chicas le sonrieron.
-Parva¿él lo sabe?- la mirada de Parvati se apagó.
-Sí, se lo dije cuando lo supe – Luna se sentó a su lado y acarició su brazo – Me dijo que no le interesaba, que solo había sido una noche de sexo y que debí haberme cuidado.
-Pero que poco hombre –gruñó Luna.
-Lamento recordártelo –Parvati se limpió con el dorso de la mano un par de lágrimas.
-Pero saben, decírselos y quererme del modo en que lo hacen, me ha hecho pensar que si esto me pasó a mí, es porque es tiempo de que afronte la vida, he tenido muchas diversiones y este bebé cambiará todo –
-Y estaremos para ayudarte siempre –
-¡Excepto para cambiar pañales!-rió Luna y las tres le siguieron.
-Por cierto, tengo una invitación triple para la promoción de unos nuevos productos, deberíamos salir un poco, no lo hemos hecho desde que les confesé que estaba embarazada.
-No lo sé – Luna miró significativamente a la castaña –Tal vez un poco de aire nocturno sea buena idea.
-La verdad es que es cierto, hemos estado tan ocupadas con esto que no hemos dedicado un tiempo para salir las tres, como antes – Luna se puso en pie – Y Hermione puede usar ese vestido negro.
La joven castaña rodó ligeramente los ojos, antes de echar una ruidosa exhalación.
-Esáa bien, pero que conste que lo hago por Parva –la aludida sonrió aún más, luego su sonrisa se apagó -¿Sucede algo?
-Bueno, que dentro de cuatro meses ¡Voy a parecer una vaca!-
-Pero una vaca muy bonita –inquirió Luna con una sonrisita cálida, Hermione también sonrió.
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Harry entró al departamento con más sueño que hambre, aunque los días en la compañía se estaban volviendo ligeramente pesados, Harry no hacía sus comidas diarias y la verdad es que comenzaba a reflejarse, su cuerpo musculoso comenzaba a parecer de huesos. Por eso Sirius insistía en que pasara a casa, el lugar que lo vio correr cuando era un bebé, el que lo vio crecer y ser el adolescente rebelde que todos llegan a ser.
Su estómago protestó inmediatamente por alimento, quiso ignorarlo pero decidió buscar algo en el refrigerador, se aflojó la corbata y se quitó el saco colocándolo cuidadosamente sobre la silla del mini comedor, abrió el aparato electrónico buscando algunas reservas, encontró unos huevos, un paquete con 8 rebanadas de jamón. Sacó los ingredientes y prendió la estufa, Harry no era un hombre que supiera cocinar, pero vivir solo durante 3 años cuando estudiaba en la universidad lo habían instruido a prepararse algo digno de comer, pronto puso el sartén y vertió un poco de aceite.
Minutos después se servía dos huevos estrellados con dos rebanadas de jamón a un lado y un refresco de cola que había encontrado. Cenó despacio, como estaba acostumbrado y su estómago agradeció la comida, luego lavó los platos y se duchó para salir.
Una vez acicalado, Harry salió hacia la inauguración de la compañía que acaban de apoyar para el lanzamiento de nueva producción y además debía de hablar con Draco, después de su última charla su amigo lo había estado evitando y el moreno sabía que debía disculparse.
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El espejo no mentía, se dijo Hermione por décima vez. Parvati lucía un bonito vestido de color vino que resaltaba enormemente su tez morena, Luna en cambio se había decidido por un vestido azulado que resaltaba el color rubio de su melena y ella, un bonito vestido negro corto. Su cabello había sido sujetado por dos coletas unidas al final, era beneficioso tener una estilista como amiga, además de nuevo su maquillaje era ligero y nada ostentoso o llamativo.
Un mes…
Sólo un mes desde que habían salido las tres con un propósito, divertirse y el de Hermione perderse en las sensaciones de su cuerpo contra otro, el recuerdo le provocó un calor en el vientre que no había vuelto a sentir, era extraño. Porque esta vez no iba aceptar apuestas de ninguna de las dos, esta vez ya no cumplía años para darse el lujo de aceptar algo como lo que había hecho, aún y cuando su mente se había impuesto olvidar aquello, por las noches Hermione seguía sintiendo ese vacío en su pecho y era tonto pensar que se había enamorado de un hombre que se había fundido con ella, un hombre que ni siquiera había hecho el intento por buscarla, un hombre que como todos, solo había buscado la satisfacción que una mujer había estado dispuesta a darle.
-¿No estás escuchando?- Parvati le tocó ligeramente la mejilla.
-Lo siento, me quedé pensando –
-Eso ya lo vimos, pero ¿En qué?- preguntó Luna retocándose los labios.
-En que mañana tengo tanto trabajo por hacer y que hoy voy a salir con ustedes –recriminó burlonamente.
Pero era mentira, aunque deseaba pensar que era verdad.
Las tres salieron de la casa, Hermione apenas y echó el cerrojo cuando Parvati la apuraba.
-¡Pero que impacientes que son!-bufó indignada entrando al coche deportivo y dejando que las luces de su casa se perdieran.
La música en la radio le recordaba enormemente aquella noche en el carro de Harry ¿Dónde trabajaría¿Sería rico como ella había sospechado¿O había sido un mentiroso? Lo cierto es que cuando Parvati aparcó en el lugar, los ojos de Hermione se desbordaron de la impresión.
-¿Cómo¿Cómo conseguiste las entradas?- Parvati le sonrió al joven que tomó las llaves del coche.
-Bueno, hace dos meses que llevé los asuntos legales de la empresa. Así que el señor de la compañía decidió en agradecimiento invitarme a la inauguración.
-¿No era ese hombre con el que saliste verdad?-preguntó Luna situándose a un lado de la morena.
-No. Y que quede claro desde ahorita, les mentí respecto a ese hombre mayor. Lo dije porque el padre de mi bebé era un hombre realmente casado pero es más o menos 3 años mayor que yo.
Las chicas asintieron, sin saber por qué, Hermione ya lo intuía.
El lugar era enorme, parecía más un palacio que una casa de recepciones, con luces de colores se alumbraba el cielo y con mantas perfectamente diseñadas relucía el nombre de dos compañías, las tres avanzaron hacia los escalones de la entrada, Parvati iba explicando los nombres cuando fue interrumpida.
-El señor Castrel es dueño de Roster y Marauders es dueño de… -
-Bienvenida Señorita Patil –dijo un hombre fornido y canoso con una sonrisa encantadora.
-Gracias por la invitación Señor Castrel, le presento a mis amigas, ella es Hermione Granger –dijo señalando a la castaña – Y ella Luna Lovegood-dijo hacia la rubia, el hombre estrechó la mano ambas.
-Mercy, son encantadoras –dijo el hombre en un acento francés –Un gusto señoritas, por favor, pasen y disfruten de la velada.
Las chicas asintieron, Hermione observó con detenimiento cada arreglo y detalle del lugar, aquello sin duda era la recepción de personas del alta. ¿Estaría aquel hombre? La pregunta la golpeó. ¿Por qué estaba pensando de nuevo en él?
-Iré por unas bebidas –inquirió Parvati.
-Recuerda tu condición –la regañó Luna, pero la morena parecía haber avanzado tan rápido – Iré a prevenirla.
Atada a ti
por cadenas
A ti, a ti, maldito deseo,
Mi voluntad envenenas,
Llenas de ti mi existencia de ti por
ti
No puedo creerlo,
No puedo creerlo no
Hermione asintió, observó las mesas perfectamente alineadas, al final de la enorme estancia relucía una banda, la música era tranquila y varias parejas estaban alrededor moviéndose al ritmo de la música. Sus ojos bailaron por el lugar, por las parejas y las mujeres que llevaban tan hermosos vestidos, no parecían en nada al que ella llevaba. Algunos hombres le habían mirado y otros seguían en sus charlas, se dirigió a una de las mesas. Se sentó, el olor a flores y fragancias llenaba el lugar.
¿Cómo sería vivir así? Se preguntó mientras las chicas regresaban.
-Creo que Parva se llevó una decepción- dijo guiñando un ojo – Es que los meseros traen directamente las bebidas.
-¿Y dónde está ella?-preguntó Hermione al ver que la tercera se había resguardado.
-Está hablando con una mujer, no sé si sea de su despacho –dijo sonriendo -¿Te sientes bien?
-¿Por qué no habría de estarlo?- inquirió suavemente Hermione, un mesero rápidamente les ofreció algo de beber.
-No lo sé, te noto extraña –dijo Luna tomando la bebida del chico –Es como si estuvieras en otro lugar.
Hermione también lo sabía, su vida durante un mes había sido la misma, excepto porque constantemente acudía a su mente aquella noche, era como si su cerebro no guardara más recuerdos que no fueran el de ese hombre. Un suspiro escapó de sus labios y una sonrisa le acompañó.
-¡Vaya que el Sr. Castrel se ha lucido!- dijo Parva sentándose al lado de la rubia –Definitivamente el legado y la combinación que hizo con la compañía del Sr. Potter le ha beneficiado.
-¿Y quién es el Sr. Potter?-preguntó Luna llevando la copa a los labios –Me supongo que es gente muy rica.
-Bueno, ni tan rica, es gente que tiene los recursos y el dinero para estar aquí. Y sobre el Sr. Potter no se quién sea, nunca hable con él, su abogado que por cierto es un tipo encantador pero no el mío, es esa clase de hombres que una mujer como Hermione desea.
A su mención Hermione frunció el ceño.
-¿Disculpa¿Y como se supone que es ese hombre? Probablemente es mejor que un pomposo millonario como el Sr. Potter casado y con 3 hijos –se mofó tocando su bebida por primera vez.
-Bueno, no creo que el Sr. Potter sea casado –debatió.
-Entonces debe ser gay o algo así, porque un hombre empresario de la edad del Sr. Castrel es lo uno o lo otro –dijo con una sonrisita.
-Yo no he dicho que el Sr. Potter sea un hombre viejo, creo que he visto en la columna de chismes del Profeta que se enamoró de una mujer muy bonita, creo que era modelo, pero al final lo abandonó, robando una de sus empresas.
-Vaya. Pobre –Hermione miró a la rubia por su comentario.
-Pues tal vez se lo merecía. Iré a tomar un poco de aire – las chicas sonrieron.
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Harry aparcó el coche a escasos metros de la entrada principal, Draco ya estaba ahí con un par de mujeres exuberantes, bufó un poco molesto.
-¡Potter! Llegas tarde –dijo burlonamente y dejándolo con la palabra en la boca a su réplica.
-Es el sobrino de Sirius… -se recordó –Es algo así como tu pariente –se reprendió –Y vas a matarlo –una sonrisa sádica asomó sus labios.
-Bienvenido sea Harry –dijo el Sr. Castrel amablemente estrechando la mano del muchacho –Me es un honor que haya aceptado la invitación.
-Sr. Castrel –
-Llámeme Eduard –
-Eduard, para mí es un placer haber venido. Aunque últimamente la compañía esté en su auge. No me perdería de una inauguración como esta. Espero que Draco haya hablado con-tigo acerca de la primera etapa de la empresa.
-Claro que me habló de ello, por eso también agradezco su apoyo y lo verá reflejado en las ventas de sus primeros productos.
-Me alegra escuchar eso –dijo sonriendo –no hay como una empresa productiva.
El hombre sonrió.
-Disfrute la cena.
Pero eres
mía, tan fuertemente mía
Que hasta me siento un ser injusto y egoísta.
Pero quería decirte un hasta siempre
Y sin embargo he suplicado
Quédate siempre a mi lado
Los dos juntos contra el resto del mundo.
Harry caminó hacia el lugar de donde provenía la música pero alguien detuvo su andar, aquella melena castaña le recordaba enormemente a Hermione. Había pasado rumbo hacia los jardines ¿Y si era ella? Eso era imposible, ella no podría haber averiguado su nombre, como el no había podido averiguar el suyo ¿No había sido ella la que había dicho lo de la noche¿Qué había sido sólo sexo? Aunque Harry sabía que no había sido sólo eso. Y probablemente estaba imaginando cosas. Miró de nuevo, esta vez la joven ya había desaparecido.
-Imaginaciones tuyas Potter –se recriminó entrando a la estancia, el lugar no estaba tan lleno como imaginó, pero aún era temprano, un mesero pronto le ofreció algo que tomar. –No gracias, más tarde-el joven asintió. Caminó a lo largo del pasillo para ver a Draco riendo y charlando.
-Harry-una voz que conocía le habló a su izquierda.
-Ginny –dijo Harry saludándola. La mujer enroscó su brazo en el de él.
-Vamos, debes conocer a la hija del Sr. Castrel, es la que ha hecho una parte de la publicidad de los productos.
Harry acepto a regañadientes sin pasar por alto la dura mirada que Draco dirigió a su mano y a la mujer que yacía casi colgada de él.
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Hermione respiró un poco de la fresca brisa, no sabía por qué se había comportado un poco grosera con las chicas, pero regresaría a disculparse si es que había algo de qué disculparse, lo que más le preocupaba era volver a sentirse vacía. ¿Por qué? Porque de pronto deseaba más que nunca volver a verlo.
"Ni siquiera lo conoces" pensó mientras volvía a la sala, Parvati le sonrió y se sintió un poco más tranquila.
-Van a anunciar algo –inquirió Luna tomando de su margarita.
-Ya veo ¿Me perdí de algo?- Parvati negó.
-No, creo que sólo la llegada del Sr. Potter, por cierto siento que lo conozco.
-Creí que habías dicho que –fue interrumpida por Parvati.
-Lo sé, por eso creo que estoy confundida –Parvati miró hacia un grupo –Ay no- susurró Parvati.
-¿Qué sucede?-preguntó Luna volviéndose hacia ella. -¿Te sientes mal¿Quieres que nos vayamos?
Hermione miró hacia el lugar, el corazón casi se le atascó en la garganta cuando reconoció aquel rostro.
-Es él-fue lo que salió de sus labios, Hermione comprendió a lo que se refería, el corazón se le detuvo.
-¿El papá de tu hijo?- la cara de Parvati se tensó asintiendo -¿Él? –preguntó de nuevo enfocando su mirada a la pareja.
-Está casado y su mujer está ahí –
-¿Dónde?-Luna también había seguido la mirada.
-Yo no sabía que él era casado –los ojos de Hermione se encendieron.
Como pudo haberla engañado ¿Casado¿Y era el padre del bebé de su amiga¿Con quién se había metido? Hermione se sintió ferozmente molesta.
-Será mejor que nos vayamos –inquirió Luna –Esto además está muy aburrido –la morena sonrió un poco.
-Esta bien, no se preocupen por mí -
-Quiero volver a tomar aire-dijo firmemente ante la mirada atónita de las dos chicas y antes de que pudieran detenerla, la castaña salió de su vista.
-¿Pero qué le pasa? –preguntó Luna mirando a Parvati y el lugar hacia Hermione -¿No había tomado aire ya?
-Creo que estaba furiosa –
-¿De qué?-
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Harry estaba más aburrido, la charla con la hija del dueño no era nada agradable sobre todo cuando hablaban de publicidad y cosas que a él particularmente no le importaban. Pero captó cierta mirada y cuando había volteado la sorpresa que le causó verla fue algo que le golpeó.
-¿Sr. Potter?-dijo la mujer junto a su esposo -¿Usted qué opina?-
-Opino que si me disculpan voy al baño –la sonrisa encantadora que trató de poner le salvó para salir casi corriendo de la charla, pero Hermione no estaba en la mesa. Y pasó de largo notando a las dos acompañantes, reconocía a la morena, creía haberla visto en la disco. Pasó de largo hacia los balcones, encontrando dos vacíos, el último filtraba las luces de la noche y de los juegos pirotécnicos. Y ahí, recargada sobre la piedra estaba Hermione. El corazón le latió con fiereza y su cuerpo se tensó ante la cercanía que era tenerla frente a él.
-¿Hermione?-su voz fue ronca, la espalda de Hermione se tensó rápidamente antes de encontrarla de frente viéndolo de una manera que no conocía.
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Hermione trato de alejarse lo más posible del ruido de la música y las pláticas tratando de respirar¿Estaba loca? O algo por el estilo, trató de organizar sus pensamientos, el primero que le golpeó fue ese día en la disco ¿Cómo era posible que Parvati lo hubiera puesto a él para compartirlo todo con ella? Aquello fue descartado rápidamente. Era obvio que Harry no era el padre del bebé de Parvati y al menos alguna parte de ella se alegraba, pero la otra no.
"Él estaba casado" y con una mujer que parecía modelo.
Estaba tan absorta en sus pensamientos que cuando la voz ronca que acarició sus sentidos le llamó, lo único que pudo hacer fue girar lentamente para verlo como si no lo conociera.
-¡Estás preciosa!- dijo Harry curvando una sonrisa acercándose a ella.
-Le agradezco Sr…
-Sólo Harry – ella frunció el ceño y Harry supuso que estaba molesta. – ¿Sucede algo?-
-Le importa mucho decirme su apellido, es que no me imagino porque no quiera decírmelo ¿Es porque está casado? –
Harry soltó una suave carcajada antes de mirarla.
-¿Casado¿Quién dijo eso?-
-Dígame usted-
-Hermione, no soy casado y no tengo planes de hacerlo –él la vio fijamente –no creo en el amor.
La revelación le afectó, no supo exactamente por qué, pero tampoco quedó muy convencida. Le miró fijamente, se veía igual o más atractivo que aquella noche ¿O era la alegría que zumbaba en su cabeza por verlo? Aquel sentimiento la dejó absorta, tratando de identificar qué era exactamente lo que sentía.
-Potter, me llamó Harry Potter- dijo tan cerca que dio un respingo al sentirlo. –Y por favor no me trates de usted, como si fuéramos desconocidos.
-Lo somos –dijo levantando la mirada hacia él, perdiéndose en la intensidad verde de sus ojos, aquella mirada fue capaz de robarle el aliento.
-Tal vez –la voz ronca de Harry cerca de su oído fue algo electrizante, que dejó escapar un suave gemido y cuando él lo notó le rozó con los labios la parte de la oreja, con suavidad, provocando un cosquilleo extendiéndose por todos sus huesos, mandándole señales a ese punto sensible de su cuerpo.
-Por favor –ella trató de mantener la compostura antes de arrojarle los brazos al cuello y rozar sus labios. Su mente racional exigía que se detuviera, pero la parte contraria pedía que siguiera.
-Ven, conmigo –la turbación que le provocó la suavidad de su boca contra su mejilla, la dejó sin pensamiento, quería perderse en su cuerpo, volver a sentir cada palmo de su piel. Tragó saliva una y dos veces, antes de mirarle.
-Mis amigas… ellas están ahí esperándome – su voz turbada le pareció chistosa, pero alcanzó a separarse de él.
-¿Qué haces aquí?- Harry se separó de ella lo suficiente para ver sus ojos.
-Divertirme –
-Trabajas en la empresa de Eduard-
-No. Te dije que estudié arte. Trabajo en un museo – Harry se llevó la mano a la barbilla, tratando de contener sus manos.
-Sí lo sé. –ella no supo porque aquello le provocó una intensa ventisca fría.
-Y si lo sabes ¿Por qué no me contactaste?-su voz ya no era débil, sino furiosa.
-No entiendo, sé que trabajas en un museo, pero yo tampoco sé tu nombre ¿realmente te llamas Hermione o Jane? Porque tú fuiste la que mintió primero.
-¿Yo? Yo no te mentí –
-Recuerdo que dijiste que eras estilista –contraatacó.
-Y tú dijiste que eras maestro, o ya lo olvidaste - su voz era densa, casi podía sentir sus huesos contraerse de furia.
-Los dos mentimos, estoy de acuerdo. También recuerdo que era tu cumpleaños. ¿Era verdad? O solo querías acostarte conmigo y salir en las noticias. –Hermione golpeó su mejilla con fuerza, se arrepintió al instante en que los ojos verdes antes con deseo, le miraban con una mezcla de ira.
-Lo siento, no – Harry sonrió con ironía –Yo no quería, no soy lo que crees. –la joven giró sobre sus talones, pero la mano rápida de Harry sobre su muñeca le impidió moverse.
Y dejó de pensar cuando la boca de Harry encontró la suya, cuando su cuerpo se tensó en una mezcla de sensaciones, la mano de Harry ya no aferraba su muñeca, estaba sobre su cadera y luego la otra, ella reaccionó al instante, se pegó a él, recordó la primera noche en la cama, sus manos recorriéndola, sus propias manos recorriendo un cuerpo masculino, la escena en su mente le pareció tan erótica que se arqueó contra él en un ronroneo de placer y el reclamo de su piel.
Su boca se abrió para él, su lengua jugó, encontrándose, enlazándose, sus manos rodearon el cuello del moreno, recorrieron sus hombros, brazos, bajando a su pecho, buscando el contacto de su piel con la de él, no le importaba el lugar, lo único que quería era perderse de nuevo, su corazón latía con fuerza a punto de salir de su pecho, pero estaba tan absorta en el cosquilleo que provocaba la boca de Harry en su cuello, luego en su hombro, bajando. Él emitió un gemido de placer, su boca se cerró sobre su pezón.
Harry no supo porque la ira había sido sustituida por la ola de deseo que lo golpeó, no supo si fueron sus disculpas o la reacción que obtuvo de ella, lo único que deseó en ese instante, sin importar el lugar, sin importarle absolutamente nada, era estar en ella, sentir su cuerpo en el suyo.
Era estúpido. Tal vez irracional, pero no podía evitar la fuerte atracción que sentía por ella, aunque fueran desconocidos, aunque fuera sólo una noche la que había provocada aquello, sabía ahora que después de esta noche, Hermione Jane no saldría de su mente.
Su boca la besó y ella correspondió, sus manos deslizaron los tirantes del vestido, dejando al descubierto aquellos pechos que tanto había soñado, un mes sin ella había logrado torturarlo, la rutina del trabajo no había saciado su frustración, aunque fuera muy bueno disimulando. Ella.
Hermione sintió las rodillas temblarle, la boca de Harry presionaba, mordía y jugaba con ella, se aferraba a él, tanto que le dolían los brazos, las manos. Y él lo notó, porque tiró de ella hacia adentro, el balcón quedo atrás, doblaron unas puertas y entraron a una habitación, la oscuridad era total, lo único consciente era el latido de su acelerado corazón y la boca de Harry mordiendo su cuello, provocando las oleadas de deseo.
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Luna miró el reloj de pulsera. Parvati estaba más nerviosa mientras paseaba la mirada una y otra vez. Luego miró a la rubia.
-Quiero irme- la rubia iba a protestar –Recuerdo la cara del hombre que estuvo con Hermione.
-¿A qué te refieres?- Luna se puso en pie, seguida de la morena.
-Hermione está con él. Ella se acostó con Harry Potter – los ojos azules de Luna se desorbitaron de la impresión.
-Ella, ella lo hubiera dicho –Parvati frunció el ceño.
-No creo que lo haya sabido Luna, pero ambas sabíamos que desde aquel día, Hermione no estaba siendo la misma –una sonrisa asomó sus labios- Creo que se enamoró de él.
-¡¿Estás loca¿Cómo alguien puede enamorarse de un desconocido sólo por compartir la cama?-
-Eso mi querida amiga, es algo que lo descubrirás algún día –
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El calor de la habitación iba en aumento. Hermione perdió su capacidad de replicar, las manos de Harry habían recorrido su cuerpo, tocaban esa parte sensible, mandando solo una respuesta a cambio, pedir más, la pared de la habitación estaba fría al contrario de su piel, sus piernas se enlazaban a la cintura del moreno, sus manos aferraban sus hombros, sus bocas se encontraban.
-Quédate conmigo-murmuró Harry, su voz ronca era tan hipnótica.
-Por favor- su gemido fue dulce, deseando lo que había estado anhelando, tal vez, de un momento a otro, despertaría de su sueño.
Harry se tensó de placer, no había punto de retorno, estaba fundiéndose con ella, entrando en ella, capturando los gemidos con su boca, apoyando las manos en la pared para dar equilibrio, el cuerpo de Hermione respondía al suyo, se aferraba a él, con desespero, pegándose más, pidiendo más. Y su propio cuerpo cumplía los pedidos de la castaña.
-Granger-sollozó Hermione contra su piel ardiente. Sus últimos movimientos agitaban a la joven, se tensó.
Hermione sintió la liberación de su placer, dejándola agotada, casi sin huesos, recargó su frente contra la de Harry y luego sintió la liberación de él mismo. Sus labios se encontraron, con dulzura. El cuerpo le tembló, no supo por qué.
-Ven conmigo-
Ella asintió.
Continuará.
Actualización próxima: Domingo 5 de Agosto.
Notas de autora: La canción es de Alejandro Sanz "Eres mía".
Hoy no habrá spoilers, se los debo para la próxima. Visiten una serie de eventos ;D
Capítulo 7: Qué estas buscando de mí. (único spoiler).
Gracias por los reviews.
Ariday. Mi niña bella, gracias por 0 betearme y por darme tu opinión. Es muy importante para mí, en verdad que sí. Y me alegra haberte conocido y que te pueda llamar amiga y que me alegre el día charlando, sobre todo de mis series niponas o taiwanesas jejeje. GRACIAS. Arissita. Niña. Este fic es tuyo como siempre lo reitero cada que puedo o que recuerdo jeje. Sobre tú duda, espero sea solucionada en este capítulo. El padre del bebé de Parvati es un personaje secundario que no pienso meter, porque simplemente ¬¬ es de ese tipo de persona que yo personalmente detesto, darle la espalda a un bebe peque (Aio se limpia una lágrima) pero bueno, espero o.o me digas que tal quedo. MaluDaidoji. Espero haber logrado el objetivo de pedir HHr. Ivenus-valens. Espero o.o el capítulo 6 lo recompense. NadiaPazitaPerdona la demora, pero aquí esta la continuación. HermionedepottergrangerPues aquí esta el cap. Anilec) Gracias. RomycrazyGracias. Pattypotter09. Gracias.
Tyrzah. Creo que si no me llamas así, lo hubiese mencionado. Me gusta mucho mi nick, pero más que me llamen Aio (jejeje). Haber si entendi o.o estas en la clínica ¿por? Espero estes bien de salud y no sea nada grave, me has preocupado enormemente. Sobre los spoilers, pues sí, hay encuentro y hay lemmon, aunque sinceramente estuve muy insegura porque tenía dos modelos de lemmon que personalmente al final los mezcle (Aio se vuelve a poner roja) pero gracias, aún tengo que hacer ciertas planas de aceptar que soy escritora (XD jeje). Al grano! (me gusto esa frase) espero que ya estes mejor cuando leas esto, desgraciadamente vivo en México (Aio se pone a llorar) me gusta el café, aunque xD no revelo spoilers. El One-shot ya esta en línea, espero también te guste. Y bueno espero de corazón te recuperes. Un abrazo desde México. CelestanaBueno ya te hice esperar un día más, perdon. Chepita1990. Gracias. Camili.manina. Gracias. Pottergirl2491. Lo del bebé de Parva, más adelante. ArsamiLo haré. Dragonfly81. Gracias. AnassieGracias.
Bueno arriba deje claro cuando actualizaba, yo me voy a dormir o mejor a escribir más del capítulo siguiente.
Con cariño, Aio. 1 de Agosto, 10:20 pm.
