Hola chicos y chicas, les traigo el sexto capítulo de este fic
Ya saben, ninguno de los personajes me pertenecen, todos son de Kishimoto
- Itachi es sexi – Diálogos
- Pein es lindo – Pensamientos
- HIDAN ES BONITO – Gritos
~ Flashback ~
≈ Ωђ UKES ENOJADOS. MURIÓ SIN SABER QUE NO ESTABA ENOJADO ђ Ω ≈
Él quería morir…
Ese día Hidan lloró, lloró como nunca lo había hecho y como nunca creyó hacerlo, para él fue terrible de lo que se enteró, Kakuzu solo jugó con él, solo fue una apuesta, su cuerpo fue una apuesta, se preguntaba ¿Cuánto habrían apostado? Al menos ¿valía lo suficiente?, no podía dejar de hacerse esas preguntas, aunque no estaba seguro de querer oír las respuestas. Pero aun asi, al caer la noche decidió levantarse y regresar a la guarida, no podía aplazar las cosas, iría y encararía al moreno, además que tenía unas cuantas cosas que decirle a ese tipo estúpido, así que con esa fuerte determinación, emprendió el camino hacia la cueva
-.-.-.-. En la cueva Akatsuki -.-.-.-.
La sala estaba, por así decirlo, dividida, en el lado izquierdo cercano a la salida de la guarida, estaban los "infames acusados" y en el lado derecho cercano a la cocina y al pasillo de las habitaciones estaban los "inocentes acusadores". Éstos, sin decir nada se levantaron al mismo tiempo, casi sincronizados, como siguiendo órdenes y se perdieron en el pasillo que daba a las alcobas, no sin antes mirar de forma penetrante, acusadora y aterradora a los "acusados"
− Si por su culpa Konan me deja los voy a torturar durante más de un mes – les dijo severamente Pain, mordiéndose las uñas de la angustia – justo cuando mejor vamos ella y yo me meten en problemas – Pain regañaba a unos nada atentos asesinos rango S, cada uno pensando en la forma de calmar los ánimos con sus respectivas parejas, en especial cierto moreno de ojos verdes que estaba al tanto de la entrada a la cueva, aunque no lo quisiera aceptar estaba preocupado, Hidan se había ido desde que escuchó su conversación con Kisame y Sasori, y no le dio tiempo de explicarle que, aunque realmente había empezado como apuesta, al tenerlo en sus brazos se había dado cuenta de que, lo amaba…
En ese momento regresaron Deidara, Itachi y Konan de las habitaciones, cada cual con una sabana y una almohada en las manos, aun con el rostro serio e inexpresivo y les avientan las cosas, a excepción de Kakuzu ya que su pareja, -por así decirle- no se encontraba
− ¿Qué es esto Itachi? – Preguntó Kisame tomando la almohada, pero al ver que Itachi se iba a su habitación se levantó – oh bueno, explícamelo en el cuarto – avanzó un poco más pero de pronto retrocedió para evitar ser alcanzado por una bola de fuego − ¿qué te pasa hombre?
− Después de hablar entre los tres – tomó la palabra Konan – hemos decidido que no dormirán con nosotros hasta que arreglen el problema con Hidan – y sin decir nada más, emprendieron retirada
− Oe Konan ¿yo porqué? – Se levantó Pain rápidamente arrugando la sabana entre sus manos con desesperación – la culpa la tienen Kakuzu, Sasori y Kisame ¡YO NO!
− Pero lo sabías… − respondió sencillamente la peli azul – y aún así te quedaste callado, te comportaste peor que ellos
La conversación pudo haber seguido de no ser porque todos notaron como se abría la puerta de la guarida, y entraba el chico del que estaban hablando. Hidan solo ignoró a todos pasando de largo y se fue a su habitación
Todos en la sala de la cueva voltearon a ver a Kakuzu e manera inquisitiva
− Ya entendí – y sin más comentario, fue en dirección a la habitación que compartía con el religioso
-.-.-.-. En la habitación -.-.-.-.
El jashinista estaba recostado mirando hacia el interesante techo, se había quitado la capa y como era su costumbre, tenía el torso descubierto, y esa fue la imagen que recibió al tesorero, el inquieto religioso temblando a pesar de tener una manta cubriendo su cintura, así que no sabía si temblaba de frio o de rabia, tenía que hacer algo para calmarlo
− Hidan… − bien, ya había iniciado, ahora la pregunta del siglo "¿Cómo continuar?"… − a la mierda, iré directo al grano – se decidió a la táctica más sencilla, hablar con la verdad, unos cuantos gritos y maldiciones, unas cuantas menciones a Jashin, él se levantaría de la cama y entonces lo tomaría y le plantaría un beso apasionado; claro conociendo a Hidan se resistiría, pero entre jalones y estirones terminarían haciendo el amor y aquí nada ha pasado. Era todo demasiado fácil – quiero explicarte lo que oíste esta mañana – Hidan soltó un bufido, como poniendo en duda el que algo así pudiera explicarse − ¿vas a escuchar? – como Kakuzu no obtuvo respuesta decidió que sería un monologo entonces – la verdad es que, todo fue por una apuesta, lo acepto, no soy tan poco hombre como para negar mis acciones, pero…
− No digas más – Hidan se levantó de golpe, sus ojos se veían rojos e hinchados, signo inequívoco de que había estado mucho tiempo llorando – ya escuché suficiente esta mañana, no tienes que añadir más
− Pero… escúchame…
− No gracias, y si no te molesta, me iré a dormir a otra parte
− ¡TU NO TE VAS SIN ESCUCHARME! – sin previo aviso, Kakuzu tomó a Hidan del brazo y lo jaló hacia sí. Hidan forcejeó pero el mayor hizo uso de su extraordinaria fuerza y entre jalones y empujones, terminaron (para gran satisfacción de Kakuzu), en la cama del menor. Kakuzu se acercó lentamente a la boca de su albino, cuando sin previo aviso, recibió el impacto de un puño directo a su rostro
− ¡TÚ CONMIGO NO VUELVES A JUGAR! – y aprovechando la confusión del mayor, Hidan lo empujó y salió de la habitación rápidamente
− No puedo creerlo… lo perdí… − y por primera vez en mucho tiempo Kakuzu lloró
-.-.-.-. Días después -.-.-.-.
Las cosas seguían exactamente igual con todos, los ukes estaban enojados con sus respectivos semes, Konan estaba enojada con Pain, y Kakuzu y Hidan ni siquiera se miraban. Uno porque estaba enojado consigo mismo por hablar de ese tipo de cosas en plena cocina con Sasori y Kisame, y el otro por haber creído que Kakuzu realmente lo amaba.
Justo al medio día, Pain llamó a todos a una reunión en la sala, a pesar de que todos estaban enojados con todos, debían seguir con su misión de obtener los bijuus de los jinchuurikis o si no… pero bueno, el caso es que esperaba que todos fueran un poco más profesionales y llevaran a cabo su parte en el gran futuro que tenía para Akatsuki y el mundo
− Tengo una misión para Deidara y Sasori – habló Pain con frialdad, aunque era solo en apariencia, ya que en realidad lo que iba a hacer después de esa reunión sería ir a hincársele a Konan para que lo perdonara y como Konan no lo perdonaría, se iría a su habitación a acurrucarse en su cama, cobijarse y llorar durante el resto del día, para que mañana la rutina se repitiera hasta que Konan sintiera lastima de él – irán en seguida por el jinchuuriki de un cola, está en la aldea de Suna, su nombre es Sabaku no waga-ai Ra*, esta es su fotografía – les dio una imagen tamaño carta que tenía incluida diversa información del mencionado – deberán tener mucho cuidado ya que de seguro estará muy bien protegido
− ¿Por qué? – Preguntó intrigado Sasori haciendo un eco de la pregunta que les pasaba a todos por la cabeza – sólo es un jinchuuriki, en las aldeas los odian tanto como a nosotros
− A éste no – respondió Konan sin mirar a Pain ni a Sasori, él se dirigía a los de su bando (Deidara, Itachi e involuntariamente Hidan) – el jinchuuriki del Shukaku se ha convertido en el Kaze no kage* de Suna, y por eso estará muy bien protegido
− Ahora Sasori y Deidara, vayan a prepararse puesto que deben partir mañana al amanecer, los demás esperaremos su llegada en la cueva de extracción de bijuus, no tarden – ambos asintieron y desaparecieron en una nube de humo, los demás desaparecieron poco después para pasar el rato cada uno alejado del otro, hasta que solo quedaron Pain y Konan – Konan yo…
− Ya te dije que no voy a escucharte hasta que arregles el problema entre Hidan y Kakuzu
− Pero… ni modo Pain, despójate de la poca dignidad que te queda – pensó resignándose a hacer algo que jamás pensó hacer en su vida. Pain se tiró a los pies de la peli azul impidiéndole a ésta desaparecer o caminar – por favor perdóname te lo ruego… no soy nada sin ti… te lo suplico no me dejes Konan… − Pain lloraba y suplicaba y la verdad es que Konan quería decirle que sí lo perdonaba, pero no podía hacerle eso a Hidan, además de que se le hacía muy gracioso verlo así
− Suéltame – si, Konan era cruel, se soltó de golpe de Pein y desapareció en una nube de humo
-.-.-.-. En el C. R. U. E. C. L. S. D. A. (cuarto de Itachi) -.-.-.-.
En su "cuartel secreto" de nombre demasiado largo (elegido por Itachi), los inocentes acusadores (sin contar a Hidan), ellos hablaban de un tema en común
− La verdad es que ya no soporto – contaba Konan después de haber dejado a Pain llorando solo – extraño mucho a Pain – hoy incluso se despojó de la poca dignidad que le quedaba, me suplicó – y empezó a llorar discretamente
− Yo también extraño mucho a Danna – comentaba en un rincón Deidara – él cada vez está más amargado, uhn
− Pienso igual que ustedes – susurró Itachi con pesar – pero, ¿no sería traicionar a Hidan? – y ante esa pregunta los tres se quedaron callados
− Bueno – empezó Konan – Kakuzu siempre intenta disculparse y él no le hace caso – y con una mirada de incomodidad, los tres asintieron. Perdonarían a sus parejas
− Prepararé una gran velada para después de capturar al jinchuuriki del Ichibi, uhn – y con esa última declaración, dieron por terminada la reunión
-.-.-.-. Después de la pelea de Deidara vs Kakashi & Sasori vs Sakura -.-.-.-.
Sasori había muerto, solo había pasado un día y Pain ya iba a presentarles al remplazo del marionetista. El ánimo de todos era deprimente, así que se mantenían en silencio; el suceso entre Sasori y Sakura había hecho que todos se reconciliaran con su pareja (sin contar a Hidan y Kakuzu). Pero el que más deprimido estaba era Deidara, él había contado con terminar su misión y volver a la cueva con su maestro, el amor de su vida. Había preparado un ambiente de lo más romántico, pero lo peor para él es que durante el viaje había ignorado al pelirrojo por el hecho de que si lo veía o le hablaba iba a arruinar la sorpresa preparada. Pain ya había presentado al nuevo, Deidara y los demás lo habían ignorado y el rubio artista se iba solo a su habitación, siendo seguido por Hidan, que por una vez no iba a burlarse de él
− Deidara… − iba a empezar el albino
− Murió sin saber que no estaba enojado – lo interrumpió Deidara tratando de contener las lágrimas – que no te pase lo mismo Hidan, uhn
*Traducciones literales del japones
¡Ódienme si quieren! Yo lo hago, no sé cómo se me ocurrió matar a sexi Danna… pero, no se pierdan el siguiente capítulo, de la recta final: se titulará algo así como: ¿FELICES PARA SIEMPRE?
Este es el capítulo 6 de 10, sí chicos, este fic toca su fin, pero como no sé cómo lo iba a terminar la primera autora, acepto sugerencias
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