Capítulo 4: El fantástico camino hacia el perdón-parte 2

-Ella es Sora Naegino, mi ángel-tomó su mano- Si no fuera por ella, nunca hubiera cumplido la promesa que te hice, me ha regresado la esperanza que consideraba perdida-el corazón de la peli-rosa comenzó a latir con fuerza, Leon le sonrió y ella poco a poco le devolvió la sonrisa aunque con un muy notorio rubor, ambos comenzaron a contarle lo sucedido desde que se conocieron, y finalmente se fueron con la sensación de estar más unidos que antes.

Mientras tanto...

-¿Cómo que se fueron juntos?

-Eso es lo que me dijo Ana-dijo Sara encogiéndose de hombros y después rió-No me sorprende, hacen una pareja tan linda- Mei salió apresuradamente de la habitación, lo sabía, sabía que tarde o temprano eso pasaría, Leon y Sora reconocerían sus sentimientos y ella tendría que ocultar los suyos-"Un demonio enamorado, que ridículo"-entró en la primer habitación que encontró (el almacén), y comenzó a llorar, solo por esa vez se permitiría ser débil, dejaría ir todos los sentimientos dolorosos para después apoyar a Sora, ya que ella se había vuelto su mejor amiga a pesar de sus caracteres tan distintos. En ese momento escucho un ruido y alzó la vista.

-Yo...lo siento Mei, había olvidado algo y...no era mi intención molestarte-Ken parecía realmente apenado de presenciar esa escena.

-Adelante, búrlate, siempre me burlo de las lloronas y ahora...-forzó una sonrisa que desapareció inmediatamente, intentó limpiarse las lágrimas pero estas caían sin control, el joven no sabía que decir así que opto por abrazarla, sin decir nada, permitiendo que la peli-negra se desahogara-Yo...siempre lo supe, Leon no podría fijarse en alguien como yo, somos dos demonios y Sora...es el ángel del escenario, se ha encargado de sacar lo mejor de cada uno sin siquiera darse cuenta. Es ridículo sentir esto, el nunca me dio razones para quererlo, sin embargo cada vez que compartía un escenario con el...tenía una sensación desconocida y agradable, me tomo tiempo descubrir que era y ahora...no sirve de nada.

-Son tus sentimientos, claro que sirven, sean o no correspondidos debes sentirte feliz de tener la capacidad de querer. Yo quiero a Sora y...

-Eso es demasiado obvio-limpió los rastros de lágrimas que quedaban y lo miro con su expresión seria-Pero al igual que yo te quedaste callado y ahora tienes que sufrir-Ken sonrío con melancolía y miro el techo

-Es mi mejor amiga y mientras ella sea feliz por mi esta bien, solo quiero que esa sonrisa permanezca en su rostro siempre, confío en que en algún momento, estos sentimientos serán solo los de un amigo y encontraré a mi complemento

-Yo ya no quiero saber nada de sentimientos-se levantó-Supongo que gracias, más te vale no decirle a nadie de esto-salió del almacén

En Francia, al día siguiente...

Toc toc

Una joven de larga cabellera rubia y ojos verdes se encontraba leyendo tranquilamente cuando escucho que tocaban a su puerta

-Adelante

-Señorita Emma, la buscan

-¿Quien Dafne?

-Me han dicho que se llaman Leon Oswald y Sora Naegino

-¿Leon?-frunció el ceño-Hazlos pasar a mi estudio

Minutos después...

-Debo admitir que me ha sorprendido mucho que precisamente Tú me visites Leon-dijo entrando en el estudio, no sonaba molesta, más bien parecía curiosa

-Emma..-se levantó-A mi me ha sorprendido que me recibieras, eres la única que lo ha hecho

-¿La única? No me digas que nos has visitando a todas-sonrió-No me quiero imaginar como reaccionó Débora

-A decir verdad me sorprendió que no gritará más fuerte-una gotita resbaló por la cabeza de Sora al recordar lo sucedido, aquella joven se parecía mucho a May cuando se enojaba. Emma rió ligeramente y tomó asiento frente a ellos

-Dime que te trae por aquí

-Veo que sigues adelante Emma-vio su brazo con culpabilidad

-No me dejaste sin capacidad de mover mi brazo, solo con la imposibilidad de subir a un trapecio...estuve deprimida por bastante tiempo pero poco a poco me recuperé y ahora soy profesora

-Quería pedirte una disculpa por lo que te hice

-De verdad me sorprendes, "el dios de la muerte" pidiendo disculpas

-Por fin he conseguido una compañera y eso ha cambiado muchas cosas

-Si, lo leí en los periódicos, me alegro por ti, por fin tienes alguien que cumpla tus requisitos... Leon, no tienes ya nada que disculparte, todo pasa por algo, a pesar de todo yo no te guardo rencor, si las demás si lo guardan, se dañan a si mismas, no a ti, cada quien debe continuar la vida que le tocó vivir ¿No crees?-sonrió

-Eso era todo lo que tenía que decirte, gracias por recibirme y si algún día necesitas aldo..

-Descuida. Yo hablaré con las demás, es momento de que maduren. Nos vemos-se estrecharon las manos-Y Sora...cuídalo mucho-le guiño un ojo, la joven la miro desconcertada pero asintió

Por la tarde...

-Aquí esta su cuenta joven Kilian

-Muchas gracias

-Esperamos haya disfrutado su estadía en nuestro hotel

-Si, hasta luego

-¡Joven Yuri!

-¿Sora? ¿Leon?-frunció el ceño

-El joven Leon quiere hablar con usted ¿No es así?-lo miro sonriente

-Si

-Esta bien-Sora decidió dejarlos solos, esperaría a Leon en el hotel, lo dicho entre ellos fue un misterio para la acróbata pero confiaba en que por fin ambos habían logrado eliminar resentimientos del pasado. Ese mismo día Yuri partió de regreso a Kaleido, y dos días después, ellos también decidieron regresar, sin saber lo que les esperaría al llegar...

...

Toc toc

-Tienes correspondencia Kalos-la rubia entró con su típica sonrisa mientras le entregaba una carta-Es de Francia

-¿Francia?-abrió la carta, si no fuera por sus lentes, Sara habría visto su expresión de sorpresa-¿Aún no han regresado Sora y Leon?

-Sora llamó para avisar que llegarán mañana

-En cuanto lleguen diles que vengan aqui

-Esta bien ¿Sucede algo malo Kalos?

-Un nuevo desafío para Sora..

Nota:muchas gracias por sus comentarios, lamento la tardanza pero no tengo fecha para actualizar ya que no siempre tengo inspiración o tiempo, lo que si prometo es terminar el fic