Disclaimer: No soy rubia, no tengo millones y no soy dueña de la saga de Harry Potter, sin embargo tomo prestados los personajes en especial a Harry y Hermione
Hola‼!
Espero les gusta el capítulo, algunos serán cortos otros más largos pero así están ya escritos, y cumpliendo la promesa, hoy es domingo. Gracias a los Followers, Lectores silenciosos y a los que me comentan…saludos
Saludos
PARTE 3
Miraba la espalda del hombre que revolucionaba poco a poco todo en ella, se sentía como una adolescente con su primer amor. Antes de ir tras bambalinas, fue primero al servicio, donde se retoco el maquillaje, se limpió cualquier rastro de tristeza y con un labial rojo pasión, salió a la conquista.
Se acercó sigilosamente, con temor de asustarlo, sin embargo su ronca voz la tomo desprevenida
—Hola bella dama—
Aun le daba la espalda, esa sexy y fornida espalda, que se visualizaba antojable en esa cazadora de piel
—se supone que no debes estar aquí, solo se permite el acceso para el personal
—mmm—ella simplemente estaba silenciosa, años atrás qué no coqueteaba con un hombre
—Te comió el ratón la lengua… Gatita
—Yo...yo...
—Lo siento, me llaman...espero verte pronto y desde luego, no olvido un rostro cómo el tuyo.
Él se volteó, con guitarra en mano le sonrió mirándola a los ojos
—Hasta luego preciosa
Ella tembló al ver esos increíbles ojos esmeralda y esa sonrisa colgate.
Vio cómo el perfecto espécimen subió al escenario, entonó su guitarra y comenzó a cantar con esa melodiosa y sexy voz.
—¡Oh dios mío! es...es imposible, él es... ¡Es Harry!.
-.-.-.-.-
Había transcurrido una hora más desde qué ella le sorprendió tras bambalinas, tenía qué ser sincero no se lo esperaba, sin embargó, tampoco pudo reprimir el ligero escalofrío qué le recorrió la espalda al verla ante las luces artificiales. Ojos caramelo ligeramente oscurecido con una tonalidad del chocolate. Ojos qué no había visto años atrás.
Los ojos qué una vez se despidieron de él, los mismo ojos qué lloraron cuando su padre murió.
Siendo sincero, nunca pensó qué la encontraría y más es un bar. Cuando antes ella era tan mandona, un poco cerrada, necia y negada, cuando antes ella ni de loca se acercaba a una botella de licor y menos a lugares frívolos, mundanos y poco divertidos según sus palabras.
Hermione Granger, era sin duda una perfecta empollona, qué al final se convirtió en su mejor amiga y la mujer qué le rompió el corazón 5 años atrás.
Se tomó un breve respiro mientras guardaba a Lily en su estuche. Ya estaba por irse cuando Josh se acercó a el
—¡Eh Potter! ¿Ya te vas? Aún no te he dado tu paga.
El hombre rechoncho y con aspecto de Elvis Presley, se acercó con sobre en mano, entregándole todo su contenido.
—Hiciste un buen trabajó, eh muchacho, espero verte más seguido por aquí y no te olvides qué pronto habrá presentación, los mejores caza talentos a tu alcance
—Josh amigo, aprecio tu oferta pero, es mi hobi, no mi trabajo
Le devolvió el sobre, pero Josh negó—es tuyo.
—Gracias
Josh le palmeó la espalda cuando salía.
Agradecía el que tratara de apoyarlo, sin embargó no era su prioridad ser alguien reconocido, era mejor seguir manteniendo un bajo perfil.
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Al momento de salir, buscó con premura a esa mujer que lo tenía hipnotizado. Sin embargo, no la encontró en la mesa dónde estaba sentada, no la vio por ningún lado y dándose por vencido se dirigió a la barra para tomar un buen trago de tequila.
Estaba tan concentrado en su bebida que solo se percató por el rabillo del ojo, que el taburete vacío a su lado, ahora estaba ocupado. Era común para él que sucediera ese tipo de cosas, chicas ansiosas por conquistarlo. Algunas veces les seguía el juego y otras no estaba de humor, hoy era un día de esos malos.
Hermione susurro entre sus labios
—¿Me hablabas?—escuchó que provenía en el taburete a su lado. Rápidamente giró el cuello sin importarle sí se lo rompía y allí ante él, el ser más hermoso y celestial estaba ante sus ojos.
Ella le sonrió mostrándoles sus perfectos dientes alineados y corregidos, antes de pequeña sus incisivos eran más largos, que sus demás dientes dándole el aspecto de una tierna conejita. Ahora su sonrisa era perfecta, cómo toda ella.
—Hola Harry, hace tanto tiempo ¿Cómo has estado?
Tragó saliva momentáneamente, la respuesta quedo en la punta de su lengua...
Continuara…
