DOMINGO‼! Y como lo prometido es Deuda el sig capitulo… Espero les guste…gracias a los que me siguen y a sus comentarios.
Saludos y que disfruten de su preciado domingo.
Disclaimer: No soy rubia, no soy millonaria, no soy JK solo pido prestado sus personajes para continuar con mi fic, Y mas si es Harmony.
PARTE 4
Obviamente estaba nerviosa, es que ver al hombre que fue parte de tu infancia y adolescencia, era ligeramente desconcertante para ella.
Además está el hecho de que el pobre parecía trabajar de bar en bar para ganar dinero. Sin embargo por dentro se alegraba de saber que él estaba allí, frente a ella.
Miro desde sus pestañas gruesas y largas, sus hermosos ojos verdes esmeralda que le miraban sorprendidos, sus labios, el inferior ligeramente lleno que el superior. Sus pómulos, su barbilla, cubierta de un vello que le hacía ver más masculino, sin olvidar su cabello más revuelto que de costumbre.
Cuando eran niños, ella siempre le encanto tocar esa suave cabello, y revolverlo a un más, pero cuando ambos iban a lugares donde vestirse de etiqueta, ella casi lloraba al no poder acomodar su cabello adecuadamente, en esos frustrantes momentos, se peleaba con el peine, dejando así aún más revuelto el cabello indomable de él.
Eso sin olvidar que ella parecía tener un cabello similar, andaba con vida propia. Esperaba una reacción a parte de sorpresa de él, sin embargo, su sonrisa empezó a decaer. Fue cuando lo sintió. Unos fuertes brazos apresándola, un aroma masculino inundando sus fosas nasales, un cuerpo poderoso que la tenía sujeta y ella como necesitando de ese consuelo, se dejó abrazar y de paso lo abrazo a él con todas sus fuerzas. Sintió sus mejillas calientes y su corazón latir desbocado.
—Mi Harry—suspiro bajito
Se separó brevemente de él, aunque él no la dejó ir.
—Hermione preciosa ¿cómo has estado?
—Bien Harry, muy bien—murmuró acurrucándose más, como extrañaba esos abrazos
—Mmm—fue la única respuesta de él
Ella no quería responder, no quería decirle que era una fracasada, no quería contar como su vida amorosa era un asco y que su vida laboral la mantenía al día.
La separó de él por un momento, le tomo la mano y la alejo de la barra hacia una mesa dónde la música no resonaba en los oídos.
Aunque él no la obligaba a hablar, sabía que tarde o temprano tendría que contarle todo, esperaba que más tarde.
—Siéntate, voy por las bebidas.
Aún seguía sorprendida de verlo aún después de tanto tiempo y de varias circunstancias, volverlo a ver es como un soplo de aire fresco a su tediosa vida.
-.-.-.-.-
Estaba que moría por saber más de ella, quería obtener toda la información posible, no vio anillo alguno en su dedo anular, así que o estaba soltera o su pareja no le acompañaba. Esperaba que fuera lo primero. Llegó a la barra dónde él chico rubio le miró con furia. Él le miró desconcertado.
¿ A este rubiecito que le pasa?
Pidió sus bebidas, sin embargó mientras que el vaso de ella estaba lleno a rebosar, él suyo solo dos cubos de hielo le enfriaban.
Pago la cuenta y se alejó desconcertado por él mal servicio.
Mientras caminaba hacia la mesa dónde ella estaba sentada, volvió a suspirar como idiota. Creía que su saliva ya habría dejado un charco inmenso a sus pies.
Ella intuyendo que él se acercaba, volteó a verlo sonriendo ampliamente. Él le devolvió la sonrisa.
—WOW gracias, no debiste molestarte—Le dijo ella mientras bebía un pequeño sorbo
—No es problema, yo invitó
Él bebió del suyo, casi se atragantó por lo caliente del licor.
—Puff mal servicio
Se quedaron en silencio sin saber que más decir, pero en sus pensamientos rondaban muchas preguntas.
Fue ella que habló
—Y... Um...¿ Estas en horas de trabajo? ¿Estoy interrumpiéndote?
La miró extrañado hasta que razonó sus palabras, soltó una carcajada divertida. Ella le miró confundida
—¿Cuál es el chiste?
—Lo siento, lo siento, pero no, no es mi trabajó y no, no me interrumpes.
Ella soltó una risita.
—Oh bueno, Perdón …yo creí... Olvídalo.
—No te avergüences, es normal. No eres la única que pregunta. Sucede que es un hobbie que utilizo para olvidarme del mundo por un rato, Josh él presentador es un amigo mío que está empeñado en que sea una estrella y cada que vez que puedo voy en lugares donde él me invita
—Oh...oh ¿Josh es él que contó los buenos chistes?
—Sí.—Bebio otro sorbo, pero dejo el vaso con rapidez— Dime tu conseguiste tu sueño, ser fiscal
—Sí, al fin soy de la fiscalía superior.
—Qué bueno, me alegra que lo consiguieras.
Otra vez se quedaron en silencio, bebiendo de sus respectivos vasos.
Miró a conciencia a la chica, ella ya no tenía facciones de adolescente ahora era toda una mujer, sus cabello al fin parece que se deja domar. Además le volvía loco como su cuerpo cambio a través de los años. Ella era diferente físicamente, pero al verla, supo que por dentro seguía siendo su misma amiga de la niñez.
Continuara…
