Disclaimer: No soy rubia, no tengo los derechos de harry potter, solo pido prestados sus personajes para la creacion de mi historia
DOMINGO DOMINGO y viene la parte que me encanta, cuando la imagine fue la perfeccion, un chico una moto... bueno ya no les doy spoilers jajajaja
gracias por sus comentarios y favoritos, saludos
Parte 6
No podía pensar con claridad, la sensación de vacío entre sus brazos se comparaba con la de sus labios, pero... no podía dejar ir el sentimiento, no cuando su pensamiento, su sentimiento y ¿porque no?, su deseo, le hacía reclamar a todo su cuerpo... su mente a regañadientes la fue serenando, no quería escapar pero era necesario, cada vez que se apartaba su corazón sangraba, pero aún así no quería prolongar el dolor, el dolor eterno...
En el camino, con los ojos cerrados no podía ver donde iba, pero escuchó unos pasos, pasos que le eran conocidos. Estaba cercana a un parque, sintió el fresco del césped y eso la hizo reaccionar además, sintió una mano sobre su brazo, una mano que la detenía firmemente pero sin dañarla y entonces volteo a ver quien la seguía, aunque lo intuía.
Unos ojos verdes esmeralda le miraban preocupados, había un tinte de vulnerabilidad al visualizarlo en la escasa luz del silencioso parque. Ella no sabía que decir, no sabía cómo actuar, aun recordaba el sabor de sus labios, aun recordaba la sensación de sus manos en su cintura, del olor de su colonia, de la suavidad de su cabello.
Volteo y a pasos rápidos se alejo, el se detuvo, lo supo por que no le escucho seguirle. Giro de nuevo, pero esta vez estaba sola en el silencioso parque. Las lágrimas amenazaban con salir otra vez. Respiro profundo, tal vez el ya no quería saber nada de ella. Miro a los lados, en las calles vacías, un taxi a lo lejos le llamo su atención y decidió hacerle la parada.
Era mejor ir a su casa a lamerse las heridas.
Se subió al taxi, perdida en sus pensamientos no se dio cuenta que una moto a toda velocidad le seguía. No miro al espejo retrovisor del taxi, ni a los laterales.
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Ella no podía irse y dejarlo de esa manera
NO, DE NUEVO
Tenía que seguirla y no importaba si era en el infierno, él iría tras a ella y aclararían unas cuantas cuestiones pendientes.
La siguió en el parque con la esperanza de detenerla, dos cuadras le separaban del bar, al estar casi frente a ella, pensó que tal vez ella se detuviera, pero fue un error, ambos se detuvieron, ella no le miro a los ojos, simplemente se dio la vuelta caminando lo más rápido y lejos de él.
Podría haberse rendido, dar marcha atrás e irse para siempre de su vida.
Pero el recordaba las palabras de su padrino que en vida le dijo "El que no arriesga, No gana" y el debía arriesgar el todo por el todo.
Así que decidido a tomar su corazón y dárselo aunque este signifique rompérselo en mil pedazos, regreso al bar, tomo su Moto, su chamarra y el estuche de lily, colocándoselo en la espalda, acelero lo máximo que pudo. A pocos metros de llegar a ella, visualizo a lo lejos como ella subía a un taxi. Ella no se iría de nuevo, no así.
Acelero sin perder de vista su objetivo, el motor de la motocicleta ronroneaba deslizándose por el asfalto, pareciera que volaba.
Era una sensación similar, pero no igual.
La siguió hasta que el taxi se detuvo en un semáforo, él se detuvo enfrente de la puerta, tenia los segundos contados, así que apresuradamente, abrió la puerta amarilla, el taxista profirió palabras insultantes al verlo, pero su mirada solo se centraba en esa sorprendida mirada miel.
La tomo entre sus brazos, el semáforo cambio a verde, los pocos coches que aun circulaban de madrugada pitaban, pero eso no le importo. Unos billetes cayeron en el asiento del conductor pagándole su servicio, y rápidamente tomo su moto, aun ella estaba delante de él, medio acomodada, pero lo que importaba era su seguridad. Se detuvo en unas cuantas cuadras después del semáforo y aun en brazos, ingreso a la primera cafetería abierta las 24 hrs. Los pocos clientes somnolientos, abrieron sus ojos al ver tan singular pareja, la chica tenía los ojos cerrados, mientras que el hombre simplemente caminaba con decisión hacia una mesa que tenia sillones en vez de sillas.
—IDIOTA-
Fue el grito de la chica que resonó en la cafetería asustando a los clientes, seguido de una exclamación de dolor que profirió el joven.
—¿Cómo te atreves a cometer ese acto suicida, me quieres matar de un susto? Explícame Potter—
Él la soltó en el sillón, ella cayo rebotando.
Los hombres rieron al ver la escena divertida. Las mujeres profirieron una exclamación de indignación. No era la época de las cavernas pero ese joven se comportaba como un cavernícola
—Honestamente Potter ¿qué tienes en el cerebro?
—Honestamente Granger, tengo cerebro, pero tú al parecer no.
—¿Qué?
Los clientes habían despertado al ver a la pareja discutir, pero después de un tiempo decidieron darle su privacidad, pues al parecer era una pelea de enamorados.
Harry se sentó a lado de una medio sentada Hermione, la cual con dignidad se acomodo en el sillón color café. Potter sonreía con diversión, el brillo malicioso en los ojos, las patas de gallo alrededor de su ojos, y ella le miraba con furia,
"si las miradas matasen, él ya estaría muerto" pensaron ambos.
