Disclaimer: No soy rubia, no tengo dinero y bla bla. En fin no soy jk pero pido prestados sus personajes para mi historia, la cual si es de mi creación

Domingo!‼‼ y llegamos con capitulo, bienvenidos a los nuevos y sus comentarios gracias por leer

PARTE 8
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Después de la vergonzosa escena donde los comensales vitorearon a la pareja por la posible reconciliación, hablaron de todo lo que les había sucedido en esos pocos años de separación, sin embargo ninguno fue capaz de hablar de lo que sentían en ese entonces y si lo siguen sintiendo ahora.

Además que Ella dudaba que él estuviera soltero, solo por esperarla a ella que sin embargo se caso con el primer hombre que le demostró un poco de atracción. Ahora Hermione se dio cuenta de que lo que sentía por su ex esposo era el dolor de su orgullo pisoteado. No era amor, nunca fue amor.
Aun estando casada con ese hombre, nunca pudo olvidar a su primer y (ahora recapacitando) único amor.

Ellos se quedaron horas hablando, compartiendo una sencilla taza de café, los comensales se fueron retirando uno por uno, hasta que quedaron solos. El silencio era opacado por sus risas, o sus protestas. Las meseras veían con ternura a esa pareja, eran muy pocos hoy en día, en encontrar personas destinadas a estar juntos.

Cuanta envidia sintieron por esa castaña, pues el pelinegro en ningún momento quito su vista de ella, le tocaba las manos con ternura, o le acariciaba las mejillas, a veces le tocaba el cabello, enredando un mechón en su dedo, y desenrollándolo según después, repitiendo esa acción incontables veces. Otras era ella quien se acurrucaba en el hombro de él, le veía a los ojos siempre, nunca esquivaban las miradas, ni cuando la tercera vez se les sirvió café en sus tazas, y cuando ambos bebían de la caliente bebida, lo hacían al mismo tiempo, siempre con los ojos fijos en el otro.

El reloj de pared, mostraba las 3 am, en pocas horas el cielo empezaría a aclarar y la luz de sol a iluminar un nuevo amanecer, sin embargo la pareja, se levanto de la mesa que habían ocupado, para ellos tenían que retirarse, ya que ella bostezaba constantemente.

—Hay que pedir la cuenta—murmuro entre bostezos Hermione, tomando en su mano derecha su bolso y en la izquierda tapando su boca.

—Si, ¿Dónde se quedo la rubia mesera?—dijo Harry volteando a ver y sorprendiéndose al descubrirse solos en la cafetería ¿Dónde se fueron todos? pensó—¡Auch!-Exclamo con dolor al sentir el golpe de un bolso en su hombro derecho—¡Oye! ¿Que fue eso? ¿Por qué me golpeas?

Hermione le veía a la cara desafiante, y propinándole otro golpe más, que aumento el quejido de Potter, a tal grado que hizo eco en la cafetería, rubia tetas falsas salió de la cocina, sonriendo y con libreta y bolígrafo en mano se acerco hacia la pareja.

—¿Ya tan pronto se retira?—Pregunto la mujer con voz de inocencia hacia Harry-

Hermione fulmino con la mirada hacia la rubia, y esta vez decidió no quedarse callada—Si, mi marido y yo nos vamos, señorita, la cuenta por favor. —Ella recalco las palabras marido y yo. Cosa que no pasó desapercibida para el pelinegro ni a rubia tetas falsas.

La rubia hizo una mueca, mientras sacaba la cuenta de lo consumido por la pareja. Harry aprovecho ese momento, para pasar el brazo hacia los hombros de la castaña, atrayéndola a su lado. Ella quiso separarse, pero él no lo permitió. Cuando Rubia alzo la mirada, esta tuvo una expresión de sorpresa, al ver como El hombre guapo y la mujer gruñona se besaba con mucha ternura.

—¡DIOS! POR QUE A MI? —Pensó rubia tetas falsas—Definitivamente la vida es tan injusta.

Un ligero carraspeo, separo a la pareja, que reacios y molestos por la interrupción se dignaron a mirar a la rubia, la cual dijo la cantidad. Hermione ya estaba lista para pagar el dinero, cuando Harry alargo su mano, dándole a rubia una tarjeta dorada.

—Cobre de aquí por favor—dijo Harry mientras acallaba las protestas de una Hermione gruñona.

—No es justo, quedamos que pagaría cada quien su parte-

—No seria de caballeros si dejo que una dama pague sus cuentas, señorita. Además yo invito, por haberte asustado con la moto.

Ella refunfuño, pero ya no dijo nada al sentir un leve roce de los labios de Él

Ella salió cual digna, con bolso en mano hacia la calle, el volteo a ver a rubia tetas falsas guiñándole un ojo. La rubia alzo sus pulgares en señal de suerte, mientras el cocinero, un hombre de cabellos castaños, salía detrás de la barra, tomaba a rubia en sus brazos propinándole un dulce beso.

El cocinero también alzo los pulgares deseándole suerte a Potter

Gracias a rubia tetas falsas, supo que Hermione a pesar de los años le seguía amando, ahora era turno de él, hacer que de esa dulce boca saliera las palabras-Te amo-

El miro como ella de espaldas a él, se estremecía al ver la motocicleta, una harley Davidson, que era su mayor orgullo.
Se acerco hasta ella, tomándola por las caderas se pego al cuerpo tibio de la chica y susurrando en su oído, ocasionando estremecimientos a la mujer dijo.

—Es hora de ir a casa.

Ella nada mas atino a responder suavemente.

Él le dio un beso en el lóbulo, se separo y tomando sus llaves y casco en mano subió a la motocicleta que emitió un suave rugido cuando el motor se encendió.

—Vamos Señorita, suba a la diversión—señaló Harry mostrándole un casco extra para ella.

La castaña aunque temerosa, pero con la adrenalina a flor de piel, acepto subirse a ese artefacto de la muerte. Temblorosa, paso su brazos a la cintura del conductor, aun con el casco puesto, ella percibía el aroma que el impregnaba, Sandalo, menta y ligero olor a café. Una combinación única que hizo que cerrara sus ojos, mientras el manejaba sobre las desiertas calles, el ronroneo de la moto, deslizarse por las calles suavemente, el viento golpeando sus hombros con suavidad, el vestido alzando ligeramente, enseñando un poco más de la cuenta las piernas. Pero a ella no le importaba ya que estar con él era una sensación sublime.

¿Y él?

Que decir que estaba encantado.

En el séptimo Cielo.

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Llegaron 20 minutos después al edificio donde ella con breves indicaciones, le dijo donde vivía. Al bajar de la moto, ninguno de los dos quería despedirse, sentían que si se despedían, todo lo vivido seria como un cuento de hadas, donde al marcar las 12, en este caso el amanecer, el hechizo terminaría.

Él no sabía cómo decirle que quería estar con ella.

Ella no sabía como decirle que quería que el subiera con ella

Ambos se veían a los ojos, los sentimientos que reflejaban en ese momento era anhelo, ternura y sobre todo amor.

YA BASTA DE SILENCIOS, POTTER—Pensó el pelinegro. Sin pensar solo actuar, soltó el casco, las llaves tomo a la castaña suavemente del rostro con la mano izquierda y con la derecha en la cintura, sin dejar de mirarla, con la decisión aun recorriendo su cuerpo pronuncio las palabras que años atrás de jóvenes debieron pronunciar.

TE AMO

La castaña no oculto su sorpresa ante esas palabras, una sonrisa grande se extendía en los labios rojos de la mujer, sonrisa que tampoco ocultaba lo feliz que se sentía al escuchar esas palabras.

YO TAMBIÉN TE AMO

El reflejo una sonrisa idéntica a la de ella, ambos se acercaron para recibir un último beso como dos personas desconocidas y comenzar como el recuentro de dos almas perdidas.

Ambos subieron al departamento, aun sin separarse, y de vez en cuando Harry detenía a Hermione para besarla donde podía, razón por la cual Hermione emitía risitas tontas. Pero eso le encantaba a él, verla feliz, recordarla como antaño y verla tal cual ahora. No quería ver nunca más a la mujer que se encontraba sola en un bar, con la tristeza y depresión persiguiéndola como un fantasma, no quería ser un espectador otra vez de la vida de la castaña. Quería ser ahora el protagonista de esta historia de amor.
Cuando llegaron al departamento, ubicado en el quinto piso del edificio, la castaña se soltó brevemente de Potter, con las llaves en mano trato de abrir la puerta, pero el nerviosismo hacia que ella no pudiese abrirla

—Maldita llave, maldita puerta ¡argh!—Emitía entre suaves murmullos, sin embargo Harry al estar cerca de ella, escuchaba lo que decía, ahogando sus risas entre sus manos,

—Déjame a mi—indico él, mientras trataba de arrebatarle las llaves a la mujer. Ella gruño pero no soltó las llaves—Yo puedo Potter.

Y con un quinto intento más, al fin, la puerta se abrió, permitiendo el ingreso a la oscuridad de la habitación, Hermione involuntariamente levanto la mano para prender la luz, pero Harry desesperado por estar con ella, la empujo entre sus brazos, cerró la puerta y le propino un beso apasionado y ansioso.

Ambos estaban enfrascados en el beso, caminaron levemente entre la oscuridad. Hermione tenía entre sus manos ese cabellos suave y revoltoso, Harry tenía entre sus manos la cintura de la castaña, y el pecho izquierdo que amasaba con fervor.
Hermione se separo de los labios de Potter para emitir un suave jadeo, pero este sin dejar de besarla, le dio suaves mordiscos al cuello elegante que tiene la castaña, eso sí, sin descuidar el otro seno de ella.

Aun vestidos, fueron a lo que se suponía es la sala, cayendo entre besos, y abrazos en un mullido sofá.

Te amo—Decía Harry entre besos y mordiscos

Te amo—Decía Hermione entre jadeos y gemidos

Poco a poco la prisión de la vestimenta, empezó a ser un estorbo, así que Potter sin separarse mucho de la castaña, se quito la chaqueta tirándolo quien sabe dónde, la castaña que le encanta tocar, aun sobre la polera blanca que tenia Potter, ingreso sus manos, sintiendo ya la suavidad de la piel del hombre, poco a poco ella misma alzo esa polera, descubriendo el pectoral de él, que con delicadeza, con temor a que fuera un sueño tocaba su piel.

—Estorba esto—Murmuro Potter, pues no podía tocar esas cumbres que resaltaban en el vestido— Levántate Mujer—Ordeno él, ayudando a que ella se levantara para quitarle el vestido que con la destreza de Harry, este enrollaba en la cintura dejando al descubierto sus cremosas piernas y el liguero que excito a un mas a Harry. Tocaba con suma delicadeza las piernas de la mujer, la cual se erizaba al contacto de él, aun mas cuando este ponía las manos cerca de donde los muslos se unían.

Harry aprovecho que Hermione se había medio levantado para quitarle el vestido el cual el cierre estaba a un costado, alzo rápidamente la tela y aun sin separarse, la castaña quedo desnuda de cintura para arriba ante los ojos oscurecidos por la excitación de Potter. La poca luz que entraba de los faroles de la calle y de la luna, permitían mediana visibilidad, pero para ellos era más romántico así.

La beso de nuevo, apasionadamente, para terminar después con besos tiernos, ella, sin embargo no se quedo atrás, quito el cinturón de él, bajo el zíper y tomo entre sus manos el bulto que asomaba, el gemido ronco de Harry le indico que le encantaba lo que ella hacía.

Potter sin embargo, aun entre jadeos, viendo las cumbres suaves que tenia la mujer, tomo entre sus labios el pezón endurecido succionando con suavidad, sin descuidar el otro seno, escuchando los murmullos de aprobación de ella, a los pocos segundos ambos quedaron desnudos.

Todo lo que sucedió con ellos, los años de separación, los destrozos de juventud, las peleas, los matrimonios sin amor, todo eso desapareció en el momento en que ello se unieron para ser convertidos en un solo ser.

Dos almas que se reencontraron, profesando su amor entre embistes y sollozos, entre gemidos y grititos. Almas que estaban destinadas s estar juntas, y que por las cosas de la vida, no podían en su momento. Pero ahora era tiempo de recuperar lo perdido.

Hicieron el amor hasta desfallecer, sin dejar de mirarse a los ojos cada vez que ellos se amaban de forma carnal, Harry entraba en el cuerpo estrecho de ella, sus ojos reflejaban todo lo que sentía en ese momento. Hermione Sonrió, murmurando unas palabras que alegraron el corazón de Potter

Bienvenido a Casa Harry, Feliz Cumpleaños.

Gracias cariño.

Y acto seguido continuo amándola como solo él sabía hacerlo

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La luz del sol ingreso por las ventanas de cortinas descorridas, alumbrando a una pareja que estaba durmiendo sobre la alfombra. Ella estaba encima de él, mientras que la sostenía entre sus brazos, la desnudez no era impedimento para esta pareja que exhausta se perdió el amanecer de su futuro juntos.

FIN.

Y aqui tenemos el final de este corto capitulo, gracias a todos sus reviews, ya los lectores silenciosos, el proximo domingo publicara el epilogo

Saludos