Disclaimer: No soy rubia, no tengo millones y no soy dueña de la saga de Harry Potter, sin embargo tomo prestados los personajes en especial a Harry y Hermione

Hola‼!

cumpliendo la promesa, hoy es domingo. Gracias a los Followers, Lectores silenciosos y a los que me comentan…saludos

Saludos

Parte 9 Y EPILOGO

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Ella se despertó, la sensación del clímax aun recorriendo su cuerpo, sentía sus músculos de todo el cuerpo pesados y lánguidos, estaba inflamada y húmeda, no quería abrir los ojos, pero no porque no despertara, sino porque le pesaban los parpados. Entonces los sintió de nuevo, una electricidad magnética le recorrió, sentía que su cuerpo no soportaría más un orgasmo. La lengua le recorría su intimidad con maestría, ella solo podía expresar entre gemidos lo bien que se sentía.

Se removió inquieta. Abrió los ojos, Tenía las piernas medio abiertas en la cama, y allí se posaba una cabellera oscura.

Él escucho su respingo de sorpresa cuando le volvió a recorrer la intimidad con sus labios, tomando suavemente su clítoris, dándole suaves mordiscos. Sin dejar su labor alzo su vista, allí desnuda en toda su gloria estaba ella, que le miraba sorprendida.

—Ya era hora de que te despertaras—le susurró en tono de reproche, dejando momentáneamente su labor—Eres una dormilona—se burló, mientras su mano ascendía hasta alcanzar sus pechos, donde empezó a acariciarlos. Los pezones estaban duros y oscurecidos. El no pudo evitar caer en la tentación de saborearlos, tomando entre sus labios el botón rosado y succionándolo como si tuviese hambre.

Hermione jadeó arqueándose, volviendo a sentirse de nuevo enardecida.

—Eres perverso—Gimió sintiendo otra vez como él con sus dedos jugaba con su intimidad.

—No más que tu Cariño—

Cerro de nuevo los ojos, abrumada por las sensaciones que el le proporcionaba, Sin embargo él no se quedó atrás, tomo entre sus manos sus piernas, para depositarlas sobre sus hombros, ella abrió los ojos con sorpresa, el sonrió de medio lado, sus ojos verdes estaban oscurecidos de pasión.

Sin previo aviso, sus brazos quedaron apresados arriba de su cabeza por la fuerte mano de él. No supo en que momento la llevo a la cama. Pero allí entre las suaves sábanas blancas él la amaría de nuevo. El empezó a penetrarla, ella jadeo con sorpresa. Él era largo duro y caliente, llego más adentro que ninguna otra vez empalándola por completo. El orgasmo amenazaba de nuevo, sin embargo el ralentizo sus movimientos, no quería que ella se adelantara, ahora ambos disfrutarían juntos. Ella despegó los labios para hablar, decir algo, pero aún estaba demasiado sorprendida.

—Silencio—le corto el, mientras gruñía de placer, era fantástico como ambos se complementaban, ella volvió a intentar hablar, pero el, se inclinó hacia ella, silenciándola con un beso apasionado. Ambos cerraron los ojos ante las fuertes sensaciones que les recorrían.

—Ámame—Dijo entre sus labios ella—ámame como sabes hacerlo—

El no necesito más que esas palabras, para que sus movimientos se volvieran enérgicos y demandantes. Fuertes y profundos, estocada tras estocada, palabras inconexas escaparon de los labios de ella, los gemidos, gruñidos y jadeos eran sonidos que inundaban la habitación apenas iluminada por los rayos de sol.

"Te amo"

Esa palabra surgió entre ellos, palabra que orillo que ambos llegaran al nirvana, de manera fuerte y avasalladora. Agotado, sudoroso y extasiado, salió de ella, y solo tuvo fuerza suficiente para levantarla, colocarla a lo largo de su cuerpo y rodearla con sus brazos, dándole un beso entre el enmarañado pelo.

Aun trataban de controlar su agitada respiración. Ella tenía una sonrisa satisfecha entre los labios, y el recorrían con sus manos la suave piel de su espalda.

—Harry—Dijo ella mientras daba besos suaves al pectoral masculino—Bienvenido de nuevo a casa.

Él le sonrió dándole de nuevo un beso en el tope de su cabeza—Gracias por la sorpresa y bienvenida—

Ella levanto la cabeza, ahora si mirándolo a los ojos—solo que, no es por nada cariño, me encanta tu barba, te da un aspecto tan temerario—Mencionaba mientras acariciaba su mejilla, donde el volteo ligeramente la cabeza para besarle la mano—pero quisiera que te lo quitaras, ya que tu amor hacia mi dejo marcas.—Mientras lo decía se veía a si misma con manchas rojizas en el pecho y parte de sus piernas.

Él se removió inquieto—Acaso no te gusta mi nuevo aspecto—Dijo alzando una ceja.

Ella rio con diversión— ¿honestamente?

El asintió

—No, me encanta tu rostro rasurado, ya que es suave como la piel de un bebe, además que tu barba te hace ver más grande.

—Acaso señora Potter no le gusta que su marido sea más grande que usted?—Al decir esas palabras la separo de su cuerpo y dejo que ella estuviera debajo de él, mientras con su barba recorría su cuello y su pecho—

—Ha…Harry no…Ras…rasúrate.

—Mmm—Le beso de nuevo entre los pechos, tomando entre sus labios un pezón endurecido y succionándolo con suavidad, Ella dio un respingo

—No lo haremos de nuevo hasta que te rasures—Se separó de él removiéndose entre la cama. El la apreso de nuevo entre sus brazos, evitándole irse

—HARRY—Grito, cuando él se acomodó entre sus piernas de nuevo—Harry—Gimió de nuevo.

Una batalla estaba perdida, pero para Hermione la guerra no había acabado.

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—Señor Potter no me deja otra opción que rasurarle yo misma—Susurro Hermione ante su reflejo.

Se encontraba en el baño, tratando de visualizar completamente la zona rojiza de todo su cuerpo.

Hizo una mueca, a ella le encantaba que Harry cambiara de vez en cuando su look, sin embargo ella sabía que Harry se dejó la barba por otra razón-

Hacía más de 3 meses que Harry se había ido a una misión para capturar un mortifago, dejándola a ella sola con sus hijos. Cada año sin falta para el cumpleaños de él, representaban una escena donde ambos eran unos desconocidos que se enamoraban después, le encantaban esos juegos, ya que eso hacía que la llama de pasión no muriera. Eso y que durante dos días fueran solo ellos dos.

Solo Harry y Hermione.

Sin embargo, Harry había prometido que en su cumpleaños representaran, ella a una mujer divorciada, él a un músico errante.

Ella pensó que él no cumpliera su promesa, pero él estaba allí, diciéndole en pocas palabras que no importara cuán lejos el estuviera, sus promesas siempre serian cumplidas

Más la historia que ambos recrearon en parte fue realidad, se dejaron llevar por el pasado donde aun siendo jóvenes ella dejo que él se fuera de su vida y el dejo que ella se fuera con un inepto.

Si no es por la ayuda de sus amigos, que dos años después se reencontraron. El amor que ambos escondieron decidiendo que era mejor la amistad, se vio triplicado al verse de nuevo. Ya que ninguno de los dos olvido el beso que se dieron.

Ahora ella estaba segura que el escondía algo, conocía muy bien a su marido, no por nada llevaban doce años juntos, A él nunca le gusto dejar crecer su barba ya que argumentaba que no le gustaba verse muy mayor. Estaba en su etapa de papa joven, no de abuelo según sus propias palabras.

Salió del baño, envuelta en su camisón, y bata. Aunque le hubiese gustado estar todo el día en la cama con él, también había que ser razonable, no siempre estarían desnudo. Claro que si fuera por Harry siempre la mantendría desnuda y a su alcance. Y es que nunca se imaginó que su mejor amigo fuera partidario a hacer el amor todo el tiempo. Pero ella no se quejaba, es más le gustaba ese Harry apasionado y salvaje, sin embargo no siempre seria asi, ahora tenían unos hijos a la mar de curiosos, es por eso que mantenían un departamento para ellos, cuando la situación requería medidas desesperadas, que mejor en la intimidad sin hijos curiosos, preguntones e inteligentes.

—Amor—La voz grave de Harry se escuchó en la sala—¿Ya terminaste en el baño o quieres seguir teniendo compañía?

Hermione sonrió con diversión, de verdad que él nunca se cansaba, durante gran parte de ese día habían hecho el amor en diferentes posiciones, en la cama, en el sofá, en el sillón, en la alfombra, en la encimera de la cocina dejando el desayuno olvidado y en el baño, aunque en este último se suponía que solo se bañaría, pero por lo visto mas de un mes lejos sin hacer el amor fue una tortura completa para Harry.

Se acercó hasta el, con varita en mano susurro un hechizo, Harry dio un respingo asustado mirando hacia ella, mientras que su cuerpo estaba pegado al sofá. Hermione llevaba entre sus manos los utensilios para rasurarlo.

—¿Hermione que Haces?—Exigió saber Potter—

—Silencio cariño—demando Hermione

—Pero—La boca de Potter quedo sellada gracias a otro hechizo por parte de Hermione.

—Ahora cariño, te dije que te rasuras, pero no querías, sin embargo como buena esposa te ayudare.

Potter Gimió, negando con la cabeza. Si Hermione le viera sin barba se asustaría por completo. "Por favor no" pensó

—Harry cariño, es por tu bien y también por el mío, mira como dejaste mi pecho—señalo bajando ligeramente el camisón, dejando entrever las zonas rojizas, Potter al verla sus ojos se oscurecieron, sin embargo Hermione tenía un punto, su pecho estaba irritado a causa de su barba.

La miro a los ojos, y resignado le dio el permiso necesario para que ella le rasurara.

Hermione se acercó, pidiéndole perdón por actuar de esa manera. Al cabo de unos minutos Harry estaba de nuevo lampiño. Fue en ese momento en donde Harry esperaba un respingo de sorpresa, cerró los ojos, no queriendo ver su reacción. Sin embargo unos dedos suaves recorrieron su mejilla izquierda.

—¿Te duele?—Susurro ella, cuando el dio un respingo de sorpresa. Hermione había desactivo los hechizos que lo mantenían apresado y en silencio.

—No—Murmuro por lo bajo—La tomo entre sus brazos, escondiendo su rostro en su cabello suelto.—No me duele, pero es horrible cada vez que me veo en el espejo.

—No—expreso Hermione enérgica, mientras acariciaba su revoltoso cabello negro—No es fea, es signo de orgullo Harry, es una marca de guerra, igual que la mía—Señalo hacia su brazo derecho donde las feas palabras "mudblood" estaban impresas como tatuaje.

Harry vio esa marca, odiándose cuando ella sufrió ante esa bruja sin corazón.

—Pero es fea para ti—manifestó Potter, viéndola directamente a los ojos.

Ella le sonrió con ternura, acariciando de nuevo la mejilla con la cicatriz en forma indefinida—Sabes que a mí no me importa lo físico Harry, no me importa más que tu corazón—Pronuncio dándole cortos besos en la mejilla, luego en la frente, después en el mentón, para finalizar en los labios.—Asi como a ti tampoco te importa mi físico, ya sabes que no tengo los senos grandes, ni la cintura pequeña.

Hermione miraba su cuerpo, emitiendo un suspiro de insatisfacción. Harry vio la mirada decepcionada de su esposa en su cuerpo, y gruño enfadado, a veces Hermione mostraba inseguridad en algunas cosas, en especial con su físico. Eso es en consecuencia a que durante años él no la veía como mujer sino como su amiga. Esa razón es por la que a veces se culpaba de ciego.

—Hermione no, tu eres perfecta tal cual estas, me gusta tu cuerpo, me gusta tus senos, son pequeños sí, pero deliciosos, tu cintura no será de una modelo, pero albergo a nuestros hijos, tu caderas serán anchas pero soporto a tres diablillos Potter. Y eso te hace perfecta para mi.

Hermione tenía lágrimas en los ojos, siempre su marido buscaba las palabras exactas para que ella se enamorase cada vez más de él.

Harry le limpio las mejillas húmedas, y le beso, esta vez con el beso perfecto de dos seres que se amaban, de dos seres que son almas gemelas, de dos seres que nacieron para estar juntas.

Superaron varios obstáculos cuando jóvenes, y aun adultos y con hijos, les falta un largo camino por recorrer, sin embargo tanto para Harry como para Hermione, se enfrentarían ante las adversidades juntos.

—¿Cómo supiste que tenía esta cicatriz?—pregunto Potter, tomando entre sus brazos a su esposa y llevándola a la habitación principal.

—Lo supe Harry porque te conozco, sé que escondías algo, pero no me imaginaba que era. Así que pensé que era peor, ese mortifago te marco el rostro Harry pero no tu espíritu, recuérdalo.

Harry sonrió con diversión, la desvistió con suma delicadeza, besando cada parte que dejaba al descubierto en su esposa, amándola y adorándola. Aun así, tomo sus senos entre sus manos, masajeándolos con ternura—Perfectos—susurro—Rubia no tiene punto de comparación contigo—

Hermione le dio un pellizco en las nalgas de Potter, el cual reía a carcajadas al ver lo celos de su esposa-

—Vuelves a mencionar a esa rubia-tetas-falsas, y tendrás abstinencia durante más de un mes—Las carcajadas de Harry pararon abruptamente al escuchar en esas palabras su peor castigo.

—A todo esto—Hermione y Harry estaban envueltos de nuevo.—¿Donde aprendiste a tocar la guitarra?

Harry la miro enarcando una ceja, sonrio de nuevo y murmuro entre los labios de su esposa—Eso señora Potter es un secreto.

—¿Y la guitarra?

—¿Lily?

—¿Así se llama?

—Sí, Es un regalo de Ron.

—¿Y la moto?

—Hermione, quieres callarte de una vez—La beso, y durante el resto del día Potter con devoción amo de nuevo a su esposa.

La cual mantuvo la boca callada a las preguntas, pero no silenciosa a los te amo.

FIN

Gracias por leer, y por recorrer esta travesia, Espero les guste el epilogo, y pues pronto pasara por una rigurosa ediccion para corregir los errores, agradezco los comentarios, a los lectores silenciosos y los que tienen este fic en favoritos