¿Porque te cortaría yo? (Izzy)

"¿Y a mí que me importa? Seguro fue tu primera reacción"

Disclaimer: Digimon no me Pertenece ni el 100% de esta historia.


Soy un hombre común y corriente que se parece mucho a todos aquellos con los que te has relacionado y con los que te vayas a relacionar. Es posible entonces que te pueda dar algunas pistas, algunas causas comunes por las que un hombre decide terminar una relación.

Primero algunas aclaraciones. No es algo fácil. No somos buenos para tomar ese tipo de decisiones. Preferimos, sin duda, pasarles a ustedes esa responsabilidad (y la culpa) de terminar. A mí por lo menos me pesan demasiado las lágrimas de una mujer. Me pesa también la responsabilidad de ser yo el que pudo haber dejado ir la oportunidad de mi vida. Siempre es mas cómodo se la víctima, el que necesita consuelo y compresión. Por eso no es común que los hombres terminemos una relación.

Hechas las aclaraciones, hay veces que no queda de otra, y tomamos la iniciativa. No puedo hablar por otros, y por eso tomo mi experiencia para contestar ¿Por qué te terminaría yo?

La más común: Estoy asfixiado. Estar asfixiado implica sentirse atrapado, sin aire suficiente para respirar. Me siento asfixiado cuando no me dejan ser yo. No puedo respirar cuando tengo que reportar donde estoy, con quien estoy y que estoy haciendo más de dos veces al día. Me falta el aire cuando tengo que expresar mis sentimientos cada que me lo piden y no cuando yo lo siento. Cuando además, deben ser positivos y adecuados. También cuando siento que se me acortan las opciones y se reduce mi círculo de amigos (y amigas). Cuando mi vida es una rutina aburrida y sin mucho chiste. Me ahoga pensar que si ni estoy yo no pueden resolver ni las cosas más sencillas, es decir, que soy imprescindible. Me siento ahorcado cuando están allí, haga lo que haga, diga lo que diga, me porte como me porte. Solo pienso en escaparme, para tomar aire y respirar.

Estoy perdiendo mí tiempo: A los 18 años puedes probar de todo, insisto, de todo. Pero a los hombres nos llega una edad en la que sientes que queda poco tiempo para estar jugando. Suele suceder después de los 30. Después de un par de salidas sabes perfectamente si estas o no perdiendo el tiempo. Es linda, es divertida, pero algo le falta. No estoy hablando de amor a primera vista, es algo más sencillo. Una mujer te atrae o no. A veces es algo físico. Otras veces es su seguridad o su personalidad. Gustos comunes, historias comunes, intereses comunes. ¿Qué se yo? Pero tiene que estar ahí ese extra para no sentir que estamos perdiendo el tiempo. Antes de que se complique, abandonamos la misión.

No la soporto: No soporto a las celosas y obsesivas, tampoco a las feministas talibanes. No aguanto a las mujeres inseguras, a las que necesitan siempre ser el centro de atención. No soporto a las mujeres que exigen ser las únicas en el mundo y creen que pueden controlar cada mirada, cada pensamiento de su pareja. Me parece inaceptable que revisen mi celular, mis correos, y demás medios de comunicación para estar seguras de que son las únicas en mi vida. No tolero que limiten mi agenda y decidan por mí. No aguanto tampoco a las feministas a ultranza que hacen de cada tema, de cada discusión, de cada argumento un asunto de género. A aquellas que creen que deben prevalecer siempre porque si no se devalúan como mujer. Aquellas que, buscando igualdad, usan el género como palanca para imponerse a cada vez. Yo corro a ese tipo de mujeres, sin voltear para atrás.

Saca mi peor parte: Lo más increíble de estar con una mujer es descubrir todo aquellos que sale cuando estas con ella. Sabes que estás con la mujer indicada cuando eres el mejor tu posible. Hay mujeres que nos sacan la peor parte. No sé que tenían, pero hubo mujeres en mi vida que me dejaron descubrir el peor yo que existe. Ese que estaba escondido, que es inseguro y acomplejado, que siente la necesidad de disculparse a cada rato, que pide permiso para todo, que se siente amenazado por todo. Es posible que el problema no estuviera en ella, sino en la combinación de ellas conmigo. Como sea, hay que darse cuenta y terminar cuanto antes.

Me hecha a perder todo lo demás: Encuentra a una gran mujer: inteligente, bella, divertida y con varias cosas en común contigo. Puedes estar incluso enamorado y muy contento. Sin embargo, su presencia descompone el resto de tu vida. No la soportan tus amigos ni tu familia. Por algún motivo baja tu rendimiento en el trabajo y se descarrilan los proyectos y sueños futuros. Dejas de hacer las cosas que te hacían feliz, desde las más importantes hasta las más mundanas y comunes. Estas bien cuando estas solo con ella cenando o viendo una película, y hay problemas en cualquier otra situación. Todo mundo ve algo que tú pierdes de vista. Te das cuenta de que tienes dos opciones: o cambias toda tu vida o la cambias a ella. Hay cosas que no puedes ni debas cambiar, por eso yo me despediría con un buen beso de ella.

Como dije, no solemos tomar esta decisión. Es una tarea que preferimos delegarles a ustedes. Cuando tomamos la iniciativa es por algo importante, y comúnmente es porque estamos asfixiados o perdiendo el tiempo, porque no la soportamos mas o porque saca lo peor de nosotros. A veces, es simplemente porque descompone todo lo demás. En todos los casos, representa un ciclo que cierra y la oportunidad de empezar de nuevo. Y eso hace que valga la pena asumir la responsabilidad.


Adaptación a Digimon del artículo de "Tu mundo. Él opina" de la revista Glamour.

El próximo capitulo esta narrado por Cody.

Me pueden contactar en mi twitter: TrueAleCriollo