EL SECRETO DE LOS ELEMENTOS
Card Captor Sakura, Tsubasa Chronicles y sus personajes pertenecen al grupo CLAMP; la historial es original de mi creación
CAPITULO III
Por la ventana comenzaron a colarse algunos rayos de luz que me despertaron poco a poco, el desahogarme en la noche me ayudó a despertar más tranquila, la enfermera llegó con la bandeja del desayuno, después me ayudó a ducharme, permanecí en la silla junto a la ventana y justo a las 8 a.m. se abrieron las puertas a las visitas
–Hola testaruda como pasaste la noche– me sorprendió Shaoran, fue el primero en llegar y tenía en su cara una sonrisa pícara acompañada de un brillo en sus ojos que no supe descifrar
– ¿Qué haces aquí tan temprano?– con esto solo hice que mi sorpresa aumentara
–Vengo a cuidar a mi enferma favorita y la más linda del hospital– me respondió mostrándome una sonrisa de medio lado que me hacía imposible discutirle al tiempo que se sentaba a mi lado
–Pero ¿las clases?– Shaoran soltó una carcajada y me abrazo
–Resulta que tengo una gripa que me mantiene en cama, cof, cof, cof– tosió teatralmente
–Además Tomoyo me cubre en la preparatoria– dicho esto confirmé que él iba a ser mi compañía toda la mañana, no me disgustaba pero me ponía algo nerviosa, últimamente cada vez que me dirigía una mirada se me erizan los bellos de la nuca y me daba vueltas la cabeza cuando me sonreía.
Decidí ignorar estos pensamientos y comenzamos una mañana como si se tratara de un día de vacaciones, salvo que estábamos en un hospital, con esta condicional nos ganamos varios llamado de advertencia por parte de la enfermera jefe, debido al ruido y las carcajadas de Shaoran. Al mediodía la enfermera llego con la bandeja del almuerzo y un gran ceño fruncido apareció en su frente cuando vio a mi acompañante recostado en la cama al lado mío, quien la observaba con una risita socarrona
–Joven debería ir a almorzar a la cafetería mientras la señorita toma el suyo– increpó seriamente la enfermera
–Con gusto hermosa dama– le sonrió haciendo una venía a la enfermera
–My lady en unos momentos estaré de regreso con usted– dijo besándome la mano y se retiró.
La enfermera me sonrió al decirme –el joven la estima mucho, no había visto a nadie tan "entusiasta" en un hospital– con el comentario sentí una gotita en la nuca
–Es algo hiperactivo pero es un chico y amigo excelente– me devolvió una sonrisa y se marchó.
El almuerzo no sabía mal, pero le faltaba ese toque de amor hogareño, lo termine sin emoción y me dispuse a esperar a mi acompañante, mientras acababa de lavarme los dientes; dieron unos toquecitos en la puerta, permití el paso y cuando salí del cuarto de baño grande fue mi sorpresa al encontrarme con aquella figura…
Me despedí de Sakura haciendo alarde de mis dotes teatrales logrando de la enfermera una mueca, que a mi parecer sospechaba una sonrisa. Sin ánimos me dirigí a la cafetería a degustar si emoción alguna ese insípido alimento, y mientras lo consumía tome mi decisión de declararle mis sentimientos a Sakura, antes de la cirugía, con esta decisión ya tomada me dirigí a la habitación de Sakura, cuando llegue a la puerta me sorprendí bastante.
–Querida hime (princesa) ¿sería usted tan amable de aceptarme como su novio?– decía una voz masculina que no logre distinguir
–Estaría muy feliz de acceder a su solicitud– respondió la clara y dulce voz de Sakura, Dios estaba tan desolado en ese momento que parecía haber entrado en un estado de letargo no podía moverme y honestamente no seguí escuchando. Pasó mucho tiempo, no estoy seguro cuanto, cuando al fin logré moverme e ingrese en la habitación, y para mi sorpresa, ahí de pie se encontraba Eriol con una enorme sonrisa,
– ¡Shaoran llegaste!, te demoraste bastante– me recrimino Sakura con un mohín gracioso
–My lady lamento el retraso– me incline disimulando la tristeza con una sonrisa
–Buenas tardes Hiragisawa, no creí que fuera tan tarde, ¿ya terminaron las clases?, y ¿Dónde está Daidouji?– pregunte aun sabiendo que la clases no había terminado
–Me salte las últimas horas para venir a hacer una pregunta muy importante a la pequeña Sakura, sin embargo más tarde tengo que preguntarte algo al respecto Li–respondió mientras mi ceño se acentuaba
–Siéntate Eriol– lo invito Sakura mientras yo me acomodaba a su lado en la cama
–Adiós a los planes para esta tarde, será hablar mañana– pensé aun dudando si debería decirle algo o no. Estuve dubitativo un tiempo mientras Eriol y Sakura comenzaban una charla bastante extraña.
–Deberías ser menos directo Eriol– le amonesté
–Pero sin misterio nadie se divierte, aunque ¿tú crees que me recrimine?– me respondió enseñándome la lengua
–Si le pones en muchos problemas se va a atemorizar y no sé si te pueda contestar– respondí con una sonrisa imaginando la escena
– ¡CAISTE! Tú también te diviertes con esto– me sobresalto con tamaño grito
–No,… si… tal vez un poco– dude
–Pero deberías buscar un sitio propicio para ello, me gustaría ver su reacción, pero es mejor que estén en privado– suspire quedadamente.
Hicimos un par de bromas más, y fue entonces cuando me percate que Shaoran estaba un poco distante, me gire para verlo y le pinche una mejilla con el dedo,
–Se ve tan tierno cuando esta malhumorado que no lo puedo evitar– pensé
–Sha… o… ran… kun– llame su atención, bajo la risa burlona y mirada audaz de Eriol; Shaoran giro su rostro lentamente y cuando me miro pego tamaño brinco que quedo de pie junto a mi cama con pose de soldadito de plomo y la cara completamente roja
–Sa… Sa… Sakura ¿Qué pasó?– me interrogo
– ¿Por qué brincaste de ese modo?– le interroga con una sonrisa adornada de curiosidad
–Estabas muy cerca y me sorprendiste– respondió mientras disimulaba con una tos su vergüenza o ¿sorpresa?
– ¡JAJAJA! Li tienes el valor para saltarte las clases y te mueres de espanto por la cercanía de la pequeña Sakura y eso que llevas toda la mañana con ella– se burló Eriol a carcajada suelta
–No es espanto, es sorpresa–
–Sorpresa ¿de qué? Y no me digas que de su cercanía–
–*_*– Shaoran no respondió solo acentuó su seño y se veía realmente bien
– ¿Habrá alguna forma en que Shaoran no luzca atractivo?– pensé al tiempo que una sonrisa pícara se me escapaba involuntariamente.
Sonrisa que fue captada por los sagaces ojos de Tomoyo quien llegaba en ese momento –buenas tardes Sakura, Li, Eriol– saludo
–Supuse que estarías aquí– dijo Tomoyo a Eriol con una expresión pensativa y con un dejo de… ¿tristeza?
–Hola Tomoyo, ¿Qué tal la escuela?– conteste, mientras los chicos seguían enfrascados en la discusión del sobresalto de Shaoran
–Bien, el profesor Takehiro te envía saludes; al igual que el equipo de porristas, están muy tristes pero te mandan ánimos. Excepto Chiharu andaba muy contenta hoy ya sabemos por qué– medite por unos instantes recordando la razón por la cual ella se encontraba tan contenta con mi ausencia
–Sí, lo esperaba de ella. ¿Han dejado muchos deberes?– conteste sin sorpresa y esperando que la respuesta a mi interrogante fuera negativa
–No, solo un ensayo de literatura–
– ¡SIIII! Genial– solté jubilosa levantando mis brazos en señal de victoria logrando la atención de la enfermera jefe por enésima vez en el día
–Jóvenes podrían bajar la voz esto es un hospital no un patio de juegos; con sus gritos y discusiones, los pacientes no pueden descansar– nos recrimino con una expresión en el rostro que le hacía parecerse al dragón de Koshi*, logrando la increíble hazaña de dejarnos congelados a los cuatro con los ojos como platos y pálidos de la impresión
–Creo que la enfermera tiene razón, no deberíamos discutir en este lugar, Li me acompañas a la cafetería– intervino Eriol recordándome que también estaba en la habitación
–De acuerdo– asintió Shaoran sin el menor entusiasmo
–Eriol, tráenos algo de beber cuando vuelvan– agrego Tomoyo con una espectacular sonrisa que Eriol devolvió y también tuvo la virtud de hacer que se tropezara pero de inmediato recupero el equilibrio, fue bastante divertido verlo perder el control, así fuera por una fracción de segundo, aunque no creo que Tomoyo se diera cuenta, pues tenía la mirada clavada en el piso y la cara roja
–Tomoyo ¿estás bien?, ¿tienes fiebre?– interrogue preocupada después que salieron de la habitación el chico de cabellos negros con visos azulados, seguido a regañadientes por el castaño
–Sí, no me pasa nada, pero, cuando llegue vi algo interesante– me sonrió con un brillo en los ojos que me atemorizaba y si no fuera porque mi pierna me lo impedía saldría corriendo de allí sin dudarlo
–Interesante… en un hospital… no creo… ja, ja, ja– balbucee en un intento fallido de sonar despreocupada
–Sí, cuando llegue tenías una mirada romántica y soñadora clavada en el rostro del joven Li– dijo con estrellitas en los ojos
–Tomoyo no te imagines cosas– trate de mentí – ¿sabes porque papá o Touya no han venido hoy?– pregunte logrando cambiar el tema
– ¡Oh! Cierto, el Sr. Fujitaka me llamó cuando salía de clases y me pidió que te dijera que hoy no podía venir pero que ya sacaría tiempo para mañana y que tu hermano estudia hoy hasta tarde pero mañana descansa– más tranquila por saber de mi familia, y aún más por haber logrado cambiar de tema; me concentre en intentar de entender los nuevos diseños de vestuario que Tomoyo estaba haciendo para el grupo de teatro de la escuela.
Al terminar la tarde, que paso rapidísima, nos despedimos y ellos se fueron pero quede algo preocupada, porque cuando volvieron los chicos, Shaoran no hablo mucho y siempre que pillaba sus miradas se sonrojaba y miraba hacia otro lado y como si fuera poco a esto lo acompañaba una sonrisita maliciosa por parte de Eriol, y con todo esto en la cabeza me deje en la oscuridad dando campo al mundo de los sueños, dejándome guiar por los senderos de Morfeo.
Espero sus reviews con muchas ansias de ellos depende el futuro de este fic, prometo publicar cada quince días hasta el día que el mozo de mi inspiración :3 me abandone o logré terminar esta historia; lo que primero suceda. NOS LEEMOS PRONTO
