EL SECRETO DE LOS ELEMENTOS

Card Captor Sakura, Tsubasa Chronicles y sus personajes pertenecen al grupo CLAMP; la historia es original de mi creación

CAPITULO X

No podía creer que aquellos quienes nos iban a entrenar eran nada menos que nuestros padres y me sorprendí muchísimo el ver el rostro de la persona que me instruiría en el dominio del aire, aunque su sonrisa ladina no me pronosticaba nada bueno al igual que el misterioso brillo de sus ojos tras esos lentes redondos y la sorpresa no era enteramente mía…

–Señor Kinomoto, así que usted será mi sensei… esto podría ser interesante– sonrió mi amigo Eriol

–Ya veo a que te referías Izumi... Eriol, así que tú serás el pupilo de Fujitaka esto será realmente divertido– intervino un hombre alto de largos cabellos azabaches sujetos en una coleta baja, su piel era bastante pálida y sus rasgos a pesar de ser masculinos eran muy finos y se adornaban con una sonrisa enigmática y sus ojos negros eran enmarcados por unas elegantes gafas de marco plateado que lo hacían lucir sofisticado y quien de ahora en adelante me instruiría

–Puede que así sea para ustedes, pero yo soy un maestro muy estricto querido Reed– respondió igual de sonriente el padre de Sakura

–Señor Hiragisawa, será para mí un honor recibir sus conocimientos– saludé a mi ahora maestro con una reverencia

–Ahora que voy a ser tu "pesadilla" no es necesaria tanta formalidad, además te conozco desde siempre, llámame por mi nombre querido Shaoran– sugirió el padre de Eriol muy relajado y yo me limite a asentir, pues el brillo en sus ojos al decir "pesadilla" hizo que un escalofrió recorriera mi espalda

–Bueno Señorita Daidouji creo que compartimos el control de la tierra– le dijo mi padre a Tomoyo quien todavía no salía del shock

–Señor Li, espero tenga mucha paciencia– sonrió tímidamente la prima de mi novia a mi padre quien para mi sorpresa le regresó la sonrisa de vuelta

–No te preocupes Tomy soy muy paciente recuerda que soy el padre de Shaoran y sus cuatro hermanas, pero llámame Hien me siento viejo cuando me dices señor– sonrió nuevamente de manera coqueta

Sin duda es todo un conquistador– pensé algo avergonzado aunque sabía que lo hacía inconscientemente

–Señorita Kinomoto, espero por su bien que tenga mucha resistencia física, le advierto que nuestro entrenamiento va a ser muy rudo– dijo Kurogane Daidouji con la misma expresión seria que tuvo desde el principio

–No se preocupe sensei, le aseguro no lo defraudare– dijo mi hermosa ojiverde muy entusiasmada

–Espero que sea así– mencionó mientras se cruzaba de brazos haciendo que su altura y oscura mirada se vieran aún más atemorizantes,

¿Cómo es posible que Tomoyo siendo tan dulce sea hija del señor Kurogane?– pensé algo incrédulo al compararlos

–Papá no seas rudo, conoces muy bien a Saku y sabes que ella es capaz– se quejó Tomoyo imitando el gesto de su padre


–Antes de comenzar creo que deberíamos tomar medidas de seguridad– sugirió mi padre muy sonriente –aún recuerdo el accidente de Kurogane cuando estábamos en entrenamiento; por eso junto con Fujitaka hicimos algunas modificaciones aquí– señaló la alta figura del azabache, y piel trigueña quien tenía el ceño profundamente fruncido

–Que yo recuerde no fue tan grave– se defendió el pelinegro poniendo ambas manos en las caderas cual superhéroe

–No, claro que no; solo nos quemaste las cejas y parte del cabello– se quejó el señor Kinomoto

–Fujitaka tu no digas nada, tu casi nos ahogas– repuso Hien Li con una sonrisa ladina

–Creo que esta etapa nos trae muchos recuerdos, pero es el momento de comenzar– sugirió mi padre haciendo una señal a Izumi

–Por supuesto señor Hiragisawa… para evitar posibles accidentes vamos a separarlos hasta que controlen su elemento. Así que el joven Shaoran y el Señor Hiragisawa entrenaran en el jardín; el joven Eriol y el Señor Kinomoto estarán en la piscina por obvias razones; mientras que las Señoritas Sakura y Tomoyo permanecerán aquí con los Señores Li y Daidouji– instruyó nuestra sensei

–Sensei nuestros elementos son los más difíciles de controlar, no correríamos riegos si entrenamos juntas, si algo falla nos podríamos lastimar– mencionó Tomy mostrando sus dotes deductivos

–Buena observación Señorita, por eso modificamos un poco esta sala. Señor Daidouji, Señorita Kinomoto por favor diríjanse unos diez metros a su izquierda– tras haberse desplazado y luego de que Izumi moviese una pequeña palanca empotrada en la pared, el piso comenzó a temblar y un muro de aproximadamente dos metros de ancho se elevó dividiendo la sala en su totalidad. Con esto y a pesar del nerviosismo y la expectativa, Shaoran y yo nos dirigimos a los respectivos puntos de entrenamiento indicados por Izumi-sensei seguidos de nuestros respectivos maestros dispuestos a dar el todo para la perfección.


–Sé que no lo voy a decepcionar, aunque presiento que tenemos algo particular– dije al notar la sonrisita socarrona en el rostro del trigueño en cuanto la pared termino de subir

–Tienes razón, nosotros quienes dominamos el fuego poseemos dos secretos. Uno, tenemos calor propio por tal motivo no sentimos frío ni en los climas más extremos, como tampoco nos incomoda el calor ya que prácticamente es nuestro medio; y dos tenemos propiedades auto curativas muy aceleradas, ¿entendido?– confirmó mi pensamiento sin mostrar más emoción que un bloque de hielo

–Claro Señor Daidouji, eso explicaría muchas cosas incluyendo mi rápida recuperación tras el incidente en la escuela, aunque son dones maravillosos soy consciente de que también puede representar un peligro, ¿verdad?–

–Es cierto Sakura, por ese motivo estamos aislados en este cuarto tu y yo, porque somos los únicos capaces de resistir el fuego sin salir con lesiones de consideración– explicó y continuó –por eso necesitas mucha concentración y resistencia física, que es en lo que vamos a trabajar hoy–asentí con la cabeza y me desplace unos pasos para tener espacio con el que trabajar –una cosa más, puedes llamarme Kurogane mientras estemos entrenando, pero delante de los demás soy el Señor Daidouji– muy sorprendida con lo dicho le ofrecí una gran sonrisa, que al parecer le hizo sonrojarse un poco pero no estoy segura debido a la escasa iluminación del lugar

–Siii, Señor ahora y si quiere podríamos empezar, estoy muy ansiosa– apuré levantando mi puño derecho con fuerza por sobre mi cabeza

–Bueno, vamos a ver que tanto dura tu entusiasmo, primero miremos que tanto peso soportas y cuanto puedes levantar– tras lo dicho caminamos hacia una plataforma al final de la sala, donde había una canasta de peso considerable que bajo la indicación de Kurogane-sensei levante por sobre mi cabeza, en la que poco a poco se le fue adicionando peso de diez kilos por vez hasta que llegue a mi límite con cerca de 80 Kg, por otro lado había un sistema de poleas que sujetaban dos canastillas similares a las que también se les podía añadir peso

–Bien eso fue sencillo y esto ¿cómo funciona?– pregunté señalando el sistema de poleas

–Aunque fue un buen comienzo al final del mes debes poder sostener de 150–200 Kg, ahora esto funciona como una máquina del gimnasio solo debes sujetar las anillas con las manos y luego halar para pegar tus brazos al cuerpo, pero deben ser los dos al tiempo– asentí pues era algo conocido para mí y tras cada repetición el peso aumentaba de cinco kilos por cada brazo, y sentí mi limite cuando el peso rondaba por los 50 Kg en cada brazo

–Esto es todo Kurogane, mis brazos no pueden con más peso–dije algo fatigada

–Muy bien con el tiempo mejorarás; vamos ahora con la concentración– caminó hasta la mitad de la sala, se sentó y me indicó que hiciera lo mismo, lo cual procedí a realizar, asumiendo la misma postura, así que me senté en flor de loto, uniendo mis puños a la altura del corazón

–Este entrenamiento va a ser realmente duro– pensé al tiempo que suspiraba

Tras dos horas de meditación Kurogane me indicó que era momento de descansar un poco, aunque en realidad no estoy muy segura cual es el concepto que tiene acerca del descanso

–Sakura, es momento de correr un poco y hacer una que otra tanda de flexiones de pecho y barras–sin darme tiempo de asentir o quejarme comenzó a correr demarcando el perímetro de la gran habitación en la que nos encontrábamos, la sesión terminó en una hora y media luego de haber realizado cerca de 100 flexiones y 100 barras y muchos minutos de carrera en bloques intermitentes, dio por terminado el entrenamiento de ese día

–Por hoy creo que es suficiente, te felicito has hecho un buen trabajo y me has sorprendido, pensé que te darías por vencida durante el quinto bloque– me felicitó Kuro-sensei por mi buen desempeño con lo que sabía era una sonrisa de orgullo y satisfacción

–No le voy a negar que durante ese bloque sentí que me faltaban las fuerzas, pero al verlo a usted como si nada me entusiasme y retome el ritmo– confesé algo avergonzada, al saber que se dio cuenta de mi flaqueza

–Sin embargo, has terminado el entrenamiento sin quejas creo que te invitaré una malteada energética antes del entrenamiento de mañana, aunque tengo que advertirte una cosa, nuestro poder está influenciado por la emociones, así que mientras estés sin el sello debes…– Kurogane estaba aconsejándome, pero la información había llegado demasiado tarde, tanto que mi enorme felicidad por haber sido elogiada por el sensei había ya tomado control de mí y…

–¡SAKURA!, CALMA TUS EMOCIONES– fue lo último que escuche y un momento después estaba emparamada de pies a cabeza…


La piscina de la mansión es gigantesca no me extraña que tenga la demarcación de carriles y el tamaño reglamentario de una piscina olímpica –se nota que el gusto de Saku por los deportes no tiene límites– pensé con una gotita en la cabeza

–Joven Eriol creo que es hora de comenzar con el entrenamiento– sin darme tiempo de responder salí volando hacia la mitad de la piscina impulsado por una fuerza impresionante, cayendo sobre mi estómago y quedando como un trozo de madera a la deriva

–Al parecer también tienes un buen sentido del humor, Señor Kinomoto– comenté cuando logré reincorporarme y quitarme la camiseta y el pantalón de entrenamiento para arrojarlos a la orilla de la piscina y quedar con solo una pantaloneta que coincidencialmente me había colocado para entrenar

–Tu padre solía decir que mi sentido del humor era algo mordaz y en ocasiones peligroso, pero no estoy de acuerdo– rió al tiempo que se despojaba del Giorgio Armani negro de última colección quedando con una pantaloneta del mismo color –bueno ya que has entrado en confianza con el agua vamos a hacer un ejercicio de respiración la idea es lograr pasar mucho tiempo bajo el agua sin necesidad de respirar, ¿entendido?– añadió entrando a la piscina

–Sí, de casualidad… ¿hay alguna técnica?– pregunté sospechando la respuesta

–Umm… no es algo muy elaborado pero requiere mucha concentración, para que te puedas sumergir debes expulsar todo el aire de tus pulmones, veamos cómo lo haces… te espero en el fondo– y después de sonreír y sin ningún esfuerzo se sumergió dejando un rastro de burbujas sobre su cabeza

No se ve muy difícil– pensé mientras me concentraba y me sumergía al igual que el señor Fujitaka, pero a mitad del recorrido me di cuenta que no era tan sencillo como se veía al parecer no expulse todo el aire y ante la sonrisa de mi tutor retorné a la superficie quedando como una boya hasta que volví a enderezarme

–Fujitaka-sensei esto no es tan fácil como usted lo hace ver– me quejé por lo bajo aun tratando de pensar como lograría sacar la totalidad del aire de mis pulmones

–umm… creo que usaré contigo mi técnica secreta, así lo entenderás rápido– repuso sonriente –deja que tu cuerpo flote como una tabla mirando hacia el techo– añadió e inmediatamente accedí a su petición haciendo lo que me pedía –tensa tus músculos, no permitas que tu cuerpo se doble y expulsa el aire de tus pulmones lentamente– indicó y con sus manos poco a poco me fue sumergiendo, cuando estaba a la altura de sus rodillas levanto una pierna y me llevó hasta el fondo de la piscina con el pie apoyado en mi estómago; no había pasado mucho tiempo cuando ejerció una gran presión con su pie sobre mi estómago logrando que expulsara el aire en un quejido mudo de dolor, y tan rápido como sucedió lo comprendí

–Ya entendí, también debo expulsar el aire que se almacena en el estómago, ¿verdad?– mencione una vez salí del agua y volví a recuperar el aliento

–Muy bien Eriol no esperaba menos de mi pupilo– felicitó sin borrar esa sonrisa sincera de su rostro

Luego de haber comprendido a la perfección la base de la técnica era solo cuestión de práctica y concentración para aumentar mi resistencia y durar más tiempo sin la necesidad de respirar

– ¿Cuánto más de práctica vamos a necesitar para alcanzar tu nivel?– pregunté a mi maestro

–si quieres ser tan bueno como yo tendrás que esforzarte y realizar este ejercicio una y otra vez hasta que dures el mismo tiempo que yo– sonrió perspicazmente

– ¿Cuál es tu record? – pregunté algo nervioso

–Creo que está cerca de una hora– dijo y luego estallo en carcajadas

– ¿Cómo? No creí que fuese tanto tiempo– solté anonadado y lleno de admiración

–Acaso, ¿cuánto tiempo creías que era? – preguntó con un brillo incierto en sus ojos cafés

–No sé, a lo mucho quince minutos– respondí divertido al ver la incredibilidad en su rostro

–Me sorprende tu poca apreciación de mi capacidad física, además sin la magia ayuda a durar más, bueno es hora de comenzar con el entrenamiento– indicó en medio de risas y volvió a sumergirse; en cuanto llegó al fondo se sentó en posición de loto con los ojos cerrados y las manos sobre las rodillas juntando el dedo pulgar con el anular, y con un gesto me indicó que lo imitase, sin perder tiempo lo hice y comencé a meditar tratando de poner mi mente en blanco.

Luego de muchos intentos y de haberme bebido más de la mitad del agua de la piscina, logré llegar a los casi dos minutos bajo el agua, algo decepcionante para mí, pues creía que sería capaz de superar por lo menos los diez minutos el primer día

–Has estado muy bien, esperemos que para el final de la semana te acerques a los cinco minutos– mencionó visiblemente orgulloso de mi progreso del día, vamos sígueme a la cocina y comemos pudín mientras esperamos que los otros chicos terminen con su entrenamiento; sin añadir más se colocó una toalla alrededor de la cintura y me arrojó otra sobre la cabeza para salir en dirección a la cocina dando por terminado nuestro entrenamiento del día.


Mientras tanto en el jardín de la mansión Kinomoto el pelinegro de cabello largo me observaba de manera divertida, y comenzaba a dudar por mi seguridad, sin embargo mis pensamientos se vieron interrumpidos con la grave voz de mi maestro

–Shao, esto tal vez te cueste algo de trabajo, para manejar el aire debes estar tranquilo, pero a la vez ser firme– instruyó sin borrar la pícara sonrisa

–No veo cual sea el problema, es tan fácil como practicar taichí– respondí con aire de suficiencia

–Ja, ja, ja, me encanta tu entusiasmo– dijo con una gran carcajada –lo que se te va a complicar es que tienes que utilizar movimientos muy finos y estilizados como en el ballet– sonrió nuevamente mientras mi cara se desencajaba al recibir tan incrédula información –aunque tienes razón también se parece mucho al taichí– añadió

– ¿Cómo que ballet?, pero si acaba de decirme que debe ser firme, no entiendo su idea– mencioné sin poder salir aun de mi asombro

– ¿Cuándo piensas en el viento que cualidades le das?–

–Umm… que es ligero y adaptable–

–Exacto, y ¿no crees que en eso se parece bastante al ballet? Querido Shaoran, así como puede ser lento y de movimientos delicados también puede ser violento y de rápido movimiento– aclaró tranquilamente

–Creo que tienes razón, podría preguntar para que son los vasos sobre la mesa– pregunté al percatarme de dos vasos de cristal y uno de plástico ubicados en la mesa, pero no había una jarra de agua por ningún lado

–Umm… eres bastante observador, pon atención– sin más palabras sujeto uno de los vasos de cristal lo lleno con agua del gran estanque que había en el jardín y se lo puso en la cabeza –bueno ahora has tú lo mismo, y haremos un par de katas– me indicó

–Está bien– asentí y me dirigí al estanque con el vaso de cristal lo llene y me acomode un par de metros lejos del agua, coloque el vaso y al tratar de equilibrarlo fallé, ocasionando que toda el agua corriera por mi espalda y el vaso al llegar al piso estallara en mil pedazos

–Creo que deberías haber empezado con el vaso plástico– dijo con una gran sonrisa en su rostro, al parecer soy muy divertido para mi maestro

–Tienes razón creo que voy por el vaso más resistente– dije rascando mi cabeza con una sonrisa de frustración

–No te preocupes pronto le vas a encontrar el truco solo mantén tu mente tranquila y encuentra el equilibrio de tu cuerpo y el vaso– indicó aun sonriente y tras un par de lavadas más logré equilibrarme y comencé a practicar las katas que poco a poco Reed-sensei me iba guiando

–Es hora de subir de nivel, por favor cierra los ojos y abre un poco más tu postura– accedí y luego de media hora de meditación sin cambiar mi postura me dio cinco minutos de descanso

–Ahora ¿qué vamos a hacer?, ¿vamos a crear un mini tornado?, o ¿vamos a hacer bolitas de aire?– pregunté emocionado pensando que ahora si íbamos a entrenar enserio

–No te apresures tanto Shaoran, es hora de bailar– dijo haciendo grande mi pesar y con una sonrisa muy parecida a la de Eriol cuando se burlaba de mi

– ¿Bailar? Pero… ¿Qué cosa?– pregunté muy asombrado

–Pues, ballet como te dije ese es el secreto para el dominio de nuestro elemento– me aclaró muy tranquilamente y comenzamos a bailar, pero en ese momento agradecí que fuese entrenamiento en solitario, pues me sentía ridículo

–Ojala Shao se esté divirtiendo tanto como su papá– pensé al ver la expresión de diversión del Señor Li cuando me informó que para nuestro entrenamiento no me iban a servir las lecciones de ballet que tome de niña

–Mira pequeña, para nuestro objetivo vamos a practicar muay thai1 y algo de boxeo– indicó el castaño con una sonrisa coqueta, aunque con los años que hemos tratado con él, sé que su coquetería es un reflejo inconsciente de su personalidad

–Pero es muy rudo, no creo tener mucha fuerza– me quejé, pues no me gustaba mucho la idea

–Umm… eso será un problema pero igual iremos de a poco hasta que te acostumbres– sonrió pícaramente –aunque para fines prácticos podríamos llamar a Sakura para que entrenes con ella o si es necesario a mi hijo ¿Qué te parece?– añadió muy sonriente al ver mi cara de espanto

–Señor Hien usted sabe que lo único que practico con Sakura o Shaoran es meditación y rutinas de equilibrio– repuse con una cara de espanto teatral –aún más después del último enfrentamiento que tuve con Sakura y quedé incrustada en una de las colchonetas que protegen las paredes del gimnasio– añadí recordando el evento y haciendo que el padre de Shaoran riera de buena gana

–Si te entiendo, pero ya es momento de entrenar vamos a ver lo que podemos hacer nosotros dos– indicó y con una nueva sonrisa hizo alarde de su talento e hizo brotar del suelo dos pilares redondos de aproximadamente 60cm de altura 10cm de diámetro –por favor, ubícate encima de los pilares– pidió amablemente

–Sensei pero están muy separados– me quejé pues la distancia entre los pilares era casi de un metro

–No te preocupes una vez encuentres el punto de equilibrio la distancia no va a ser un problema– dijo mientras levanta un par de pilares más con las mismas características pero aún más separados, en los que se posiciono muy tranquilo

–Bien, asumo que este ejercicio requiere concentración, serenidad y equilibrio, ¿verdad?– pregunté muy segura de su respuesta

–Estas en lo correcto Tomy, ahora que conoces los secretos por favor imita mis movimientos– me pidió ya muy serio y cerrando los ojos y aun sobre los pilares bajo su cadera lentamente hasta llegar a una postura de sentado, junto sus palmas frente al pecho y mantuvo la postura cuando abrió los ojos y con un movimiento de su cabeza me indicó que imitara su postura

–De acuerdo voy a intentarlo– sonreí mientras trataba de mantenerme en pie pues a pesar de que el ballet me ayuda a tener un buen equilibrio la superficie de apoyo es muy angosta, por tal motivo cuando iba llegando a la mitad de la postura el peso de mi cuerpo se fue hacia atrás y caí aparatosamente sobre mi trasero produciendo una sonora carcajada en mi maestro pero que no turbo su equilibrio ni postura

–Vamos linda vuelve a intentarlo, sé que podrás lograrlo– me animó Hien-sensei, con gran entusiasmo repetí la acción en varias ocasiones, pero seguía obteniendo el mismo resultado y terminaba sentada u acostada en el arenoso suelo de tierra

–Sensei, esto es imposible– lloriquee algo frustrada

–Umm… no creo que sea imposible solo tenemos que tratar de otra forma– mencionó bajándose de los pilares y transformando el suelo en una tarima circular un poco elevada del suelo

– ¿Para qué es la plataforma?–pregunté un poco nerviosa

–Simple es hora de practicar muay thai, en cuanto me logres golpear aquí podrás mantener el equilibrio en los pilares– me animó marcando una gran equis con tinta sobre su plexo solar

–No entiendo cómo se relaciona, pero si usted dice que ese será el resultado, es hora de comenzar– afirmé mucho más entusiasmada que al principio

–Ok– tras unos instantes comenzó a explicarme las posturas básicas y los golpes esenciales de este arte marcial, practicamos y nos batimos a duelo por cerca de tres horas hasta que mi mente fue capaz de asimilar la fuerza y rudeza de sus golpes y la gran apertura de sus posturas

Así que este es el secreto– pensé al percatármela relación entre el ejercicio que me había derrotado y las posturas del muay thai justo cuando logré asestar un golpe sobre la marca de tinta aunque sin derribarlo – ¡SENSEI!, QUIERO INTENTARLO DE NUEVO– grité de repente sobresaltando al señor Hien y haciéndolo perder el equilibrio

–Está bien, creo que ya estas lista, pero… debes mantener una hora o más la postura para que yo de por sentado que entendiste la base del ejercicio– puso la condicional, sin embargo el brillo de sus ojos me indicaba que faltaba otro término

–Estoy de acuerdo... Y que otra condición me vas a poner– suspiré sonriente, pues tras mis palabras una pícara sonrisa adorno su varonil rostro

–Eres muy intuitiva, pequeña Tomoyo los pilares van a estar un poco más altos, por favor ubícate sobre los pilares– una vez estuve de pie sobre las columnas, estas comenzaron a crecer y se elevaron un par de metros sobre el suelo, gracias a los poderes de Hien

–No te asustes linda, lo harás bien y los pilares solo tienen dos metros y medio de altura… concéntrate y lo llevaras a cabo sin dificultades– indicó muy confiado, pues al igual que su hijo cuando estaba seguro de algo se cruzaba de brazos

Teniendo confianza en las palabras de mi maestro tomé una gran bocanada de aire y lo deje salir muy lentamente al tiempo que bajaba lentamente mis caderas hasta que llegue a una posición de sentada una vez me sentí equilibrada junte, como horas antes lo había hecho mi tutor, las palmas frente a mi pecho; procedí a regular mi respiración y abrí mis ojos dispuesta a mantenerme firme. Al cabo de una hora las columnas comenzaron a temblar sin aviso, reafirme mi postura y lentamente fui descendiendo a la cercanía del suelo, cortesía de sensei quien me felicitó por no haberme caído a pesar del tambaleo de los pilares.

–Ya hemos terminado por hoy es momento de bajar el muro y saber cómo esta Sakura, ¿no crees?– preguntó muy satisfecho con mis avances y moviendo de nuevo la palanca en la pared

–Claro, imagino que esta algo cansada, papá es muy estricto con su entrenamiento– sonreí imaginando la escena de juntos testarudos

Muchas escenas pasaron por mi cabeza de cómo habría terminado Sakura con el estricto entrenamiento que suele imponer papá, pero jamás pensé ver una escena tan graciosa. En cuanto el muro terminó de bajar vimos a Sakura con las ropas de entrenamiento algo quemadas, pero empapada de pies a cabeza haciendo venias repetidamente y susurrando una constante disculpa a mi padre que estaba con el pantalón medianamente intacto y su camiseta hecha cenizas a sus pies

–No te disculpes tanto, además eso te pasa por no esperar a que te acabara de dar las recomendaciones, te estaba diciendo que tenías que controlar tus emociones, pero tú no estabas escuchando; mañana deberás aceptar el castigo que te impondré sin rechistar por este fallo– decía mi padre muy enojado con la vena de su frente muy brotada y con una mirada dispuesta a asesinar a quien se cruzara en su trayectoria

–Si Kuro-sensei cumpliré con el castigo que se me asigne, nuevamente pido disculpas por mi impertinencia, estoy asegura que la próxima vez tendré más control sobre mis emociones– respondía mi prima con la cabeza ya casi tocando el piso por la vergüenza y con una sonrisa nerviosa adornando su rostro

¿Kuro-sensei? Eso suena muy divertido– pensé divertida

–Kurogane ya basta, además parece que la razón del incidente, es porque se te ha olvidado darle las recomendaciones completas al principio del entrenamiento– reprendió el señor Hien, sobresaltando a mi padre y a mi prima –y si no es mucha molestia podrías apagar la flama que tienes sobre la cabeza, pareces una velita de cumpleaños– añadió y estallo en carcajadas

–Saku te encuentras bien, lamento todo lo que mi padre te haya dicho– dije mientras me acercaba corriendo al lado de mi prima

–No te preocupes estoy bien, además tu padre no se ve tan atemorizante cuando me grita con una llamita en su cabeza– respondió sonriente para luego imitar al señor Hien y acompañarlo con sus carcajadas a las que también me uní para pesar de papá

–Ustedes, ya es hora que se dejen de burlar de mí, Li hazme el favor de llamar a Kinomoto y a Hiragisawa para terminar el entrenamiento de hoy– ordenó papá con un leve rubor en su rostro

–No hay necesidad de ir a buscarnos ya estamos aquí, ustedes dos me quieren contar porque tan divertidos– intervino el hombre de cola de caballo azabache, con una sonrisa tan picara que causó desconfianza en mi padre

–Nada importante Reed, además es hora de terminar con el entrenamiento de los muchachos– respondió mi padre antes de que el señor Hien o Sakura pudieran tomar aire para contestar

–Hija, ¿te encuentras bien?, ¿estás herida?– preguntó tío Fujitaka acercándose a nosotras con la preocupación pintada en su rostro al ver las quemaduras en su ropa

–Si papá estoy bien solo tuve un sobresalto emocional y el tío Daidouji se enojó mucho, pero nada grave nos pasó– tranquilizó mi amiga a su padre y su novio que desde la distancia se debatía entre la preocupación y la risa

–Bueno creo que es momento de colocar el sello temporal para no volver a tener otro incidente– demandó mi padre clavando su oscura mirada en Sakura, que solo le dedico una gran sonrisa logrando que su brusca expresión se suavizara

–Estoy de acuerdo, por favor muchachos acérquense a sus maestros– indicó Izumi haciéndonos brincar a todos pues había salido de la nada

–SIII– gritamos entusiasmados colocándonos de pie frente a nuestros padres, de ellos volvieron a brotar las esferas de cada elemento y se volvieron a posar en nuestros estómagos haciéndonos levitar y bloqueando nuestro poder

–Este sello se pondrá al finalizar cada lección, debido a que las emociones fuertes de cualquier índole puede hacer explotar sus poderes, como parece que lo experimento la pequeña Sakura– informó el señor Reed muy divertido al deducir el incidente de mi prima y mi padre, logrando que papá gruñera por lo bajo y Saku sonriera algo avergonzada –así evitamos que alguna persona sin poderes salga lastimada, hasta que dominen por completo su elemento y sus sentimientos– añadió

HAPPY NOTES

Ahora si entramos a lo bueno que tal la sorpresa de cada uno, con maestros así toda clase sería muy interesante, espero que les guste mucho este capítulo, por el momento me encuentro en una batalla constante con mi musa para darle buen cierre a esta historia, pero para ustedes aún hay como dos capítulos ya escritos, si tienen alguna sugerencia, pregunta, critica, amenazas u obsequios los pueden dejar en un review o visitar mi página de Facebook Diandrita23, gracias por su apoyo y nos acercamos a un final de infarto…

Por último gracias a LUNABSC y ALEXANADAL por sus comentario y/o reviews… besitos y abrazos

NOS LEEMOS PRONTO