¡Bienvenidos a mi primer fic! Estoy muy contenta de por fin empezar a escribir aquí, antes no me atrevía, pero bueno, aquí está. Perdonen si es corto pero creo que para empezar no está mal, ¿no? Bueno, os dejo con el capítulo. ¡Muchas gracias!

1. NaLu: sentimientos.

Natsu y Happy iban de camino al gremio, cuando al Exceed se le pasó por la cabeza que estaría bien tener un hermanito. Ya que Natsu le crió y era como su padre, lo más adecuado sería decírselo a él. Aunque sabía que Natsu estaba soltero pensó en que no estaría mal tener a Lucy como mamá.

-Natsu, quiero un hermanito. -dijo directamente. Natsu puso cara de no entender.

-Pero, Happy, yo no tengo pareja ni nada. -explicó el pelirrosa confundido.

-Tienes a Lucy, ¡seguro que está de acuerdo! Ya verás -Happy estaba tan entusiasmado que voló hacia el gremio rápidamente para buscar a cierta rubia.

-¿Buscas a alguien, Happy? -preguntó Mirajane tiernamente.

-¿Y Lucy? -Mira señaló una mesa donde estaba Lucy y Happy fue hacia ella.

-Ah, hola, Happy. -saludó Lucy con su sonrisa de siempre.

-Lucy, ¿a que tú me darías un hermanito junto con Natsu? -Happy lo decía tan normal que asustaba y a Lucy se le subieron los colores. Todo el gremio al escuchar esto calló por un momento para escuchar la respuesta de Lucy y rieron cuando Natsu entró por la puerta sin entender la situación.

-¿Por qué ríen todos? -le preguntó Natsu a Cana que tenía su barril de cerveza entre sus manos.

-Happy le preguntó a Lucy si podría tener un hijo contigo. -dijo entre risas Cana. Natsu por primera vez en su vida se avergonzó. Él sabía perfectamente sus sentimientos hacia Lucy, aunque él veía imposible que Lucy estuviera enamorada de él.

-¡Es de hombres contestar! -no hace falta decir quién dijo esto. Todo el gremio animaba a Lucy para que contestara y ella como el cabello de Erza escarlata empezó a hablar.

-E-está b-bien... -dijo tan bajito que casi nadie la pudo oír excepto los Dragon Slayers quienes rieron por la respuesta de la maga.

Natsu en seguida puso una sonrisa de oreja a oreja, cogió a Lucy como un saco de patatas y salieron en cuestión de segundos hacia el apartamento de la chica. El gremio entero se alegró por esto y siguieron tan normal como siempre, excepto por una cosa, una nueva pareja se había unido.

-Vaya, vaya... ya se hacen mayores. -dijo Makarov con alegría con la Primera a su lado.

Siento que ha quedado cortísimo, pero bueno, ya iré mejorando. ¡Hasta el siguiente!