¡Buenas a todos! Perdonad que haya estado ausente, pero... han sucedido varias cosas. Así que, espero que me perdonéis. Bueno, volviendo al fic, en verdad quería escribir un GaLe (Gajeel x Levy), pero no tenía ideas para esta pareja. Así que, he preferido escribir un breve JeRza (Jellal x Erza) un poco cursi, y aviso de que sale algún spoiler de la primera temporada. Disfruten.

3. JeRza: nuestro futuro.

Erza despertó de una pesadilla, llena de sudor con la ropa pegada a la piel. Suspiró y sin hacer mucho ruido salió de Fairy Hills en busca de aire fresco. No era la primera vez que le pasaba, en su sueño siempre aparecía en una habitación oscura y... Jellal estaba allí. De pie, mirándola. Sin vida. Lentamente desaparecía y ella no podía hacer nada. Al principio, creía que intentaba comunicarse, pero no, era una pesadilla. Incluso una vez vino Levy cuando Erza gritaba en sueños para ayudarla. Esta le contestó que no pasaba nada, y la peliazul no muy convencida, le dio algunos polvos mágicos para que durmiera bien.

Ya fuera, caminó despacio por las calles de Magnolia, hasta que escuchó un ruido y percibió una magia conocida. No puede ser, ¿qué hacía en Magnolia? Suspiró por cuarta vez y habló.

-Puedes salir. -dijo la pelirroja tranquilamente.

Jellal salió de su escondite nervioso y tartamudeando.

-Erza, verás... Quería disculparme por ese beso que no pasó. -dijo rápidamente.

-¿Sólo era eso? -preguntó la maga sorprendida y sonrió.

Jellal le robó un beso corto y se fue al instante. Erza no se lo creía, hace tiempo tuvieron una situación parecida, pero al final Jellal la apartó. Pero entonces, ¿por qué ahora... ? Mejor no preguntarse cosas. Bostezando volvió a su habitación mientras una Levy curiosa la miraba pícara.

-Erza, ¿dónde estabas? -preguntaba entre risas Levy.

La maga, roja como un tomate, le lanzó una mirada asesina a la peliazul y se encerró en su habitación. Levy sonrió y habló.

-Gracias, Jellal. Empezaban a preocuparme las pesadillas de Erza. -agradeció a una sombra que estaba detrás suya.

-De nada... Cuida de Erza. -dijo tímido. Ella asintió y volvió a su habitación tranquila.

¡Hasta aquí el capítulo de hoy! No me matéis, please, ya os lo recompensaré. ;-; Hasta el próximo capítulo.