hola a todos queridos lectores! Pasense plise por un nuevo fic que estoy haciendo con una amiga, desgraciadamente no habrá lemons ? pero les juro que morirán del risa! Se llama AKKC de paso vean mis otros fics. Sin más que agregar lean y disfruten *3*
Al otro día estaban pora desgracia del familiar zorro estaban todos de vuelta.
Llegaron del centro , Nanami se sentó en el sofá a ver televisió, y nuestro zorro favorito, luego de la noche pasada, ha decidido que necesita un poco más.
Se acercó a paso lento a la castaña, que reposaba inocentemente en el sillón, sonrió con la más pura maldad, con lentitud anhelante se acercó centímetro a centímetro al cuello de la diosa del templo Mikage. Dejó que su aliento chocara contra el cuello de Nanami y antes de que esta volteara la cabeza, inhundado por el estridente aroma de la diosa incrustó sus colmillos en su cuello. El chillido de Nanami no se hizo esperar, como tampoco lo hicieron los dos hilos rojos que tan gustosamente cierto zorro se dedicó a limpiar de la piel de su diosa, cuyos gemido comenzaban a hacerse irreflenables
Una vez ya no hubo sangre que limpiar, en contraste con el tiempo que le llevó llegar a ella, ya se había sentada en el sillón con Nanami entre sus piernas, claro que unos dos segundos después de pasado el shock Nanami alfín notó dónde y cómo estaba
- Nee Tomoe! Qué haces? Por q-qué ah - así se frenó todo intento de reclamo que la diosa intentara, el zorro había comenzado a pasar sus garras por la piel de Nanami, dejando pequeñas hileras rojizas a su paso, mientras con su otra mano cambió la dirección de la cabeza de Nanami para poder acceder a su boca, en segundos el beso ya se había profundizado y así duró hasta que la humana rogó por un poco de aire, separó sus labios de los de ella y caminó hasta su oído
- Prometo que durante los próximos diez minutos no te haré nada, solo déjame tocarte un poco - ronroneó en su oído, con toda la intención de hablandar su postura, afortunadamente para el funcionó, Nanami se relajó un poco y ahora mientras que con una mano la sujetaba de la cintura, plácidamente presionándola contra su creciente erección, con la otra, comenzó a tocarla en su intimidad - Nanami, estás muy humeda, ¿haz estado pensando en mí verdad? - la pobre diosa del templo Mikage, se sonrojó más si es que eso era posible mientras trataba de negar la verdaderamente cierta afirmación de su familiar - me estas mintiendo? Que mal, porque si te soy honesto, he estado queriendo tenerte así desde hace mucho - subió una mano por su pecho y comenzó a estrujar el pecho izquierdo de Nanami, mientras que la mano que aún conservaba en su intimidad, se dedicó a destrozar las bragas de la diosa - dime la verdad Nanami - pellizcó el pezón de la castaña mientras hacía lo mismo con su clítoris
- Ah! Sí! E-es cierto! Ti-tienes razón ah - una vez que le sacó la confesión, sin darle tiempo a nada la besó mientras abría sus pantalones, bajaba los boxers y sacaba a su miembro de la horrible prisión que eran los pantalones humanos, que buenos son los kimonos para estos casos! Para cuando la pobre deidad se dio cuenta su familiar estaba penetrándola a lo bruto en el sillón del living, del templo, donde cualquiera de los que ahí vivían podrían descubrirlos.
Trató de quejarse, de frenarlo, pero sus propios gemidos se lo impedían, maldita sea! Tomoe era demasiado bueno, le entristecía un poco pensar en cuántas mujeres habría tenido a su merced, pero hablando en serio, la mente de Nanami estaba casi en blanco, no veía nada, todo lo que podía hacer era sentir como Tomoe entraba y salía de ella, mientras que el zorro hacía rato se había ido de la realidad, por el momento lo único que cubría la escena y podría salvarlos de un mal momento era la falda de Nanami, que alcanzaba a cubrir perfectamente el acto.
Se acercaba, estaba muy cerca, el orgasmo estaba a segundos de desatarse en todo su esplendor, pero ya sea una bendición o una maldita maldición, dos aromas, dos malditos, inconvenientes y estúpidos aromas, llegaron a su malditamente agudo sentido del olfato.
Un aroma a agua y sake, seguido de uno a papel y ropa vieja... Mizuki y Mikage, ese par de idiotas ¡Iba a matarlos!
Frenó en seco sus envestidas y cubrió la boca de Nanami con su mano y le susurró - shh alguien viene- intentó acomodar su cabello y el de ella, pero falló, para cuando ellos llegaron Tomoe aún intentaba peinarla.
Mizuki le dio a Tomoe una mirada de muerte, mientras Mikage los observaba asombrado.
- ¡Tomoe! ¡Cómo te atreves a poner a Nanami así! ¡Es completamente inapropiado! Eres su familiar, no puedes sentarla entre tus piernas! - maldito zorro del demonio ya me las pagará! Nanami será mía algún día! No puedes hacerle eso! Mil y un injurias dirigidas al mismo kitsune siguieron siendo pensadas por la celosa seroiente.
- Tomoee - tono afligido - sé que amas a Nanami con toda tu alma, pero por favor! No puedes ponerla así! Estás en un templo! Y la mujer entre tus piernas es la diosa de este templo ten más respeto! Por favoor! - Mikage lo sermoneaba, pfff si supiera lo que realmente estaban haciendo, aún estaba dentro de ella, y estaba batallando para no quemarlos a ambos y seguir donde lo había dejado, la erección comenzaba a volverse tortura y las paredes de Nanami amenazaban con acabar a su pobre autocontrol.
Nanami se removió incómoda, gruñó de placer, la puta madre iba a matarlos a todos, salvo a ella, la necesitaba.
- Tomoe-kun por qué gruñes? - preguntó con un aura negra Mizuki
- Quién yo? - preguntó "inocente" el zorro
- Si tú - siguió rayando los dientes el oji-verde
- Yo no he gruñido no sé de que hablas - siguió actuando el astuto familiar
- No será, que tienes apoyada a la pobre Nanami en tú - Mizuki lo señaló y se cubrió con las manos como en posición de defensa, mientras su cara estaba horrorizada
- Tomoee - Mikage lo miró entre sorprendido y avergonzado - ten un poco de decencia por favor, no gruñas así - lo regañó consternado
- Que no he gruñido - ambos le dirigieron una mirada incrédula.
A todo esto Nanami, estaba inmovil, no podía moverse si lo hacía gemiría y seguramente los descubrirían. Esperó a estar segura de que no chillaría y por fín habló
- Señor Mikage, Mizuki-kun podrían em... Buscar... Em... Mi carpeta de historia! Si eso es mi carpeta de historia!
- Claro linda - accedió el mayor
- Si Nanami-chan
Mikage y Mizuki dejaron la habitación y Nanami se lebantó para que Tomoe pudiera arreglarse el pantalón, iba a sentarse al lado pero el zorro –una vez con el pantalón arreglado– no se lo permitió, la tomó de la cintura y volvió a sentarla entre sus piernas
- Nanami, no recuerdo haberte dado permiso de levantarte - ronroneó en su oído
- P-pero - fue acallada, la presión entre el erecto –aunque resguardado– miembro de Tomoe y su intimidad desnuda la hizo gemir
- Aún debes cubrir eso Nanami - señaló su erección
- Tomoee, esto está mal! - trató de de disuadirlo la diosa
- También está mal que un familiar ame a su diosa, es peor que esta lo corresponda, está mal que te bese, es un insulto que te toque y es muy malo - se acercó a su oído y lo lamió ligeramente - que te coja - la presionó contra su hombría y la castaña volvió a gemir - pero aún así te amo y tu a mí, aún así te besaré cuanto me plazca, te tocaré en la medida en que tu me lo permitas - sonrió malvadamente - y de la misma forma que he incumplido todo lo anterior, seguiré haciéndote mía una y otra, y otra, y otra vez, hasta saciarme y ambos sabemos que nunca lo haré
- Tomoee - Nanami gimió con ganas cuando una garra intrusa encontró alojamiento en los pliegues de su intimidad, al tiempo que una mano guió su barbilla hacia el y la besó vorazmente, no tardó nada en introducir su lengua caliente dentro de la boca de la joven diosa, la oji-canela gemía entre el beso, sintió la intimidad de Nanami apretar sus dedos y gruñó, no podía dejar que se corriera ahí, en cualquier momento iban a aparecer esos tontos, así que usando toda la velocidad de que disponía la tomó en brazos y en segundos la tenía acostada en su futón, la bestia dentro el estaba ordenándole quitarle la ropa y como buen yokai que era le arrancó la ropa a garra limpia
- Tomoe! Ten más cuidado con mi ro...-el kitsune no la dejó continuar estaba demasiado absorbido en el hambre de ella que tenía en esos momentos. La besó con toda la pasión que su espíritu tenía
- Te amo, grrrr ¡Nanami te amo! - el zorro suguió gruñendo cosas ininteligibles, mientras la diosa del templo Mikage se removía debajo de el en el beso, era mucho placer para ella, ¿cómo podía besarla así mientras la masturbaba con una mano y con la otra atendía uno de sus pechos? ¿No conocía el significado de vergüenza? ¿Cómo es que se sentía tan condenadamente bien?
Nanami medio ausente comenzó a tantear la zona en que estaban sus manos, cerca, demasiado cerca, del miembro de Tomoe, quien dejó ir un gruñido de placer ante el delicado tacto de las manos de su diosa, Nanami notó que lo que hacía le gustaba al kitsune, por lo que invadida por una creciente valentía y algo de curiosidad, prosiguió a acariciarlo, obteniendo un suspiro en respuesta, comenzó a masajear la cabeza cabeza de su miembro, Tomoe gimió con fuerza. Comenzó a recorrerlo con ambas manos, subiendo y bajando al tiempo en que lo balanceaba. Tomoe gruñó, Nanami aún invadida por esa valentía/estupidez fue acercando su cabeza, sin saber exactamente cuando comenzó a succionarlo, Tomoe presionó ambas manos en la cabeza de la castaña, queriendo llegar tan lejos como fuera posible en la garganta de la joven diosa, espasmos comenzaban a torturarlo anunciando el orgasmo al que moría por llegar, mordió uno de sus brazos para acallar el aullido de placer que quería escapar de su boca –y que si escapaba, descubrirían que la diosa del templo Mikage estaba dandole sexo oral a su familiar, noticia que se propagaría en segundos y sus reputaciones quedarían por los subsuelos– mientras con el otro brazo sostenía firmemente la cabeza de Nanami y se corría en su boca, la pobre castaña comprendió el mensaje y tragó todo.
Tomoe suspiró y enseguida se enderezó, la castaña seguía abajo, la obligó a levantarse y acercó su lengua a su cuello, comenzó a perfilarlo, oyendo plácido los pequeños gemidos de su diosa.
Se dedicó a morderla de nuevo, cuando menos se dio cuenta estaba sentada sobre las piernas de Tomoe mientras este entraba y salía una y otra vez de ella, pasó una hora, en la que Nanami se corrió al rededor de tres veces, hasta que el insaciable –y maldito– zorro se entregó a un estruendoso orgasmo, en el que tuvo que apretar los dientes y tapar la boca de Nanami pRa que no los escucharan, la pobre se corrió con él.
Y ahí le pagó la cuenta el veneno de sus colmillos, Nanami estaba por completo agotada, por lo que ni bien salió de ella se desplomó en su futón, sonrió para si mismo, el olor a excitación de Nanami quedaría unos buenos días impregnado en su habitación.
La vio desnuda y gruñido se le escapó, estaba satisfecho, pero verla le "habría le apetito", no podía despertarla, ya muy cansada estaría la pobre. Tuvo que conformarse con verla, se recargó contra la pared esperando a que el sueño le llegara, sin saber como, su mano fue lentamente dirigiéndose a su miembro –erecto de por sí– no era la primera vez que lo hacía, aunque había pasado un tiempo desde que lo había hecho por última vez, ya que normalmente simplemente iba al distrito rojo a satisfacerse con la chicas Tanuki, era cierto que eso no llenaba el vacío de su alma como lo hacía Nanami, pero al menos podía sacarse las ganas, de cualquier forma, esos días terminaron.
Su mano subía y bajaba, teniendo cuidado de no lastimarse com sus garras. El kitsune miraba en dirección a la diosa mientras se masturbaba, luchaba por reprimir los gemidos que alertarían a Nanami y a cualquiera que estuviera en la casa a las 6:00PM en casa, traducción o se callaba o mordía algo porque gritaría. Se sentía demasiado bien, llevaba así varios minutos (30 para ser exactos) y sentía que iba a correrse, se paró y corrió al baño, no iba a hacerlo ahí, ¡arruinaría su piso! (Cofclean-freackcoflocodeladoflimpiezacof) luchó por contenerse hasta llegar al baño y allí se liberó, volvió a la habitación y se desplomó en el futón junto a Nanami.
Al otro día Nanami se despertó con una de las piernas de Tomoe casualmente enrollada en las suyas, con un brazo en su cintura y algo infaltable, la erección de Tomoe.
Ahora, para que suba el próximo cap quiero 15 COMENTARIOS, sino no habrá cap de 'Celo'para nadie! Amigas tampoco, Javiera Soto te hablo a vos (
