MADREMÍAQUEESTOYVIVAAAAAAAAAAAAAAAAAH La verdad es que estoy agobiada con los exámenes pero he hecho un hueco, me negaba a dejaros sin un buen capítulo en diciembre. Y bueno, como me han pedido un Jerza pues ahí va. Está ambientado en el especial de Navidad que hizo Hiro Mashima hace ya una semana creo. ;)

7. Como copos de nieve.

Se oían gritos, botellas romperse y música a todo volumen. Lucy se tapó los oídos, incrédula de que todo el gremio esté en su casa. Buscó a Natsu, pero se había dormido en su cama junto con su amigo peliazul. Entonces no tuvo más remedio que echar a todos de su casa con un buen grito.

-TODOS, FUERA. AHORA. -gritó a todo pulmón con un aura terrorífica.

El gremio huyó despavorido por la rubia maga, aunque quedaron 2 personas y un gatito que se habían dormido y desmayado. Lucy dejó que sus compañeros de equipo durmieran para no darles la lata, y observó a una Erza desmayada con una botella junto a ella. No tenía remedio.

-Se volverá violenta si la despierto... -suspiró- ¿Qué haré?

No podía dejar a su amiga ahí, podría resfriarse. No tengo más remedio que despertar a Natsu y que me ayude, pensó. Entonces, un ruido se escuchó del salón y se alertó la rubia cogiendo sus llaves. Llamó a Virgo silenciosamente.

-¿Princesa? ¿Qué sucede? -se preguntó Virgo por las acciones de la maga actuando sigilosamente.

-Escuché un ruido extraño. Virgo, no hagas ruido. -susurró la rubia. Tragó saliva, estaba segura de que había echado a todos de su casa.

Fue al salón despacio y entonces una persona con capa salió de la nada. Lucy actuó deprisa y le lanzó su látigo.

-¡Te atrapé! -cantó victoriosa por haber atrapado al ladrón.

-Ah, Lucy. ¡Soy yo! -dijo una voz bastante conocida.

-¡¿Jellal?! -Lucy soltó el látigo más tranquila y Jellal se quitó su capa azul para mostrarle que era él, Lucy suspiró de alegría. -¿Y Meredy? -preguntó extrañada por la ausencia de la pelirrosa.

-Fue directamente a Fairy Hills, con las chicas. Espero que no os moleste. -dijo cortésmente.

-¡Claro que no! Sois de la familia, ya lo sabéis. -Lucy sonrió. -¿Y qué te trae por mi casa?

-Me enteré de la fiesta y quería hablar con Erza sobre un asunto.

-Pues... está desmayada en mi habitación. Va a ser difícil. -la rubia se rió nerviosa.

-Puedo llevarla a Fairy Hills, no hay problema. -Oooh, ¿será que... ? pensó ilusionada Lucy.

-¡Claro, claro! Toda tuya. E-esto, quiero decir... bueno, puedes llevártela. Si insistes... -la joven intentaba disimular pero no surgía efecto.

-Bien, gracias.

Jellal cogió a Erza como una princesa y se despidió de Lucy. La llevaría a su casa y luego hablaría con la pelirroja, era una buena idea. En medio del camino se fijó en el rostro sereno y triste de la Erza, y vio una pequeña lágrima caer de sus marrones ojos. El joven limpió la lágrima suavemente con la yema del dedo y apretó los puños de la impotencia. Quería estar con Erza y darle lo que se merece, pero ella tiene que estar con alguien mejor. Él lo sabe, y ella lo respeta.

-Lo siento. -susurró dándole un pequeño beso en la frente acariciando su mejilla. -Prometo que volveré. -dijo como despedida dejándola en su cama.

Erza durmió cómodamente de verdad por una vez en mucho tiempo.

C'est finish!

Muchísimas gracias por leer y dejadme vuestra opinión en una review. ¡Os quiero!