Disclaimer: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de RIB y Fox. Solo la historia y los personajes originales son de mi creación.
CAPITULO II
Un niño de unos ocho años, de cabello castaño, tez blanca y ojos celestes estaba en el baño de su casa con sus manos llenas de sangre, en el piso se veían plumas blancas con rojo, debido a la sangre. Sobre la pileta había tijeras de diferentes tamaños, todas ensangrentadas, el niño lloraba mientras cortaba algo en su espalda, hasta que los ruidos de la puerta lo distrajeron.
- ¿Kurt? – escuchó que decía una voz masculina.
- no entres – pidió entre lágrimas, pero la puerta se abrió, dejando entrar a un niño de siete años, con el cabello negro peinado con gomina, de unos ojos color miel que brillaban, estaba vestido muy correctamente para ser un niño, con su moño y camisa bajo el pantalón.
- ¿Kurt qué haces? – preguntó viendo la espalda de su amigo lastimada, y el piso lleno de plumas.
- es que quiero ser normal – dijo derrotado el otro niño.
- pero por qué – preguntó sin entender, dio unos pasos para acercarse a su amigo, lo guió hasta el borde de la bañera para sentarse juntos – eres genial así como eres, y tus alas son los mejor.
- ¿de veras lo crees? – preguntó frotándose un ojo.
- sí – contestó con entusiasmo – cuando seas grande van a ser gigantes y vas a poder volar como…
- ¿un pájaro? – preguntó interrumpiendo Kurt.
- no, mejor, como un ángel – respondió con sus ojitos iluminados – vas a ser mi ángel Kurt, y me llevarás a volar – dijo con ilusión – lo harás ¿verdad? – preguntó esperanzado.
- lo haré – contestó el chico – te quiero Jude – dijo mientras lo abrazaba.
- y yo a ti Kurt – contestó el otro niño cerrando los ojos correspondiendo el abrazo.
Una versión adulta de Kurt abría los ojos sintiendo cómo las lágrimas bajaban por sus mejillas.
- Jude – dijo suspirando con tristeza, se desperezó y levantó de la cama, estaba con el torso descubierto, revelando unas alas inmensas de un plumaje blanco. Miró por la ventana – todavía creo que vives – volvió a susurrar, pero sacudió la cabeza y fue directo al baño.
2020, Rochester, New York, Vieja academia para jóvenes mutantes.
La academia para jóvenes mutantes había sido fundada por un grupo de mutantes que compartían el pensamiento de que humanos y mutantes podían vivir en paz y armonía. Bajo ese concepto crearon una escuela-hogar, en donde albergaban a los jóvenes mutantes que no podían estar en sus casas, allí les enseñaban a controlar y conocer sus poderes, como también a defenderse y el conocimiento que adquirirían en cualquier escuela. Pero eso fue en su comienzo, en la actualidad daba refugio a todo aquel que lo necesitara, a su vez comandaba la defensa de su gente, cuando los atacaban y cuando sabían de un ataque a inocentes, ellos intervenían en ello.
Kurt caminaba por los pasillos, buscando a su hermana melliza, fue directo al lugar donde sabía que estaría. Entró en una sala llena de computadoras, donde varias personas chequeaban cámaras, él se acercó a una joven alta, rubia, de ojos celestes que al verlo sonrió con alegría, contagiando al chico.
- ¿tuviste una pesadilla? – preguntó preocupada.
- algo así – contestó suspirando - ¿algo interesante? – preguntó señalando la pantalla.
- otra vez esos chicos enmascarados robaron en una fábrica de alimentos – contestó mostrando las imágenes en pantalla – no lastimaron a nadie, solo amarraron a los guardias luego de desarmarlos y se llevaron comida.
- ¿qué es lo más extraño? – preguntó Kurt mirando a su hermana.
- que se tele transportan – contestó – pero no puedo determinar a donde – agregó frunciendo el ceño.
- eres un genio Britt, si alguien puede esa eres tú – dijo el chico besando la cabeza de su hermana.
- los bauticé The Magicians – contó sonriendo, provocando que el chico riera.
– Debo irme – comentó viendo la hora.
- suerte – dijo la chica viendo a su hermano – sigue pensando en él – murmuró para sí misma.
En otro sector del lugar, una morena de baja estatura y cabello castaño oscuro se retorcía bajo las sábanas, frunciendo el ceño.
- Izzi – murmuró en sus sueños.
- vamos Ray sé que puedes cubrirte de fuego – dijo una niña de ocho años, con el cabello castaño ondulado, ojos color miel y una sonrisa radiante, miraba a su amiga con entusiasmo – puedes producir tu propio fuego solo que no recuerdas como hacerlo – insistía.
- no puedo Izzi, necesito una chispa – contestó girando los ojos.
- pero eres mi estrella de fuego – dijo haciendo un mohín con los labios – como el sol, eres mi sol Ray – concluyó sonriendo.
- y tu mi luna – dijo sonriendo, pero luego bajó la vista – ¿no te da miedo mi fuego? – preguntó viendo sus manos.
- no, porque nos complementamos – contestó, pero la morena la vio sin entender – no importa, algún día vas a entender – agregó como si ocultara algo.
- eres tonta – la empujó hacia el césped, pero ella la arrastró provocando que ambas giraran riendo – ahora tengo todo el cabello con pasto – se quejó haciendo una mueca con la boca.
- ¡cariño vamos! – escucharon que un hombre llamaba a la castaña.
- debo irme Ray, pero nos vemos pronto – le dio un beso en la mejilla junto a un apretado abrazo y se puso de pie.
- ¡Izzi espera! – Pidió la morena corriendo para alcanzarla, pero no podía alcanzarla, solo la veía como se despedía con la mano - ¡Izzi! – gritó de golpe, levantándose de la cama.
- ¿te encuentras bien? – preguntó una voz femenina a su lado, la morena la miró sin poder recordar el nombre de esa persona.
- sí, debo irme – se apresuró en cambiarse – nos vemos por ahí – sin más salió de la habitación. Caminó con tranquilidad, saludando a aquellos que conocía.
- ¡Hey Rach! – Dijo un chico alto, musculoso, con un mohicano, de ojos color humo con una sonrisa pícara - ¿de dónde vienes hermanita? – preguntó mientras la abrazaba por los hombros.
- podría preguntarte lo mismo Noah – contestó ella.
- debes decirme Puck – dijo él girando los ojos – y vengo del cuarto de Quinn – se justificó.
- mamá te puso Noah – se defendió encogiéndose de brazos, ellos eran Rachel Barbra Berry Schuester y Noah Berry Puckerman, hermanos de la misma madre y diferentes padres, el chico era dos años mayor que la morena, ambos compartían varias características de sus personalidades. Ellos se criaron con Will Schuester, padre de Rachel quien había adoptado al niño cuando perdió a su padre, lamentablemente Shelby había fallecido tras dar a luz a su hija, en medio de un ataque, usó la fuerza que le quedaba para que su hija pudiera vivir.
- en fin, tenemos entrenamiento hoy – comentó suspirando con cansancio – a Sue y Becky les gusta dejarnos hechos trizas – se quejó.
- en las batallas no nos tienen piedad Noah – dijo su hermana – es normal que tengamos esos entrenamientos – opinó.
- ¿tienes curiosidad por esos chicos enmascarados? – preguntó.
- solo quiero saber de qué lado están y por qué no podemos dar con ellos – contestó frunciendo el ceño, su hermano asintió, entre charlas llegaron al lugar donde entrenaban.
Sector Sylvester, sala de entrenamiento.
- muy bien holgazanes, empecemos con una ronda de treinta vueltas – dijo una mujer adulta por un – y al que se frene Becky va a estar muy feliz de darles un grito para animarlos – una joven con síndrome de Down, rubia con gafas sonrió con malicia al grupo de diez jóvenes que se encontraba allí.
- no corremos demasiado – se quejó un joven alto de rasgos asiáticos.
- eso lo dices porque tu corres más rápido que nadie Mike – respondió girando los ojos una chica de rasgos latinos de ojos negros como su cabello con un cuerpo envidiable.
- no te quejes satán – dijo sonriendo un chico de tez blanca, cabello castaño bien peinado y ojos azules – ninguno de nosotros nos quejamos – añadieron unas tres réplicas del chico.
- Sue dijo sin poderes Jesse, vas a hacer que nos agreguen vueltas – reclamó una chica afroamericana, de cabello lacio y ojos negros, con algo de sobre peso.
- yo no quiero correr – dijo de forma quejumbrosa una chica de rasgos asiáticos.
- ¿no quieren correr? – Dijo Sue por el megáfono – de acuerdo, vamos con otro tipo de entrenamiento – todos detuvieron sus pasos – Brittany, adecua el escenario – pidió mirando hacia una ventana que había en la parte más alta del gimnasio.
- mejor salga entrenadora – pidió una voz femenina a través de un micrófono, la mujer y su compañera salieron de allí, al hacerlo el lugar cambió totalmente, se veía como una ciudad en ruinas, la temperatura había subido, unos robots que lanzaban llamas y rayos aparecieron, cosas volaban por el aire.
- ¡sepárense! – dijo una joven rubia, de cabello corto, y ojos color avellana, ella desviaba el fuego mientras buscaba donde ocultarse.
- es algo injusto que no nos dejen ponernos los trajes – comentó un chico alto, de cabello castaño oscuro y ojos marrones, él estiró su cuerpo para atrapar a tiempo a la chica de rasgos asiáticos - ¿te encuentras bien Tina? – preguntó preocupado.
- sí – contestó ella - ¡cuidado! – advirtió formando un campo de fuerza para protegerlos a ambos.
- el objetivo es detener a los robots – dijo Rachel a la chica afroamericana, ella pudo ver cómo unas rocas gigantes se acercaban a ellas, por lo que tomó en sus brazos a la morena e hizo girar su cuerpo como un tornado hasta una zona segura – no vuelvas a hacer eso Mercedes – pidió algo mareada.
- trabajemos en equipo – dijo descendiendo Kurt – ya vi el punto débil, Finn deberá enredar a uno de ellos, solo hay dos, podemos manejarlo.
- yo puedo provocar una onda y que Puck junto a Rachel destruyan el que lanza rayos, el otro debe ser a prueba de llamas – dijo la latina.
- Santana tiene razón – dijo la chica rubia – que Mercedes nos cubra mientras Mike me ayuda a apagar el fuego – añadió, Mercedes miró hacia arriba provocando una espesa niebla.
- Tina tú protégenos – pidió Puck mientras cubría su cuerpo de acero, luego alzó a su hermana sobre su hombro con la mano – Finn has lo tuyo – el chico se aferró a dos extremos estirando su cuerpo, luego Puck corrió para tomar impulsó y usó a su amigo como elástico - ¡wuju! – dijo mientras volaba en el aire siendo protegido por un campo de fuerza, cuando llegó al robot se aferró a este. Mientras que Mike cargó en su espalda a Quinn, moviéndose rápido la chica empezó a extinguir el fuego, por otro lado, múltiples Jesses llamaban la atención de los robots lanzándole cosas, apareciendo en todas partes. Kurt volaba con Tina, para que pudiera proteger desde la altura a sus compañeros, el robot nos los detectaba porque estaban invisibles gracias a la chica.
- quémalo Rach – dijo Puck a su hermana, ella provocó fuego de sus manos gracias a unos interruptores que tenía en sus muñecas que generaban la chispa que necesitaba. Pulverizó el punto débil de la máquina, luego su hermano le sacó la cabeza, luego saltaron de allí. Santana se paró con los brazos estirados, luego aplaudió provocando una onda de choque que impactó en la otra máquina, privándola completamente de su funcionamiento, mientras Finn lo enredaba derribándolo.
Las cosas desaparecieron dejando en su lugar a una cancha de baloncesto normal, con la pista de carrera a los costados y las gradas.
- eso fue cansador – opinó Tina.
- sobre todo porque no teníamos protección – comentó Jesse, todos estaban sudados, con restos de escombros y heridas menores.
- es lo que obtiene por quejarse – dijo la voz de Sue por un altavoz – ahora largo de aquí holgazanes.
Los chicos salieron de allí, fueron directo a sus habitaciones para asearse y cambiarse.
Al anochecer estaban relajados cuando escucharon la alarma que informaba un ataque, se apresuraron a llegar a la sala de reuniones, allí los esperaba William Schuester, él era el líder de su equipo, uno de los directores del lugar.
- ¿qué pasó? – preguntó Rachel entrando junto a su hermano.
- hay cinco The Magicians intentando entrar en el laberinto de los laboratorios Greyjoy – informó Brittany viendo unas pantallas.
- New Directions – los llamó Will – vean que es lo que buscan, no los dañen y no dejen que dañen a nadie – informó Will.
- ¿Quiénes irán? – preguntó Tina.
- Firestar, Angel, Elasticman, Steelman y Speedchang – contestó Will – vayan a prepararse – indicó, Rachel, Puck, Kurt, Finn y Mike fueron corriendo a prepararse, un jet ya los estaba esperando.
Mientras tanto, Blaine, Lizzie, Sam, Kitty y Sebastian deambulaban por el laberinto que daba acceso a los laboratorios Greyjoy.
- deben tener sumo cuidado, los guardias están armados con la "cura" – advirtió Sebastian.
- descuida, solo buscamos al chico y nos vamos – contestó Sam – Femme Fatale va a ser la única que podrá entrar, nosotros no nos podemos transportar allí, no tenemos idea como es el lugar.
- no estamos solos – dijo Blaine mirando hacia el frente con su visión térmica, estaban en un punto ciego del laberinto, ya lo conocían a la perfección, por lo que sabían que allí no llegaban las cámaras ni detectores.
- ¿Quién es? – preguntó Lizzie.
- Rinno – contestó el chico – va por el niño – vieron al hombre que una vez que tomaba impulso solo él podía detenerse.
- no si llego antes – dijo Kitty corriendo atravesando todo. Fue atravesando las paredes, hasta que vio a un hombre grande, robusto, que tenía un casco grande de acero en la cabeza, con una punta en forma de cuerno, tal y como los rinocerontes, él iba atravesando las paredes rompiéndolas con la cabeza, alertando al sistema de seguridad, el lugar no tardó en llenarse de guardias armados hasta la cabeza – que idiota – se quejó Kitty al ver todo el desastre, corrió hasta alcanzar al hombre, paralizando a los soldados que intentaban detenerla, le lanzó su rayo paralizador a Rinno pero no funcionó, optó por otra opción, se tiró encima suyo arrastrándolo hasta debajo del suelo – quédate quietito – pidió sonriendo, luego siguió atravesando las paredes.
- niña tonta, eso no me detiene – el hombre rompió el suelo sin esfuerzo usando sus gruesas manos, se levantó y retomó su camino rompiendo las paredes, Kitty lo sintió, por lo que decidió desviarse de camino, de todas formas iba a llegar más rápido. Pero Rinno se dio cuenta de ello.
Por otro lado, los demás distraían a los guardias usando sus poderes.
- llegaron los New Directions – informó Sam.
- ¿Quiénes vienen? – preguntó Blaine.
- eso no importa, Flash desarma a los guardias – dijo Lizzie.
- a la orden – dijo el chico moviéndose con rapidez.
- yo me encargo de él – dijo Mike siguiendo a Sebastian.
- yo iré adentro, vi a Rinno, lo que significa problemas – dijo Puck corriendo hacia el edificio que estaba al frente.
- déjenme al chico hielo – pidió Finn.
- no seas tonto Elasticman – lo detuvo Kurt – el hielo quiebra al hule – le recordó – yo me encargo de él, tu ve con el otro chico – señaló a Sam que corría al lado de Lizzie.
- a mí me quedan las sobras, genial – se quejó Rachel.
- vamos te doy un aventón – Kurt la cargó elevándose.
Sam, Blaine y Lizzie corrían juntos.
- sepárense, nos vemos en el punto ciego – dijo Sam desapareciendo.
- que genial, ese vuela – dijo maravillada Lizzie viendo las increíbles alas de Kurt – es el Ángel.
- lástima que nos persiga, viene con Firestar – se quejó Blaine – nos vemos, suerte – usando su hielo se deslizó – ten un poco – creó un camino para su hermana, luego siguió por otro lugar.
- cuidado Rachel – dijo Kurt antes de soltarla a baja altura, la chica derritió el hielo de Lizzie, logrando que pierda un poco el equilibrio.
- que aguafiestas – se quejó mientras corría, de su espalda sacó un bastón de Adamantium – ya era hora que New Directions nos enfrente, pero eligieron mal el día – dijo mientras corría.
- oye anciana deja de huir y pelea, no seas gallina – se quejó la morena mientras le lanzaba bolas de fuego que eran esquivadas con agilidad.
- ¿gallina? – Preguntó Lizzie haciendo girar su bastón para evitar el fuego - ¿tienes dos años? – Preguntó – pero si tanto quieres pelear, de acuerdo – se encogió de hombros y antes que Rachel le lanzara una bola de fuego se impulsó con su bastón pateando a la morena justo en el pecho, tirándola varios metros de distancia, luego se impulsó saltando bien alto girando su bastón, y cuando cayó golpeó el suelo provocando una onda de choque que envió lejos a Rachel – lo siento – se disculpó en voz alta siguiendo su camino, cuando supo que no la veían se transportó hacia donde estaba su hermano congelando a Kurt, el chico caía al suelo desde una distancia muy alta, Lizzie al ver eso se transportó hasta el castaño para dejarlo a salvo en el suelo.
- gracias – dijo su hermano, no supo por qué había sentido miedo al ver caer a ese chico – vamos – sostuvo a su hermana por la cintura y creó un camino con su hielo, deslizándose rápidamente, le había hecho unos patines con gran habilidad.
Por otro lado, Sam sostuvo con fuerza a Finn, lo estiró transportándose por diferentes sectores, enredando al chico por todo el laberinto.
- creo que necesito ayuda – dijo Finn en su comunicador, viendo su cuerpo todo estirado.
- lo siento, pero nos están distrayendo – se disculpó Sam – gusto en conocerte Elasticman – dicho eso lo golpeó en la cabeza y se transportó hacia donde estaban Mike y Sebastian corriendo en círculos, sin darse cuenta que creaban un remolino, pero Sebastian logró inmovilizar a Mike.
- Vanishpower – dijo mirando a su amigo, él tomó a Mike y se transportó hacia Los Ángeles.
- nos vemos – dijo desapareciendo.
- diablos – se quejó el asiático.
Mientras tanto, Puck peleaba cuerpo a cuerpo con Rinno, eso sirvió de mucho a Kitty, pero Rinno no iba a desviarse de su objetivo, logró alcanzar a la rubia quien llegó a una habitación toda blanca, con una cama y algunos juegos. La recorrió con la vista, hasta que en un rincón pudo ver a un pequeño niño asustado.
- hey tranquilo, vengo a ayudarte – dijo sonriendo – soy Kitty.
- hola, me llamo Stevie – contestó el pequeño.
- bien Stevie, vamos – dijo cargándolo en su espalda, el pequeño se aferró a su cuerpo, la rubia intentó traspasar la pared pero no pudo.
- tus poderes no funcionan conmigo – le dijo el chico.
- ¿ahora quién es la estúpida? – Preguntó Rinno sonriendo con malicia – no tienes donde esconderte, entrégame al niño – el pequeño se aferró al cuerpo de Kitty.
- ¿Quién se esconde? Idiota – contestó haciéndolo enojar, hizo la cabeza hacia adelante y se acercó con toda su potencia, pero la rubia se hizo a un lado justo a tiempo, el hombre dio de lleno en la pared, pero sin sus poderes solo logró golpearse la cabeza quedando inconsciente.
- de acuerdo, salgamos por la puerta – tomando aire empezó a correr con el pequeño acuesta, por suerte los guardias habían sido inmovilizados por sus rayos. Pero no contaba con toparse con Puck – Steelman – dijo sonriendo – me disculpo ahora antes de dejarte fuera.
- no tienes escapatoria niña – dijo él sonriendo con picardía, pero cuando se acercó su cuerpo volvió a la normalidad, miró sus manos sin comprender, cuando levantó la vista solo pudo ver el pie de Kitty dándole de lleno en el rostro, con movimientos rápidos y certeros lo lanzó por una ventana. Puck cayó estando desorientado, pero cuando estuvo cerca del suelo pudo volver a usar su poder, cubriendo su cuerpo de acero para evitar el golpe.
- ahí viene Femme Fatale – informó Blaine viendo hacia el edificio – parece que se cruzó con Steelman.
- no podemos usar nuestros poderes con el niño despierto – dijo Lizzie sintiendo al pequeño.
- eso es malo – opinó su hermano con la vista en el edificio.
- ¡cuidado! – dijo al ver una bola de fuego, empujó al chico y se cubrió el rostro, pero el fuego la alcanzó en la manos, Lizzie se quejó del dolor, aquel sonido provocó que Rachel frenara sus pasos, fue muy familiar, se detuvo en seco, momento que Blaine aprovechó para lanzarle una bola de hielo provocando que la chica fuera lanzada varios metros lejos.
- ¿te encuentras bien? – preguntó con miedo.
- no te preocupes, pero necesito algo de ella – desapareció hasta estar al lado de la morena, ella la miró a los ojos algo desorientada, sobre todo al ver lo familiar que se le hacían, Lizzie solo le tocó el hombro – duerme linda – dijo sonriendo, la morena se durmió – perfecto – volvió a aparecer al lado de su hermano – tiene control mental – explicó.
- vámonos – dijo Kitty cargando al pequeño en su espalda, corrieron hacia el punto ciego, donde sus amigos esperaban.
- duerme pequeño – dijo Lizzie cuando lo vio distraído, le niño se durmió – es la única forma de poder usar nuestros poderes – explicó a la rubia, se tomaron de las manos y desparecieron.
- Rachel, Rachel despierta – Puck sacudía un poco a su hermana para poder despertarla, ella lentamente abrió los ojos – debemos irnos, los guardias recuperaron sus armas – alzó a su desorientada hermana en sus brazos.
- ¿qué pasó? – preguntó sin entender.
- pasó que me dejaron en ridículo – contestó algo molesto – una niña.
- no eres el único al que dejaron en ridículo – se quejó la morena. Volvieron a su jet para largarse de allí - ¿y Mike? – preguntó al no verlo.
- estaba en Los Angeles, ya debe estar en la base – comentó Kurt.
- esos The Magicians nos dejaron en ridículo – se quejó Finn frotando sus brazos – pero nosotros no éramos su misión – comentó – el chico que se tele transporta me dijo eso antes de dejarme inconsciente.
- en la base sabremos que sucedió – dijo Rachel finalizando la conversación, no podía sacarse de la mente esos ojos.
hola! gracias por los reviews y favs! el luner actualizo, saludos!
Pd/: si alguien se pregunta como se vería Lizzie, yo la imagino como Tatiana Maslany
