Hola! Kimi se reporta. El tan aclamado capitulo ocho esta aquí, es algo corto pero espero que cuando lean el capi entiendan el porque. Ahora sin mas demora…

Capitulo VIII

.// A la Luz //.

-Es usted el hermano del señor Inuyasha Taisho?- pregunto la voz de una mujer.

-No, soy su esposa-

-Lamento informarle que el señor Inuyasha acaba de sufrir un serio accidente automovilístico- dijo de lo más calmada.

Ante la noticia Kagome soltó el teléfono debido al shock y Miroku rápidamente se orillo para detener el auto.

-Habla Miroku Taisho que ocurre?-

-Su hermano acaba de sufrir un accidente automovilístico esta en el Hospital Sengoku- la enfermera colgó.

Miroku soltó su celular y apretó sus manos en el volante, miro de reojo a Kagome y se dio cuenta de que inconcientemente estaba sollozando. Se hizo el fuerte y se dirigió al hospital a toda prisa. Una vez ahí le informo a Sango acerca de lo ocurrido pero le dijo que no le comentara nada a los peques. Mientras tanto Kagome estaba hablando con el doctor acerca del estado de Inuyasha.

-Como se encuentra doctor?- pregunto con lagrimas en los ojos.

-Afortunadamente esta fuera de peligro, en estos momentos esta siendo trasladado a una habitación y al cabo de unas horas podrá entrar a verlo.- menciono el doctor y enseguida se retiro.

-Kagome, todo estará bien.- dijo Sango mientras abrazaba a su amiga. –Dijeron que estaba fuera de peligro o no? Anda alégrate- trato de animar a su amiga.

Con una sonrisa forzada, se separo de Sango.- Tienes razón, lo peor ya ha pasado-

Las horas fueron agonizantes y los minutos parecían milenios mientras esperaba el permiso del doctor para poder entrar. A pesar de no estar enamorada de Inuyasha sentía cierta conexión con el. Finalmente después de 3 horas 27 minutos y 38 segundos de espera, había llegado el momento de ver a Inuyasha.

-Solo espero que este bien- se dirigió a la habitación donde estaba su tan aclamado esposo, lentamente giro la perilla de la puerta y observo al hombre inquebrantable postrado en una cama, su respiración era paulatina pero regular. Se acerco a su marido y tomo su mano y comenzó a hablarle –Tonto no puedes dejarnos oíste!- comenzó a sollozar –Yo se lo que es perder a tus padres, así que no vayas a dejar a Thoru y Shippo solos- No quiso decir ya mas debido a que sus lagrimas interferían en su conversación.

Solo se limito a tomar su mano y observarlo, después de algunas horas callo bajo las garras del sueño, pero eso no impidió que siguiera tomando su mano. Sigilosamente Sango entro a la habitación pero al observar esa escena decidió no irrumpir en su paz y le pidió a su esposo que hiciera lo mismo. La noche paso y con eso dio paso a los primeros rayos del día los cuales despertaron a la azabache. Parpadeo varias veces para adaptarse a la luz y observo que Inuyasha aun no se había movido.

-Inuyasha despierta ya,- le susurro- aunque solo sea para discutir pero levántate si?-

-Señora Taisho?- inquirió el doctor.

-que ocurre?- preguntó en estado soñoliento.

-Debería de descansar un poco- sugirió.

-No hasta que Inuyasha despierte.- dijo firme la chica.

-Ya veo- se puso sus lentes para seguir leyendo el expediente de el susodicho- Debo informarle que aunque el señor Taisho esta fuera de peligro mortal aun existen otras dificultades- al ver la cara de confusión de la mujer prosiguió- el señor Taisho…- no quiso decirlo tan directo pero no habría ninguna otra manera- el señor Taisho no podrá caminar por unas cuantas semanas.- los ojos de la mujer se abrieron de par en par- es algo temporal quizás un mes o menos, así que como vera no podrá salir del hospital hasta nuevo aviso.- ella solo asintió.

Han pasado tres días desde que Inuyasha fue hospitalizado, pero a pesar de tener signos vitales no mostraba ninguna otra señal de estar vivo, lo cual preocupo a toda la familia. Thoru y Shippo seguían sin saber nada y pensaron que sus padres estaban en un viaje de negocios (algo que toda la familia había decido decir). Koga estaba en un supuesto viaje de negocios y Ayame se encargaba de la casa junto con Kaede. Kikyo y Naraku no se habían reportado en lo mas mínimo (lo cual fue un alivio para Kag). Y aunque todos los otros días habían sido algo triste para la familia Taisho hoy Kagome venia con una sonrisa de oreja a oreja, gesto que no paso desapercibido a sus cuñados.

-Porque tan feliz "Kikyo"?- señalo Sango.

-Todavía no se muere mi hermano- le recordó Miroku y por respuesta recibió un golpe en las costillas por parte de su esposa.

-Hoy es el día- afirmo con entusiasmo, habiendo ignorando el comentario de Miroku. La pareja se vio sin comprender, Kagome solo prosiguió a la habitación de su esposo. Al entrar lo vio igual que como hace tres días, pero no perdió la esperanza, tomo su mano y dijo- Vamos Inuyasha hoy es el día de tu regreso, lo se, lo puedo sentir- inclino su rostro un poco e hizo una pequeña plegaria por su 'esposo'.

Pasaron minutos y luego una hora, pero aun nada, sin embargo ella seguía ahí, ya no le estaba tomando su mano simplemente arreglaba las flores que se encontraban en la mesilla de al lado mientras que le relataba cosas acerca de su vida cuando era pequeña y lo que su madre le había enseñado, también le hablo acerca de las cosas en la casa y que Miroku había estado al pendiente de la empresa. Una vez habiendo terminado de arreglar las flores retomo su asiento y tomo entre sus manos aquella mano fuerte de su esposo.

-Tengo fe en ti, regresa- le susurro, pareciera ser que el la escucho porque le dio un pequeño apretón en la mano y poco a poco comenzó a abrir los ojos- Inuyasha!- se arrojo a el abrazándolo lo suficientemente fuerte pero sin lastimarlo, lagrimas traviesas escaparon de sus ojos y se separa un poco de el para verlo. –Ya te estabas tardando- le reprocho juguetonamente. El solo sonrió ligeramente.

-Pero estoy aquí- poco a poco se reincorporo y se dio cuenta de que estaba en un hospital, con la mirada dio un recorrido alrededor de toda su habitación hasta que sus ojos se encontraron con los de Kagome- Quien eres tu?

-Estas bromeando cierto?- el negó con la cabeza.- Yo soy tu esposa Ki…- no puedo terminar ya que entro Sango.

-Kagome, quería decirte que…- no prosiguió debido a la sorpresa causada por ver a un Inuyasha conciente- Inuyasha! Estas despierto!- corrió rápidamente a su lado.-Finalmente, ya estas aquí, no sabes la falta que nos has hecho, aunque eres un gruñón.- volteo a mirar a Kagome para compartir con ella su felicidad, en el instante en que las miradas de ambas mujeres se cruzaron, Sango se dio cuenta de su error.

-Kagome- pronuncio Inuyasha…

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Bueno lectores hemos llegado al final del capi, espero que les haya gustado, se que fue algo corto, de hecho pensaba terminarlo donde Inu Chan le pregunta "Quien eres tu?" pero decidí en terminarlo con la revelación de Sango. (Espero haya sido la mejor decisión). Con eso dicho me despido…

Enserio creyeron que me olvidaría de mis lectores? Pues están equivocados! Mauajajaja.

Setsuna17: Aquí esta el capi! ^^

CONEJA: Sip aquí sigo en las andadas tratare de actualizar mas rápido.

Kyome Chan: Yo jamás le haría nada malo a mi amado Inuyasha *w* (lo amo). Pero si sufrió un poco U^^

Piccola Sstregga: Aquí esta la prometida continuación! (por cierto gracias por leer Una Dulce Despedida)

Natsuki Hikari: Un libro? *0* Ese es mi sueño, muchas gracias por tu bello review (casi me desmayo jeje)

Ahora si.

Bye, bye.

Kimi03