Bueno después de una larga, larga, LARGA demora… aquí esta el capitulo 9, después de esto creo que habra algo de romance… pero no todo saldrá muy bien que digamos. Pero ya no dire mas, descúbranlo por si solos ^^.

Muchas gracias por esperar pacientemente y seguir conmigo! Los amo!

Disfruten del capitulo

Capitulo IX

.//Empezando Nuestra Historia//.
~

-Kagome- pronuncio Inuyasha.

Kagome no supo qué hacer en ese momento, el no la recordaba (no recordaba a Kikyo), solo salió de la habitación lo mas rápido que pudo, algo no estaba bien y eso le preocupaba. Si no la recordaba a ella, recordaría a los niños? A Sango? A Miroku? No supo qué hacer, pero para salir de dudas se fue en busca del doctor, el tendría que saber qué es lo que ocurre o no? Lo cierto es que Kagome Higurashi estaba segura de tres cosas…

1. Inuyasha tenía amnesia.

2. Esta en serios problemas si él no recordaba a Kikyo.

3. Si Kikyo o Naraku se enteraban de esto, su abuelo estaba en peligro.

-Que hare?- pensó.- Esto no puede estar pasándome- se quejo mientras cubría su rostro con una mano, una enfermera la vio y le pregunto si estaba bien, ella solo asintió con la cabeza. Pudo divisar al doctor poco después de hablar con la enfermera y se acerco a él con mucha urgencia –Doctor tiene que venir es urgente!-

{Con Inu & Sango}

-Kagome es mi esposa?- cuestiono Inuyasha a su cuñada.

- Así es, tienen dos hijos Tohru y Shippo chan- prosiguió Sango. Al nombrar a los peques Inuyasha recordó el rostro de dos niñitos y las experiencias que vivió con ellos.

Sonrió al recordar a sus bebes –Los recuerdo- cerro sus ojos para tratar de recordar mas y hasta cierto punto lo logro; recordó a su hermano Miroku, al odioso de Koga y su esposa Ayame, a Kaede, pero había una persona a la cual simplemente no podía recordar. –No la recuer…- susurro, pero fue interrumpido por la entrada del doctor.

-Señor Taisho, como se siente?-

-Pues, bien dentro de lo que cabe pero…- miro a Kagome- No la recuerdo- la señalo con su dedo.

-Hmm ya veo- tomo unas notas.- Recuerda al resto de su familia, amigos, otras cosas?-

-Si, recuerdo a todos menos a mí… esposa- dijo con dificultad

El doctor siguió tomando notas- ya veo lo que le ocurre- Todos lo miraron esperando su respuesta profesional. –Tiene Amnesia Selectiva- dijo simplemente.-Me refiero a que usted decidió bloquear todos los recuerdos que tenia con su esposa- explico.

-Pero porque haría algo así?- cuestiono Inuyasha.

-Eso no lo sé, quizás sean malas experiencias, en fin, ya diagnosticamos su problema y despertó antes de lo esperado, veré a unas enfermeras para empezar su terapia- salió de la habitación sin más preámbulos.

Hubo un silencio incomodo hasta que Sango decidió hablar.

-Quien quiere postre?-

Inuyasha y Kagome solo se veían, el con tantas preguntas en su cabeza y ella con temor a que la descubrieran. Pero después Inuyasha recordó lo que dijo el doctor "terapia", que acaso tenía alguna enfermedad.

-A que terapia se refiere el…- quizo mover sus piernas para sentarse pero no pudo sentir nada, NADA – que demonios?- siguió con su esfuerzo pero nada- estoy invalido, INVALIDO!- grito

-Inuyasha cálmate- sugirió Kagome.

-Como quieres que me calme! Que no ves! Soy un INUTIL!- se movió como loco y comenzó a golpear sus piernas –Muévanse maldita sea! Muévanse!- siguió golpeando.

-No hagas eso Inuyasha!- se trato de acercar, pero Inuyasha no lo permitió.

-Kag hay que llamar a una enfermera- le pidió Sango.

-No. Yo me hare cargo- dijo ella firmemente- puedes dejarnos solos?- la peli café solo asintió y cerró la puerta detrás de ella.

-No te me acerques oíste!- le grito.

-Pero es por tu bien- dijo ella tranquilamente mientras poco a poco acortaba la distancia.

-Que no!- al sentir el contacto con la chica le golpeo lo mano- Déjame no quiero verte! Aléjate de mi!-

Aun recibiendo golpes (nada serio solo empujones) de Inuyasha ella se acerco a él, estaba a punto decir algo, pero él no la dejaba hablar.

-Que no te quiero, acaso eres tonta!?- siguió exasperado- de seguro todo esto es tu culpa!-

No soporto más y PLAFT! Le dio una bofetada que lo hizo parar de hablar y sobarse la mejilla.

-Quieres dejarme hablar!- ahora ella subió la voz- esto es algo temporal, simplemente por el shock del impacto!- siguió gritando- En vez de andarte quejando como niña deberías de esforzarte por estar mejor.- unas pequeñas gotas se acumularon en sus ojos. Se acerco y sentó a un lado del tomando su mano. –Pero quiero que sepas que estaré aquí para ti, para ayudarte.-

El también tenía sus ojos algo mojados pero ya estaba más relajado – aunque sea un inútil- susurro mientras agachaba su rostro.

Ella soltó su mano, Inuyasha pensó que lo abandonaría allí, pero no lo hizo. Kagome tomo el rostro de Inuyasha con sus dos manos y se acerco a él lentamente. -No eres un inútil, eres un hombre fuerte, e inquebrantable, estaré contigo en las buenas y en las malas, entendiste?- lo beso en la frente.

-Gracias- le susurro. Ahora fue él quien tomo su rostro entre sus manos y se acerco lentamente a ella. Kagome solo se concentro en la mirada dorada que penetraba hasta su alma. –Te amo- le confesó Inu, y luego sus labios rozaron los de ella. Al principio fue un beso dulce y tierno, aun en su confusión Kagome le respondió.

-Inuyasha yo...- dijo Kagome mientras se separaba lentamente de su 'esposo' pero fueron Interrumpidos por Miroku, quien casi tumbaba la puerta.

-Inuyasha! Estas bien!?- corrió al lado de su hermano y empujo a su esposa de su lado. –Hermano no sabes cómo te he extrañado- comenzó con su drama, y abrazo a su hermano.

-Mi…roku…ai…re- dijo el peli plateado.

-Oh, lo siento, fue la emoción- se excuso. –Interrumpí algo?-

Ambos se sonrojaron pareciendo niños de secundaria –si torpe- pensó Inuyasha –No, Kagome y yo solo hablábamos- respondió.

-Kagome?- cuestiono el chico de la coleta.

-Si, Kagome, mi esposa- respondió algo molesto Inuyasha.

Miroku miro a Kagome de reojo- Ah sí, disculpa la broma de mal gusto, me permites hablar con tu esposa un momento?-

-No, quiero que se quede conmigo!- grito para sus adentros. –Si claro-le respondió indiferente.

Kagome sabía el porqué, así que siguió a Miroku y salieron de la habitación. Estaba nerviosa, como le respondería, las cosas simplemente se estaban saliendo fuera de control. Suficiente era con Sango sabiendo su secreto, y luego la amnesia de Inuyasha, y ahora Miroku. Que acaso el mundo estaba en su contra?

-Explícate- inquirió Miroku con tono serio.

Ella no respondió.

-Quien eres en realidad?- le siguió cuestionando.

Ello siguió sin responder.

El se frustro y la tomo por los hombros –responde si no quieres que llame a la policía, impostora-

-Yo…- no lo quizo ver a los ojos.

-Miroku! Déjala!- le advirtió Sango.

-Pero querida, si supieras la verdad ella no es quién crees- explico.

-Se quien es, y porque está aquí- dijo firme la chica.

-Lo sabes?-

-Si, te explicare, pero deja a Kagome ya-

-Mas vale que la explicación sea buena- advirtió Miroku.

-Acompáñame.-Jalo a su marido de allí- Kagome chan, creo que Inuyasha te necesita en estos momentos- le sonrió la peli-café.

Sango y Miroku se retiraron al comedor del Hospital. Kagome aprovecho esto, para regresar con Inuyasha, ya que como dijo Sango, en la necesitaba. Camino hasta su habitación y se dispuso a abrir la puerta, para su sorpresa escucho…

-Que no quiero eso! Cuantas veces le tengo que decir!- grito el albino.

-Pero señor es parte de su recuperación, necesita el medicamento- explico la enfermera.

-Pues lo detesto, llévese esta porquería de aquí!- dijo mientras frunció sus cejas y se cruzo de brazos.

-Cual es el problema?- pregunto la chica de mirada chocolate ante tan divertida situación.

-el señor no quiere tomarse sus medicinas- dijo una enfermera un tanto molesta.

-Puede retirarse, yo me hare cargo – se ofrecio Kagome. Ante esto la enfermera le dio las instrucciones y se retiro. –Inuyasha porque te comportas como bebe?- le dijo divertida.

-feh! Claro, como tú no tomaras esa porquería, se te hace fácil regañarme- le reprocho.

-Hay Inuyasha que dramático eres, anda toma tu medicina- le pidió.

-No- giro su rostro al lado opuesto.

-Si lo haces te daré un premio- le insinuó.

Esto llamo la atención del albino – que clase de premio?- levanto su ceja.

-Pues…- medito por unos segundos.- lo que quieras- le sonrió.

-Lo que quiera?- le cuestiono para asegurarse, ella asintió. – Está bien, dame las medicinas- él se las tomo como prometió. –Ahora dame mi premio- le pidió triunfal.

-Hay Inuyasha haces todo por conveniencia verdad?- le acuso jugando.

Él le sonrió inocentemente –yo? Claro que no,- fingió estar ofendido.

-Que es lo que quieres?-

-Bueno yo solo quiero que tu…- fue interrumpido por Miroku.

-Ah Kagome chan! Qué bueno que te veo- dijo un Miroku sonriente, quien vio a una chica confundida y a un hermano molesto.

-Miroku, que quieres?- bufo Inuyasha.

-Hay Inuyasha no te enojes, solo te la robare por unos momentos- jalo a su cuñada y salieron de ahí.

-Uuuy ese Miroku, siempre tan oportuno!- pensó mientras mordía la sabana que lo cubría.

-Ya me explico Sango acerca de tu situación- hizo una pequeña pausa.- Que harás? No puedes estar fingiendo por siempre- dijo un preocupado Miroku.

-Tienes razón- suspiro la chica.- No sé lo que hare, pero, por ahora por favor no le digas a nadie más- le suplico. El asintió.

-Tienes mi palabra, guardare tu secreto- le sonrió- bienvenida a la familia 'Kagome'-

-Gracias- lo abrazo, él le correspondió, después de unos segundos se soltaron –Volveré con Inuyasha- menciono la azabache.

-Kagome- la detuvo Miroku.- solo prométeme algo- ella asintió- no te enamores de Inuyasha.

Kagome se sonrojo ante el comentario para después darle una sonrisa. –Lo prometo- se fue para una vez más reunirse con su 'esposo'. –Inuyasha ya regrese- dijo en voz baja, pero sin recibir respuesta- Inuyasha?- se viro para verlo. Vio la cara de un Ángel, o por lo menos para ella el eso era, su respiración era constante y lenta, su rostro tan pacifico y tierno, no pudo más que admirarlo- Vaya que te duermes rápido- se acerco para taparlo con la sabana, y no pudo resistir darle un pequeño beso en la frente. – Descansa- le susurro.

Ya había pasado una semana desde que Inuyasha recupero el conocimiento, su recuperación iba muy bien, gracias a su determinación y el apoyo de su esposa. Los niños seguían pensando que sus padres estaban en un viaje de negocios al igual que Ayame y Koga –quien había llegado recientemente de su viaje misterioso. Miroku, Sango y Kagome se hicieron buenos amigos, y compartieron experiencias para conocerse mejor. Por otro lado, la relación entre la famosa pareja Taisho [Inu & Kag] iba de las mil maravillas, la amnesia de Inuyasha siendo la gran causa de esta mejoría. Ya que no recordaba nada acerca de Kikyo, el 'asombroso' Inuyasha –como él se hacía llamar- tuvo que jugar con su esposa el juego de las 'mil preguntas'; cual era su animal favorito? Que comida le gustaba? Que era lo que le daba miedo? Cada día le hacia una serie de preguntas diferentes, con el único propósito de conocerla mejor. Pónganse en su lugar, despiertas un día, sin recordar nada acerca de la persona con la cual juraste compartir tu vida, además de que llevas los últimos años viviendo con esa persona y no lo recuerdas? Es algo traumático en verdad. Hoy era un sábado, era tarde (10:30 pm) Sango y Miroku ya se habían retirado desde hace algunas horas, y en estos momentos solo estaban 2 personas en la habitación 303 del hospital.

-Oye Kag- se había acostumbrado a decirle así de cariño- Puedo hacerte una pregunta?-

-lo acabes de hacer- le contesto ella divertida, mientras acomodaba un arreglo de flores a un lado de su camilla.

-feh! Sabes a lo que me refiero- le dijo fingiendo molestia, le gustaba jugar con ella, parecían niños. –Como nos conocimos?- le pregunto con curiosidad.

-Ah bueno eso fue…- que le diré ahora?- estaba nerviosa no sabía que decir, cayó por varios minutos hasta que la voz de Inuyasha la trajo de vuelta a la realidad.

-Entonces cariño, como fue?- siguió con esa curiosidad de niño.

Una sonrisa se formo en el rostro de la chica a la mención de 'cariño' y aunque no quería mentir, le dijo a Inuyasha como se conocieron- bueno mira todo comenzó cuando yo…-

Kagome le dijo a 'Inu' (como ella le había puesto de cariño) que se encontraron en un café, ella accidentalmente tiro su taza de café sobre él, el se molesto mucho con ella y empezaron a discutir, al final de la discusión ambos habían jurado jamás volverse a ver. Sin embargo iban a la misma cafetería todos los días. Un día en invierno no había más asientos más que una mesa para pareja y aunque al principio no quisieron hablarse poco a poco empezaron a abrirse uno con el otro. Se hicieron amigos y se frecuentaban mucho en ese café, llego un momento en que Inu quería algo más que amistad y comenzó a mandar regalos anónimos a la chica, cada uno tenía un significado y un poema. Y cuando Kagome le confesó a Inu que se había enamorado de su admirador, Inu le revelo la identidad del susodicho. (Debo hacer una historia de esto también).

Inu rio ante tal historia no se imaginaba que fuera tan romántico –Así que así fue, me gustaría recordarlo- suspiro.

Ella sintió algo de culpa por contarle a Inu esa historia inventada, aunque fuera su cuento de hadas inventado. –No te preocupes Inu, estamos juntos ahora y eso es lo que cuenta.-

Él le dio su sonrisa triunfadora –perdóname por hacerte pasar por todo esto- le dijo mientras tomaba el rostro de su esposa entre sus manos- pero te prometo una cosa- le dijo firme pero en voz baja. – Siempre estarás en mi corazón y recuperaremos todo el tiempo perdido- se acerco lentamente al rostro de la chico y le dio un beso suave para lentamente alejarse de ella.

Ante ese gesto Kag no pudo más que sonrojarse, cosa que le causaba gracia a Inuyasha ya que se le hacía increíble que a pesar de estar casados ella se sonroje por un simple beso. Kagome salió de la habitación con la excusa de que tenía sed y suspiro.

-Kagome no puedes sentirte así- se reprocho así misma- le prometiste a Miroku que no te enamorarías de Inuyasha y tienes que cumplir- pensó, para dar un suspiro de resignación.

Mientras tanto Inuyasha medito acerca de todas las cosas que había aprendido acerca de su esposa. Se le hacía increíble que ella fuera tan simple pero al mismo tiempo tan maravillosa, dedujo que esa era la razón principal por la que la amaba tanto. Amaba? Pues sí, se aseguro el mismo. Aunque no recordaba su pasado, los sentimientos que tenia por ese Ángel eran aquellos de un amor profundo y exclusivo, sentimientos que en tan poco tiempo ella se había ganada por su paciencia, compasión y ternura. Pero aunque él la amara tanto, ella parecía contener sus sentimientos, por su actitud el sabia que ella también lo quería, pero su relación no pasaba a mas de suaves besos… se sonrojo al saber que él quería más que eso… pero después retomo su compostura. Pensó por breves momentos y después se le ocurrió una gran idea, sus ojos tomaron un brillo especial y susurro –te enamorare otra vez.

Bueno hemos llegado al fin… del capitulo.

Gracias por los 'reviews' y como no contestar a mis fieles lectoras que me hacen tan feliz… las amo a todas!!! (dudo que haya un chico que lea esto xD)

Kyome-chan: Kyome san! Jaja que graciosa… gracias por la paciencia finalmente aqui esta el capi…. Cuidate mucho!

CONEJA: disculpa si te decepcioné… pero es que asi va la historia gomen!!! Gomen! TwT.

Addie: gracias Addie por leer mi fic… me hacen sonrojar tantos cumplidos jejeje.

Natsuki Hikari: gracias por los cumplidos… discúlpame mucho por la demora TwT… gomen!!!!

setsuna17: Aquí esta la tan esperada conti sentsuna san!