Konichiwa!!!!! Aquí esta el siguiente capitulo, es algo corto para mi gusto pero creo…en mi mente loca, creo que les gustara… Les doy las mas grandes gracias por su seguimiento hasta ahora y agradesco el apoyo!
GRACIAS
Continuemos….
Capitulo XI
"Enamorándote II"
El ardor de su mejilla permanecía ahí, en ese pequeño espacio donde su 'esposo' había depositado un sencillo beso, una conexión que duro menos de 5 segundos. Sin embargo para ella fue una experiencia que producía esas famosas mariposas en el estomago. Toco su mejilla de nuevo, y sonrió. Inuyasha había sido llamado justamente después de haberle dicho a Kagome que se la "comería a besos" -no se retiro sin antes explicarle a su esposa el significado de sus palabras, ya que su cara de confusión le causo mucha ternura-. Una vez mas Kagome miraba hacia el horizonte de esa hermosa ciudad, se puso a pensar en su vida hasta ahora. Como Kikyo y Naraku la habían engañado; como fue tratada al principio de haber llegado a la Mansión Taisho. Recordó a su abuelo, se preguntaba como estaría el ahora, si habría recibido la carta que ella le había enviado para hacerle saber que estaba bien, junto con algo de dinero para el sustento de él. Luego pensó en Shippo y Tohru, como se había encariñado con ellos y los quería como a sus propios hijos, también pensó en Sango, Miroku, Koga y todas las personas que había conocido a lo largo de esta aventura. Por último sus pensamientos giraron en torno de ese hombre de mirada ámbar que de alguna manera se había robado su corazón, cuando y como fue no sabría decirlo con exactitud, pero sucedió. Lamentablemente, ella sabía que él en realidad no la amaba a ella, y desde un principio vio que el tenia sentimientos por Kikyo independientemente de lo arpía que fuera. Dio un pesado suspiro y se dirigió hacia la entrada principal del hotel ya que Inuyasha la había invitado a salir.
-Inuyasha!- lo llamo alegremente la chica de cabello azabache.
Se retiro de con Miroku y Sango para acercarse a su esposa –Kagome- le dijo en voz baja mientras enlazaba su mano con la de ella- estas lista?- la cuestiono.
-Para qué? A donde van Sango y Miroku?- pregunto, ya que la pareja antes mencionada salía del hotel muy acurrucados.
-Como que a donde van? Pues pasaran tiempo en pareja- rodo sus pupilas- al igual que tú y yo- la abrazo posesivamente.
Ella se sonrojo bastante –Inu…- su susurro se volvió inaudible.
-Inu?- sonrió el.- eso me gusta sabes?- se acerco al oído de ella – pero que sea nuestro secreto-
Salieron tomados de la mano, el miraba hacia enfrente señalando cada lugar y dándole un poco de historia acerca de cada monumento. Le hablaba acerca de la historia del país en general, del lenguaje, más que nada hablaba de la comida un tema que a él se le hacía fascinante. Pero ella no presto demasiada atención a todo lo que decía, más bien lo miraba discretamente y una sonrisa triste se dibujaba en su rostro, ella sabia…ella sabía que esto pronto llegaría a su fin.
-Kag- la llamo él. –Kagome- la volvió a llamar, esta vez ella también lo miro como muestra de que tenía su atención. –Ocurre algo? Te sientes bien?- le dijo mientras que tomaba el rostro de ella entre sus manos. Conecto su frente con la de ella para revisar si tenía fiebre- Si no te sientes bien podemos volver- le dijo él.
Ella negó con la cabeza- estoy bien, solo algo distraída- sonrió para hacerlo sentir mejor.
-Eres muy linda- tenía ganas de besarla, y tenía planeado hacer exactamente eso, sino fuera por…
Grr..grr..
Ambos abrieron los ojos de par en par y empezaron a reír nerviosamente, después de unos segundos se quedaron callados y luego se miraron. Los dos estaban avergonzados ya que tenían tanta hambre que el estomago rugió en respuesta. Eso fue vergonzoso para los dos pensando que su pareja se burlaría de ellos. Pero al dares cuenta de que ambos tenían hambre, optaron por reírse a carcajada abierta y encontrar un buen lugar para comer.
-Que pena- dijo Kagome mientras la daba una gran mordida a su pizza.
-Feh! Es lo más normal, no le veo lo vergonzoso.- se excuso Inuyasha, pareciendo indiferente, cuando en realidad a él le había dado más pena que a la chica.
Un anciano llamado Totosai se acerco a los dos- Que hacen aquí?- los cuestiono mientras le daba un sorbo a su te.
-Ya te dije anciano decrepito el porqué- le dijo Inuyasha algo molesto –Ya se lo he dicho 10 veces!- su voz interior grito.
El anciano dirigió su Mirada hacia la chica- dígame señorita, el porqué de su visita, teniendo el restaurante mas famoso en Italia en frente de usted, que hace en esta pizzería familiar, como el "Sorrisi" [1]-
Inuyasha estaba a punto de darle un coscorrón, en cambio Kagome solo rio y lo detuvo –Vera señor Totosai, yo encuentro los restaurantes familiares mas… acogedores y hogareños que los que son muy lujosos y extravagantes. Además debo decir que usted hace las mejores pizzas que yo haya probado jamás!- lo halago ella.
El anciano se sonrojo un poco y asintió con la cabeza a lo que la mujer le había dicho. A Inuyasha esto le produjo unos pequeños celos, Feh! Quien se creía este anciano para sonrojarse por lo que SU esposa decía. Luego se dio una bofetada mental por pensar cosas así y rio para sí mismo al ver que tan celoso era. Noto como Kagome miraba al anciano con ternura, como si le recordara a alguien y eso le causo intriga pero no menciono nada al respecto, lo más probable es que fueran alusiones de él.
-Kagome creo que es hora de irnos- le dijo Inuyasha un poco impaciente al ver su reloj. Ella asintió, agradeció por los alimentos y le prometió al anciano que vendrían a visitarlo en esta semana que estuvieran aquí.
Al ver que la pareja se fue el anciano pregunto una vez más al vacio –Que hacían estas personas aquí?- dijo rascándose la cabeza.
De nuevo iban tomados de la mano, y Kagome portaba una sonrisa de satisfacción inigualable. Caminaron unos cuantos minutes y en ese proceso hablaban de todo un poco. Ya se había oscurecido y Kagome se preocupo al no ver ningún lugar familiar o cerca del hotel.
-Inuyasha, sabes a donde vamos?- le pregunto un tanto inquieta.
-Kag, claro que se, recuerda que he estado aquí anteriormente- le aseguro él.
-Pero con lo de tu memoria quizás…- fue interrumpida por él.
-Nada de eso, tu solo confía en mí- le dio un ligero apretón de manos para darle un poco de seguridad.
Rápidamente llegaron a un parque, el cual estaba vacío por el momento, y estaba oscuro, con solo la luna iluminándolo. Aunque la vista era bonita, estaban columpios, sube y bajas, una zona de juegos para niños, y bancas para que las personas tomaran asiento. Todo esto estaba alrededor de un espacio rectangular que se veía… muy vacio y sin vida a comparación del resto del parque. Inuyasha jalo un poco a su esposa y se colocaron en el centro de ese rectángulo un tanto opaco para los ojos de Kagome.
-Crees en la magia?- le pregunto su esposo.
-Si…- le susurro en respuesta.
-Cierra los ojos- le pidió el y ella lo hizo así.
No habían pasado ni 5 minutos para cuando chorros de agua habían salido del piso de ese rectángulo. Al sentir el agua mojar todo su ser, Kagome abrió los ojos de par en par, apretó fuertemente a Inuyasha porque al principio le había asustado un poco. Su mirada y la de él se cruzaron, y al ver esa sonrisa triunfadora en el rostro de ese hombre, supo que él lo había planeado todo. El agua seguía saliendo del piso, de diferentes lugares, cuando ella dirigió su mirada hacia toda esa agua que la rodeaba, quedo completamente anonadada, no solo el agua se veía hermosa, también estaba adornada de luces de todos colores. Sintiéndose como la niña de años atrás giro con alegría y reía. Su esposo no hacía nada más que mirarla, no importaba toda esa agua que le cayera encima, tampoco importo el hecho de que el paisaje fuese algo hermoso, nada se comparaba con esa imagen justamente frente a sus ojos, donde se encontraba esa mujer, que el aun no recordaba pero sabía que estaba perdidamente enamorado de ella. La vio girar, la vio reír, la miro correr, la vio ser feliz y en ese momento, el fuego en su ser lo hizo ser ese joven que él era hace ya tanto tiempo. La imito y corrió tras ella como si volviesen a esa etapa de su noviazgo donde todo era sencillamente mágico, por más simple que fuese.
Llegaron a su hotel riendo como locos, y completamente empapadas, con razón no era de extrañarse el que todos los que estaban presentes les dirigieran toda clase de miradas. Unos decían que eran "dos locos", otros se quejaban de "la juventud de ahora", y unos cuantos les daban miradas tiernas mientras recordaban los viejos y buenos tiempos que pasaban con su pareja. Dejando atrás a todos los espectadores, la pareja entro a su habitación y se desplomaron en la cama.
-Eso fue muy divertido Inu- le dijo su esposa alegremente.
El apoyo su cabeza en su mano para observarla mejor y con la otra quito unos mechones mojados del rostro de ella.- que bueno que te haya gustado- le sonrió.
Ella se sonrojo al contacto, pero sentía una calidez con su roce que no había conocido antes, no pudo evitar dejarse llevar por sus impulses y acaricio el rostro de el- Te amo- le susurro, sin pensarlo.
Inuyasha no respondió, se quedo callado por breves momentos. Kagome al sentir la tensión que se había creado quiso excusarse balbuceando –lo que quise decir fue… fue.. fue que te quería mucho, jejeje- empezó a reír nerviosa. El la callo con sus labios, la beso de manera dulce en un principio, pero su hambre de ella no casaba, sus besos se convirtieron en una acción mas apasionada. Trato de controlarse, pero no podía, sin embargo lo que más le sorprendió fue que, ella no respondía.
Kagome se quedo petrificada, no sabía que hacer, su mente le decía "Kagome esto está mal y lo sabes" por otro lado su corazón le gritaba, "déjate llevar aunque sea por una vez en tu vida!". Mientras seguían discutiendo su mente y su corazón, Inuyasha se alejo lentamente de ella, inmediatamente sus labios extrañaron el calor de los de él.
-Discúlpame, quizás sea muy apresurado- Inuyasha había comenzado a levantarse de la cama, algo decepcionado. Kagome dejando que esta vez, su corazón tomara control, jalo del brazo a Inuyasha, a lo cual el termino sentado en la cama, y le dirigió una mirada llena de confusión, ella solo le respondió besándolo, besándolo como si fuera la última vez que lo viera. El no perdió la oportunidad de responderle a su esposa, como fallarle a su amada, verdad?
~*~
[1] Sonrisas
Kiara Taisho-sama: Aqui esta el siguiente capitulo ^^ espero te guste.
CONEJA: habrá aun mas romance, puedo asegurarlo ^//^
setsuna17: //// gracias gracias, espero este capitulo te haya gustado tambien.
Kyome-chan: TwT Kyome chan!!! Que linda…. U^^ como que el infierno…ehm muchas gracias port u review! Dime te gusto este?
Chicas muchas gracias y si tienen algun comentario, queja o critica constructive estaria mas que contenta de leerlas ^^
Cuidense! Las AMO!!!
