Disclaimer: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de RIB y Fox. Solo la historia y los personajes originales son de mi creación.
CAPITULO XII
Una pequeña Lizzie jugaba en un patio junto a su hermano Blaine, ambos tenían cinco años.
- vamos Blainie hazlo – lo animó Lizzie con emoción, el niño hizo un gesto con la boca juntando sus manos, unos segundos después se empezó a formar una bola de nieve – si – festejó aplaudiendo con emoción, acercó su mano y tomó el hielo entre sus manos – no me congela – comentó sonriendo.
- a mí tampoco pero es porque es mi hielo – dijo Blaine sonriendo – ¿por qué no te hace nada? – preguntó él.
- porque somos hermanos y estamos conectados – contestó Lizzie – mira lo que puedo hacer – haciendo la misma mueca de su hermano derritió la bola de nieve convirtiéndola en agua en estado líquido, moviéndola con diversión – ahora debes congelarla Blaine – su hermano estiró una mano y ambos vieron como salía hielo y congelaba el agua que estaba en el aire. Ambos festejaron aplaudiendo entre risas.
- ¿a quién le copiaste ese poder? – preguntó con curiosidad.
- no lo sé – respondió frunciendo el ceño – no logro recordarlo – miró a su hermano con un gesto de preocupación que él no tardó en adoptar.
- ¿qué hacen niños? – preguntó un chico adolescente de cabello castaño y ojos celestes de sonrisa misteriosa.
- ¡tío Jude! – Dijo con felicidad Blaine abrazando al chico, él lo estrechó en sus brazos riendo – tengo poderes tío Jude – contó con felicidad.
- ¿en serio? – Preguntó emocionado – ¿qué puedes hacer? – Se alejó un poco para ver lo que su sobrino hacía, Blaine le mostró como congelaba unos juguetes que tenían cerca – ¡eso es increíble! – Lo felicitó levantándolo en el aire – y ¿dónde está ma belle? – preguntó buscándola con la mirada.
- estoy aquí tío Jude – dijo la pequeña Lizzie sonriendo, el chico dejó a Blaine en el suelo y se agachó para abrazar a su sobrina, ella lo apretó con fuerza, sin darse cuenta tomó el poder de su tío – ¿puedes hacer explotar cosas tío? – preguntó viéndolo con curiosidad.
- ¿cómo lo sabes? – preguntó este.
- no lo sé, puedo saber los poderes de los demás – explicó.
- es el poder de tu madre – comentó el chico sonriendo – vamos a contarles a sus padres lo que pueden hacer – estiró sus manos y los gemelos la tomaron. De esa forma entraron en la casa.
Lizzie despertó de golpe, nunca había tenido ese sueño, miró sus manos con sorpresa, no recordaba controlar el agua, y nunca había sentido que tenía ese poder, observó sus manos intentando hacer memoria de cómo lo había adquirido. Miró a su alrededor, solo estaban los gemelos, Blaine ya se había levantado, supuso que estaba meditando en algún lugar. Se levantó y miró por la ventana, estaba lloviendo, una sonrisa se formó en su rostro, se cambió de ropa y desapareció.
Por otro lado, Blaine estaba en la azotea de la academia, no había nadie allí, se quitó la remera y se sentó con las piernas cruzadas, cerró los ojos y empezó con sus ejercicios de respiración. No se dio cuenta que alguien aparecía, Kurt volaba por la zona cuando lo divisó, intentando no hacer ruido bajó hacia la azotea, se acercó lentamente, apreciando la espalda desnuda de Blaine, pudo ver los tatuajes del chico, tenía plumas blancas cayendo desde el hombro hasta la parte baja de la espalda, también tenía una corriente de hielo, que congelaba algunas plumas. Kurt caminó sin hacer ruido, vio el torso del joven, admirando los tatuajes, en el pecho tenía escrito los nombres de sus hermanos, en el costado izquierdo se veían fuegos artificiales, abajo un rayo rojo. En el otro costado una mano femenina con los dedos brillando de un color rojizo algo violeta.
- tengo tatuajes por mis hermanos – comentó Blaine sorprendiendo a Kurt, abrió los ojos sonriendo al ver al chico sonrojado – los cuatro tenemos, aunque claro que Mason y Madison tienen menos – aclaró mientras se ponía una remera.
- lamento si te moleste – se disculpó Kurt algo avergonzado.
- no me molestabas, ya estaba por ir a desayunar, ¿desayunaste? – Le preguntó, el chico negó con la cabeza – ¿quieres desayunar con nosotros? – Propuso – quizá puedas contarnos un poco de nuestro pasado.
- me encantaría – contestó Kurt sonriendo – ¿quieres que te lleve? – Preguntó señalando sus alas – no es como transportarse pero puede ser divertido – se encogió de hombros.
- me encantaría volar contigo – dijo Blaine con sus ojos brillando de emoción – vamos antes que empiece a llover más fuerte – añadió al ver las primeras gotas caer. Kurt lo sostuvo rodeándolo por un hombro, Blaine pasó una mano por su cintura para sostenerse mejor.
- ¿listo? – preguntó sonriendo la ver la emoción del moreno, él solo asintió. Kurt tomó impulso y batiendo las alas empezaron a volar por el lugar, Blaine rió emocionado, desde arriba vio a su gemela que caminaba por el césped disfrutando de la lluvia. Para regocijo del moreno, Kurt dio unas cuantas vueltas.
- ¡estoy volando! – Gritó mientras estiraba los brazos, Kurt tuvo que sostenerlo con ambas manos por la cintura - ¡Lizzie estoy volando! – desde arriba vieron a la castaña levantar la cabeza, los saludó con lo que supusieron ellos una sonrisa en su rostro – Lizzie dice hola – le dijo a Kurt, este solo rió con diversión, Blaine se veía igual que un niño, le agradaba verlo de esa forma, sin rastro de preocupaciones – eso fue increíble Kurt – dijo Blaine cuando bajaron – gracias – abrazó al castaño con cariño, Kurt correspondió suspirando, era algo que deseaba desde hacía tiempo.
- cuando quieras – contestó – los espero en la cafetería – le dedicó una sonrisa y se fue.
- vaya, vaya, vaya – escuchó que decía una voz conocida, volteó encontrándose con Madison que lo miraba sonriendo con picardía – no veo esa sonrisa desde hace mucho tiempo – abrazó a su hermano mayor por los hombros, recargando su peso en él.
- no sé de qué estás hablando – contestó Blaine haciéndose el desentendido, besó la cabeza de su hermana sonriendo – vamos a desayunar.
- oigan esperen – se quejó Mason alcanzando a sus hermanos – oh rayos hay que caminar – refunfuñó haciendo reír a los otros dos. Llegaron a la cafetería donde sus amigos los esperaban – ¿y los niños? – preguntó al no verlos.
- están tomando clases con los otros niños que viven aquí – contestó Kitty.
- ¿en dónde está Lizzie? – Preguntó Sebastian – nunca se pierde una comida.
- estaba en medio de la lluvia – contestó Blaine, se unieron a su mesa Puck, Brittany, Kurt y una adormilada Rachel.
- parece que alguien no durmió bien – comentó Puck en tono burlón, su hermana lo miró entrecerrando los ojos, el chico hundió su rostro en sus wafles, llenándose de miel – de acuerdo me merecía eso – reconoció mientras se limpiaba.
Lizzie apareció sobresaltando a algunos de ellos, tenía el cabello húmedo.
- buenos días – saludó a las todos tomando asiento al lado de Madison – descubrí que puedo hacer algo – comentó a sus hermanos sonriendo con emoción.
- ¿qué cosa? – le preguntó Madison sonriendo. Lizzie solo sonrió con misterio – oh vamos – se quejó la joven.
- oigan, Sue dice que se canceló el entrenamiento – informó Finn, pero sus palabras se detuvieron cuando miró a Madison, se quedó congelado al ver esos ojos y esa sonrisa, nunca había visto una chica tan linda antes – wow – murmuró mirando a la chica provocando que se sonroje.
- ¿wow qué? – preguntaron de brazos cruzados Blaine, Lizzie y Mason. Finn salió de su letargo y se sonrojó.
- nada – dijo rápidamente volviendo a su lugar, pero desde allí su mirada se cruzó con la de Madison, ella le sonrió, contagiando al chico.
- esto no me gusta – susurró Lizzie frunciendo el ceño.
- y bien, ¿cuándo quieren que descifremos lo que hay bloqueado en sus mentes? – les preguntó Barittany al par de gemelos.
- ¿podemos empezar nosotros? – Pidió Mason – solemos soñar con algunas personas que no conocemos – comentó.
- y nuestros hermanos tampoco las conocen, pero quizá ustedes si – agregó Madison.
- nuestra mente va a ser más difícil – comentó Blaine – a nosotros nos borraron los recuerdos, a veces soñamos cosas que puede que hayan pasado pero no sabemos si es así.
- quizá la señorita Emma pueda ver el pasado de algunos objetos que tenemos desde hace mucho tiempo – opinó Lizzie mientras comía su desayuno.
- bueno, ¿quieren que empecemos después del desayuno? – les preguntó Brittany, los hermanos asintieron.
- ¿tienes nuestros objetos de valor? – preguntó Mason a sus hermanos.
- sí, los encontramos el otro día – contestó Lizzie – ¿alguien sabe algo de ese chico que se transforma en cualquier animal? – preguntó recordando al oso que habían visto.
- es uno de los mutantes que está con Cassandra – contestó Brittany – se llama Clint, y por alguna razón odia al tío Will.
- oh si – dijo Puck recordando a esa persona – intentó ser parte de New Directions pero era muy cruel, lastimaba a los humanos convirtiéndose en animales salvajes – contó a todos – a papá no le pareció una buena incorporación pero a Cassandra por otro lado le encantó – hizo una mueca de desprecio – se hace llamar Savageman.
- ¿habrá estado buscando a los soldados de Coleman o a nosotros? – preguntó Sam.
- bueno, sabemos que solo apareció cuando todo estaba en ruinas – contestó Sebastian – de otra forma lo hubiéramos detectado.
- además que ellos no saben lo que Lizzie puede hacer – añadió Spencer, pero no se dio cuenta que la chica se tensó apretando los puños, Madison la miró con preocupación.
- ¿por qué es tan importante lo que puede hacer? – cuestionó sin entender Tina. New Directions se había unido a ellos en el desayuno.
- Mercedes – llamó Lizzie a la chica – ¿podrías hacer que llueva de nuevo? – Preguntó sonriendo, la chica asintió – necesito tomar aire.
- Lizzie – dijo Blaine, pero fue demasiado tarde, ella ya había desaparecido.
- ¿dije algo malo? – preguntó Tina sintiéndose culpable.
- no es culpa tuya – la tranquilizó Blaine.
- es solo que una vez confiamos en un grupo de mutantes – empezó a explicar Sebastian – fue hace siete años más o menos – sus amigos asintieron – estábamos en una misión nosotros cinco – señaló a los más grandes – y teníamos que escondernos en un lugar.
- encontramos a un grupo de mutantes que vivían en comunidad – siguió Sam – nos dijeron que podríamos quedarnos con ellos hasta que recuperáramos nuestra energía para transportarnos.
- parecían agradables – retomó Kitty – y confiamos en que nos ayudarían, pero había un mutante que presentía los poderes de los otros, y le parecía extraño no poder ver los poderes de Lizzie – su rostro de tornó triste.
- nos dijeron que si queríamos estar allí debíamos decirles lo que mi hermana podía hacer – siguió Blaine – pero cuando nos negamos nos atacaron, nos superaban en número – negó con la cabeza recordando con tristeza.
- había un mutante que ahora está con Cassandra, su poder es un fuego verde, radiactivo, que aparte de quemar actúa como un ácido, derritiendo la piel – siguió Sam.
- Brody – dijo Rachel, el rubio asintió.
- él capturó a Lizzie – siguió contando – la torturó para que le dijera cuál era su poder, pero ella se negó – Blaine y los gemelos bajaron la vista con tristeza – cuando logramos encontrarla estaba al borde de la muerte – su voz amenazaba con quebrarse.
- Lizzie puede sanarse cargando su cuerpo de su energía potencial – explicó Kitty al ver que su hermano no podía seguir – pero esa vez no pudo, Sam se transportó hacia nuestra casa donde el padre de Seb y la madre de Marley la atendieron con rapidez – negó con la cabeza al recordar – ese ácido era tan letal que incluso cuando logramos llevarla a casa seguía quemándola y derritiendo sus tejidos – algunos de ellos se estremecieron de solo pensarlo.
- pudieron salvarla a tiempo pero permaneció fuera de acción por unos meses – comentó Mason.
- y sin mencionar las pesadillas – añadió Madison con tristeza.
- si enemigos saben lo que nuestra hermana puede hacer podrían utilizarla como un arma – terminó de decir Blaine – cuando vean en nuestras mentes sabrán cuáles son sus poderes realmente y comprenderán la razón de tanto misterio.
- sabemos que aquí no nos van a dañar – comprendió Sebastian – mi padre me dijo que podíamos confiar en ustedes, además que ellos cuatro son parte de su familia – señaló a los hermanos – es solo que por seguridad y por decisión de la propia Lizzie decidimos mantener sus poderes como algo clasificado – intentó explicar, los miembros de New Directions asintieron en señal de entendimiento, pero se morían de curiosidad por saber más.
- voy a buscar a Lizzie así comenzamos – dijo Blaine.
- no – lo detuvo Rachel – déjame ir a mí – pidió, el moreno asintió viendo a la chica ponerse de pie y abandonar el lugar.
- vaya... Esto es realmente interesante – comentó Mason mirando cómo se iba Rachel – tú crees que... – miró a su hermana gemela.
- oh si – dijo ella, ambos sonrieron de la misma forma chocando sus puños.
- se comunican mentalmente – comentó Kitty a los demás – con el tiempo uno se acostumbra.
Mientras tanto, Lizzie estaba en la azotea mirando hacia el horizonte, sintiendo como el agua le caía sobre el cuerpo, en su mente pasaban imágenes de la tortura de Radioactive como se hace llamar Brody. Cerró los ojos negando con la cabeza, no debía pensar en ello, pero las imágenes y sensaciones eran tan fuertes que la abrumaban, al sentir su cuerpo temblar apretó los puños sobre sus piernas, fue tan fuerte la presión que sus nudillos se tornaron blancos. Pero el agarre se aflojó al sentir una cálida mano encima de la suya, abrió los ojos encontrándose con Rachel, que le sonrió con calidez.
- hey – dijo sentándose a su lado.
- Rachel – susurró Lizzie – ¿no te vas a enfermar? – preguntó señalando el agua fría que caía sobre ellas.
- descuida, puedo calentar mi cuerpo – la tranquilizó sonriendo – sabes, me gustaría que me ayudes a poder usar mi fuego de nuevo.
- ¿cuándo fue la última vez que lo usaste? – le preguntó Lizzie.
- cuando mi padre me dijo que los habíamos perdido – contestó mirando hacia el frente – el bloqueo que me había puesto tu madre se había desvanecido, lo que provocó que pudiera usar mi fuego, pero salió fuera de control – contó bajando la mirada – a partir de entonces recordé como debía bloquearlos y no volví a usarlo... Solo con una chispa.
- te ayudaré Rachel – prometió Lizzie tomando una mano de la morena, llenándose de esa calidez – ¿quieres ver lo que descubrí que puedo hacer? – preguntó sonriendo con emoción contagiando a la morena que solo asintió. Lizzie levantó una mano y quitó el agua que caía sobre Rachel, juntándola en una bola y disparándola hacia el cielo.
- nos complementamos – susurró Rachel maravillada, Lizzie la vio con curiosidad – una vez me dijiste eso, cuando éramos niñas.
- no puedo producir el agua pero puedo controlarla y manipularla a mi antojo – contó la castaña – el agua y el fuego pueden ser opuestos, pero es por esa razón que se complementan.
- como el yin y el yan – comprendió Rachel.
- exacto – concordó Lizzie – por eso nos complementamos, mis poderes derivan del agua y el tuyo del fuego.
- como quisiera que recordaras Lizzie – susurró Rachel perdiéndose en los ojos de la castaña.
- yo también Rachel – dijo de la misma forma – sobre todo por lo que siento con solo verte.
- chicas – dijo Sam apareciendo, asustando a ambas – nos necesitan en la sala de monitoreo – informó.
- de acuerdo, ahora vamos Sam – dijo Lizzie, su amigo desapreció. La lluvia se detuvo inesperadamente – vamos Rach... ¿puedo decirte de esa forma? – preguntó inclinando la cabeza.
- si puedes Lizzie – contestó ella – ¿me ayudas con el agua? – señaló su cuerpo totalmente mojado, la castaña intentó ignorar el cuerpo marcado de la morena, utilizando su nuevo poder extrajo todo el líquido de la ropa de Rachel, después hizo lo mismo con ella misma.
- vamos – estiró una mano, aparecieron en la sala donde estuvieron con anterioridad.
- llegan justo a tiempo – comentó Blaine viendo como Brittany preparaba a los gemelos para empezar – solo ellos pueden estar tan entusiasmados – negó con la cabeza riendo al ver la emoción de sus hermanos menores.
- hey chicos – dijo Will acercándose – quiero que sepan que solo nosotros y los otros chicos de New Directions van a ver lo que pase aquí – explicó – nadie va a hacerles daño a ninguno de ustedes – los tranquilizó sonriendo.
- de acuerdo chicos quiero que piensen en algún recuerdo que los haga muy felices – pidió Brittany, los gemelos se tomaron de las manos sonriendo con los ojos cerrados. Los demás se acomodaron en unas sillas para ver las proyecciones.
- ¿por qué podemos verlo como algo general? – Preguntó Sam – ¿no deberíamos verlo como si fuéramos alguno de ellos? – hizo un gesto de confusión.
- bueno, en teoría deberíamos verlo de esa forma, pero las imágenes se transforman para que podamos verlo como un panorama general – explicó Artie.
- ya cállense – pidió Kitty mirando con atención el recuerdo elegido por los gemelos.
En las pantallas se veía al grupo de hermanos, una versión de seis años de Mason y Madison y una versión de trece años de Blaine y Lizzie, parecía que era invierno, ya que estaban muy abrigados, a excepción de los más grandes.
- Liz a penas me puedo mover – se quejó Mason, lo cierto es que los pequeños estaban muy abrigados.
- mejor, así si se caen no van a sentir nada – contestó Lizzie sonriendo.
- vamos – dijo dando saltitos Madison, la castaña los tomó de la mano y los guió por el bosque hasta llegar a un lago que Blaine estaba congelando.
- ya estamos listos Blaine – dijo Lizzie, los tres sonrieron a su hermano, él les indicó que se sentaran y con su hielo les creó patines a todos, luego tomó a Mason de la mano – primero patinaremos de la mano – indicó cuando ingresaron a la improvisada pista de hielo. Empezaron a moverse despacio, los más grandes sonreían al ver a sus hermanos reír. Dieron varias vueltas.
- ¿listos? – preguntó Lizzie a los pequeños, ellos asintieron – bien, háganlo solos – frenó sus movimientos viendo a sus hermanos pequeños patinar solos, pero pronto se dieron las manos.
- estamos patinando Lizzie – dijo con felicidad Madison – mírennos Blainie – ambos voltearon para ver si sus hermanos mayores los veían, pero el movimiento les costó un golpe en el suelo duro.
- tenías razón Lizzie no nos dolió – dijo sonriendo Mason, pero de todas formas los mayores se acercaron a ellos preocupados, observándolos de cerca – ahora ustedes – se tiró encima de Blaine riendo, lo mismo hizo Madison con su hermana. Los cuatro riendo con alegría, iniciando una guerra de cosquillas.
Cuando el recuerdo terminó Holly y Will vieron sonriendo a los gemelos más grandes.
- hicieron un trabajo increíble con sus hermanos – los felicitó Will.
- hicimos lo que pudimos y tuvimos ayuda – contestó Blaine con modestia.
- ahora recuerden esos sueños donde ven personas que no conocen – pidió Brittany a los gemelos, ellos asintieron concentrándose.
En la pantalla se empezó a ver una versión de diez meses de ambos gemelos, ellos caminaban siendo sostenidos por un hombre y una mujer. Los bebés reían caminando hacia dos personas más, pero debido al sol casi no se los podía distinguir, a medida que se acercaban se pudieron ver a las personas, una mujer de cabello pelirrojo corto, de ojos color miel.
- vengan con mamá – dijo la mujer – vamos Mace, vamos Maddy – los animó la mujer.
- no, vengan con papá – dijo un hombre de cabello negro y ojos celestes, sonriendo con alegría al igual que la mujer – vamos pequeños vengan – escucharon a los pequeños reír con alegría.
- vamos ahora ustedes solos – dijo la mujer que sostenía a Madison, los últimos pasos los hicieron solos, cayendo encima de sus padres, ellos los recibieron sonriendo, cuando los bebés voltearon se pudo ver el rostros de los otros dos adultos, se trataba de Will y Holly, solo que estaban más jóvenes, él con el cabello rizado desordenado y barbudo y ella con el cabello más corto rojizo, pero ambos reían con alegría.
- ese es uno de los recuerdos – comentó Mason rompiendo el silencio. Will rodeó con un brazo a Holly, ambos estaban emocionados por lo que vieron.
La pantalla cambió, esta vez los gemelos estaban un poco más grandes, a pasos torpes corrían hacia sus hermanos mayores.
- Dizzy – dijo con felicidad Madison cayendo encima de su hermana.
- Maddy – la apretujó Lizzie riendo.
- Blainie – Mason se tiró encima de su hermano.
- vamos Mace – el moreno hizo que su hermano se cuelgue en su espalda, al igual que hacían las chicas. Corrieron por un patio riendo, hasta que llegaron junto a otros niños, una pequeña rubia que tenía unos patos de peluche, un niño castaño de ojos celestes que peinaba a una pequeña morenita de cabello castaño oscuro y ojos color chocolate que sonreía con alegría al verlos, y un niño de cabello corto negro y ojos color humo que los miraba sonriente.
- los gemelos – dijo la niña rubia con felicidad.
- ahora piensen en el momento en el que sus poderes se manifestaron – pidió Brittany prestando atención a los gemelos y sus reacciones.
En las pantallas se empezaron a formar imágenes de unos Mason y Madison de cinco años, ambos iban corriendo por el bosque.
- ¿crees que nos atrapen? – le preguntó Madison a su hermano, frenó sus movimientos apoyando las manos sobre sus rodillas, su gemelo la imitó.
- no lo sé, seguro hacen trampa y escuchan nuestros pensamientos para saber dónde estamos – contestó el pequeño. Escucharon unos sonidos cerca de donde estaban – oh nos encontraron – se quejó Mason haciendo un mohín, pero lo que apareció frente a ellos no fue precisamente sus hermanos, sino un gran lobo, tenía una mirada salvaje, y un tamaño fuera de lo normal.
- Mason – dijo con miedo Madison sosteniendo un brazo de su gemelo, él tenía una mirada igual de aterrada, el oso gruñó e intentó acercarse, Madison gritó con miedo y se refugió en el hombro de Mason, el niño miró a su hermana y luego al animal, frunció el ceño cerrando las manos con fuerza.
- ¡no te tengo miedo! – le gritó enojado, el lobo saltó para atacarlos, los gemelos levantaron las manos para protegerse, de las manos de Madison salieron unas luces cegadoras que impactaron en los ojos del animal, mientras que en el caso de Mason salió un rayo rojo que cayó en el lomo del lobo impulsándolo directo al río, pero cuando entró en contacto con el agua el lobo se convirtió en una trucha.
- ¡Madison! ¡Mason! – gritaron Blaine y Lizzie al mismo tiempo, se apresuraron en acercarse a sus hermanos pequeños.
- ¿se encuentran bien? – les preguntó Blaine mientras ambos los revisaban.
- sí – contestó Madison en los brazos de su hermano mayor – pero un lobo intentó atacarnos – contó.
- pero luego se transformó en una trucha – siguió Mason.
- manifestaron sus poderes – comentó Lizzie observándolos fijamente, luego miró a su hermano – volvamos a la casa, ese mutante puede volver – Blaine asintió de acuerdo, cada uno levantó a uno de sus hermanos.
- parece que vamos a tener que comenzar a entrenarlos – dijo Blaine sonriendo a Madison.
- debo advertirte Blaine pero al parecer nuestros hermanitos van a ser mucho más poderosos que nosotros – aquello sacó una sonrisa en Mason – vamos a tener que entrenarlos duramente.
- lo resistiremos – dijo con seguridad Mason.
- ¿por qué estás tan seguro? – le preguntó Blaine.
- porque somos sus hermanos – contestó sonriendo con ternura Madison.
- creo que esa sonrisa va a ser más poderosa que cualquier poder – opinó Lizzie sonriendo.
Luego la pantalla se puso en blanco. Brittany liberó a los gemelos.
- ¿y bien? – preguntó Mason viendo a todos.
- en el primer recuerdo estamos nosotros dos ayudándolos a caminar – contestó Holly – también aparecen sus padres – explicó – Eleanor y John – sonrió de lado.
- y en el segundo aparecemos nosotros – dijo Brittany señalándose a ella misma, a su hermano y a Rachel y Puck.
- es normal que recuerden pocas cosas – comentó Will – eran muy pequeños y su memoria era corta – los gemelos asintieron comprendiendo, mientras tomaban asiento donde estaban sus hermanos mayores – ese mutante que intentó atacarlos era Savageman, el mismo que vieron en las ruinas de su casa.
- nunca supimos qué quería pero no volvió hasta ese día que Lizzie y Rachel lo vieron – comentó Sebastian.
- seguimos nosotros – dijeron Lizzie y Blaine suspirando algo nerviosos. Se acomodaron como la última vez.
- recuerden cuando sus poderes se manifestaron – pidió Brittany a los gemelos, ellos se vieron a los ojos un momento antes de comenzar, se tomaron de las manos intentando relajarse.
