Capitulo XVIII

./"La Calma"/.

{Mansión Taisho}

Seis meses atrás…

—¿Tía Kagome?— preguntó Inuyasha a su pequeña sobrina.

La niña asintió, —Sí. Ella estuvo con nosotros hace un tiempo, ¿verdad papi?— volteo hacia su papa y le dio un beso en la mejilla. —Jugó mucho conmigo. Dijo que le recordé a Thoru y Shippo-chan, que los extrañaba mucho.

Inuyasha no pudo evitar sonreír al pensar en la chica azabache jugar con la pequeña Rin. Le trajo a la mente lo maternal que había sido Kagome con sus hijos, a pesar de que no eran nada suyo. Esa mujer era muy especial, en unos pocos meses se ganó a toda su familia, incluso al frio y calculador Sesshomaru. El no aceptaba a nadie indigno cerca de su familia, por eso había mantenido su distancia del resto de la familia, particularmente el, cuando se comprometió con Kikyo. Y pensar que le abrió las puertas de su hogar a una completa desconocida… ¿será que quizás no era una total desconocida después de todo? ¡Feh! Eso era imposible. Pero aun mas imposible era que una complete desconocida le robara el corazón en cuestión de días.

Un chasquido de los dedos lo trajo de vuelta a la realidad, y se encontró frente a frente con la mirada escarlata de Kagura. —'Deseo con todo mi corazón que Inuyasha sea feliz'—ante la mirada extrañada del oji-dorado, Kagura continuó, —eso fue lo que la chica de Okinawa nos dijo antes de irse—. Con eso se dio media vuelta y continúo su camino hacia su familia.

¡Espera!— Inuyasha la tomo del brazo, —¿Por qué me dices esto?

Ella sonrió de medio lado, —¿Por qué será?—Se cruzó de brazos y lo observó aun más intensamente, —Solo te estoy dando un mensaje de la chica de Okinawa. ¿O debería decir de la impostora y víbora que se hizo pasar por Kikyo?— Contó en su mente hasta tres, para cuando…

—¡No le llames así! Ella no es para nada como Kikyo—, dijo él con convicción.

—Lo sé—. Dijo ella con la misma seguridad, —Y me alegra saber que también lo sabes—. Sin más, se retiro no sin antes mencionar —Supe que comenzó a trabajar en un café llamado C'est la Vie.

Una vez que llego al auto Kagura Taisho se soltó riendo, —Tenias razón, el es un cabeza dura—. Siguió riendo ante lo denso que era su cuñado. ¿Qué tantas indirectas tendrían que darle para que hiciera lo correcto?

Sesshomaru emprendió marcha hacia su hogar, —En ocasiones me pregunto si de verdad es mi hermano—, murmuró por lo bajo y miro de reojo a su esposa riendo, mientras el discretamente hizo una mueca un ligeramente parecida a una sonrisa.

Inuyasha los vio partir, pensando en lo que ese trío le dijo. ¿Qué tanto habrán conocido a la azabache para tenerla en una estima lo suficientemente alta para querer que forme parte de la familia? Eso era lo de menos ahora, no tenía tiempo para pensar en el amor, más específicamente, no tenía tiempo de pensar en su amor por ella. Por ahora tenía a dos personitas de las que tenía que hacerse cargo.

¡Papi!— Gritaron en unisonó sus dos razones de vida.

El sonrió al verlos, —Pequeños, ¿qué hacen por acá? ¿Quién los está cuidando?

—Papá, yo cuido de Thoru-chan—. Shippo lo dijo con orgullo ya que el era el mayor.

—Y yo cuido de Shippo-chan—, dijo Thoru con una sonrisa enorme.

—¿Quién cuida de ti papá?—preguntó Shippo-chan con curiosidad.

¿Quién? Bueno, el podía cuidarse solo, a final de cuentas estaba saludable y aun era relativamente joven. Sin embargo, mentiría si dijera que él no deseaba que estuviera alguien allí para que viese por él, y el poder proteger a esa persona.

—Pues mami—, dijo Thoru en su vasta sabiduría, —ese es el trabajo de mamás, cuidar de papás Shippo.

Shippo asintió, —Es verdad. ¿Vendrá mami pronto?— preguntó el con anhelo.

Inuyasha sintió gran pesar y una punzada de dolor en su pecho, ya que tendría que romperle el corazón a sus bebes. —Acerca de eso…niños hay algo que deben saber. Su mamá—, pauso al no poder encontrar las palabras correctas para decirles, —ella…Kikyo no volverá.

Ambos niños arrugaron sus caritas en confusión y se voltearon a ver mutuamente. —No, entiendo. ¿Tu entiendes?— le preguntó Shippo a Thoru y ella negó con la cabeza.

—Niños, yo sé que es difícil entender esto, pero tendrán que acostumbrarse a la ausencia de Kikyo—. Dijo el nuevamente y se inclino para verle a los ojos a sus pequeños.

—Papi, ¿estás enfermo?—preguntó Thoru y le toco la frente para asegurarse.

El la miro confuso —No nena, papi no está enfermo, es solo que…

—Papi, ya dinos donde esta mamá—, dijo Shippo un poco impaciente.

—Ya les dije, Kikyo no va a…— fue interrumpido por ambos niños.

—Kikyo no es mamá.

{Okinawa}

Esta niña sencillamente no hacía caso. Se va por meses y solo manda la ocasional carta con dinero, esa no fue la Kagome Higurashi que el abuelo crio. No señor. Pero eso no era lo peor de todo, la muy condenada no le había revelado donde había estado estos meses. La chica era muy cruel con su abuelo. ¿Qué le diría ahora a sus amigos del bingo? Aish. No era que le gustara el chisme, pero seguramente tendría algo que contarle a esa bola de cuervos que se hacían llamar sus amigos. De igual manera, el tenia la nieta más linda de todas las del pueblo.

—Abuelo, toma te traje esta tarta. La manda Jakotsu-san.

—Jakotsu-san, pero que jovencita tan linda—, tan solo tenía una semana trabajando para la tal Jakotsu, y trataba a su Kagome muy bien.

Kagome rió levemente, —Abuelo, si sabes que Jakotsu…

Con la boca llena de un bocado de tarta el abuelo intervino, —Jakotsu-san es solo Jakotsu-san, no hagas caso de lo que las urracas de este pueblo digan. No tienen nada mejor que hacer—. El abuelo finalizo.

Ahora entiendo porque Jakotsu-san trata tan bien a mi abuelo—, Jakotsu siempre hablaba del Abuelo Higurashi con mucho respeto, en una ocasión lo escucho llamarle papá, aunque Jakotsu no lo quiso reconocer después.

—Oye niña, dijo Akane si le podías cuidar a los gemelos el fin de semana.

Los gemelos. A Kagome siempre le habían gustado los niños, quizás era porque no tenía hermanos. Ella se encargaba de cuidar a los niños pequeños desde que tenía ocho años, uno de sus sueños era ser madre. Jamás pensó que pudiera experimentar esa dicha, pero así fue. Aun recordaba la primera vez que vio a Thoru y a Shippo, sintió una gran dicha en su corazón, eran dos niños muy expresivos y divertidos. Eran bastante amorosos también. Si pudiera elegir a sus hijos, sin duda serian esos dos. ¿Estarán bien ahora? ¿Los estarán cuidando bien por allá? ¿Thoru estará sana? Se enfermaba muy seguido cuando ella estuvo allí… ¿La extrañarán?

Probablemente no. Ellos tenían a una verdadera mamá. Además Inuyasha…

—¿Quién es Inumasha?—preguntó el abuelo curioso.

Kagome se sonrojo, seguramente dijo su nombre en voz alta, —¿Nani? No sé de que hablas abuelo.

El abuelo no dijo nada, aunque estaba seguro que ese Inumasha era importante para su nieta. Ya la había escuchado en otras ocasiones decir su nombre mientras dormía. —Y bien, ¿Qué le digo a Akane, hija?

—Claro que si abuelo, yo cuidare a Thoru y Shippo…

¿Quiénes?

{Mansion Taisho}

—¿A que se refieren con que Kikyo no es mamá?— preguntó Inuyasha confuso.

Thoru y Shippo se miraron y luego sonrieron, —Papi, ¿no te diste cuenta?— dijo Thoru con un tono de ¿Cómo-no-te-diste-cuenta-tontito?

Shippo puso una manita en el hombro de papá, —La mami que regreso del viaje la primera vez no era mamá Kikyo. Era otra.

¿Cómo era posible que niños tan pequeños, notaran la diferencia? —¿Qué dicen? Vamos niños, no jueguen con papá.

—Es verdad papi. Dijo que su nombre era Kogame.

—No, Thoru-chan, Kagome. Ka-go-me—, enfatizó Shippo para su hermanita.

—¿Cómo saben eso?

—Es que cuando Thoru enfermó…

{Flash Back}

Kagome llegó corriendo hacia la mansión. Le partía el corazón cuando niños pequeños enfermaban. Fue a la cocina rápidamente a poner un té y a tomar una olla con agua al igual que una pequeña toalla para cuidar de Thoru. Afortunadamente, una fiebre no era tan seria, pero una nunca podía ser lo suficientemente precavida.

Sango, ¿podrías cuidar a Shippo un rato? Tratare de bajar la fiebre de Thoru y asegurarme que no haya probabilidad de infección.

Sango asintió y fue en busca del pequeño de cabello rojizo.

Kagome subió rápidamente hacia la habitación de Thoru y la vio allí en su camita, sudando y respirando agitadamente. —Hola pequeña—, le susurro suavemente.

¿Mami?

Sí, mi princesa, soy yo—, Acarició su cabecita y removió su fleco para poner una toalla húmeda.

Lo siento. Ya sé que no te gusta cuidarme en la noche…

Kagome solo sonrió, —Pero que dices, a mi me encanta cuidarte a todas horas.

Thoru trató de tomar la mano de su mami, pero en vez sintió como la cálida mano de mamá tomó la de ella. —Mami, ya no eres como antes, ¿Por qué?

Solo me di cuenta de que los quiero mucho, mucho, linda.

Entre su respiración agitada y el dolor de cuerpo, Thoru continuó —Tus ojos… son distintos mami, son más bonitos. Y a ti no te gusta el cabello en una coleta como las que nana Kaede me hace.

Kagome trato de contener su nerviosismo, ¿acaso era tan radical el cambio? —La gente cambia pequeña.

Kikyo mamá…

No linda, soy Kagome-chan—, al instante quiso retroceder en el tiempo y no haber dicho lo que dijo —¡Pero qué tonta eres Kagome!— se reprochó a sí misma.

Thoru sonrió, y le dio un apretoncito a la mano de mamá, —Kagome…mamá— suspiro antes de rendirse ante el sueño.

A Kagome se le rosaron los ojos al escucharla, —¿Kagome mamá?— se escuchaba muy hermoso.

¿Kagome mamá?— la voz de un pequeño kitsune se hizo presente en la habitación.

Kagome cerró los ojos con fuerza, parecía que hoy era el día de cometer errores. —Shippo-chan no…

El se arrojó en sus brazos —Kagome mamá, te quiero. Pero, ¿por que ya no te llamas Kikyo?

Ella se encogió de hombres, —Kagome fue el nombre que papá me dio.

Shippo pensó que se refería a su papá Inuyasha, aunque Kagome en realidad se refería a su padre. —Me gusta.

Pero tiene que ser nuestro secreto. Solo tuyo, de Thoru y mío, ¿okay?— extendió su dedo menique y le hizo la señal para que sellaran su juramento.

Okay. Le diré a Thoru-chan cuando despierte. Por ahora solo serás mamá.

{Fin de Flash Back}

Así que estos niños supieron de Kagome incluso antes que Sango, antes que cualquiera. ¿Quizás una vida con esa mujer no era una idea tan descabellada como creía? Pero no podía engañarse, ella no pertenecía a su lado.

—Papá, ¿Cuándo regresara Kagome mamá?

Soltó un suspiro pesado, —Kagome está lejos ahora. Probablemente no vuelva peques.

Los ojos de Thoru se humedecieron, —Papi, tienes que traer a mamá de vuelta. A la mamá que si nos quiere y prometió cuidarnos—, volteo a ver a su hermano para que le diera una clase de apoyo.

Los ojos de Shippo también se humedecieron, pero el se esforzó mas en contener las lagrimas, —Papi, ese es tu trabajo ¿no? Cuidar de nosotros y mamá. ¿Y si le pasa algo cuando tú no estás?

El sonrió de medio lado, ahora hasta sus hijos le pedían que la trajera de vuelta. Esto ya no eran señales del destino, más bien eran órdenes del destino. Con una determinación renovada y la felicidad de sus hijos en conjunto con la suya en juego, se dijo a sí mismo, —Kagome, espérame.

{Okinawa}

Presente.

¿Qué hacia Inuyasha allí? ¿Por qué estaba frente a ella? ¿Sera una cruel visión del destino? —Inuyasha… —Aunque su corazón se exaltaba al verlo, no pudo más que retirarse de allí y escudarse en la cocina del café.

—¿Se conocen?— Jakotsu le preguntó al dios griego frente a él.

Inuyasha negó con la cabeza, —No.

Jakotsu arqueo una ceja, —¿Y que trae a alguien como tu—, ojeo el traje Armani y sus zapatos de marca, algo nada común en el pueblo, —a un lugar tan acogedor como este, lindura?

Una gota de sudor frio cayo de la sien de Inuyasha al escuchar a esta persona llamarlo "lindura" —De hecho, yo vine a hablar negocios con usted.

—Entiendo. Pero no podemos hablar así como así, toma asiento—. Jakotsu hizo lo mismo. —Ne, Kagome-chan, ¿puedes traernos dos cafés?—llamó a su compañera y así poder juzgar sus reacciones al ver a este par junto.

Aunque Kagome había recuperado un poco del color que perdió al ver a Inuyasha, su nerviosismo aun seguía siendo bastante notorio. Preparo dos tazas de café y camino lentamente hacia la mesa donde esos dos se encontraban —Aquí están sus cafés—, dijo casi en un susurro. Deposito la taza de Jakotsu fácilmente en la mesa, pero cuando tomo la taza de el empresario, con tanto nerviosismo, ella…

¡Crash!

El líquido café oscuro cayó en la pierna del oji-dorado y la taza se quebró en el piso. —Pero que te pasa, ¡torpe!

Jakotsu miro divertido la escena que se desenlazaba frente a el/ella. Inuyasha por una parte limpiaba frenéticamente su traje y le decía lo torpe que era a la mujer azabache. La chica por su parte, salía de su shock poco a poco, y una vez recuperada, vio en ella una mirada llena de furia.

—¡Fue un accidente! Además ¿A quién le dices torpe?— Ella postro sus manos en su cadera y un argumento entre cliente y empleada comenzó.

Jakotsu tomaba su café lentamente, mientras observaba a estos dos. Le parecía curioso que un desconocido, como Kagome decía, le sacara este lado tan defensivo a la chica. Desde que la conoció, ella siempre había sido muy dulce, de hecho era la primera vez que la veía furiosa. Vaya que eran un par divertido. Hasta discutían como una pareja de casados. Oh, no… eso significaba que este Adonis no estaba destinado a compartir su vida con Jakotsu sino más bien con la azabache. Jakotsu suspiro con pesar, ya el destino de esos dos estaba escrito. Era una lástima que el desconocido no fuese su príncipe azul, sin embargo, pensar que su Kagome finalmente encontró lo que le hacía falta le traía felicidad. Al verlo, recobro ese brillo que le hacía falta desde que la conoció. Aun no comprendía porque el hombre decía no conocer a la mujer de mirada chocolate, pero supuso que más adelante lo descubriría.

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Bueno, eso es todo por ahorita. Ando en una carrera contra reloj, y aunque no pude terminar esta historia este año me alegra decir que solo un capitulo mas y llegaremos al final de esta historia. Muchas gracias por todo su apoyo hasta ahora, me han animado a seguir y a (finalmente) concluir mi primer fan-fic.

¡Arigatou!

Un reconocimiento especial a: CONEJA, Azucenas45, Anónimo (Guest), Sayaaomes, Andreb1401, Ingrid, Nina Parker (Gracias por tus consejos, me esforzare en aplicarlos).

¡Feliz 2015!