Ese mayordomo, incertidumbre.
Lo equívoco o lo certero.
Lo libre o lo prohibido.
Ambos somos errantes en la tierra.
Atrapados en el cielo construido por un demonio.
R.L
Capítulo dedicado especialmente:
Diana de Phantomhive
Queen Kumo
Yuuki-Lawliet
anakuma
misaki uchiha uzumaki
Black-Shadow-Archive
Daiiki Uchiha
MAR-77
Nymir
Puririnn
Sapphirine
Yumeko Kotone
Agradecimientos especiales a:
Jacquie D. Carson
Suki
Bella-san
Tamy EA
Gracias por su apoyo incondicional a la historia.
- ¿De qué estás hablando? – Grité y mi corazón se estremeció ante la idea del peligro que nos acechaba.
- Lo que sea que está persiguiendo al joven amo, se ha enterado de nuestra ubicación – Respondió Claude.
- ¿Qué haremos? – Cuestioné y todos me observaron al mismo tiempo – Está claro que no podemos quedarnos en el orfanato, hay demasiadas personas que podrían morir si no actuamos de inmediato –
- Aunque nos retiremos de este lugar, la lista de las personas que van a morir, no puede ser cambiada – Contestó Will.
- Claro y gracias a ti, tendremos aún más almas que recolectar – Interrumpió el pelirrojo.
- Grell Sutcliff, cállate en este mismo instante – Ordenó William, apretando fuertemente el hombro del shinigami rojo.
- ¿A qué te refieres, Shinigami? –
- Gracias a tu impruden… - Balbuceó Grell, antes que William le propinara un golpe en el abdomen.
- ¡Ouch!... Will, cariño no exageres, déjame contarle los detalles a tu protegida – Protestó el shinigami, empujando a William al otro extremo.
- Cálmense los dos… William, deja que Grell termine lo que estaba diciendo –
- Señorita, no tenemos tiempo para esto – Intervino Sebastian desde la puerta de la habitación – Recuerde que aún no tenemos un plan de acción.
- Lo más importante es salir del orfanato y encontrar un lugar donde la presencia del joven maestro no pueda ser detectada – Contesté y me levanté de inmediato.
- ¿Ustedes realmente creen el objetivo es el mocoso que está en el sanatorio? – Bufó Grell y mi atención se concentró en lo que decía – Vamos, ¿Piensan que están buscándolo?... a la persona que realmente buscan es a ella – Chilló el pelirrojo, señalándome con su dedo –
- ¿Estás seguro? – Preguntó Sebastian, aproximándose a mí - ¿Cómo puedes afirmar que están buscando a mi joven ama?
Un frío recorrió cada una de las terminales nerviosas de mi cuerpo. No quedaba duda alguna, quiénes trataron de asesinarme estaban de regreso. Tímidamente apegué mi cuerpo al de Sebastian, sabía que nada podía pasarme, no cuando tenía un contrato con un demonio.
- Cuando todo terminó, regresé al hospital a terminar de recolectar almas y encontré esto - dijo el pelirrojo, mientras le entregaba un pequeño pergamino a Sebastian –
Aunque huyas...
Aunque intentes olvidarlo...
Aunque él esté protegiéndote...
Nunca podrás esconderte de nosotros... Lizzie.
Intenté tomar el pergamino, pero fue en vano, después de leerlo, Sebastian cerró fuertemente su puño y lo destrozó totalmente.
- ¿Qué diablos hiciste idiota? – Grité fuertemente y todos me observaron.
- De inmediato, debemos ir a la antigua mansión de los Phantomhive – Respondió Sebastian y un silencio llenó por completo la habitación.
- ¿Por qué debemos ir a la mansión de mis antepasados? –
Inclinándose hasta alcanzar mi rostro, tiernamente Sebastian intentó tranquilizar mi corazón que latía frenéticamente.
- Es el único lugar en el cual, nadie pensaría que puede ocultarse – Murmuró y mi corazón se paralizó por un segundo. Cargándome en sus brazos, Sebastian se apresuró a salir del orfanato –
- Grell, William, por favor, protejan a todas las personas del orfanato, no permitan que más sangre inocente se derrame – Supliqué y William inclinó lentamente su cabeza en forma de afirmación.
- Faustus, trae al joven Choi a la mansión de los Phantomhive, hasta que no esté claro quién es el verdadero objetivo, no pienso exponer una de las piezas fundamentales en el secuestro de mi joven dama –
Acto seguido, Sebastian se encontraba corriendo a una velocidad increíble por una antiguo sendero.
- Nada podrá sucederle mientras yo esté a su lado, joven ama. No olvide que soy su más fiel sirviente y que cualquier orden suya, será cumplida sin importar el costo que represente –
- Lo sé, tonto demonio – Respondí y lentamente cerré mis ojos, permitiendo que la brisa recorriera mi rostro y adormeciera cada uno de mis sentidos.
o.o.o
La tarde había caído totalmente y un hermoso cielo teñido de naranja se observaba en lo alto, mi rostro descansaba sobre unas fuertes piernas. No era necesario adivinar a quién pertenecían; yo las conocía perfectamente.
- ¿Por qué no me despertaste? – Pregunté curiosa.
- Te veías tan hermosa, no quería incomodar tu sueño – Respondió de manera suave aquella voz.
- Nunca podrías molestarme. Al contrario sería bueno si algunas veces me despiertas con un beso y no con tu formalidad tan característica –
- ¿En qué momento cambiaron tus sentimientos por mí? –
- No lo sé, podría preguntarte lo mismo ¿En qué momento cambiaste tanto? –
- Esperé una eternidad para estar a tu lado, mucho antes que tus ojos conocieran el cielo y las estrellas –
- Jamás creí que podrías ser un romántico empedernido –
- Existen muchas cosas que aún no conoces de mí –
- ¿Cómo cuáles? –
- Soy capaz de estar en tus sueños y estar junto a ti en cada uno de ellos, por ejemplo –
- No puedo creerlo –
- Si supieras cuántas veces has estado entre mis brazos, dejarías de proclamarte virgen –
- Siempre tan ocurrente –
- Es la verdad, mi joven dama –
Lentamente cerré mis ojos y aquellos labios se fundieron con los míos, una sensación de hormigueo recorrió mi cuerpo y peligrosamente su lengua comenzó a explorar cada rincón de mi boca.
- Te amo – Susurré y su cuerpo se tensó al instante.
- No digas algo tan grande, en una oración tan pequeña -.
o.o.o
- Señorita, ¿podría despertar? –
- Podrías dejarme en paz por un momento – Dije y abrí mis ojos, al instante una extraña sensación recorrió mi cuerpo y comprendí de qué se trataba – Suéltame idiota, ¿Cómo te atreves a tocarme? – De inmediato compuse mi postura y me levanté.
- ¿Qué es lo que la incómoda señorita? ¿Es acaso el hecho que estuviera descansado en mis piernas? –
- ¿Cómo te atreves a tocarme? –
- Veo que sus sueños no eran tan agradables cómo parecía hace unos segundos atrás –
- ¿De qué estás hablando? –
- Nada importante, joven ama – Respondió Sebastian y me tendió su mano –
- ¿Qué estás haciendo? – Inquirí con ojos molestos.
- Acepte mi mano, voy a conducirla al lugar en donde nos quedaremos, la mansión no es totalmente segura –
Cómo niña descubierta en una travesura, tomé la mano de Sebastian y comencé a caminar, a lo lejos se podía observar mi antiguo hogar, el lugar donde mis padres murieron, el sitio donde la maldición de los perros guardianes de la Reina había comenzado.
- No quiero quedarme en este lugar – Mascullé y detuve mis pasos.
- Nada puede dañarla, joven ama, estoy aquí para protegerla – Murmuró Sebastian y suavemente levantó mi quijada. Un violeta intenso cubrió sus ojos y el sello del contrato comenzó a doler –
- ¿Qué está pasando? –
- Algo no está del todo bien, puedo sentir una extraña presencia acercándose –
- ¿En dónde está el joven maestro? – Pregunté inquieta.
- ¿Acaso es lo único que le importa, ni siquiera se preocupa por usted misma, pero si por alguien más? –
- Sabes lo importante que es el joven maestro para encontrar a los que me hicieron daño ¿Debo repetirlo una vez más? –
- ¿Está segura que es su único interés o va a negarme que a la persona a quién estaba diciendo que amaba no era él?
- ¿Qué estás diciendo? ¿A qué te refieres? ¿Cómo podría un corazón que ha perdido la vida, permitirse semejantes estupideces, como el amor? –
- ¿En verdad? No estaría tan seguro de la veracidad de sus palabras, pero ¿Puedo darle un consejo de mayordomo? - Asentí y Sebastian continuó hablando.
- Nunca diga algo tan grande en una oración tan pequeña joven ama, los humanos son incapaces de comprender el poder del amor. Si alguno de ellos por un momento lograra comprender ese poder, sería capaz de destruirnos. –
En aquel momento mis mejillas comenzaron a tornarse de un tierno color rosa.
- El amor es algo que fue inventado para los idiotas, no digas esas tonterías – Aseveré de manera decidida y comencé a caminar.
- Por esa razón es que aún habitamos este mundo, joven dama. El odio es el que alimenta nuestra existencia. Es la sed de venganza, la que impide que los humanos puedan vivir felices –
- Deja de decir necedades y llévame rápido al lugar en donde nos quedaremos –
Tomándome de la mano, Sebastian cambió de dirección y me condujo por un sendero diferente, la noche estaba por caer y la temperatura comenzaba a descender lentamente. Caminando rápidamente llegamos hasta una pequeña construcción, a pesar que algunas partes aún estaban en proceso de remodelación, me pareció un lugar extremadamente acogedor a primera vista. Abriendo la puerta Sebastian me pidió que entrara. Aquel lugar eran las antiguas habitaciones que utilizaron los empleados de la familia Phantomhive, su diseño era bastante sencillo, pero funcional.
- Por aquí joven ama, permítame prepararle algo de cenar – Dijo Sebastian mientras me extendía una silla.
- ¿En qué momento llegará el Joven Maestro? – Cuestioné y en ese momento uno de los cuadros que colgaban en la pared se impactó contra el suelo esparciendo pequeños fragmentos de cristal por todos lados. De pronto una figura oscura como la noche, me arrojó violentamente contra la pared y al instante un líquido viscoso comenzó a emanar de mi cabeza.
- ¡Joven ama, aléjese! – Gritó Sebastian y aquella figura indistinguible lo estampó contra las ventanas, rompiendo en el acto todos los vidrios.
Aún estaba procesando todo en mi cabeza, cuando unos fuertes brazos me levantaron del suelo y rápidamente me sacaron de aquel lugar.
- ¿Está bien? – Preguntó aquella voz y yo asentí. Corriendo de forma espectacular aquel shinigami se alejaba cada vez más de la mansión.
- ¿Qué está pasando? –
- Al parecer alguien ha localizado su ubicación, señorita Duerre, en este momento no puede permanecer más aquí. Hasta que su demonio no controle a ese ser, no permitiré que regrese –.
En ese segundo sentí como mi corazón se hacía pequeño en mi pecho. Sebastian estaba allí y aun siendo un demonio milenario corría peligro.
- ¿A dónde me llevas? –
- Nos quedaremos en una casa de campo que está en medio del bosque, ocultaré su presencia y cuando sea apropiado Michaelis vendrá por usted – Susurró Will en un intento de tranquilizarme.
o.o.o
A pesar de toda su experiencia como un demonio milenario Sebastian había sido tomado por sorpresa y eso para él no era nada agradable. Aquel ser era poderoso, rápido y violento. En medio de aquella fría noche, una batalla inesperada se estaba llevando acabo.
-¿Crees que serás capaz de salvarla de ellos? – Gruñó aquel ser – Eres un débil y estúpido demonio, siempre lo has sido – Gritó y se lanzó de nuevo al ataque de Sebastian.
- Después de todo este tiempo continúas siendo el mismo – Dijo Sebastian cuando logró detener los puños de aquella silueta.
- No tan estúpido cómo tú demonio – Los ojos de Sebastian se tornaron de aquel violeta tan característico y arremetió contra aquel ser milenario.
- Vamos mayordomo, no estoy aquí para causar tanto alboroto, he venido a darte una advertencia y espero escuches bien lo que voy a decirte – Respondió aquella silueta, deteniendo el golpe que estaba a punto de impactarlo –
- No perdonaré el hecho que golpearas a mi joven dama… - Murmuró Sebastian.
- Era necesario, de esa forma puedo decirte claramente mi advertencia –
- Sabes que esta vez no perderé de nuevo un alma… - Exclamó Sebastian, mientras se daba la vuelta y abandonaba aquel lugar –
o.o.o
¡Sé que quieren matarme y están autorizadas a hacerlo si quieren!
Hola a todos, sé que había dejado totalmente abandonado el fic, no saben lo terrible que me siento por haberlo hecho, perdón, perdón, perdón… Pero de las cenizas vuelve a resurgir esta historia, es un capítulo muy corto lo sé, pero trataré de actualizar más seguido, aunque sean capítulos cortos, espero que se encuentren muy bien y que alguien esté esperando la actualización del fic.
Estos días han sido realmente difíciles, ya tenía cierta parte del capítulo escrito, pero de pronto me abandonó la inspiración y ha sido bastante difícil que regrese a mí.
Ahora vamos con las respuestas a los reviews:
Suki: Es difícil para mí trabajar con un personaje como Sebastian, pero a la vez es divertido, porque en un momento puede ser el demonio más perfecto del mundo y al siguiente minuto lo puedes odiar por sus actitudes, con respecto a la pesadilla, tienes toda la razón, es atemorizante y pues lo de Will se aclarará poco a poco. Muchos saludos.
Jaquie D. Carson: Hola, muchas gracias por tu review, me alegra mucho que pueda dejarte en suspenso, pues lo de Will es un poco extraño, pero te aseguro que sus motivos se aclararán poco a poco, así que espero sigas leyendo las próximas actualizaciones del fic. Muchos saludos, espero no tardarme mucho en actualizar.
Anakuma: JAJAJA, morí con tu review, JAJAJA, digamos que Lisa es popular entre los seres sobrenaturales y algunos humanos, pero no podemos extrañarnos, los antepasados son muy populares y sus almas son altamente deseadas. Gracias por seguir apoyando mi historia y claro que no la dejaré morir, sería algo demasiado duro para mí.
Bueno espero que disfrutaran del capítulo, los quiero mucho, cuídense y no olviden dejarme nuevos reviews. Si no me dejan ningún review, no publicaré la conti de este capítulo, he dicho xD.
Como siempre hay un botoncito abajo que me gustaría que presionaran.
Por cierto, ¿Qué les parece la ilustración del fic? La dibujé hace tiempo, pero podríamos decir que es Lisa. :D
Los quiero.
Saludos,
MiHo9.
R.L
