¡LISTO! He aquí el capítulo final xD...¡Feliz año nuevo a todo el mundo! Que las metas que se propongan para este año se cumplan, les deseo lo mejor ;)
Aquí les dejo el capitulo final de:
Fairy Tail I: La perla de Shikon
Capítulo 7...Traición. La Perla es destruida
—¿Eh?—Dicen ambos niños mirándolo confundidos.
—¿Por qué?—Pregunta Kagome sin entender.
—Lo lamento pero no pueden entrar los dos, uno debe quedarse aquí—Responde Shippo firme en su decisión—El fragmento te permitió llegar hasta aquí por una razón, y sea cual sea, solo tú puedes entrar.
Kagome entristeció ante esas palabras, no quería entrar ahí sola dejando a Natsu por fuera. Claro que el pelirosa tampoco quería dejar que su amiga entrara sola, pero si no quedaba de otra...
—Anda, ve—Anima haciendo que ella lo mirara—Yo voy a estar bien, así que no te preocupes y entra ahí. Haz lo que debes hacer—Toma a Kero para que pueda ir sin tener de qué preocuparse.
Kagome lo miró por unos instantes, al final sonrió y asintió levantándose. Se aproximó a la puerta y antes de entrar, miró a Natsu y a Shippo. El pelirosa asintió aun sonriendo y ella le devolvió el gesto para luego entrar en la habitación.
—"Genial, más escaleras"—Piensa con sarcasmo mirando las escaleras que al parecer subían hasta el final de la torre.
Comenzó a subirlas ,y al llegar arriba, casi se desmaya del cansancio. Tuvo que sentarse un momento en el último escalón para retomar el aire. Una vez recuperada, siguió con su camino hasta llegar a la última puerta. La abrió y, al otro lado, vio una gran sala en la que una de sus paredes estaba cubierta de espejos, frente a la misma se hallaba un pedestal con una joya hermosa que despedía un brillo intenso y puro.
Era la Perla de Shikon.
Kagome se acercó a ella observándola fijamente, sin dudas era una joya hermosa a pesar de que le faltara una pequeña parte. La tomó entre sus manos con cuidado y acercó el fragmento hacia ella. Una intensa luz brilló cegándola temporalmente. Cuando pudo ver, la Perla ya estaba completa y brillaba con más intensidad y pureza que antes.
En ese instante escuchó pasos y el cerrar de la puerta. Se congeló en su lugar sin poder evitarlo. Nuevamente sentía aquel escalofrío recorriendo todo su cuerpo. Levantó la vista lentamente hacia el espejo y pudo ver al profesor José con una mano en la espalda mientras la otra sostenía la siniestra jaula.
—Pequeña, te agradezco mucho que me guiaras hasta aquí, y también que completaras la Perla por mí—Dice José sonriendo de manera siniestra—Ahora, entrégamela—Extiende su mano libre al frente.
Kagome se volteó hacia él y llevó la perla a su pecho protegiéndola. Miró la jaula sintiendo el escalofrío y retrocedió hasta topar con el espejo.
—Hmp, veo que no me has entendido—Dice José acercándose solo un par de pasos a ella—Entrégame la Perla de Shikon, ahora—Dice con tono demandante.
La niña la escondió en su espalda y negó con la cabeza. Su ceño fruncido y su mirada mostraban su decisión a no entregársela.
—Ya veo, entonces no me dejas opción—Dice José acumulando magia en su mano para atacarla.
—Espera José—Dice una voz masculina desde algún lugar, voz que a Kagome se le hizo muy familiar.
—Pero señor, si no le quito la Perla ahora-
—¿Acaso piensas desobedecerme?—Cuestiona la voz con severidad, José no dijo nada—Destápame.
José obedeció y, bajo la atenta mirada de Kagome, quitó la tela negra que cubría la jaula. La niña casi grita del horror al ver lo que había en ella. Era la cabeza de un hombre de cabello negro y largo, sus ojos rojos como la sangre brillaban con maldad y estaban posados en ella.
—Vaya, pero si es la hija de Inuyasha—Dice el hombre con una sonrisa sarcástica y veneno en su voz—¿Quién diría que me encontraría contigo en un lugar como este?
Kagome temblaba de pies a cabeza. Eso que estaba viendo tenía que ser un sueño, uno del que quería despertar YA.
—Veo que encontraste el fragmento que dejamos para ti—Dice el hombre sonriendo esta vez con maldad.
—¿F-Fueron us..tedes los que...dejaron el fragmento en ese lugar?—Pregunta la ambarina temerosa, su rostro estaba pálido.
—Así es. Tal y como dice la inscripción en la primera puerta, solo aquellos de corazón puro serán merecedores del poder de Shikon—Explica el hombre sin abandonar esa espeluznante sonrisa—Debía encontrar a alguien con un corazón puro que me guiara hasta aquí.
—Y decidiste usarnos a mis amigos y a mí—Dice ella comprendiendo al fin.
El hombre rio por lo bajo de una manera siniestra. Kagome apretó el agarre en la Perla. Habían sido utilizados como meras marionetas.
—Mi señor Naraku, ¿Se la quito ya?—Pregunta José mirando a la ojidorada, quien se tensó al escucharlo.
—Sé paciente José, debo hablar un poco más con ella—Responde Naraku mirándolo a él para luego volver a ver a la niña—Dime Kagome, ¿Tu abuela nunca te dijo como murieron tus padres?
Ella lo miró sorprendida y negó con la cabeza.
—Ya veo, entonces permíteme explicarte—Dice el ojirojo sonriendo esta vez con malicia—Hace diez años, alguien muy cercano a tus padres los traicionó y me brindó cierta información—Comienza a explicar al tiempo que la niña comenzaba a deslizarse hacia la derecha lentamente, debía salir de ahí cuanto antes—Gracias a ello pude encontrar a tu familia, y una vez lo hice...los ataqué—Dice ensanchando ligeramente su sonrisa—Tu padre...Inuyasha las protegió a ti y a tu madre siendo el primero en morir en mis manos—Dice con cierto sadismo en su tono de voz—Luego maté a tu madre, quien te protegía con sus brazos, pero...
Hizo una pausa borrando su sonrisa. Kagome se había quedado inmóvil escuchando su relato.
—Por algún extraño motivo que hasta hoy en día sigo sin entender, no pude matarte—Dice Naraku con molestia—Debido a mi falla, mi cuerpo se desintegró, y en tu espalda quedó una cicatriz-
—Con forma de araña—Termina la niña abriendo los ojos como platos.
—Así es, y antes de que mi cuerpo se desintegrara, también tenía una cicatriz con esa forma.
Kagome no podía creerlo. Ahora recordaba dónde había visto esa cicatriz, y la tragedia que su dueño trajo consigo.
—Ahora José—Ordena Naraku.
Comprendiendo, José atacó a la niña aprovechando que estaba en shock. Pero no contaba con que ella reaccionara a tiempo para esquivarlo.
Trató de correr hacia la puerta, pero José le disparó su magia y ella cayó al suelo soltando la Perla, que terminó por rodar lejos de ella. El mayor sonrió y se encaminó hacia la joya. Cuando Kagome se dio cuenta, se levantó como pudo y corrió hacia ella recuperándola.
José, enfadado, volvió a atacarla, pero ella logró esquivarlo haciendo que el ataque rompiera los espejos causando que algunos trozos le hicieran cortes en las piernas y en un brazo. al ver que tenía la ventaja, José volvió a atacarla logrando darle de lleno esta vez. La niña cayó al suelo casi inconsciente.
—"Solo el deseo correcto hará desaparecer la Perla de Shikon"—Dice una voz en su cabeza mientras veía como el profesor se acercaba cada vez más.
No supo de donde sacó las fuerzas, pero logró levantarse y se preparó para atacar.
—Raiyū no...—Prepara su puño, debía esperar a que se acercara solo un poco más—¡Tekken!—Golpea a José arrojándolos a él y a Naraku contra la pared contraria.
—Niña insolente—Dice Naraku enfurecido para luego mirar a José—Mátala—Puede que él no pudiera matarla en el pasado, pero esta vez se aseguraría de que no volviera a respirar.
José volvió a levantarse y volvió a atacar a la niña atrapándola con su magia. Apretó su mano en un puño y su poder apretó a Kagome lastimándola seriamente. Es posible que le haya roto algunas costillas.
—"Solo el deseo correcto hará desaparecer la Perla de Shikon"—Vuelve a decir la voz en su cabeza.
—"El deseo correcto"—Piensa mirando en la dirección de su mano que sostenía la perla—"Si lo que ellos quieren es la Perla...entonces debo..." ¡Perla de Shikon!—Grita al no poder soportar más el dolor, José y Naraku la miraron atentos—¡Deseo que desaparezcas!
La Perla comenzó a brillar con intensidad, y ante la atónita mirada de los hombres, la joya desapareció sin dejar rastro alguno.
Debido al shock, José desactivó su poder y la niña cayó al suelo boca abajo. El profesor se arrodilló en el suelo mientras Naraku vociferaba mil maldiciones.
Kagome ya no podía distinguir nada. Poco a poco todo se volvió oscuro para ella, hasta que ya no pudo percibir nada más. Ya no podía escuchar ni sentir nada.
-.-.-Fairy Tail-.-.-
Abrió los ojos lentamente viendo todo borroso.
Parpadeó unas cuantas veces hasta que su vista se aclaró.
Podía sentir a su lado un pequeño bulto que subía y bajaba al ritmo de una respiración, y al mirar hacia allí notó a Kero durmiendo tranquilamente. Sonrió, luego examinó su alrededor tratando de descifrar donde estaba.
—"Es la enfermería"—Piensa al ver la fotografía de una enfermera sobre la puerta.
¿Pero cómo fue que llegó hasta ahí?
En eso escucho pasos aproximándose al otro lado de la puerta y voces que discutían. Natsu y Gray sin duda. Ambos entraron en la habitación lanzándose miradas asesinas. Happy se adelantó a ellos volando hasta la cama donde Kagome descansaba haciendo notar a su dueño y a Gray que ya había despertado.
—¡Kagome!—Exclaman corriendo a su lado con una sonrisa de alivio.
—Qué alivio, creímos que no lo contabas—Dice Natsu con lágrimas en cascada cubriendo sus mejillas.
—¿Cómo te sientes?—Pregunta Gray preocupado.
—Me...siento como si...me hubieran aplastado con una enorme roca una y otra vez—Responde la niña llevando una mano a su cabeza.
Justo en ese instante las tres que faltaban llegaron seguidas de Miroku, que quería saber cómo se encontraba su peleadora favorita. Al ver que ya había despertado, se alegraron muchísimo.
—Es bueno ver que ya despertaste—Comenta Miroku ayudándola a sentarse con cuidado—Llevabas inconsciente tres días.
—¡¿Tres días?!—Grita Kagome sorprendida para pasar a estar deprimida en tan solo un instante—Oh no, Miroku...—Si estuvo inconsciente tres días, entonces el torneo...
—Está bien—Dice el chico colocando una mano en la cabeza de la niña—Terminamos en segundo lugar, algo que no sucedía desde hace mucho tiempo—Dice con una sonrisa feliz.
—¿De verdad?—Pregunta Kagome ilusionada, Miroku asintió.
—Así que no te preocupes, el próximo año ganaremos el primer lugar sin dudas—Dice con una sonrisa decidida.
—¡Sí!—Dice alegre.
Sus amigos se quedaron con ella un rato más contándole lo que había pasado esos días. Ya en la noche, todos se habían ido a sus dormitorios a descansar, mientras que ella debía permanecer un tiempo más en la enfermería.
Las cosas que sucedieron aquella noche aun pasaban por su mente espantando al sueño. Ya les había contado a Natsu y a Gray lo que había sucedido en la torre, pero a las chicas no. Lo último que quería era preocuparlas más de la cuenta. Esperaría un tiempo para contarles.
Escuchó pasos acercándose por el pasillo y vio la puerta siendo abierta, por ella entró la directora cerrándola tras de sí. Se acercó a la cama de la niña y le sonrió de una manera maternal.
—Me alegra ver que ya estas despierta—Dice mirando a la ojidorada con alivio—Iba a visitarte más temprano, pero me atrapó el trabajo.
—¿Qué paso con el maestro José?—Pregunta Kagome con curiosidad, ya conocía a la directora lo suficiente como para saber que ella ya sabía lo que había ocurrido aquella noche.
—Fue enviado a la prisión de Era—Responde Mavis con seriedad—Y con respecto a Naraku...me temo que de alguna manera logró escapar.
—Ya veo—Desvía su mirada al techo—Señorita Mavis, ¿Por qué Naraku mató a mis padres?
La rubia tardó en responder. Suspiró.
—Aún es muy pronto para que lo sepas—Responde al fin cerrando los ojos—Pero te prometo que cuando llegue el momento, te lo contaré todo—Abre los ojos y vuelve a sonreír de manera maternal—Ahora descansa, lo necesitas—Coloca una mano en la frente de la niña y esta comienza a brillar.
De repente Kagome empezó a sentir mucho sueño. Cerró los ojos quedándose dormida en el acto. Luego de esto la directora se marchó de regreso a su oficina recorriendo los pasillos con calma y muchos pensamientos abarcando su mente.
—¿Cómo está?—Pregunta Zeref una vez la vio entrar.
—Ya está mejor, Grandine dice que sanará en un par de días más—Responde con tranquilidad sentándose en la silla de su escritorio.
—Es un alivio—Suelta un suspiro aliviado—¿Qué harás con respecto a Naraku?
—Aún no lo sé, la verdad es que me sorprende que aún siga con vida después de lo que ocurrió—Contesta la rubia pensativa—Por ahora solo nos mantendremos alertas a cualquier cosa que ocurra.
—De acuerdo—Dice Zeref asintiendo.
. . . . . .
Pasados varios días en los que Kagome salió de la enfermería, ya habían vuelto a su vieja rutina. Clases, tareas y vagancia cuando podían, y así llegó el fin del año escolar.
Todos los estudiantes se subían al barco esperando que este comenzara su marcha. Kagome y Natsu por supuesto se negaron rotundamente a subir, pero tras algunas amenazas por parte de Erza, se subieron y Grandine les aplicó su magia curativa para quitarles el mareo...gracias a Dios.
Los tres ya se hallaban en su camarote charlando animadamente sobre las cosas que harían al llegar a casa.
—Ya se acabó el primer año escolar—Comenta Kagome de manera distraída mientras jugaba con Kero.
—Es verdad, me muero por saber qué pasará el próximo año—Dice Natsu con entusiasmo—Ojalá sea tan emocionante como este.
—Yo lo prefiero tranquilo, gracias—Dice Gray con fastidio—Ya tuve suficientes emociones por un año.
—Que aburrido eres—Dicen ambos Dragon Slayers sacándole la lengua.
Gray bufó y miró hacia otro lado fastidiado con los brazos cruzados.
—No me culpen por pensar en mi seguridad—Dice cerrando los ojos, sus amigos lo miraron con reproche y luego se pusieron a hablar entre ellos haciendo como que no lo conocían—¡Oigan, no me ignoren!—Grita ofendido.
—¿Lo conoces?—Pregunta Kagome ignorándolo de manera olímpica.
—No, y si lo he visto alguna vez, no lo recuerdo—Responde Natsu acariciando a Happy.
—Ustedes son crueles—Dice Gray con un tic en el ojo dolido por sus palabras.
El recorrido en el barco terminó en Hargeon donde su abuela la esperaba junto a Gildarts...¿Cómo le hacía para llegar tan rápido a lugares lejanos? Kagome se bajó del barco prácticamente volando para abrazar a su abuela, que le devolvió el abrazo feliz de ver a su nieta.
—Abuela, ellos son mis amigos—Dice Kagome jalando a Gray y a Natsu, las chicas los seguían de cerca—Ellos son Gray y Natsu, y ellas son Erza, Lucy y Cana.
—Es un gusto conocerla señorita Izayoi—Dicen los cinco con una sonrisa, su amiga ya les había advertido que por nada del mundo la llamaran señora.
—Lo mismo digo niños—Dice Izayoi devolviéndoles la sonrisa.
—Es cierto, ¿Será posible que dos semanas antes de que vuelvan a comenzar las clases Kagome pueda quedarse en mi casa?—Pregunta Natsu—Es que será mi cumpleaños y quiero que esté con nosotros.
—Por supuesto, no tengo ningún problema—Dice Izayoi mas que contenta.
—¡Sí!—Gritan ambos niños de felicidad.
La mujer rio feliz. Se alegraba de que su nieta hubiera hecho tan buenos amigos.
—Ya es hora de irnos querida—Dice tomando una de las maletas de su nieta que asintió.
—Nos veremos luego chicos—Se despide Kagome tomando otra maleta mientras Gildarts tomaba el resto y Cana los seguía.
—Hasta pronto—Dice Erza yendo con su madre que la esperaba no muy lejos de allí.
—Nos vemos—Dice Lucy yendo con sus padres.
Natsu y Gray se miraron lanzándose una última mirada de odio y se fueron con sus respectivos padres.
Sin duda este año había sido emocionante...en ciertos sentidos, y era muy seguro que el siguiente fuera igual...o tal vez incluso mejor.
/-/-/-/-/-/Fin/-/-/-/-/-/
(Corregido el viernes 22 de Diciembre de 2017) (Vuelto a corregir desde el 16/09/2022 hasta el 09/02/2023)
Espero que les haya gustado n_n...en cuanto me llegue la inspiración subiré la continuación de esta fabulosa saga :), aun estoy pensando la segunda parte del nombre...voy a tardar xD. Y lamento si hay errores, en cuanto tenga tiempo los revisaré y los arreglaré.
¡ESPERO SUS MÁGICOS REVIEWS!
¡JA NE!
