Advertencia: este capitulo contiene escenas de abuso sexual, recomiendo que si eres muy sensible ante estos temas, que por favor no lo leas.
Ya con eso explicado, lo lees bajo tu propia responsabilidad.
Yamaguchi POV
Me aleje de su mano dando un paso hacia atrás, y mirándolo con asco y miedo. Debía negarlo, era obvio que el no tenia porque saber, solo debía disimular, y con un tono cortante lo bastante bajo como para que solo el me escuchará.
—No se de que hablas, eso es a-asqueroso...— Mi voz me traicionó al ultimo momento, y mi estomago se hundió por aquello.
Me dirigió una sonrisa burlona y al mismo tiempo tétrica. De un momento a otro ya estaba sobre mi, con una mano me sostenía las muñecas por sobre mi cabeza y con la otra me tomaba firmemente el mentón, obligándome a verlo a los ojos.
—¿Acaso crees que soy idiota? ¿Crees que no me di cuenta la forma en que lo mirabas? Prácticamente lo desnudabas con la mira...
—¡Callate!— explote antes de que terminara con aquello, lo que necesito es que justamente ÉL me recuerde que soy un asco y un pésimo amigo.
Aunque en ningún momento imagine a Tsukki de esa forma.
El solo apretó mas mis muñecas, en ese momento ya no sentía mis manos, mi mentón dolía, y sentía que su miraba me asfixiaba. No iba a llorar, no de nuevo, no lo dejaría saber que me afectaba de sobremanera. Pero algo dentro de mi me decía que ya lo sabía, y la sonrisa de satisfacción me lo confirmaba.
—¿Como fue que lo llamaste?...Ah si, Tsukki...
— ¡Callaté! ¡Callaté! ¡Callaté!— volví a estallar, pero esta vez me retorcí todo lo que pude intentando soltarme de aquel agarre del demonio. Por que tenia que decirlo así, de esa manera tan odiosa, tan falsamente dulce, tan...
Tan exactamente parecido a como yo lo digo.
No quería aceptarlo, no lo iba a aceptar. Yo solo expreso amor al decir aquel nombre, mientras que el solo destila burla, asco y desprecio. Y no puedo soportar escuchar como agudizaba su voz para que parezca a la mía, lo odiaba, me confundía y no me dejaba pensar con claridad. Hasta que soltó mi mentón y me dio una cachetada que me hizo quedarme de piedra, mientras sentía entumecer mi mejilla, sin poder aliviarla con mi mano.
—No pienses que te haré caso a ti niño, pero creo que como ya se lo que te gusta podre ser un buen padre y complacerte...
Pánico era lo único que podía sentir en aquel momento, tenia que escapar, debía soltarme y salir de aquella casa. Pero su cuerpo es mas grande que el mio, no podía moverme ni un centímetro. Lo único que podía hacer era sentirme observado por su pesada mirada. Hasta que al terminar de mirarme como si de un estudio bizarro se tratase, se acerco tortuosamente a mi y me susurro, aquello que yo ya sabia, aquello de lo que siempre me sentí afortunado, aquel toque que siempre me había llenado de orgullo ahora solo parecía que había firmado mi sentencia de tortura...
—Eres idéntico a tu madre.
El poco aire que tenia en los pulmones pareció esfumarse, mientras cada bello de mi cuerpo se erizaba. Solo eso basto para que mis deseos de vomitar aparecieran y mis ojos se cristalicen lentamente. Aun así, con la garganta seca, el temor a flor de piel y las ganas de huir me arme de valor solo para hacer mas profunda mi tumba.
—¿Y-y?...
Me sonrió con malicia, como si hubiera sabido que respondería de aquella manera, pero solo me miro lascivamente mientras tomaba mi cadera con firmeza.
— Oh...¿De verdad quiere que te lo explique Tadashi o prefieres que te lo demuestre?
Su sonrisa me enfermaba, su mirada me paralizaba y el solo echo de saber que es lo que aquel demente iba a hacerme me hizo suplicar.
—P-por favo-or...n-no por favor...
Antes de que me diera cuenta ya estaba llorando, parecía un llanto sin fin. Sentía como todo mi cuerpo temblaba pero aun así se resistía a aquel hombre que me sometía. No quería eso, preferiría cualquier cosa menos eso.
No quiero, por favor no ¡No me toques!
Era lo único que pensaba. Lo siguiente paso como flashes de cordura y dolor. Prácticamente era yo siendo amordazado, por que mis suplicas lo molestaban, siendo atado por las muñecas, que seguramente ya debían estar todas amoratadas, su cinturón me apretaba demasiado. En ningún momento pare de llorar e implorar al cielo por ayuda.
Ayuda, Tsukki... Por favor te necesito ahora, por favor...
Era de esperarse que nadie llegue si uno suplicaba en silencio, mientras el ser al que alguna vez llame padre me sacaba la camisa y hacia muecas de asco al ver que no poseía los pechos de mi madre o de mis hermana.
—Sabes ahora me pregunto, porque no le eh echo esto a ninguna de tus hermanas, la verdad que fue un desperdicio...
Gracias a dios que jamas lo hiciste...
Fue lo que pensé al escucharlo, eso significaba que solo yo tendría que sufrir esto. Por un momento me sentí mas solo que nunca, y aunque me era gratificante saber que mis hermanas nunca sufrieron esto sentí una asquerosa soledad invadiendome que solo me hacia sentir mas sucio. Pero luego sentí algo aun mas asqueroso, una mordida en mi hombro, una que dolía como los mil demonios. Al girar mi cabeza solo pude divisar al mi victimario sonreír con satisfacción, como si le hubiera hubiera gustado aquella probada de mi cuerpo. Y así había sido porque continuo mordiéndome todo el abdomen, el pecho y todo lugar que no había sido nunca marcado de aquella forma. Cada vez que mordía un moretón que el mismo había echo parecía enloquecer un poco mas y me daba pavor.
Continuo así un rato, aunque me resistía y me retorciera no podía hacer nada para evitarlo. Pero cuando uno piensa que esta en el peor momento, las cosas se van al mismo infierno. Me sentí desfallecer cuando empezó a desabrochar los botones de mi pantalon. Me incline con pánico en la mirada, y el como si se tratara de un pero molesto estampó mi cabeza contra el suelo tan fuerte que creí que me desmayaría.
Pero el universo me odia, y aun sigo consiente, pero sin poder poner ni una gota de resistencia. Sin poder ni siquiera abrir los ojos. Tal vez algún día moriría por tantos golpes en la cabeza, como desearía morirme ahora. De lo único que me arrepentiría sería de mentirle a Tsukki...
Oh Tsukki, perdón por mentirte y por quererme morir.
El simple echo de recordarlo me dio la fuerza para no dejar que los pensamientos suicidas se apoderen de mi.
Pero no duro mucho cuando tuve aquella sensación de ser partido en dos. Ninguna paliza podría compararse a la agonía que siento, era como si me estuvieran matando por dentro. Ya sabia a que se debía, pero aun así no iba a abrir los ojos y me limite a llorar con los ojos cerrados. Lo mas asqueroso llego cuando empezó a moverse dentro de mi, era así de horrible.
Esta dentro de mi...
Esa horrible sensación solo se iba intensificando a medida que su velocidad aumentaba. Creí que no lo aguantaría, pero cuando termino y sentir aquel liquido llenar mi interior, me sentí el ser mas horrible del universo. Aunque no era solo un sentimiento.
No yo no soy, él es el mas asqueroso de todos.
Lo escuche reírse y balbucear algunas cosas que no quería comprender, para luego salir sin ninguna consideración de mi interior y con fastidio tomar su cinturón para después subir las escaleras.
Me quede en el suelo por lo que me parecieron minutos, en realidad fueron horas, que pase abrazado a mis piernas sin dejar de llorar. El sangrado de mi mano había parado por la falta de circulación y el tiempo que pase ahí. Aunque me dolía cada parte de mi cuerpo tome todas mis cosas, que estaban desparramadas, para subir las escaleras y las tire en mi cuarto. Y antes de lanzarme a la cama, no podía dejar de sentirme sucio, como si miles de bichos microscópicos caminaran por mi piel. Sin pensarlo me metí al baño y tome auna larga ducha, que no logro que que toda la sensación desaparezca pero si minimizó su efecto.
Fue la ducha mas incomoda de mi vida, creí que en cualquier momento me volvería loco. Pero no, simplemente termine y me puse mi pijama evitando ver todas las marcas que cubrían mi cuerpo. Así me metí en la cama y mire mi celular, viendo la cantidad de alertas que aparecían en la pantalla.
Todas las llamadas perdidas eran de mis hermanas, al igual que los mensajes también, cosa que me sorprendió. Volví a revisar la mensajería para encontrar solo dos mensajes de Tsukki.
Tsukki (resivido a las 8:40 P.M)
¿Podrias devolverme mi cuaderno de apuntes?
Tsukki (resivido a las 9:02 P.M)
Voy por el
Era extraño, Tsukki no solía precipitarse de esa forma, pero tal vez solo quería el cuaderno. Aunque ahora que lo pienso no lo necesitaba para nada. Una idea de esperanza se me cruzó por la mente pero luego lo pensé mejor.
Tsukki y muy reservado con sus cosas.
Suspire resignado y aun un poco dolorido, le respondí a mis hermanas con un simple "en la noche hablamos". Y luego me quede viendo un largo rato el contacto perteneciente a Tsukki. No sabia muy bien que esperaba así que finalmente me me arme de valor y le escribí lo de siempre.
Yo (enviado a las 5:20 A.M)
Lo siento Tsukki pero hoy no tengo ánimos para ir a la escuela, pero te deseo suerte~
Al terminar lance el celular al otro lado de habitación y me arrope delicadamente, hasta que encontré la posición en que mi cuerpo no sufría de dolor. No quería soñar, solo quería dormir y despertar dentro de una familia normal, enamorado de alguna chica normal y viviendo una vida normal. Al fin el universo me escucha aunque sea a medias, por suerte esa noche/mañana no señe nada en absoluto.
Lo que si sentí fue que mi cuerpo dolía mucho mas que esa madruaga, y fue ya de por si un logro sentarme en la cama, sentía todos los músculos atrofiados, como si hubiera entrenado dos días seguidos sin parar. Me reí bajo al pensar eso y luego sentí un pánico recorrer mi colubna vertebral.
¿Y si aquello se repetia?
Me quede en shock sopesando las probabilidades. Obviamente era totalmente posible si me quedaba con mi padre a solas o si dejaba inconsciente a mi madre. En un movimiento rápido me acerque a la puerta notando que era bastante resistente, así podía encerrarme aquí en momentos dificiles. Pero si mi padre toma alcohol estoy seguro que esa puerta no resistiría. Así que observando mi habitación decidí que tenia que poner los muebles a modo de barricada para poder escapar.
Quien diría que terminaría escondiéndome de una posible violación en mi propia casa. Suspire y pensé que lo mejor para los músculos seria un baño caliente y largo. Tome mis cosas y me encerré disfrutando de la tranquilidad. La verdad es que sigo muy asustado pero...no puedo hacer nada al respecto, si hacia una denuncia mis padres decretarían lo contrario a lo que sea que yo diga. Me sentía tan desorientado, mis hermanas se pondrían como locas si se enteran...
Un momento ¿Les iba a contar de aquello?
Suspiro, si lo haría no había forma de que no les cuente de aquello, pero aun así corría el riesgo de que ellas regresaran inmediatamente, tendre que usar todo el tacto posible para que no se vuelvan locas.
Salí de aquel baño sintiéndome un poco mejor, lo suficiente como para poder caminar sin cojear, pero ya no debo pensar en eso. Me vestí con ropa de casa y baje a la cocina. Me moría de hambre, al llegar encontré a mi madre inmersa en sus pensamientos. La mire por un minuto y medio en donde no se movió para nada.
—¿Mamá?
—Eh...¿Yamaguchi-kun?...si te sientes mal deverias volver a la cama.
Frunci el seño al oírla, ella no solía ser despreocupada con nosotros, es mas a veces hasta solía exajerar respecto a nuestra salud.
—Ya no me siento tan mal, pero...—la mire inseguro por lo que iba a preguntar —¿Como es que sabes que me sentía mal si no me has visto desde ayer?
—Es que tu padre me dijo que tu te sentías mareado y que no te molestará
—Pero aun así debiste subir a verme—le dije en tono de reproche, ya que ella no es dejar a sus hijos a la buena de dios, al menos se queda junto a nosotros mientras estábamos enfermos. Suspiro abriendo el refrigerador.
—Tu padre me esta engañando.
Casi dejo caer la caja de leche que había tomado para ver a la cara a mi madre, la cual parecía muy enojada. Podría jurar que hace años no veía a mi madre enojada de aquella manera, pero lo que hizo que se me encoja el estomago fue la mirada que me daba.
Parece que estuviera enojada conmigo...pero eso no tiene sentido...
—¿Como?¿Con quien?— no pude evitar una pequeña sonrisa de satisfacción, tal vez mi madre empezaba a ver el mundo como realmente es. Ella solo empezó a llorar como el si el mundo se fuera a acabar. Me acerque a ella ya que me da pena, pero ella se alejo y me dio una bofetada llena de rencor mirándome con furia.
—¡Si tu lo sabes perfectamente Tadashi!
Me quede helado en el mismo lugar sosteniendo mi mejilla sin entender a que se refería... A menos que ella se refiera a..
—¡¿QUE?!
–.–.–
Bueno, quiero agradecerles a todos los que me dejaron review uwu y a los lectores silenciosos también, llenan mi corazón de felicidad(?)
Es la primera vez que escribo acerca de este bello anime, pero tengo ese amor a Yamaguchi que no pude resistir. Necesitaba que sufra, pero creo que se me paso la mano u.u
Aclaración: los nombres de las hermanas se los puse yo, los desconozco, ya que se que tiene hermanas pero no sabia cuantas ni los nombres, así que los invente a conveniencia
Bueno, a mi parecer creo que se me fue la mano con el pobre Tadashi, y lamento si a alguien le afecto mucho todo lo que abarca la temática del fic.
Gracias por leer y un review tuyo me haría muy feliz~. Eso ayuda a que suba el cap mas rápido (?)
