En algún momento me vendaron la herida de la mano y las muñecas también. Mire las vendas con desagrado, seguro la gente pensara que quise suicidarme o algo parecido. Mi madre está hablando con el médico, ni idea de lo que le debe de estar diciendo, pero seguro que mi madre no creerá que mi padre abuso de mí. Suspiro cansado y saludo al médico antes de salir del consultorio el asiente con la cabeza y me da una mirada que dice "Ten cuidado". Eso ya lo sé, pero gracias.
Camino hasta la puerta del hospital y me quedo mirando el cielo ¿En qué momento había oscurecido? Este día había sido eterno en todos los sentidos. Me siento cansada tanto física como psicológicamente. Al menos habrá una solución pronto, no puedo esperar a que mis hermanas vuelvan de Tokio para que termine ya esta pesadilla. Suspiro más tranquilo, aunque sé que no todo se va acabar cuando lo encierren, pero eso ayudara a que me sienta más seguro.
Vuelvo a mirar mis manos, la venda es molesta a la vista pero aun así sé que mi piel esta debajo de ella. Las cierro y las abro y parece real, si bastante real, parece que aún no creo que pronto se acabara todo esto. Es como una especie de esperanza invertida, si alguna parte de mí, aunque sea la más pequeña cree que esto no tiene fin entonces tal vez será un poco menos doloroso si todo esto no resulta. Suspiro por mis pensamientos negativos, se supone que no soy así. Saco mi celular y no tengo ningún mensaje, que suerte que Tsukki no vino a buscarme al final.
— Yamaguchi — Me doy la vuelta confundido para encontrarme con el rubio, que lucía algo agitado por haber corrido. Trago grueso al mirarlo enderezarse — ¿Cómo estás?— Parecía enojado, seguro es porque le corte la llamada.
— ¿Eh? Ah… Si es solo una… eh nada en realidad solo fue un — Mierda, mierda, mierda. No se me ocurre nada. Intento respirar profundo pero los nervios no me dejan. Doy un paso hacia atrás, si tomo distancia tal vez yo pueda pensar bien. Trato de inhalar de nuevo, pero no puedo. ¿Y si él se entera? ¿Y le doy asco? ¿Y si ya no quiere hablarme nunca más? ¿Qué voy a hacer si el ya no me quiere ni siquiera ver?
Tranquilo, tranquilo, me sujeto el brazo con mi mano izquierda para tratar de reconfortarme y miro al piso. Solo puedo ver el piso y me cuesta sentir mi propio tacto. Tengo que calmarme e inventar una mentira creíble. Una mentira que concuerde con las restricciones del doctor. Debo retroceder otro paso y ¿Por qué Tsuki me está tomando de la mano? El, él está diciendo algo pero no lo oigo, solo puedo escuchar mis pensamientos. Tengo que tranquilizarme y respirar, si eso es, debo de respirar un poco cada vez. Debo aspirar lento, pero cada vez que lo intento nada de aire pasa hacia mis pulmones.
Es como si fuera estrangulado dentro de una bolsa de plástico. No puedo respirar ¿Qué esto? ¿Por qué me sucede ahora? Me duele el pecho, siento que arde cada vez que intento inhalar. Tsuki sigue en frente mío cuando levanto la vista. Trato de sonreírle para que no se preocupe, aunque sus ceño esta fruncido y trata de que me calme. Mi pecho arde más al intentar hablar, duele y quema horriblemente. Siento la inmensurable necesidad de hacerme más pequeño. De oprimirme tanto que no pueda sentir el dolor. Mis rodillas ceden en el segundo que lo considero y mi cerebro comienza a sentir la falta de oxígeno. Todo a mí alrededor gira en el momento que mis manos están en el suelo.
Trato de no vomitar lo poco que tengo en el estómago. Quiero llorar y desaparecer. ¿Porque me sucede esto? ¿Qué es esto? Trato de respirar otra vez, porque no voy a dejar de intentar. Siento que mi pecho se incendia en el momento que lo hago. Llevo mis manos ahí para oprimirlo y trato de hacerme bolita, si me encojo más puede que ya no duela tanto y me pueda calmar. Pueda respirar y calmarme. Pueda hacer una mentira creíble y todo se solucionara, porque no sabría realmente que hacer si Tsukki me rechaza.
La mano de Tsukki seguía aferrada a la mía cuando la lleve a mi pecho así que evito que me encogiera en el suelo. Lo mire con pánico. Ah. Pánico. Esto es un ataque de pánico, que patético de mi parte tener uno de estos por miedo a que él se entere. Intento de nuevo respirar cuando lo veo a los ojos. Ese bonito ámbar siempre me calmo tal vez ahora también funcione. Siento el aire inundar mis pulmones y al oxigeno golpear mi cerebro. Mi vista titila en blanco unos segundos y luego un pitido corre por mis oídos. Tsukki ha estado moviendo los labios todo el tiempo, se nota que está asustado. Yo también lo estoy Tsuki, es la primera vez que algo así me pasa. El pitido paro y por fin puedo escucharlo.
— Yamaguchi tranquilízate y concéntrate en respirar — Asiento aliviado de que sea mi nombre lo primero que escucho de sus labios. Sonríe al ver que respondo a sus palabras, con sus brazos me obliga a mantenerme derecho. Aspiro otra vez y es menos abrumadora que la primera — Respira lento, como yo inhala y exhala — Sigo su ejemplo con un poco de nerviosismo.
Mis manos aun tiemblan y mi pecho va menguando en ardor. Me siento tan mal, solo quiero llorar tanto. Inhalo cuando Tsukki me lo indica. De Seguro es una carga para él, todo esto, solo quería darme la tarea y termino viéndome en este estado. Exhalo. Mis ojos me comienzan a picar y un hipeo escapa de mi boca. Inhalo. Y me atraganto el mi propia respiración. Él pone una mano en mi espalda y la comienza a frotarla en forma de círculos.
— Tranquilo Yamaguchi, hazlo despacio, conmigo por favor — Asiento de nuevo y le sigo el ejemplo. Trato de no pensar en nada mas mientras lo hago, solo mirar esos bonitos ojos color ámbar mirarme directo. Se sentía tan tranquilo de esta forma — Parece que ya estas estable — Me sonríe aliviado.
— S-sí, muchas gracias Tsukki… por todo esto, nunca me había pasado y estaba muy asustado — Comienzo a retorcer mis manos por los nervios. Dios espero que esas pastillas funcionen.
Tsuki se quedó pensando un rato sin sacar sus manos de mi espalda y mi mano vendada. Parecía algo ido y preocupado por todo esto. Lo mire expectante. Ya no me sentía tan mal, y toda la paranoia parecía haberse esfumado con el pánico. Me sentía tan seguro cuando me tocaba. Sin duda estoy perdidamente enamorado de él. Había veces en que pensaba que era malo estar enamorado tan fuertemente, que me atrapaba en una especie de vacío existencial al saber que nunca podríamos estar juntos de la forma que quiero. Pero otras, como esta, me hacían sentir tan inmensamente feliz a pesar de toda la mierda de vida que llevo. Podía hacerme sentir tan tranquilo y cálido luego de un ataque de pánico. Podía hacerme sentir querido aun sin quererme como yo lo quiero.
— Yamaguchi — Abrí los ojos en su dirección, en algún momento los cerré — Tu… ¿Puedes decirme que paso recién? — Parecía decidido a algo, pero no sabría a que.
— Bue-bueno fue un leve ataque de pánico — Trato de minimizar el hecho, pero obviamente no me sale muy bien que digamos.
— ¿Por qué? — Lo miro fijamente sin saber bien que decir, esto se está poniendo muy incómodo. Niego con la cabeza y aparto mi mirada — ¿No quieres decírmelo? — Asiento sin mirarlo aun — ¿Por qué Yamaguchi? —
— Es que…no quiero que sepas esto Tsukki…no, no aun… — Lo miro suplicante para que no pregunte nada más, no quiero que me deje solo. Una semana más y ya todo habría acabado Tsuki. Lo prometo.
— ¿Me lo dirás en algún momento? — Insistió mientras apretaba un poco mi mano. Una sensación cálida se anido en mi interior y asentí en el acto —Pero antes que nada, al menos dime que tu… — Lo mire curioso y me di cuenta que estaba viendo directamente a las vendas de mis muñecas, como si fueran un horrible mal — Tu no intestaste… suicidarte ¿Verdad? —
Lo mire incrédulo por esa pregunta. Obviamente yo no intentaría algo como eso, aun me queda mucho por vivir y nada podría ser suficiente excusa para mí mismo como para hacer eso. Hacer eso sería como firmar el contrato a mi padre por haberme hecho la vida miserable. Y no es verdad, yo aún puedo vivir mejor y ser feliz, inmensamente feliz. Si yo hiciera eso estaría de alguna forma lastimando a Tsuki, y eso es lo que menos quiero, tal vez él es mi puente a la cordura, o hacia la vida mejor dicho. Sonrió cálidamente al mirarlo.
— Descuida Tsuki, no fue nada de eso, solo son unos feos moratones — Destape un poco de mi muñeca derecha para dejarle ver, era una horrible combinación de purpura negro y amarillo alrededor. Se sentía más doloroso cuando lo veía — ¿Ves? Ningún corte — Sonreí satisfecho y el sonrió un poco más aliviado.
— Lo siento por eso. Yo ayer me asuste cuando vi la sangre, y al ver el vendaje no sabía bien que pensar — Se excusó un poco, acariciando mi muñeca con su pulgar. Me estremecí ante el tacto y de seguro me sonroje un poco.
— Ah es que ayer tuve un accidente con un cuchillo — Y un padre, pero eso no lo diría.
El parece asentir a eso sin dejar de acariciarme la muñeca, parecía culpable por alguna razón. Tal vez por el ataque de hace un rato. Pero no me gustaba para nada esa cara. Pero entonces comenzó a vendarme de nuevo antes de pararse de nuevo y levantarme a mí en el proceso. Me mira decidió antes de abrazarme.
— No dudes en llamarme si tienes algún problema ¿Si? — Parecía totalmente serio. Su olor y tacto me adormecían la existencia, se sentía muy bien.
— Si — No tenía otra cosa que decir.
— No importa lo que sea ¿Si? Siempre estaré para ayudarte Yamaguchi — Se alejó para mirarme a la cara con su rostro perfectamente serio. Aunque su voz era muy gentil. Sentí que un pequeño peso fue liberado de mi pecho y no pude evitar las lágrimas de alivio que me produjeron sus palabras.
— Si Tsukki — No vi si sonrió de nuevo pero sentí su abrazo firme durante otro rato, hasta que me calme.
— Ya debo irme, mi mamá debe de estar preocupada — Se alejó un poco y se ajustó la mochila. Ahora que lo veo bien aún lleva el uniforme de la escuela — ¿Tu estarás bien? —
— Mi madre está adentro, así que está bien. Gracias por preocuparte Tsukki — Le hago un ademan con la mano para que se tranquilice. El asiente y comienza caminar hasta que para y se voltea a verme.
— ¿Vendrás mañana a la escuela? —
— Amm, si pero no podré hacer las actividades del club, lo siento Tsuki — Me sobe la nuca con algo de vergüenza.
— Eso está bien, nos vemos mañana Yamaguchi — Me sonrió antes de volver a caminar. Dios como los haces tan guapos.
Me quede un rato más en la puerta hasta que mi madre salió de una vez por todas con una bolsa llena de medicamentos y una guía de como tomarlos. Creo que el doctor exagera un poco. La miro incrédulo hasta que ella me comienza a explicar mientras emprendemos el camino a casa. Dijo que me veía más feliz desde que salí del hospital y yo le respondí que no tenía idea a que se refería. Conversaciones banales con mi madre son las cosas que me devuelven la fe. Desde la esquina ya veía mi casa como una especie de castillo embrujado a la espera de tragar nuestras almas. Suspire antes de abrirle la puerta a mi madre.
Ambos saludamos como típicamente se hace, sin recibir respuesta alguna. Ayude a mi madre a hacer la cena después de tomarme la medicina que era excesivamente complicada, ya veo porque tardo tanto en salir. Comimos en silesio agradable y prepare mis cosas para el siguiente día. Iba siendo una noche bastante tranquila hasta que el demonio hizo acto de presencia. Llego obviamente borracho y con un humor de los mil infiernos. Me quede de piedra al oír su típica pelea con los zapatos. Gire mi rostro para ver la cara de molestia de mi madre, era la expresión de esposa enojada que no duraba nada ante un par de golpes de mi padre.
Me quede quieto en mi lugar esperar el próximo movimiento del tipo. Si subía las escaleras entonces estaba salvado pero si viene a la cocina estaré perdido y las posibilidades de que vuelva a pasarme lo mismo de ayer eran muy altas. No respiro solo para escuchar el sonido que hacen las maderas del suelo al pisarlas. Para mi suerte el solo sube las escaleras gruñendo un par de maldiciones. Suspiro aliviado y termino lo que estaba haciendo antes de subir silenciosamente a mi habitación.
Al llegar a ella me pongo un pijama y la crema para las muñecas antes de vendarlas de nuevo. Me arropo en mi cama sin poder evitar notar la diferencia de en mi dolor muscular. Es mucho más aguantable ahora que esta mañana. Esas drogas deben estar haciendo su trabajo. Bostezo sin pensar en nada en absoluto, era lo mejor, no pensar en nada y dormir era una buena sensación.
Abro mis ojos a mitad de la noche con una mano en mi boca evitándome gritar. Lo primero que veo son los ojos oscuros y psicópatas de mi padre. Con una sonrisa enferma adornándole el rostro. Su respiración era agitada y asquerosa. No puedo evitar retorcerme a lo que él me toma por las muñecas y con la otra me recorre la piel del cuello. Todo está oscuro, no veo mi celular ni la puerta, solo le veo a el encima mío tocando todo mi cuerpo con sus asquerosas manos. Trato de resistirme, y patalear, es tan inútil que no sé porque lo sigo intentando.
Su boca se acerca a mi cuello y comienza a mordisquearla. El sonido del chapoteo de la saliva estaba tan cerca que sentía las arcadas venir por mi garganta. No quiero esto, de verdad que no lo quiero. Sus manos seguían manoseándome pero yo ya no me podía mover ni gritar. No me podía mover. Estoy tan asustado, solo déjame de una vez por favor solo quiero que me dejes. Parecía no darse cuenta que podría estar muerto si no fuera por mis ojos abiertos. De repente solo para y se acerca a mi rostro para lamerme la mejilla.
— ¿Es porque no soy Tsuki que no quieres esto? — Lo mire horrorizado por su pregunta — Entonces puedo ser el si tú lo quieres — Veo como el rostro oscuro de mi padre se transforma en un tipo de Tsuki. Uno con mirada psicópata y sonrisa tétrica — ¿Así está mejor Yamaguchi? —
Despierto a las tres de la madrugada y no puedo evitar llorar desconsoladamente. ¿Por qué sueño estas cosas? Es tan horrible que hasta mi propio subconsciente me odie, yo solo quiero dormir y no tener que sufrir estas cosas. Solo quiero una vida normal sin nada de esto ¿Qué tan difícil es? ¿Qué puedo hacer para no soñar algo así de nuevo? Quiero morir un poco en este momento. No puedo hacer que las lágrimas paren y mi pecho esta tan paseado que apenas puedo respirar. No quiero otro taque de pánico estando solo en mi habitación. ¿Acaso nada de lo que quiero se me puede dar?
Calmo mi respiración pero las lágrimas siguen un rato y cada vez que cierro mis ojos no puedo evitar recordar la cara de mi padre transformándose en Tsuki. Siento un revoltijo en mi estómago. Intento dormir una y otra vez sin éxito. Suspiro y miro la hora, y solo son casi las cuatro. Mañana estaré muy cansado como para prestar suficiente atención y aunque las drogas me den sueño no puedo dormir. Tomo mi celular y sin pensarlo dos veces marco un número. Espero impaciento y contando los tonos. Esto de seguro era una mala idea.
— ¿Diga? — La voz adormilada de Tsuki no se hizo esperar. Me sentí aliviado inmediatamente al oírlo.
— Lo siento por despertarte Tsukki, es que tuve un mal sueño y tu dijiste que te podría llamar — Hable un poco demasiado rápido de lo que una persona recién despertada podría procesar.
— Esta bien, esta bien — Lo escucho bostezas y removerse en las mantas — ¿Qué soñaste? — Me quede en silencio al escuchar su pregunta que obviamente no responderé. Se quedó un momento esperando y luego suspiro — ¿Y qué quieres que haga? —
— No lo sé ¿Podrías hablarme de algo? — Intente algo esperanzado, escuchar su voz también me relajaba, así que esta ahora parecía una buena idea.
— ¿Cómo qué? —
— Cualquier cosa esta bien mientras pueda oír tu vos — Parece pensar un momento y luego comenzó a hablar de nuevo.
— Aristóteles refleja sus idea de la ética y moral en "La Ética a Nicómaco" afirmando que toda acción humana se realiza en busca de un fin el fin de la acción es el bien que se busca .El fin se identifica con el bien — Narra como si lo estuviera leyendo de un libro, no puedo evitar reírme, por un momento pensé que me iba a hablar de dinosaurios o algo parecido así que no pude evitarlo — ¿Por qué te ríes? —
— ¿Por qué me cuentas estas cosas? —
— Dijiste que cualquier cosa esta bien —
— No creí que ibas a narrar a Aristóteles —
— Fue lo primero que se me ocurrió —Sigo riéndome un momento más sin poder evitarlo realmente. De verdad que amo a este chico— Cállate Yamaguchi —
— Lo siento Tsukki —Intento parar mi risa sin mucho éxito, pero el parece ignorarlo.
— Como iba diciendo. Por muchas de esas acciones emprendidas por el hombre como un "instrumento" para conseguir otro fin, otro bien Aristóteles nos dice que la felicidad es el bien ultimo al que aspiran todos los hombres por naturaleza. La naturaleza nos lleva a buscar la felicidad, una felicidad que Aristóteles identifica con la buena vida, con una vida buena — A medida que iba hablando yo iba cerrando los ojos hasta caer en el mundo de Morfeo. Tal vez se enoje por no escuchar el punto del tema, pero espero que se alegre de que pudo volver a hacerme dormir. Quisiera dormir todas las noches de esta manera.
Lo se se que no tengo perdon de dios, ni yo misma me perdono, pero espero que al menos no me maten. Quiero aclarar algunas cosas.
Si las re flashee con las hermanas de Yama, pero admito que las necesito para la historia. Segundo ¿Me odian por hacer sufrir al bebu o por no actualizar?
La verdad tengo una muy buena excusa y se llama universidad así que no se que mas decirles, prometo no abandonar esto así que no pierdan la calma, tratare de que no se haga costumbre eso de actualizar cada 6 meses, yo las quiero y de verdad lamento no responder sus reviews, ahora que se como voy a responder los que me lleguen. Gracias por leer hasta aquí.
