Disclaimer: Los personajes son de la autoría de J. K. Rowling.

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Eres mi Luna

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[II] [No decaigas, que vivir es aprender… no hay nada que temer si crees en ti]

Entró a aquella habitación que conocía muy bien y encontró todo tal como lo esperaba. Estanterías repletas de frascos de diversos tamaños, colores e identificados la gran mayoría con etiquetas. Los libros ordenados por género en la enorme biblioteca que ocupaba una de las paredes en su totalidad. Y más libros, hojas y anotaciones desparramadas por los escritorios e incluso en el suelo. Además, la poca luz que emitían las velas sostenidas precariamente en los candelabros le daban un aspecto tenebroso y oscuro.

Encontró a Yvaine arrodillada en el suelo con la cabeza entre las manos, parecía frustrada. Luna se acercó suavemente hacía ella.

- ¿Mami? – la mujer se sobresaltó al escuchar la suave y voz - ¿Estás bien?

- Hola cielo, si estoy bien. Solo estaba pensando.

- ¿Por qué estas triste, mami?

- Porque no puedo terminar mi... experimento.

- ¡Yo te voy a ayudar, mami! – dijo entusiasmada. Yvaine sonrió, divertida.

- Me encantaría que me ayudes.

- Sí mami, porque yo soy inteligente. ¡Tengo una idea! – su emoción se hacía cada vez más evidente. - Tengo que buscar la manera de bajarte la luna.

La niña se dirigió muy convencida hacia el enorme ventanal, corrió las pesadas cortinas y pegó su cara al vidrio, mirando con gran interés la hermosa luna llena que brillaba en el manto oscuro de la noche. Yvaine la observó con ternura. Se acercó a ella y la abrazó con mucha fuerza.

- ¿Y por qué quieres traerme la luna?

- Porque estas triste y si te la bajo te vas a animar. – dijo simplemente.

- Eres muy dulce Luna. Y… ¿Cómo piensas hacerlo? - agregó luego con curiosidad.

- Hablando con los duendes de las sombras, ellos la cuidan todas las noches. – Yvaine la miró alzando una ceja, tratando de demostrar que no la comprendía. – Esos puntitos brillantes que están por todo el cielo.

La mujer sonrió levente y la apretujo más entre sus brazos - No necesito la luna, porque te tengo a ti- sonrió.

- ¿A mí? – la confusión impregnó sus aniñados rasgos.

- Sí, eres lo más importante para mí. Eres mi Luna, la que brilla para mí.

Ambas rieron, la pequeña se acercó más a ella apoyando su cabeza en el hombre de su madre tiernamente. Permanecieron un largo rato sentadas en el suelo con las miradas perdidas en la noche, mientras la mujer acariciaba los risos rubios y Luna dormitaba de a ratos.

- Mami, ¿me quieres contar una de tus historias?

- Claro cielo. ¿Cuál quieres que te cuente?

- La del chico que se quedó sin padres.

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Hola! Bueno, después de muuucho tiempo sin actualizar, he vuelto! Voy a subir los capítulos que ya tengo armados de esta historia y si la inspiración viene a mí me encantaría escribir algunas más.

Muchas gracias a Smithblack, HardLove y Docella de Lorde por los reviews del capítulo anterior. Principalmente a Fatty, me hace mucha ilusión que esta historia este entre tus favoritos.

Saludos! :)