-Hola bebé. Hola Tori–vi un vaso de café gigante frente a mí y lo siguiente que sentí fue un beso en mi mejilla. Voltee a ver quién era, aunque ya sabía.
-Hola Beck.
-Hola. Bueno, creo que me voy. Mi clase de oído musical empieza en 10 minutos y tengo que ir por una canción a mi casillero. Nos vemos en el almuerzo –Vega tomo sus cosas y luego se fue. De algún modo me sentí desilusionada.
-Vi tu llamada perdida bebe, pero me quede dormido –lo detalle con la mirada y note que tenía el pelo húmedo y una fragancia extraña.
-¿Qué es lo que huele? No es tu loción de siempre, ni tu shampoo –vi como apretaba la mandíbula, al hacerlo vi como los músculos de su cuello se marcaban dejando en evidencia un par de arañazos. Lo tome del cuello de la camisa que estaba usando y la abrí un poco, pero lo suficiente para notar marcas en su espalda, torso y cuello que había tratado de tapar con maquillaje -¿Qué es esto?
Silencio.
-Beck ¿Qué es esto? –estaba comenzando a enfadarme.
Silencio.
-Beckett Oliver ¿¡Qué demonios significan estas vulgares marcas en todo tu cuerpo!?
-Para que preguntas si ya lo sabes, Jade –no podía creerlo. Quizás de donde es que venía para que llegara así. Le solté la ropa aun sin creérmelo –Estoy cansado de esta relación Jade.
-Entonces te lo pongo fácil –me puse de pie y tome el vaso de café que me había traído mi ex novio y se lo tire encima.
-¡Agh! ¡Eso quema, Jade! ¿¡Acaso estás loca!?
-¡Eres un imbécil Beckett Oliver! ¡Terminamos! ¡Ve a revolcarte con tus zorras!
Tome el mug de Vega y la fruta que aún no me comía y lo deje ahí tratando de no quemarse más, porque la ropa se le pegaba al cuerpo. Quería irme a casa. Antes de darme cuenta estaba llorando por la humillación. Vega. Tome mi teléfono y marque su número.
-¿Jade? –el destino hoy me quería junto a ella, estaba comprando una gaseosa en la máquina. Deje caer la fruta y el mug y la abrace. Llore, solo llore.
Sentí como me devolvía el abrazo. Pero justo sonó la campana. Trate de separarme de ella, no quería que nadie me viera así. Pero ella fue más rápida, tomo sus cosas y lo que había tirado al suelo y me llevo hasta el armario del conserje. Cuando cerró la puerta todos estaban saliendo de sus clases. Todos verían el desastre en el suelo, pero nadie sabría qué paso.
Me abrace más a ella mientras lloraba. Ella solo me devolvió el gesto, no pregunto nada, solo se mantuvo en silencio. La sentí apoyarse en el muro y resbalamos juntas al piso. Creo que era la primera vez que me sentía tan pequeña y a la vez tan protegida en los brazos de alguien. Sentí mi celular vibrar. Cuando lo tome vi que el identificador decía "bebé". Casi lanzo el teléfono, pero Vega no me lo permitió. Vi como deslizaba el dedo sobre la pantalla y contestaba la llamada.
-Beck, no es un buen momento ahora. No voy a darte con ella. No me interesa, no voy a dejar que la veas hasta que ella lo decida. Te lo advierto Beckett, si te acercas a ella sin que ella te busque te las veras conmigo, Trina no es la única que sabe Karate y no querrás que tu cara de actor se estropee ¿no? –con eso termino la llamada. Vi como desbloqueaba mi patrón y entraba en las opciones de llamadas y bloqueaba a Beck. Luego de eso sonó su teléfono. Vio el identificador y corto. Creo que repitió el proceso y luego dejo los teléfonos a un lado.
